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martes, 7 de marzo de 2023

¿Por qué funciona bien la catequesis de adolescentes de LifeTeen? Gusta a chicos y catequistas



 ¿Por qué funciona bien la catequesis de adolescentes de LifeTeen? Gusta a chicos y catequistas

LifeTeen busca acercar a los adolescentes a Jesucristo, mediante relaciones cercanas, la oración y la adoración

La edad a la que los españoles creyentes se alejan más de la Iglesia es en la adolescencia: muchos chicos con con 9 o 10 años iban a misa y catequesis, dejan de acudir a la parroquia a los 13 o 14 años.

Según el Informe Jóvenes Españoles de 2017 de la Fundación Santa María (Fundación SM), sólo un 10% de los adolescentes (de 15 a 17 años) y un 8% de los jóvenes (de 18 a 24 años) son católicos practicantes en España (léalo aquí). Y cada vez son menos.

Muchas parroquias han descubierto que vale la pena esforzarse en cuidar a los adolescentes implantando las catequesis LifeTeen (www.lifeteen.es), que nacieron en Estados Unidos hace 30 años y ya está presente en 2.000 parroquias de todo el mundo.

Cientos de sacerdotes y catequistas de toda España y varios países de Europa se reúnen del 3 al 5 de marzo en el monasterio de Montserrat para el Encuentro Europeo de LifeTeen, con una pasión: acercar los adolescentes a Cristo. Las plazas están llenas desde hace meses. Sus asistentes luego contagian su entusiasmo, porque ven que es posible "cambiar las cosas".

España: de una parroquia a 160 en una docena de años

LifeTeen llegó a España en 2011, a la parroquia del Espíritu Santo de Tarrasa. Un par de años después, llegaba a Madrid a través de la parroquia de Cristo Sacerdote. En 2016 lo probaban una treintena de parroquias, en 2017 eran 60 las que ya usaban LifeTeen, en 2018 eran 100, hoy está presente en unas 160 parroquias españolas. Muchos chavales que recibieron LifeTeen hace 10 años hoy son catequistas.

En Alanta, la sede internacional de LifeTeen cuenta con más de 30 personas a tiempo completo diseñando materiales catequéticos, vídeos, logotipos, eslóganes, materiales para Internet y redes sociales... Estudian a los adolescentes cada año y trabajan para ellos cada año. Muchos de estos materiales ya están en español. 

Cuatro puntos fuertes de LifeTeen



LifeTeen tiene varios elementos que le dan fuerza: 

1) No "quema" a los catequistas: trabajan en grupo, no pasa nada si se saltan alguna sesión, se apoyan, el cura "cuida" a sus catequistas y los catequistas cuidan a los adolescentes. Y el contenido teórico ya está escrito y pensado.

Catequistas de LifeTeen preparándose para el campamento de verano; envueltos en "papel de regalo".

2) Los adolescentes se sienten protagonistas, se sientan muy acogidos y escuchados. A los chicos les gusta acudir, invitan a sus amigos y se crean lazos de amistad fuerte entre ellos y los catequistas. Con juegos, pizza, chucherías y buenos ratos compartidos, quieren repetir.

3) Buena música (también en Internet) y oración en la capilla: cada sesión de LifeTeen acaba con una oración en la capilla, ante el Santísimo, más larga a medida que avanza el curso. Los chavales cantan las canciones de adoración y alabanza que luego siguen escuchando en redes, spotify o YouTube.

4) El supercampamento de verano: imitando los campamentos cristianos de EEUU, LifeTeen ya ofrece dos tandas de campamento veraniego, en el que muchos adolescentes sienten que Dios toca su mente y su corazón. (Para atender a cientos de adolescentes se necesitan docenas de jóvenes adultos voluntarios, de 19 a 26 años; "no buscamos gente perfecta pero sí enamorados del Señor"; más datos aquí).

La oración y la adoración eucarística son parte importante de la catequesis LifeTeen


Los adolescentes invitan a sus amigos

El impulsor de LifeTeen en España, desde hace años, es Jordi Massegú. Viaja por toda España animando y entrenando a catequistas. Pero detalla que no basta con tocar las mentes y corazones de los catequistas: a partir de cierto momento, toda la parroquia debe ir siendo transformada, para orientarse a la acogida y la evangelización. 

"Los chicos invitan a los amigos a sus grupos. He visto bastantes casos de parroquias que empiezan el curso con 12 o 13 chavales y cuando acaba el curso, en un año, tienen 24 o 25", explica Massegú.

Al menos una persona "con la visión" y un equipo que le apoye

Jordi Massegú detalla LifeTeen ha demostrado funcionar bien por toda España, en parroquias, grandes y pequeñas, rurales o urbanas. 

Para que funcione, el método requiere al menos una persona "con visión, con mentalidad de nueva evangelización, que tenga clara la idea y tire del carro". Además, esa persona necesita del apoyo de al menos dos catequistas, que compartan la visión y estén dispuestos a servir al Señor con esa pastoral de adolescentes. 

Si en vez de ser solo 3, son muchos más, pues el fruto será mayor.

"Si hay un pastor que acompaña a los catequistas de verdad, ya está hecho lo más importante. En realidad, los materiales para impartir, los juegos y dinámicas, las charlas... todo eso, ya lo entregamos nosotros desde LifeTeen. Lo importante es que haya ese equipo que lo aplique. El sacerdote, de hecho, podrá hacer más de cura, podrá acompañar, rezar, escuchar, porque otras tareas las hará el equipo", explica Massegú.

