sábado, 29 de noviembre de 2025

Santo Evangelio 29 Noviembre 2025



 Texto del Evangelio (Lc 21,34-36):

 En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Guardaos de que no se hagan pesados vuestros corazones por el libertinaje, por la embriaguez y por las preocupaciones de la vida, y venga aquel Día de improviso sobre vosotros, como un lazo; porque vendrá sobre todos los que habitan toda la faz de la tierra. Estad en vela, pues, orando en todo tiempo para que tengáis fuerza y escapéis a todo lo que está para venir, y podáis estar en pie delante del Hijo del hombre».



«Estad en vela (...) orando en todo tiempo»


Rev. D. Antoni CAROL i Hostench

(Sant Cugat del Vallès, Barcelona, España)

Hoy, último día del tiempo ordinario, Jesús nos advierte con meridiana claridad sobre la suerte de nuestro paso por esta vida. Si nos empeñamos, obstinadamente, en vivir absortos por la inmediatez de los afanes de la vida, llegará el último día de nuestra existencia terrena tan de repente que la misma ceguera de nuestra glotonería nos impedirá reconocer al mismísimo Dios, que vendrá (porque aquí estamos de paso, ¿lo sabías?) para llevarnos a la intimidad de su Amor infinito. Será algo así como lo que le ocurre a un niño malcriado: tan entretenido está con “sus” juguetes, que al final olvida el cariño de sus padres y la compañía de sus amigos. Cuando se da cuenta, llora desconsolado por su inesperada soledad.

El antídoto que nos ofrece Jesús es igualmente claro: «Estad en vela, pues, orando en todo tiempo» (Lc 21,36). Vigilar y orar... El mismo aviso que les dio a sus Apóstoles la noche en que fue traicionado. La oración tiene un componente admirable de profecía, muchas veces olvidado en la predicación, es decir, de pasar del mero “ver” al “mirar” la cotidianeidad en su más profunda realidad. Como escribió Evagrio Póntico, «la vista es el mejor de todos los sentidos; la oración es la más divina de todas las virtudes». Los clásicos de la espiritualidad lo llaman “visión sobrenatural”, mirar con los ojos de Dios. O lo que es lo mismo, conocer la Verdad: de Dios, del mundo, de mí mismo. Los profetas fueron, no sólo los que “predecían lo que iba a venir”, sino también los que sabían interpretar el presente en su justa medida, alcance y densidad. Resultado: supieron reconducir la historia, con la ayuda de Dios.

Tantas veces nos lamentamos de la situación del mundo. —¿Adónde iremos a parar?, decimos. Hoy, que es el último día del tiempo ordinario, es día también de resoluciones definitivas. Quizás ya va siendo hora de que alguien más esté dispuesto a levantarse de su embriaguez de presente y se ponga manos a la obra de un futuro mejor. ¿Quieres ser tú? Pues, ¡ánimo!, y que Dios te bendiga.


Sor Paulina, de joven punk a monja dominica: una peregrinación a la Virgen cambió todos sus planes

 


Sor Paulina, de joven punk a monja dominica: una peregrinación a la Virgen cambió todos sus planes

La hermana Pauline durante una clase a niños de preescolar.

La hermana Paulina Porczyńska asegura que dos conversaciones ocurridas hace ahora 23 años la llevaron a dejar atrás su vida punk para dedicarse a servir a Dios y a los niños.

Aunque nació en Zary, una ciudad polaca fronteriza con Alemania y en un país mayoritariamente católico, Paulina nunca llegó a conocer la fe en profundidad dentro de su familia. "Mis padres y mis hermanas mayores no eran creyentes. Nadie me habló de Jesús ni de cómo rezar", recuerda. Por eso, cuando decidió dejar de ir a la iglesia, "nadie se opuso".

"Me sentía fuera de lugar"

La infancia quedó atrás y, con la llegada de la adolescencia, su vida tomó un rumbo distinto: "Al comenzar la secundaria, conocí a gente bastante alocada y me convertí en lo que se podría llamar una punk. Seguí así casi hasta el final de la secundaria", relata.

Como ocurre cada verano en Polonia, miles de fieles peregrinan al santuario de la Virgen Negra de Częstochowa. Paulina, aún sin ser practicante, decidió unirse con unas amigas a una de estas peregrinaciones. 

Los primeros días no fueron sencillos: caminar cerca de dos semanas para cubrir unos 560 kilómetros y convivir con jóvenes que rezaban y cantaban todo el tiempo la hacía sentir fuera de lugar. "No tenía ninguna relación con Jesús. No era feliz y sabía que buscaba algo, pero no sabía qué".


"Al comenzar la secundaria, conocí a gente bastante alocada", dice.

Observaba a su alrededor y veía sonrisas en todos. El jueves de aquella semana, frustrada, decidió hablar con un sacerdote franciscano que caminaba entre los peregrinos. Aquella conversación fue decisiva. "Me preguntó: '¿Quieres confesarte?', y respondí que no sabía si quería, pero sí que no podía vivir así". Aceptó confesarse y lo vivió como "la experiencia más hermosa" de su vida. Ese momento marcó su conversión.