En muchas parroquias el reto es encontrar el "core team", el núcleo de catequistas. Han de ser personas de fe, oración y sacramentos, que se quieran volcar en acompañar a los chavales, en amarlos y conocerlos. Muchas veces son jóvenes adultos, pero a menudo dejan de hacer de catequista no por cansancio o desánimo, sino por entrar en el mercado laboral, con enormes exigencias y competitividad. 

Otra opción es recurrir a personas de cierta edad, que llevan décadas haciendo de catequistas. Eso tiene sus ventajas y sus desventajas. Si son personas reacias a cambiar el planteamiento y no comparten la visión, probablemente no conectarán con los adolescentes actuales. 

Una peculiaridad de España es que hay adolescentes que mantienen cierta relación con la parroquia: se apuntan a procesiones, cofradías y hermandades, pero no van a la catequesis juvenil ni a misa. Eso es una de las cosas que consigue cambiar LifeTeen, que insiste en la importancia de los sacramentos.




Jordi Massegú, el promotor de LifeTeen en España, en una formación de catequistas. Ha visto implantarse LifeTeen en parroquias grandes, medianas, pequeñas, de ciudad y rurales.

Cambios acelerados... en redes, en hábitos, tras la pandemia, 

¿Cómo puede un adolescente invitar a sus amigos a acudir a LifeTeen? Reenviándoles un mensaje de Instagram, o un vídeo de TikTok. "LifeTeen ahora ofrece publicaciones para invitar por Instagram a tus amigos a venir a las sesiones. En Estados Unidos hacen muy buen material y aquí lo traducimos". (Aquí el Instagram de LifeTeen España)

Pero las cosas en Internet y los hábitos de los adolescentes cambian de año en año. La pandemia ha dejado descolocados a muchos jóvenes y catequistas. Y hasta los psicólogos sin fe detectan una epidemia de mala salud mental y emocional entre los adolescentes. El catequista hoy atiende a chavales muy heridos y frágiles y necesita herramientas adicionales, incluyendo la herramientas espirituales que un psicólogo del colegio no puede ofrecer.

La Iglesia ofrece fraternidad, la cercanía amorosa de Jesucristo, el consuelo del Espíritu Santo, amistad sincera... todo eso es muy sanador, y el mundo no lo ofrece. Una adolescencia de fe y amistad es hoy un lujo que muchos muchachos ni siquiera saben que pueden conseguir.

Cualquier párroco o responsable de catequesis interesado en saber más puede contactar con LifeTeen España en www.lifeteen.es y en info@lifeteen.es , o leer las noticias en nuestro Tag LifeTeen. LifeTeen recibió en 2022 el Premio de ReligionEnLibertad a la Nueva Evangelización.

En el vídeo hablan los propios adolescentes tras el campamento de Verano de 2022 de LifeTeen; en realidad, es un método de catequesis semanal, por lo general los viernes o sábados por la tarde-noche.

Fuente: Religión en Libertad


lunes, 3 de agosto de 2020

6 principios cristianos para manejar el dinero como a Dios le gusta y dando fruto abundante

La Biblia y la tradición cristiana enseñan al cristiano a ser generoso y prudente con el dinero, pero más generoso que prudente - foto de Aris Sfakianakis

6 principios cristianos para manejar el dinero como a Dios le gusta y dando fruto abundante

La Biblia y la tradición cristiana enseñan al cristiano a ser generoso y prudente con el dinero, pero más generoso que prudente - foto de Aris Sfakianakis

Hay principios morales referidos al dinero que no son necesariamente cristianos, sino que cualquier pagano o ateo honrado los practica: pagar un precio justo, no robar, no estafar, cumplir con los deberes fiscales, tener prudencia en los gastos, no despilfarrar…

Frente a eso, hay un enfoque específicamente cristiano, que considera que el dinero –y todos los otros recursos, talentos y riquezas- están al servicio de Dios y la expansión del Reino de Dios (un "reino" que la Biblia define como “justicia, paz y el gozo del Espíritu”).

En el Encuentro de Nueva Evangelización ENE 2015 de Astorga, el responsable de economía de la comunidad Fe y Vida, Jairo Alonso, dirigió un taller explorando estos principios cristianos aplicados al dinero. Fe y Vida (feyvida.com) es una comunidad católica de laicos y familias cuyos miembros pagan un diezmo (habitualmente –pero no siempre- un 10% de su sueldo) para las actividades solidarias, misioneras y evangelizadoras de la comunidad, lo que permite manejar una cierta cantidad de dinero “para el Reino” y hablar del tema con conocimiento de causa.

Esto es para cristianos convertidos

Jairo Alonso empezó su exposición dejando claro que estas ideas son para cristianos “convertidos”, maduros, que son aquellos que han dicho a Dios “toma mi vida, y mis cosas y haz lo que quieras con ellas, dirígelas”. No son para neófitos.

Un primer elemento a tener en cuenta es que la lógica de un mundo caído y de unos seres humanos temerosos no es la lógica de Dios y de los hijos de Dios transformados por Él. Jairo Alonso apuntó que el hombre, sintiéndose más frágil que muchos animales, intenta sentirse seguro rodeándose de cosas y dinero como protección. Además, entre las distintas culturas humanas, la del Occidente moderno es especialmente dada a alentar el consumismo.

Para dejar claro que la sabiduría del Evangelio chocará con la lógica mundana, Jairo dio una lista de ejemplos.

- El mundo grita: “busca seguridad”. Jesús dice: “fíate”. 
- El mundo dice: “ten, acapara”. Jesús dice: “da”. 
- El mundo dice: “acumula poder”. Jesús, dice: “sé servidor, los últimos serán los primeros”. 
- El mundo dice: “consume placer”, Jesús dice: “estad alegres, tened gozo en vuestro corazón”.
- El mundo dice: “lo que importa es el ahora”. Jesús dice: “guarda riquezas en la vida eterna”.


Una criterio básico para vivir como cristiano está en la Biblia en Romanos 12: “No viváis según los criterios del tiempo presente, sino según la voluntad de Dios, según lo bueno, lo grato, lo perfecto”.

La vida económica del cristiano es distinta

Un cristiano, por lo tanto, no puede vivir igual que vive un pagano, ni siquiera como un pagano virtuoso u honrado. La vida económica del cristiano ha de ser distinta a la del mundano. 

Además, lo que un cristiano hace con el dinero es mirado con atención por los no cristianos, tiene un elemento de evangelización y testimonio importante.

Otro criterio básico cristiano tiene que ver con una generosidad confiada en Dios, que queda resumida en 2 Corintios 9, 610: “El que siembra poco, cosecha poco, el que siembra mucho, cosecha mucho”. O en la parábola de los talentos: el Amo se enfada cuando ve que un siervo no puso a rendir su talento, sino que lo ocultó. El Amo pide sembrar, esforzarse en dar fruto, no ocultar y acaparar.

6 grandes principios

Jairo Alonso repasó los 6 grandes principios “para la gestión económica en el Reino de Dios”, es decir, para manejar el dinero en clave cristiana, a partir de esa lectura de 2 Corintios.

1. La generosidad llama a la generosidad: va ligado a que quien siembra con generosidad cosecha con generosidad; en la generosidad hay un círculo virtuoso que se retroalimenta.

2. Actitud de corazón convencido: el cristiano ha de dar según el corazón, no de mala gana o a la fuerza. “Jesús no nos deja una tabla de salarios, nos pide dar convencidos”, insistió Jairo.

3. Dar con alegría: “Piensa que no eres dueño de tu dinero, sino solo gestor de ese dinero que es de Dios, igual que todo lo demás también es de Dios; ese pensamiento te puede ayudar a gestionar dando con alegría”.

4. Tener clara la prioridad: la prioridad es Dios. “Dios, de hecho, es lo único. Todo lo demás son dones de Dios.”

5. El favor de Dios fluye siendo generoso. “Dios os dará todo lo necesario para vuestra siembra y la hará crecer”, es una enseñanza bíblica. “Si entras en una lógica de honradez y generosidad la generosidad de Dios empieza a fluir y te ayuda”, planteó Jairo.

6. Dios multiplicará. “Producirá una gran cosecha”. Lo que empezaba como una inversión llega cada vez a más gente y produce cada vez más frutos y más bien. 

Esos son los principios bíblicos para manejar el dinero con lógica cristiana, y no mundana o consumista. Pero además hay al menos 4 cosas prácticas que cualquier cristiano puede empezar a practicar en seguida:

4 prácticas cristianas de eficacia espiritual inmediata:

a) Relaciónate con pobres. “Si no tratas con pobres vives en un mundo burbuja y fantasioso, eres ciego al sufrimiento real. Cuando te relacionas con pobres, aumenta tu generosidad”.

b) Practica el desprendimiento. Consiste en aprender a no apegarse a las cosas, a vivir con menos cosas… 

c) Fomentar la austeridad.  Cuidado: vivir y fomentar la austeridad no significa caer en la racanería, y menos aún en las cosas que sirven para extender el Reino de Dios.

d) Paga el diezmo. Para Jairo Alonso y en la experiencia de muchos años de la Comunidad Fe y Vida, es una gran ayuda a la vida cristiana. “El diezmo voluntario provoca un crecimiento espiritual, vital, como cristiano”. Pone el ejemplo del famoso pastor evangélico Rick Warren, quien explicaba que empezó dando un 10%. Ahora, vendiendo millones de libros, da un 99% de sus ingresos. Sigue viviendo en la misma casa, tiene el mismo tipo de coche, etc… “El diezmo no es un porcentaje: es lo que cada uno con corazón generoso discierne que ha de dar”.


La posesividad y el apego al dinero es una forma de esclavitud y una falsa seguridad que impide dar fruto para Dios

20 años viendo los frutos de dar diezmo

A modo de testimonio, habló en este taller Anabel Quintanal, la esposa de Josué Fonseca, el fundador de Fe y Vida, que durante 20 años fue la responsable financiera de la comunidad.

“En mayo de 1986, a los 15 años, me arrodillé ante Dios y le dije que le entregaba mi vida. Fui aprendiendo a ser cristiana en todas las áreas de mi vida, también en la económica”, explicó. “Como a casi todo el mundo en nuestra sociedad, también a mí me educaron para pensar que el dinero sería lo que me daría fuerza y seguridad en mi vida”.

Al crecer en la fe, entendió que “tras la conversión del corazón ha de llegar la conversión del bolsillo”. Le parece muy expresivo de lo que es el cristianismo en nuestra sociedad el hecho de que “hay cristianos que dan muchísimas horas a la Iglesia y a Dios, le dedican mucho tiempo, mucho voluntariado… y, sin embargo, para ellos el dinero es un tabú; ni lo dan ni explican lo que cobran para evitar ser juzgados”. 

Anabel habla acerca de la experiencia de una comunidad católica de laicos, con estatutos, normas internas y compromisos, que se acompañan unos a otros. “En Fe y Vida siempre hemos dado mucha importancia al tema de la conversión del bolsillo, a poner la confianza en Dios, también en el dinero. Tomamos las decisiones sobre dinero acompañados y aconsejados con otros hermanos, con un director espiritual, en discernimiento. Desde el inicio de Fe y Vida predicamos sobre el desprendimiento, el librarnos del apego a las posesiones. Me parece indispensable dar el diezmo para la Iglesia y el Reino de Dios”. 