De regreso a casa entendió que seguir con su antigua vida y permanecer con Jesús era incompatible. "Tenía que elegir… y elegí a Jesús", afirma.

Al verano siguiente, quiso repetir la peregrinación para buscar respuestas. En el mismo lugar donde había hablado con el sacerdote el año anterior, sintió que algo movía su interior. Un amigo le preguntó si se encontraba bien; ella no supo explicarlo. Fue él quien le sugirió que quizá debía plantearse una vocación religiosa. Aunque en ese momento respondió con incredulidad, la idea quedó grabada.

Tras volver, buscó un director espiritual. Él le aconsejó que su fe aún necesitaba madurar y que debía terminar sus estudios antes de ingresar en un convento. Paulina inició la carrera de Educación Infantil, pero nunca sintió que ese fuera su camino definitivo. Una conversación con un profesor reforzó esa intuición: "Creo que serías una gran hermana", le dijo, lo cual ella interpretó como una señal más.

Finalmente, tras dos años, decidió rendirse a lo que sentía en el corazón: "Renuncié a mi voluntad y le dije 'sí' a Dios".

Aún faltaba saber a qué congregación unirse. Lo descubrió durante un retiro al que la invitó una monja dominica. Mientras rezaba frente a un cuadro que representaba a la Virgen entregando el rosario a Santo Domingo, notó que el suyo era igual al de la pintura. En ese instante comprendió que su camino era ser dominica. Después de superar la resistencia inicial de su madre, se trasladó a Cracovia para iniciar su formación.

Casi tres hermanos curas y una monja: «Si haces atractiva la fe, ellos la buscan solos, sin obligar»

Profesó sus primeros votos como dominica en 2007 en Polonia, donde combinó su vida religiosa con su trabajo como maestra de niños con discapacidades y en guarderías. Más tarde, en Estados Unidos —donde hizo sus votos perpetuos en 2014— continuó enseñando Educación Infantil, una etapa por la que siente un cariño especial. "Son abiertos, cariñosos y alegres. Me recuerdan la belleza de las cosas sencillas", explica.

Le apasiona preparar a los pequeños para el jardín de infancia, pero aún más compartir con ellos la fe. "Rezar juntos, ir a misa o adorar a Jesús en la Eucaristía son momentos muy especiales". Confiesa que en este servicio recibe más de lo que da: "Siento el amor de Dios por mí a través de ellos. Me cuesta imaginarme haciendo otra cosa"

Fuente Religion en Libertad.

viernes, 28 de noviembre de 2025

Santo Evangelio 28 Noviembre 2025

 


Texto del Evangelio (Lc 21,29-33):

 En aquel tiempo, Jesús puso a sus discípulos esta comparación: «Mirad la higuera y todos los árboles. Cuando ya echan brotes, al verlos, sabéis que el verano está ya cerca. Así también vosotros, cuando veáis que sucede esto, sabed que el Reino de Dios está cerca. Yo os aseguro que no pasará esta generación hasta que todo esto suceda. El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán».



«Cuando veáis que sucede esto, sabed que el Reino de Dios está cerca»


Diácono D. Evaldo PINA FILHO

(Brasilia, Brasil)

Hoy somos invitados por Jesús a ver las señales que se muestran en nuestro tiempo y época y, a reconocer en ellas la cercanía del Reino de Dios. La invitación es para que fijemos nuestra mirada en la higuera y en otros árboles —«Mirad la higuera y todos los árboles» (Lc 21,29)— y para fijar nuestra atención en aquello que percibimos que sucede en ellos: «Al verlos, sabéis que el verano está ya cerca» (Lc 21,30). Las higueras empezaban a brotar. Los brotes empezaban a surgir. No era apenas la expectativa de las flores o de los frutos que surgirían, era también el pronóstico del verano, en el que todos los árboles "empiezan a brotar".

Según Benedicto XVI, «la Palabra de Dios nos impulsa a cambiar nuestro concepto de realismo». En efecto, «realista es quien reconoce en el Verbo de Dios el fundamento de todo». Esa Palabra viva que nos muestra el verano como señal de proximidad y de exuberancia de la luminosidad es la propia Luz: «Cuando veáis que sucede esto, sabed que el Reino de Dios está cerca» (Lc 21,31). En ese sentido, «ahora, la Palabra no sólo se puede oír, no sólo tiene una voz, sino que tiene un rostro (...) que podemos ver: Jesús de Nazaret» (Benedicto XVI).

La comunicación de Jesús con el Padre fue perfecta; y todo lo que Él recibió del Padre, Él nos lo dio, comunicándose de la misma forma con nosotros. De esta manera, la cercanía del Reino de Dios, —que manifiesta la libre iniciativa de Dios que viene a nuestro encuentro— debe movernos a reconocer la proximidad del Reino, para que también nosotros nos comuniquemos con el Padre por medio de la Palabra del Señor —Verbum Domini—, reconociendo en todo ello la realización de las promesas del Padre en Cristo Jesús.