Anabel, como profesional, laica y madre de familia, señala que precisamente los sacerdotes son los que tienen más difícil el predicar a sus feligreses sobre el dinero, al menos en España. “Si piden dinero, quedan fatal”, admite. 

Pero ella cree que esa predicación es necesaria porque “hemos de enseñar que no crecerás espiritualmente si no compartes económicamente, porque es necesario romper ese espíritu malo de control”.

La libertad y la seguridad vienen de Dios, y no del dinero

Poniendo su ejemplo personal declaró: “Mi sueldo es de 1.800 euros y yo diezmo 180. Si quisiera organizar algo para servir a Dios con 180 euros, no conseguiría casi nada. Pero juntándonos varios hermanos, con el diezmo sumado de 40 o 50 hermanos juntos, ahí sí hay capacidad para poner en marcha proyectos. En Fe y Vida nunca hemos dejado de hacer ningún proyecto por falta de dinero. Hemos desistido de algunos proyectos porque faltaban las personas adecuadas, pero nunca por falta de dinero, gracias a los diezmos. En Hechos 2,42 vemos que los cristianos ‘se reunían, rezaban juntos, escuchaban las enseñanzas y compartían los bienes’.”

Anabel da más detalles de cómo se vive esto en Fe y Vida: “Cuando alguien se compromete en Fe y Vida da la décima parte de lo que ingresa. Eso va a un fondo común. Con eso pagamos algunos locales y el resto va para proyectos de evangelización, de misiones, del Tercer Mundo… Una vez pagamos el sueldo de 8 profesionales sanitarios que trabajaban con niños pobres en Argentina, varios años. También pagamos unos comedores en Colombia. Y unos pisos de acogida. Si combinas el tener gente adecuada y el dinero necesario sale el proyecto". 

Y concluye diciendo: "La combinación de comunidad y diezmo da muchos frutos. Y en esa cultura de desprendiemiento, de riesgo, es más fácil ver la Gloria de Dios y su Providencia”.


Fuente: Religión en Libertad

domingo, 29 de diciembre de 2019

La importancia de hacer sobre nosotros la señal de la Cruz

La señal de la Cruz es la mayor protección del cristiano contra el demonio y su principal proclamación de fe ante los demás.

La importancia de hacer sobre nosotros la señal de la Cruz

Seis razones (de fe, espirituales, también psicológicas) para santiguarse bien y con frecuencia

La señal de la Cruz es la mayor protección del cristiano contra el demonio y su principal proclamación de fe ante los demás.

Santiguarse es un gesto tan habitual en los cristianos, incluso por parte de aquellos que practican poco la fe e incluso lo tienen como única oración del día, que se corre el riesgo de olvidar sus significados profundos. El escritor y vaticanista Aldo Maria Valli los recuerda en un reciente post de su blog:

Seis motivos para hacer (bien) la señal de la Cruz

Los cristianos deberíamos tener en la máxima consideración la señal de la Cruz. Pese a lo cual, ¡cuánto la descuidamos! A veces se convierte en un garabato apresurado, como si nos avergonzásemos. Otras veces se utiliza casi como una superstición o un sortilegio (¡ay, señores futbolistas…!).

Sin embargo, “cuando aprendemos a tomarnos en serio este gesto, santiguándonos frecuentemente con fe y respeto, podemos obtener grandes frutos”, escribe Bert Ghezzi, conferenciante y autor de numerosos libros, entre ellos La señal de la Cruz, consagrado precisamente a la importancia de la señal de la Cruz.


“Después de todo, la señal de la Cruz no es solamente un gesto piadoso. Es una oración poderosa,  un sacramental de la Iglesia”, cuyos significados, a la luz de las Escrituras y de la enseñanza de los santos y de los Padres de la Iglesia, se pueden sintetizar en seis puntos fundamentales.

1. Es un mini-Credo

La señal de la Cruz es una profesión de fe en Dios tal como Él se nos ha revelado. Puede ser considerada una forma abreviada del Credo de los Apóstoles.

Al tocarnos la frente, el pecho y los hombros (y en algunas culturas, también los labios) declaramos nuestra fe en el Padre, en el Hijo y en el Espíritu Santo. Estamos anunciando y manifestando nuestra fe en lo que Dios hizo por nosotros: la Creación de todas las cosas, la Redención de la humanidad del pecado y de la muerte y la institución de la Iglesia, que ofrece a todos una nueva vida. Cuando nos santiguamos, nos hacemos conscientes de la presencia de Dios y nos abrimos a que intervenga en nuestra vida.

Solo esto bastaría para transformarnos espiritualmente, pero en la señal de la Cruz hay mucho más.

2. Es una renovación del bautismo

Los cristianos del siglo I empezaron a hacer la señal de la Cruz como memoria y renovación de lo que les sucedió cuando fueron bautizados. Y para nosotros sigue siendo así.

Cuando nos santiguamos, proclamamos que en el bautismo hemos muerto sacramentalmente con Cristo en la Cruz y hemos ascendido con Él a una nueva vida (Rom 6, 3-4; Gál 2, 20). Con la señal de la Cruz pedimos al Señor que renueve en nosotros las gracias bautismales. Reconocemos además que el bautismo nos ha unido al Cuerpo de Cristo y nos ha convertido en colaboradores del Señor en su obra de salvación del pecado y de la muerte.

3. Es un signo de discipulado

Con el bautismo, el Señor nos reclama como hijos suyos, marcándonos con la señal de la Cruz. Cuando ahora nosotros nos santiguamos, afirmamos nuestra lealtad hacia Él. Al trazar la Cruz sobre nuestro cuerpo negamos pertenecernos a nosotros mismos y declaramos que solo le pertenecemos a Él (Lc 9, 23).

Para denominar la señal de la Cruz, los Padres de la Iglesia utilizaron la misma palabra que se empleaba en la Antigüedad para indicar la propiedad. La misma palabra que se refiere a la marca del Señor sobre sus discípulos se utilizaba para designar la marca que hacía un pastor en sus ovejas, el tatuaje de un general sobre sus soldados o el sello del cabeza de familia sobre sus servidores.

Esa firma que es la señal de la Cruz dice que somos las ovejas de Cristo y podemos contar con sus cuidados; que somos sus soldados, encargados de trabajar junto a Él para que su Reino avance sobre la tierra; que somos sus siervos, dispuestos a hacer lo que nos diga.

4. Es una aceptación del sufrimiento

Jesús nos prometió que el sufrimiento sería una componente normal de la vida de todos sus discípulos (Lc 9, 23-24). Por tanto, cuando nos “firmamos” con la señal de la Cruz, estamos aceptando cualquier dolor como consecuencia de nuestra fe en Cristo. Hacer la señal de la Cruz quiere decir tomar la Cruz y seguir a Jesús (Lc 9, 23).

Al mismo tiempo, sin embargo, la señal de la Cruz nos consuela con la conciencia de que Jesús, que sufrió la crucifixión por nosotros, se une ahora a nosotros en nuestro sufrimiento y nos sostiene.

Santiguarnos proclama también otra verdad importante: afirmamos, con San Pablo, que nuestros dolores como miembros del cuerpo de Cristo contribuyen a la obra salvífica del Señor y al perfeccionamiento de la Iglesia en la santidad (Col 1, 24).

5. Es una doble jugada contra el diablo

Cuando el diablo vio a Jesús morir en la Cruz, pensó erróneamente que había conseguido una gran victoria. Pero el Señor le sorprendió con una derrota ignominiosa (1 Cor 2, 8). Desde  la mañana de Pascua hasta hoy, la señal de la Cruz hace estremecer y huir al diablo.

Hacer la señal de la Cruz es, por tanto, una jugada defensiva, que declara nuestra inviolabilidad ante la influencia del diablo. Pero es también un arma ofensiva en la batalla. Anuncia nuestra colaboración con Jesús en el imparable progreso del Reino de Dios contra el reino de las tinieblas.

6. Es una victoria sobre la carne

Hacer la señal de la Cruz (Gál 5, 16-22) manifiesta nuestra decisión de crucificar los deseos de la carne y vivir según el Espíritu.

Al igual que cuando nos quitamos una camisa sucia, hacer la señal de la Cruz indica que nos despojamos de nuestras malas inclinaciones y nos revestimos de Cristo (Col 3, 5-15).

Los Padres de la Iglesia enseñaron que la señal de la Cruz vence poderosas tentaciones como la ira y la lujuria. Por consiguiente, no importa con qué fuerza seamos tentados: podemos usar la señal de la Cruz para activar nuestra libertad en Cristo y vencer también nuestros pecados más enojosos.

***

Por tanto, y resumiendo, cuando hacemos la señal de la Cruz:

-profesamos nuestra fe;

-declaramos haber renacido con el bautismo;

-afirmamos que pertenecemos a Cristo y queremos obedecerle;

-aceptamos cualquier sufrimiento como participación en el sufrimiento de Jesús en la Cruz;

-nos defendemos del diablo y al mismo tiempo atacamos al enemigo;

-vencemos a la carne y ponemos a Cristo en primer lugar.

¡Por todo ello vale la pena santiguarse bien!

Traducción de Carmelo López-Arias.

Fuente: Religión en Libertad

lunes, 4 de marzo de 2019

«La misa es una cita», dice un sacerdote, y lo demuestra cotejando fases de una y partes de otra

Resultado de imagen de celebración de la misa

Convincente comparación del padre Espinosa de los Monteros

«La misa es una cita», dice un sacerdote, y lo demuestra cotejando fases de una y partes de otra

Los frutos espirituales de la asistencia misa guardan proporción con la participación interior en ella, conscientes de su importancia.

Hoy es un hecho que la mayor parte de quienes se confiesan católicos no van a misa casi nunca. Y que tampoco muchos de quienes cumplen con el precepto dominical son conscientes de la importancia del acontecimiento al que asisten.

El padre Ángel Espinosa de los Monteros combate en sus predicaciones esa inconsciencia con una comparación tan efectista como eficaz para transmitir el mensaje: la misa "es una cita" y es, además, "la cita más importante". Solo con que acudiésemos a esa cita cumpliendo las normas que aplicamos de forma habitual a las citas de la vida mundana, ya se avanzaría mucho.


El padre Ángel Espinosa de los Monteros es mexicano y un predicador muy seguido en su país y en todo el mundo a través de internet.

En un vídeo que sintetiza esa idea (ver abajo), el padre Espinosa de los Monteros recuerda las fases de las que consta una cita de cierto relieve: revisarse para cerciorarse de que va uno correctamente ataviado, saludar, dialogar, intercambiar regalos, concretar el compromiso adquirido y despedirse. Desde un encuentro entre jefes de Estado a un paseo de novios, la mecánica es muy parecida. 

También en la misa, que es "lo más importante que te puede pasar en tu vida, el momento en que puedes recibir a Dios Nuestro Señor, a Jesús, llevártelo dentro de ti, hablar con Él personalmente... Si la misa es un encuentro con Jesús, la misa es una cita", recuerda el sacerdote: "Yo todos los días tengo una cita con Dios".

¿Cómo funcionan las citas importantes?

Te revisas

Lo primero antes de una cita importante es comprobar que uno va bien vestido y arreglado.