Decepcionado del Islam, rezó a Dios pidiendo conocerle... y Él le guió con un sueño hacia Cristo



 Decepcionado del Islam, rezó a Dios pidiendo conocerle... y Él le guió con un sueño hacia Cristo

Antonio se convenció de que el Islam estaba equivocado, oró a Dios, y Él lo guió con un sueño que se repitió 3 veces

Antonio es un joven formado en una familia musulmana y en un país de mayoría musulmana que cuenta su testimonio desde Italia en Cambio de Agujas, el popular programa de testimonios de conversión de HM Televisión.


Él no tenía ninguna relación con el cristianismo, pero a los 17 años, al investigar el Islam, se convenció de que era una religión errónea. Y después, un hombre misterioso se le apareció en sueños. Son muchos los casos de musulmanes que llegan a Cristo a través de sueños como explicamos aquí en ReL.

Hacía preguntas y los imanes se enfadaban

De niño, Antonio no estaba muy implicado en asuntos religiosos. Después, "cuando cumplí los 17 empecé a practicar, a acercarme a Dios para pedirle ayuda en los exámenes de la selectividad; empecé a rezar, a leer el Corán y a frecuentar la mezquita".

A medida que leía el Corán y estudiaba los hadices (los dichos) de Mahoma, se le planteaban algunas preguntas. Pero cuando las comentaba con su abuelo, y después con los imanes, veía que en vez de dar respuestas, se enfadaban. Simplemente debía entender que el Corán era sagrado y no se podía cuestionar nada de ninguna manera. Ante sus preguntas, un imán incluso le echó de la mezquita y le prohibió volver nunca.

"Yo no quería hacer daño; yo era sincero, sólo buscaba saber las respuestas", explica Antonio. Decidió pedir una cita con un profesor universitario experto en la sharia, la ley islámica. No detalló de qué quería hablar exactamente. Cuando se reunieron y él planteó sus preguntas, el profesor se enfadó, llamó al servicio de seguridad y los guardias lo expulsaron del recinto.

"¿Por qué todos, absolutamente todos, tienen miedo de hablar, de discutir?", se preguntaba Antonio. Suponía que el Islam seguía siendo la religión correcta, y que, simplemente, toda esta gente estaba equivocada y no sabía responder.



El Islam se equivoca, pero Dios sí existe

Decidió volcarse a buscar en las webs islámicas de Internet, "en vez de estudiar mis asignaturas del instituto". Y su conclusión, después de mucho leer y buscar, fue que el Islam no podía ser una religión correcta, verdadera.

"Yo creía que había un Dios, pero no sabía Quién era ese Dios", explica. "Hice una oración muy sencilla pero que salía de mi corazón. Antes de ir a dormir, dije: 'Dios, yo sé que Tú existes, que me oyes y escuchas, pero yo no te oigo, no te conozco. Quisiera conocerte, verte, experimentarte en mi vida'".

Un sueño maravilloso, un hombre con corona

Esa misma noche tuvo un sueño muy especial. "Vi una persona que llevaba una corona, una túnica blanca y roja, y que detrás de él había mucha luz. Era maravilloso. No le pregunté nada, no hablamos. Después, él se fue. Cuando desperté no lo comenté con nadie de mi familia, tenía miedo que se rieran de mí".

Dos noches después, volvió a soñar con esa misma persona. Pero esta vez Antonio le abordó con preguntas. "¿Quién eres? ¿Qué quieres de mí? ¿Eres un rey y un profeta?" Él no respondía.

El hombre de túnica y corona volvió dos noches después, otra vez. "Me daba paz, serenidad". A la tercera vez decidió comentarlo con su madre. "Seguramente es el profeta Mahoma: como te has ido del Islam, ha venido para hacerte regresar", le dijo su madre.

Pero Antonio respondió que no podía ser, porque este personaje llevaba corona, debía ser un rey, y Mahoma no es un rey. Además, "venía con luz, y Mahoma nunca ha venido con luz", argumentaba él.

El mismo hombre, en una imagen de Internet

Pasaron tres meses sin más sueños, enfrascado en sus estudios de instituto. Pero un día, navegando por Internet, vio una imagen de un hombre con corona, que era el de sus sueños. Escribió un mensaje a la mujer que había subido esa imagen a Internet.

- ¿Qué representa esa imagen? -preguntó el joven.

- Es Jesucristo. ¿Por qué preguntas? -dijo ella.

- Lo he visto en mis sueños -dijo él.

- ¿En tus sueños?

- Sí, incluso tres veces.

- ¡Aleluya! ¡Aleluya! El Señor te ha escogido. Jesús te ama - exclamó ella.

- ¿Qué dices? No entiendo nada. ¿Quién es Jesús y por qué me ama? ¿Qué hace por mí?

Ella le explicó quién era Jesús, cómo vino a salvar a los hombres de la muerte y del pecado para llevarlos con Dios.

Y Antonio empezó a leer la Biblia y a investigar sobre el cristianismo. Pasaba horas ante el ordenador cada día para saber más sobre "este Jesús maravilloso", y sobre los apóstoles y los mártires. Y llegó a una conclusión: "Este es el camino correcto, estas personas son creíbles. Yo también quiero ser cristiano".




Bautizarse en un país musulmán

Empezó a visitar iglesias de su país, católicas y ortodoxas. Trabó amistad con algunos cristianos. No era fácil, dice, porque en países de mayoría musulmana esas amistades tienen sus límites. "A tu amigo musulmán no lo puedes invitar a la iglesia", explica. Conoció a casi todos los sacerdotes de su ciudad, pero las leyes del país impedían que le bautizaran.

Finalmente un sacerdote accedió a bautizarle. "Fue muy hermoso. Cuando salí de la iglesia me pareció de verdad que yo era un hombre nuevo. Me sentí muy distinto", recuerda.

Su padre le dio una paliza... y él incluso sonreía

Un día su padre leyó toda la conversación que Antonio mantenía por Internet con aquella señora que le explicaba la fe. "Se enfadó mucho, y se sintió muy herido. Para él era una deshonra, una tragedia. Mi padre me ató y me golpeó durante 8 horas, desde las 8 de la tarde a las 4 de la madrugada. Y yo me acordaba del Via Crucis, de los sufrimientos de Jesús. Era como si yo caminase junto con él. Yo incluso estaba un poco sonriente. Y mi padre me decía: 'te estoy azotando, no debes sonreír'. Él no entendía ese amor, esa relación con Jesús".

En la universidad, sus amigos musulmanes se extrañaban de que tuviera tantos amigos cristianos. Cuando supieron que era cristiano en secreto, dejaron de tratarse con él. "Ninguno de ellos me hablaba ya y luego fueron mis enemigos". En casa no podía hablar ni comer con ellos... sólo podía buscar sobras en la cocina después de que los otros comieran. La familia tenía una asistenta, pero tras la conversión ella tampoco le servía, y si encontraba objetos religiosos los llevaba a su padre.


Emigró a Italia y anima a vivir la fe

Antonio más adelante pudo emigrar, primero a Líbano, donde hay más libertad para los cristianos, y después a Italia.

Antonio tardó un tiempo en perdonar a su padre: lo hizo hace dos años, durante unos ejercicios espirituales para jóvenes. A otros jóvenes les dice: "aquí tenéis oportunidad de vivir la fe e ir a misa, aprovechadla".

Recuerda cuando leía la Biblia en el teléfono debajo de la manta, para que no le vieran, cómo recordaba el historial de Internet en su ordenador. "Merece la pena porque el Señor Jesús murió por nosotros y podemos darle lo mínimo de nuestra vida. Siento que tengo el encargo de hacer más cosas", concluye.

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Lea más sobre casos de musulmanes que llegan a Cristo a través de sueños aquí en ReL.



Fuente: Religión en Libertad

jueves, 27 de noviembre de 2025

Santo Evangelio 27 Noviembre 2025

 


Texto del Evangelio (Lc 21,20-28):

 En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Cuando veáis a Jerusalén cercada por ejércitos, sabed entonces que se acerca su desolación. Entonces, los que estén en Judea, huyan a los montes; y los que estén en medio de la ciudad, que se alejen; y los que estén en los campos, que no entren en ella; porque éstos son días de venganza, y se cumplirá todo cuanto está escrito.

»¡Ay de las que estén encinta o criando en aquellos días! Habrá, en efecto, una gran calamidad sobre la tierra, y cólera contra este pueblo; y caerán a filo de espada, y serán llevados cautivos a todas las naciones, y Jerusalén será pisoteada por los gentiles, hasta que se cumpla el tiempo de los gentiles. Habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas; y en la tierra, angustia de las gentes, perplejas por el estruendo del mar y de las olas, muriéndose los hombres de terror y de ansiedad por las cosas que vendrán sobre el mundo; porque las fuerzas de los cielos serán sacudidas. Y entonces verán venir al Hijo del hombre en una nube con gran poder y gloria. Cuando empiecen a suceder estas cosas, cobrad ánimo y levantad la cabeza porque se acerca vuestra liberación».



«Cobrad ánimo y levantad la cabeza porque se acerca vuestra liberación»


Fray Lluc TORCAL Monje del Monasterio de Sta. Mª de Poblet

(Santa Maria de Poblet, Tarragona, España)

Hoy al leer este santo Evangelio, ¿cómo no ver reflejado el momento presente, cada vez más lleno de amenazas y más teñido de sangre? «En la tierra, angustia de las gentes, perplejas por el estruendo del mar y de las olas, muriéndose los hombres de terror y de ansiedad por las cosas que vendrán sobre el mundo» (Lc 21,25b-26a). Muchas veces, se ha representado la segunda venida del Señor con las imágenes más terroríficas posibles, como parece ser en este Evangelio, siempre bajo el signo del miedo.