En la misa, es el momento en el que el oficiante nos pide que "reconozcamos nuestros pecados", y es donde muchos empiezan a perder el tiempo y se pierden la belleza de la misa, en vez de hacer exactamente eso: "Si tengo un pecado mortal, me tengo que confesar con un sacerdote, pero si tengo pecados veniales, bastaría con entrar en mi conciencia, reconocer 'Señor, te ofendí' y después declararlo a todos los hermanos con el Yo confieso, y entonces ya estoy justificado y puedo participar dignamente en estos misterios".

Saludas

El siguiente paso en una cita es decir algo agradable a quien nos recibe, alabar algo que ha hecho, preparar el momento del diálogo posterior.

En la misa, esa fase la ocuparía el Gloria: "¿Qué es el Gloria? Decirle a Dios Nuestro Señor cosas bonitas, que la Gloria es al Creador... Por eso ha que rezar o cantar el Gloria con todo el corazón".

Dialogas

A continuación, las personas que se han citado inician un diálogo en el que intercambian palabras.

"Una vez que he reconocido que yo soy miserable y que Dios es grande", llega el momento de hablar. "Las lecturas son un momento de auténtico diálogo con Dios", explica el padre Espinosa de los Monteros. Él habla con la primera lectura, respondemos con un salmo. Habla en la segunda, respondemos con el Aleluya. Para el Evangelio nos ponemos de pie porque entra Alguien: "El Evangelio no es un libro, es una persona, Jesús te habla cada vez que lees el Evangelio". Y si en las lecturas hablaba a través de la historia del pueblo de Israel, o de sus profetas, o de San Pablo y los apóstoles, ahora es Él mismo quien habla. Por tanto, "ha sido un diálogo", a misa "vienes a escuchar la Palabra de Dios": "¿Cómo voy a vivir esa Palabra si no la escuché?"

Intercambias regalos

Ya sean algunos presentes entre jefes de Estado, o una botella de vino que se lleva a una cena donde somos convidados, el final del diálogo va a acompañado de un intercambio de regalos.

¿Qué llevamos nosotros en la misa? "Agua, vino y pan, y cuando pasen la canastita", algo de dinero: "Solo Dios y tú saben cuánto puedes dar cada domingo. De lo que se trata es de que seas generoso con Dios, con las vocaciones, con el seminario, con la atención a tu parroquia, con la atención a los sacerdotes, a los apostolados..." Eso es lo que ponemos nosotros, pero ¿qué recibimos a cambio? "El Cuerpo, la Sangre y la Palabra de Dios. ¡Vaya diferencia! Nadie puede pagar el Cuerpo y la Sangre de Cristo, ni su palabra. Solo hay una manera de que lo que me llevo se parezca un poquito a lo que traje: que cuando el sacerdote eleva la patena y ofrece el pan, tú te ofrezcas también", y no solo no hacer el mal, sino hacer el bien y "hacer apostolado".

Te comprometes

En los últimos momentos de cualquier cita, se renuevan los compromisos adquiridos durante el diálogo.

En la misa, "Jesús se presenta en el altar para que yo pueda recibirlo. Cada misa es Viernes Santo. Lo que va a suceder en misa es lo que sucedió el Viernes Santo", aunque sea de forma incruenta. Jesús vuelve a ofrecerse: "Vuelvo a bajar al altar por mis hermanos", le dice al Padre, "para limpiarlos con mi sangre". Además, nuestros pecados no son como los de quienes mataron a Jesús (Él dijo "no saben lo que hacen"), porque nosotros tenemos detrás dos mil años de cristianismo y sí sabemos lo que hacemos: "Yo soy más pecador que ellos, yo necesito el perdón, el Cuerpo, la Sangre de Cristo para poder vivir una vida cristiana auténtica". Así que, después de comulgar, "¿cuál es mi compromiso? ¿Qué voy a hacer esta semana, este mes, este día?".

Te despides

Lo que empezó con un saludo en el encuentro entre dos personas, termina con un adiós.

¿Y en la misa? "El sacerdote nos bendice" pero... "la misa no ha terminado, ¡vayamos ahí fuera a vivir todo lo que hemos vivido acá dentro!"

El padre Espinosa de los Monteros concluye pidiendo "menos distracciones y menos preocupaciones, menos atención a las tonterías": "Ojalá cuando entraras en misa supieras que estás en una cita y todo lo demás se queda al lado para que goces de la presencia de Dios en su Palabra, en su Cuerpo y en su Sangre". Debemos ir a misa como si fuese "nuestra primera misa, nuestra última misa, nuestra única misa".



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sábado, 26 de enero de 2019

7 claves para interpretar la Biblia dentro de la tradición católica y que ensanche tu alma

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«Aprende a manejar la Biblia, un librito para empezar», de Óscar García Aguado

7 claves para interpretar la Biblia dentro de la tradición católica y que ensanche tu alma

Una mujer lee la Biblia... puede integrarse en la rutina diaria de oración, es una forma de escuchar a Dios y conocer su voluntad


Óscar García Aguado es un sacerdote diocesano de Madrid ordenado en el año 2000 y arcipreste en el distrito de Las Águilas-Cuatro Vientos en la capital española. Tiene experiencia en un campo muy necesario: acercar la Biblia a los católicos de a pie mediante la creación de escuelas y cursos bíblicos parroquiales.

Su experiencia es que los feligreses se llenan de alegría al ir conociendo más y mejor la Biblia e incorporándola a su vida de fe y oración. Ahora, la editorial Ciudad Nueva ha publicado un librito de 130 páginas con el tema Aprende a manejar la Biblia para introducir a los fieles en la lectura y oración específicamente con el Nuevo Testamento. Es un librito idóneo para que las parroquias lo entreguen a los miembros de grupos de iniciación bíblica y lo trabajen juntos: vale sólo 6 euros.