Sin embargo, ¿es éste el mensaje que hoy nos dirige el Evangelio? Fijémonos en las últimas palabras: «Cuando empiecen a suceder estas cosas, cobrad ánimo y levantad la cabeza porque se acerca vuestra liberación» (Lc 21,28). El núcleo del mensaje de estos últimos días del año litúrgico no es el miedo, sino la esperanza de la futura liberación, es decir, la esperanza completamente cristiana de alcanzar la plenitud de vida con el Señor, en la que participarán también nuestro cuerpo y el mundo que nos rodea. Los acontecimientos que se nos narran tan dramáticamente quieren indicar de modo simbólico la participación de toda la creación en la segunda venida del Señor, como ya participaron en la primera venida, especialmente en el momento de su pasión, cuando se oscureció el cielo y tembló la tierra. La dimensión cósmica no quedará abandonada al final de los tiempos, ya que es una dimensión que acompaña al hombre desde que entró en el Paraíso.

La esperanza del cristiano no es engañosa, porque cuando empiecen a suceder estas cosas —nos dice el Señor mismo— «entonces verán venir al Hijo del hombre en una nube con gran poder y gloria» (Lc 21,27). No vivamos angustiados ante la segunda venida del Señor, su Parusía: meditemos, mejor, las profundas palabras de san Agustín que, ya en su época, al ver a los cristianos atemorizados ante el retorno del Señor, se pregunta: «¿Cómo puede la Esposa tener miedo de su Esposo?».


Musulmanes sueñan con Jesús, María u otros santos y se hacen cristianos: un goteo en todo el mundo


 Musulmanes sueñan con Jesús, María u otros santos y se hacen cristianos: un goteo en todo el mundo

Unos cristianos de Quetta, Pakistán, salen a la calle con la cruz en Viernes Santo

Es un fenómeno que se está dando en todo el mundo islámico y también entre musulmanes que viven en países cristianos: en sueños o visiones tienen una experiencia inesperada con Jesucristo o con la Virgen, a veces con otro santo, que les da instrucciones y les hace investigar sobre la fe cristiana.

Muchos se hacen católicos, otros se hacen protestantes.

Un ejemplo de este tipo de conversiones se encuentra en la revista católica misionera de la India Vachanolsavam.org (también en su número de papel de octubre de 2006, que se reparte en ambientes no cristianos para evangelizar).

Munira y la visión de su amiga

Es el caso de una chica de familia musulmana india, de familia rica, que se llamaba Munira. Espiritualmente insatisfecha, visitaba adivinos y astrólogos, pero nada la llenaba.

Una amiga suya, musulmana, estuvo a punto de morir en una sobredosis de pastillas para el sueño. En una experiencia cercana a la muerte, la amiga vio un túnel oscuro y al final una luz, y en esa luz dos imágenes: Jesús y María.

Munira, intrigada, acudió a un imán para que le explicase cómo Jesús y María ("Isá y Mariam" en árabe) podían estar en una visión así. El imán le dijo -no está claro si desde una ortodoxia islámica- que Jesús recibe a las almas de los que mueren.

Esa noche, Munira tuvo un sueño especial. Una voz le decía: "Munira, síguele". Miró en la dirección que señalaba un dedo. "Vi un hombre vestido de pastor, llevando un cayado. Era Jesús". Se convenció que era la respuesta a su inquietud espiritual. "Desde entonces todos mis esfuerzos se dirigieron a conocer mejor la Verdad, a Jesús".

Su fe y conocimiento creció en un retiro católico "dirigido por el padre Rufus" (probablemente Rufus Pereira, famoso biblista y exorcista indio, directivo de la Renovación Carismática Católica en la India que falleció en 2012 casi con 79 años). Munira peregrinó a Tierra Santa, aún sin bautizar, la única no-cristiana en su grupo de 72 peregrinos, donde experimentó una efusión del Espíritu Santo: lágrimas, devoción, amor a la Eucaristía... Un tiempo después pudo bautizarse en la misma Roma. Por su amor a la Virgen, Munira pasó a llamarse Fátima. Su familia inmediata también entró en la Iglesia Católica.

Otros parientes activamente les rechazaron y su negocio familiar colapsó. Malas lenguas organizaron una campaña contra la familia, falsamente acusándoles de convertirse por dinero. Todo lo asumieron como sufrimientos por Cristo.


Otras historias de sueños

En ReL hemos contado varias historias de musulmanes movidos a la fe católica en sueños.

Recientemente, contábamos el caso de Devrim, una joven turca musulmana que vivía en Italia y en un momento de apuro familiar en el año 2000 soñó con desconocido "viejecito vestido de blanco" que le dijo «Soy Juan, San Juan, todo irá bien». Su asunto se arregló y unos días después veía el rostro del viejecito desconocido en la TV: era el Papa Juan XXIII, que estaba siendo beatificado. Aquello la llevó al bautismo y la Iglesia.

También hemos recogido el caso de Bashir Abdelsamad, de Sudán del Norte, que hoy es sacerdote. Era un niño musulmán que no sabía nada del cristianismo y tuvo una experiencia que le transformó. "Esa noche, tuve una visión de Jesús", explica Bashir, casi 50 años después. "Jesús se me apareció con dos libros en sus manos: en la derecha tenía la Biblia; en la izquierda tenía el Corán. Me pidió que escogiera qué libro era el correcto. Cuando elegí la Biblia, desapareció".

Él dice que ni siquiera había visto nunca entonces una imagen de Jesús, algo perfectamente lógico en el Sudán del Norte de los años 60. Pero cuando un tiempo después vio una iglesia católica en su país, con imágenes de Jesús, lo reconoció. Era el hombre de su visión. Hoy es cura en EEUU.

También es asombroso el caso de Adrien Mamadou Sawadogo. Siendo un joven musulmán y devoto en Burkina Faso se le apareció «Alguien de blanco brillante» y hoy es sacerdote católico. Hasta los 22 años había sido un musulmán cumplidor. “Una noche, después de mis ejercicios de taekwondo, me fui a casa en bicicleta. De repente, una voz me llamó por mi nombre, justo por encima de mi cabeza. Escuché: "¡Mamadou!" Levanté instintivamente los ojos. Vi como un ser humano, que vestía algo de color blanco brillante, un brillo similar a una luz brillante sobre una ropa de lino blanco. Había algo en los ojos en esta persona. Yo no era consciente de nada: sólo de mí y de ella. No me di cuenta de mi movimiento en bicicleta o cualquier otro movimiento a mi alrededor. Había pasado a unos cinco kilómetros de mi casa, y cuando desapareció de mi vista, vi que mi bicicleta estaba en su lugar habitual en el garaje”. Después de varias experiencias similares, oyó una voz interna que, señalándole un misionero católico, le dijo "serás como él". Y quiso conocer lo que los misioneros enseñaban... y así reconoció a Jesús. Hoy él es misionero en Zambia de los Padres Blancos.

Una fatwa dice que es el demonio

Otras veces, quien se aparece a los musulmanes, en vigilia o en sueños, es la Virgen María. Es un fenómeno tan difundido que en IslamWeb.net en inglés en 2007 han emitido una fatwa (decreto tras una consulta) diciendo que un buen musulmán debe entender que son siempre engaños del demonio.

Ver a Maryam (Virgen María) en realidad o en sueños es una ilusión satánica

Fecha de Fatwa: Thul-Qi´dah 1, 1428 / 10-11-2007

Pregunta: Algunos cristianos y también algunos musulmanes dicen que Maryam (Virgen María) aparece ante ellos como un cuerpo de luz para bendecirlos, curar sus enfermos y capacitarlos con bondad. ¿Cuál es su interpretación de esto?

Respuesta: Esta experiencia, sea en la realidad o en sueños, no es más que una ilusión satánica. Los muertos nunca vuelven a la vida terrenal. [...] "Entre ellos hay una barrera hasta el Día en que sean resucitados" [Corán 23:99-100] Esto respecto a su la aparición sucede estando despiertos. Si la aparición tiene lugar en un sueño, es también una ilusión satánica, porque Satanás puede tomar la imagen de cualquier persona menos la imagen del Profeta".



Sueños de agnósticos, judíos...

Por supuesto, tener sueños especiales que conduzcan a Cristo no es algo que le pase sólo a musulmanes. El abortista serbio Stojan Adasevic, no creyente y de cultura ortodoxa, soñó con un hombre vestido de blanco y negro, al que preguntó su nombre, y dijo ser Tomás de Aquino, nombre que a él no le decía nada. Sólo después descubrió que era un gran santo católico.

Roger Dubin, judío neoyorquino desencantado de la New Age, se acercó al catolicismo cuando soñó con Jesucristo en 2004, vestido de ejecutivo, que le pedía luchar contra el diablo. 

Roy Schoeman, un judío que también estaba en una ecléctica búsqueda espiritual y leía a Teresa de Ávila tuvo un sueño místico protagonizado por la Virgen María. Se enamoró de Ella y acudió a la fe católica.

Lo novedoso de los sueños de musulmanes

El fenómeno de los "sueños cristianos" en el mundo islámico tienen dos peculiaridades.

Una: que en ambientes misioneros protestantes se considera que es un movimiento especial de Dios hacia un colectivo que tiene poco acceso a escuchar el anuncio del Evangelio, y que esos sueños deben incorporarse como una herramienta más de testimonio y evangelización hacia las personas de origen islámico.

Dos: con Internet, este tipo de testimonios y experiencias son más accesibles que nunca.

Un ejemplo lo vemos en la historia de "Michael A.", joven saudí desencantado del Islam, que buscaba información sobre el cristianismo. Tecleó "Jesucristo" en YouTube, y empezó a ver vídeos en árabe de personas que decían que habían encontrado a Jesús, que era su Señor y Salvador personal. "Cristo se me apareció en un sueño", decía uno. "Vi a Jesucristo en una visión", contaba otro.

Pero lo que a Munira le había llevado a Cristo, a él no le convencía. "Para mí eran vídeos sin sentido, propaganda americana para que nos hiciéramos cristianos", pensaba.

En Isalmasih.net, una web protestante evangélica diseñada para anunciar a Cristo a los musulmanes ("Isá Al-Masih" significa "Jesús el Mesías") el tema de los sueños, los testimonios de musulmanes que sueñan con Jesús (no con María o Juan XXIII, por supuesto) es el principal, el primero en la lista de argumentos: http://isaalmasih.net/isa/dreamsofisa.html .