El libro señala 7 claves para interpretar la Biblia dentro de la tradición católica, que es la tradición que seleccionó los textos del Nuevo Testamento, les dio forma y los recopiló, y también la que estableció con la autoridad entregada por Jesús a sus apóstoles cómo leer y entender los textos del Antiguo Testamento.

AprendeamanejarlaBiblia

Clave 1: la Biblia es un conjunto de libros inspirados

La Biblia no es un mero dictado divino a un solo autor. Es una composición literaria hecha por hombres pero donde se revela lo divino. Aunque exprese pensamientos y pasiones humanas, aunque aparezcan asesinatos y relate venganzas, tiene la virtualidad de trascender lo humano. [...] No es un libro entre otros, es un libro inspirado, es decir, Dios está presente y el autor principal, el cual se ha servido de autores humanos para revelarse. "Obrando Dios en ellos y por ellos como verdaderos autores pusieron por escrito todo y solo lo que Dios quería", dice Dei Verbum, el documento eclesial sobre la Biblia, en su capítulo 11. Y el Catecismo dice: "Por causa de su inspiración divina, los libros bíblicos comunican la verdad". Esto es así incluso si a veces el proceso de creación de un texto ha necesitado décadas o siglos.

Clave 2: hay que hacer una lectura creyente de la Biblia

Uno puede acercarse a la Biblia como lingüista o psicólogo, y no está mal. Pero para que la fe crezca con la Biblia, hay que leerla con una lectura creyente. "Dios sale amorosamente al encuentro de sus hijos para hablar con ellos", dice Dei Verbum. La Biblia fue escrita para avivar la fe de los fieles, conocer el rostro de Dios y seguir su voluntad. Eso sí, se necesita una "verdadera comprensión", "no sea que hagamos decir a Dios lo que nosotros queremos escuchar o lo que no es su voluntad". Una interpretación auténtica "tanto personal como comunitaria, ha de concordar siempre armónicamente con la fe de la Iglesia católica".

Clave 3: la Biblia no agota la Revelación de Dios

La Iglesia Católica enseña que Dios ha querido "revelarse a sí mismo y dar a conocer el misterio de su voluntad". Dios puede hablar hoy a cada hombre en su Palabra. Pero "la Palabra revelada al creyente debe estar en sintonía con la Tradición oral de la Iglesia y el testimonio escrito de su Escritura".
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Clave 4: la Palabra de Dios no es sólo la Biblia

"Nosotros sabemos que la Palabra de Dios no sólo está en la Biblia, sino que palpita en su Magisterio", no solo en el texto bíblico escrito sino en lo que vive la Iglesia. La Iglesia es anterior a la Biblia, es la Iglesia la que decidió que tal libro era bíblico y tal otro no lo era. "La Biblia ha sido escrita por el Pueblo de Dios y para el Pueblo de Dios bajo la inspiración del Espíritu Santo", explica la exhortación Verbum Domini.

Una comparación: "¿quién puede interpretar adecuadamente una foto que tengas en casa? Aquellos de tu familia que participaron en esa foto o que te la explicaron directamente. Después, a quienes se lo pudiste contar y mantengan esa tradición de boca en boca".

Clave 5: la Biblia es el testimonio escrito e inspirado del acontecimiento salvador de Dios en la historia

Los autores del Antiguo Testamento, inspirados por Dios, cuentan historias con un tema que se repite: que Dios ama y salva a su pueblo. Y lo mismo en el Nuevo Testamento. "Es la mayor historia de amor de todos los tiempos, del amor infinito de Dios por Israel, por la Iglesia y por cada uno de nosotros". La Biblia es historia de salvación y de liberación: lo que pasó al pueblo de Israel, nos pasa a nosotros. "Todas estas palabras han sido escritas para que creáis que Jesús es el Cristo, el hijo de Dios, y creyendo tengáis vida en su nombre", dice el Evangelio de Juan.

Una mujer lee la Biblia... puede integrarse en la rutina diaria de oración, es una forma de escuchar a Dios y conocer su voluntad

Clave 6: la Biblia forma una unidad

El Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento van unidos y buscan lo mismo, contar la misma historia de amor y salvación. Jesús no refuta ni niega al Dios del Antiguo Testamento: le reza con intimidad y cercanía inusitada, le llama Abba (papá) y dice "Yo y el Padre somos uno". El Antiguo Testamento está lleno de expresiones de misericordia y ternura de Dios (hay muchas en el profeta Oseas, por ejemplo) y el pueblo responde con el salmo 106: "Dad gracias al Señor porque es bueno, porque es eterno su amor". San Lucas insiste en que San Juan Bautista, en el Nuevo Testamento, es la encarnación del poder espiritual del profeta Elías, del Antiguo Testamento. Ambas partes de la Biblia están enlazadas.

Clave 7: hay que leer el Antiguo Testamento desde Jesucristo

Jesús era, como explica Juan Pablo II en un discurso a biblistas de 1997, "un auténtico hijo de Israel profundamente arraigado en la larga historia de su pueblo. Cuando comenzó a predicar y enseñar, empleó abundantemente el tesoro de las Escrituras, enriqueciendo ese tesoro con nuevas inspiraciones e iniciativas inesperadas. Estas no pretendían abolir la antigua revelación sino llevarla a su perfecto cumplimiento". "Para ser significativa, la Encarnación necesitó arraigarse en siglos de preparación. Si no fuera así, Cristo habría sido como un meteorito caído accidentalmente a la tierra y privado de conexión con la historia de los hombres".

O, en palabras de un biblista: "Es imposible ir a la universidad de Jesús sin pasar por la escuela del Antiguo Testamento".