Recuerdan que en el Antiguo Testamento Jacob, José, Salomón o Gedeón, entre otros, fueron guiados por Dios con sueños.

Jerusalén Dateline: ejemplos y números

En España la editorial Stella Maris acaba de publicar el interesante libro Jerusalén Dateline, del periodista evangélico Chris Mitchell, corresponsal de la cadena pentecostal CBN News en Oriente Medio. Todo su capítulo 15 se explaya en el tema de los musulmanes que han soñado con Jesús y se han convertido al cristianismo.

Probablemente, Jerusalén Dataline es ahora mismo la fuente más detallada en español sobre este tema, que aunque carece de fuentes católicas está bien nutrido de fuentes evangélicas.

Mitchell empieza contando un ejemplo: el caso de Alí, un ex-musulmán en una iglesia protestante de Jerusalén.

"Alí nos contó su historia. Creció en Turquía y vivió una vida turbulenta. Siendo adulto cayó en las garras del alcohol. Le pegaba a su esposa, se quejaba de sus vecinos y llevaba una infeliz existencia sin sentido. Como musulmán de nombre, decidió hacer la peregrinación a La Meca conocida como el Hajj. Pensó en convertirse en un musulmán devoto, enderezar su vida. Viajó a Arabia Saudí con varios amigos. La noche antes de que planeara caminar alrededor de la Piedra Negra, conocida como la Kaaba, que forma parte de los requisitos islámicos, se quedó dormido y tuvo un sueño".

"En el sueño, Jesús se le apareció a Alí. «En primer lugar, Jesús me tocó la frente con el dedo. Y después de tocarme, dijo: “Tú me perteneces”. Y entonces puso la mano encima de mi corazón. “Sígueme, me perteneces”, dijo. Entonces me desperté. [...] Así que decidí que no iba a terminar el Hajj, la peregrinación. Cueste lo que cueste, voy a seguir esa voz, pensé»."

"Alí les contó lo ocurrido a sus amigos. No creían nada de su sueño, pero él insistió en que era real. Para disgusto de ellos, siguió las instrucciones del sueño y dejó La Meca. Le confesó su nueva fe a su esposa y a gente de su pueblo y, a pesar de los baches en su nuevo camino de fe, ahora es pastor de una de las iglesias de Turquía. Su conversión afectó mucho a su familia. Sin embargo, su madre le dijo: «No eres el mismo niño al que di a luz y eduqué. Porque después de que te criara y educara, empezaste a consumir alcohol e hiciste todo tipo de cosas malas. Pero ahora Dios te ha cambiado. Dios te ha disciplinado y te ha convertido en una persona increíble»."

"Alí encarna a muchos ex musulmanes que han llegado a creer en Jesús a través de un sueño", asegura Mitchell. Y da más datos.



¿Despierta Jesús al mundo musulmán?

"Un DVD titulado More than Dreams (Más que sueños), que ha sido distribuido por todo el mundo musulmán, cuenta la historia de Alí y otros cuatro testimonios similares. Un nuevo libro titulado Dreams and Visions: Is Jesus Awakening the Muslim World? (Sueños y visiones: ¿está despertando Jesús al mundo musulmán?) narra muchos más. Conozco a su autor, Tom Doyle, desde hace varios años. Admiro el trabajo que su esposa y otros hacen a través de los apostolados de todo Oriente Medio. Antes de la publicación del libro, me envió el original escrito a mano y me pidió que escribiera una crítica. Al leer el libro, me quedé fascinado y me hizo llorar o a veces reír por sus sorprendentes testimonios e inspiradoras historias. [...] Doyle fue a nuestro estudio de Jerusalén y nos comentaba: «Creo que Dios es un Dios justo, que es recto y justo, la gente lo está buscando y no sabe dónde ir. Tal vez no tienen una Biblia, tal vez no hay misioneros en el pueblo. Pero Dios les hará llegar su mensaje de alguna manera».

"He conocido a varios ex musulmanes como Alí cuyas vidas se han transformado por este Glorioso Intruso", comenta Mitchell en Jerusalén Dateline. 

La tesis de este libro es que los acontecimientos políticos y sociológicos modernos en Tierra Santa y Oriente Medio tienen una lectura especial desde el punto de vista cristiano, que están pasando cosas únicas.




"Entrevisté por teléfono a un cristiano a quien llamaré C sobre Irán. Me explicó que, en su país, la principal manera con la que los musulmanes se convertían a la fe en Jesús era con los sueños y las visiones. Los sueños son a menudo similares. Jesús normalmente va vestido de blanco. Trae esperanza. Frecuentemente, sus instrucciones son concretas. Por ejemplo: «En los próximos dos o tres días te encontrarás con alguien que te contará más acerca de mí». C estima que alrededor de ocho de cada diez creyentes en Irán llegan a Jesús a través de un sueño o una visión. Y tiene la sensación de que este fenómeno es único en la historia de la Iglesia. Sabe que es un momento muy especial para Irán y espera que dure. C dice que al apóstol Pablo, con su pasión por la evangelización, le habría encantado ver el renacer de Irán. Allí se han convertido a la fe más musulmanes en los pasados quince años que en los trescientos anteriores".

El problema de las cifras

Mitchell usa fuentes de misioneros evangélicos en países musulmanes, cuyas cifras los misioneros católicos toman con pinzas y extrema prudencia.

Por un lado, en el entorno evangélico hay la tentación de hinchar las cifras de conversiones para fomentar más entusiasmo misionero y donativos. A veces, las cifras de "conversiones numerosas" en tierra islámica las hinchan las autoridades musulmanas para pedir restringir aún más las libertades. Por lo general, los misioneros católicos dan cifras muchísimo más modestas de conversiones clandestinas. En cualquier caso, el lenguaje de Mitchell es tremendamente optimista.

"Estos testimonios de los creyentes de origen musulmán se erigen como una fuerte llamada de atención para que la iglesia pida por el mundo musulmán que ha sido histórica y excepcionalmente resistente al Evangelio. El velo que envolvía al mundo musulmán desde hace siglos se está deshilachando. Mientras que el mundo árabe está experimentando una agitación política sin precedentes, este fenómeno —a menudo invisible y no dado a conocer— es un terremoto espiritual actual que sacude los fundamentos del Islam. No se puede entender por completo el Oriente Medio de hoy en día sin conocer este fenómeno sobrenatural. Placas tectónicas espirituales se están moviendo desde La Meca a Teherán y de ahí a Marruecos, y el mundo del Islam está siendo sacudido también en países cerrados al Evangelio".

Incluso si las estadísticas de conversos musulmanes al cristianismo son dudosas o contradictorias, lo que sí está contrastado es el fenómeno de los sueños y las visiones como una vía que pone en marcha la conversión de muchas personas de origen musulmán (y no sólo musulmán).

Antonio se convenció de que el Islam estaba equivocado, oró a Dios, y Él lo guió con un sueño que se repitió 3 veces

Decepcionado del Islam, rezó a Dios pidiendo conocerle... y Él le guió con un sueño hacia Cristo

Fuente:Religión en libertad

miércoles, 26 de noviembre de 2025

Santo Evangelio 26 Noviembre 2025



 Texto del Evangelio (Lc 21,12-19):

 En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Os echarán mano y os perseguirán, entregándoos a las sinagogas y cárceles y llevándoos ante reyes y gobernadores por mi nombre; esto os sucederá para que deis testimonio. Proponed, pues, en vuestro corazón no preparar la defensa, porque yo os daré una elocuencia y una sabiduría a la que no podrán resistir ni contradecir todos vuestros adversarios. Seréis entregados por padres, hermanos, parientes y amigos, y matarán a algunos de vosotros, y seréis odiados de todos por causa de mi nombre. Pero no perecerá ni un cabello de vuestra cabeza. Con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas».



«Con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas»


Rev. D. Antoni CAROL i Hostench

(Sant Cugat del Vallès, Barcelona, España)

Hoy ponemos atención en esta sentencia breve e incisiva de nuestro Señor, que se clava en el alma, y al herirla nos hace pensar: ¿por qué es tan importante la perseverancia?; ¿por qué Jesús hace depender la salvación del ejercicio de esta virtud?

Porque no es el discípulo más que el Maestro —«seréis odiados de todos por causa de mi nombre» (Lc 21,17)—, y si el Señor fue signo de contradicción, necesariamente lo seremos sus discípulos. El Reino de Dios lo arrebatarán los que se hacen violencia, los que luchan contra los enemigos del alma, los que pelean con bravura esa “bellísima guerra de paz y de amor”, como le gustaba decir a san Josemaría Escrivá, en que consiste la vida cristiana. No hay rosas sin espinas, y no es el camino hacia el Cielo un sendero sin dificultades. De ahí que sin la virtud cardinal de la fortaleza nuestras buenas intenciones terminarían siendo estériles. Y la perseverancia forma parte de la fortaleza. Nos empuja, en concreto, a tener las fuerzas suficientes para sobrellevar con alegría las contradicciones.

La perseverancia en grado sumo se da en la cruz. Por eso la perseverancia confiere libertad al otorgar la posesión de sí mismo mediante el amor. La promesa de Cristo es indefectible: «Con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas» (Lc 21,19), y esto es así porque lo que nos salva es la Cruz. Es la fuerza del amor lo que nos da a cada uno la paciente y gozosa aceptación de la Voluntad de Dios, cuando ésta —como sucede en la Cruz— contraría en un primer momento a nuestra pobre voluntad humana.

Sólo en un primer momento, porque después se libera la desbordante energía de la perseverancia que nos lleva a comprender la difícil ciencia de la cruz. Por eso, la perseverancia engendra paciencia, que va mucho más allá de la simple resignación. Más aún, nada tiene que ver con actitudes estoicas. La paciencia contribuye decisivamente a entender que la Cruz, mucho antes que dolor, es esencialmente amor.

Quien entendió mejor que nadie esta verdad salvadora, nuestra Madre del Cielo, nos ayudará también a nosotros a comprenderla.