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Pero también hay que entender que la clave para entender bien el Antiguo Testamento es hacerlo desde Jesús. "[Jesús] comenzando por Moisés y siguiendo por todos los profetas, les explicó lo que se refería a él en todas las Escrituras", nos dice el texto del Resucitado con los discípulos de Emaús. Así pues, no podemos tomar las afirmaciones del Antiguo Testamento como un absoluto: se deben estudiar bien en su contexto histórico y teológico, y siempre entenderlas a la luz de la persona y enseñanzas de Jesús el Cristo".

Acercarse a la Biblia con estas claves ayudará al cristiano. El padre García Aguado explica lo que ha visto al ir creando escuelas de Biblia en parroquias. "Las almas se ensanchaban, las personas se sentían reconfortadas y alentadas en su esperanza y se respiraba una atmósfera de comunión profunda. Cuando vamos leyendo más y más la Escritura en el seno de la Tradición de la Iglesia, vamos reconociendo a Dios en nuestra vida. Como decía San Jerónimo: 'desconocer la Escritura es desconocer a Cristo'. Y quien conoce a Cristo, se enamora de Él".

 Lea más artículos aquí sobre la Biblia



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 Fuente: Religión en Libertad

sábado, 3 de febrero de 2018

Al romperse las familias, el Estado, menos clemente, ocupa su lugar: así lo ilustra el obispo Chaput


El combativo arzobispo de Filadelfia publica en español «Extranjeros en Tierra Extraña»

Al romperse las familias, el Estado, menos clemente, ocupa su lugar: así lo ilustra el obispo Chaput

El arzobispo Chaput, de Filadelfia, bendice a un bebé y a su mamá

Al romperse las familias, el Estado, menos clemente, ocupa su lugar: así lo ilustra el obispo Chaput

Charles Chaput, nombrado arzobispo de Filadelfia en 2011 por Benedicto XVI, es uno de los líderes católicos más leídos e influyentes, por su gran capacidad de comunicación, garra expositiva y claridad en sus mensajes. Capuchino e indio de la tribu potawatomi, se prodiga en textos periodísticos y en redes sociales y denuncia los absurdos de la cultura neopagana actual. Se le lee mucho porque se le lee bien. 



Editorial Palabra acaba de publicar en español su libro "Extranjeros en Tierra Extraña", que anima a los cristianos a mantenerse firmes y "vivir como católicos en un mundo postcristiano". 

"El mayor fracaso de mi generación, la del baby boom, incluyendo a padres, profesores y dirigentes de la Iglesia, ha consistido en no haber sido capaces de transmitir la fe de forma atractiva a los que ahora están ocupando nuestro lugar. La razón por la que la fe cristiana es indiferente para tantos jóvenes estriba en que, con demasiada frecuencia, la fe no ha sido importante para nosotros, o no lo suficiente como para sufrir por ella. Como católicos, hemos llegado a un punto en el que nos sentimos como forasteros en nuestro propio país, 'extranjeros en tierra extraña'. Pero el problema no es que los creyentes seamos 'forasteros'; el problema es que nuestros hijos y nietos no lo son". 

Se acabó el "don't worry", hay que ser contracultural
La época del "don't worry, be happy", la optimista canción de Bobby MacFerrin en 1988, el año antes de la Caída del Muro de Berlín, quedó muy atrás, dice Chaput. Tras el 11-S y la tragedia de las Torres Gemelas, y luego el ISIS y el yihadismo brutal con sus atentados, el acoso del laicismo a las entidades católicas en Estados Unidos (multas por no pagar abortos o anticoncepción) y la redefinición del matrimonio, hoy ser católico implica una cierta opción de ir contracorriente.


Chaput trata diversos temas en su libro, pero su análisis de la situación de la familia es quizá el más agudo y revelador. Para ello remite a dos sociólogos que le parece que enmarcan la situación: Charles Murray, con su libro de 2012 "Coming Apart" [Roto en pedazos] y Mitch Pearlstein, con su libro de entrevistas a expertos en 2014 "Broken Bonds" [Lazos rotos]. 

Las familias rotas lo estropean todo...y hay que admitirlo
Murray lo deja claro: la ciencia sociológica y los estudios demuestran una y otra vez que las familias unidas ayudan en todo a educar niños y jóvenes sanos y funcionales, y las familias rotas lo estropean todo y generan pobreza social y humana. Pero a los políticos y a la prensa les da igual: esconden el desastre que significan las familias rotas. 

"No conozco ningún otro dato de importancia que tenga tanta aceptación por las ciencias sociales y que sea a la vez ignorado con tanta resolución por los informativos, los editoriales de los principales diarios y los políticos de los dos principales partidos", escribía Murray.

[En España diríamos que sí hay otro tema similar y relacionado: el envejecimiento poblacional, de absoluta importancia y total evidencia científica, pero nulo interés para políticos].

¿Cómo es que los políticos y la gran prensa esconden los daños acumulados que causan las familias rotas? Chaput da dos respuestas. Una causa es la ideología de izquierda radical: los que la profesan consideran que la familia es opresiva, patriarcal, heteronormativa, mala... Otra causa, más difundida, es un cierto pudor: tenemos ya tantos amigos y parientes en familias rotas, hundidos hasta el cuello en su desastre, y afectando a otros a su alrededor, que no les queremos dañar más haciéndolos sentir culpables. 

¿Cómo educar en confianza y solidaridad?
En las familias rotas es difícil educar en la confianza y la solidaridad. Lo que los niños han aprendido es que no se puede confiar y que, si las cosas van mal, hay que irse y romper: es lo que hicieron papá y mamá.

Unos expertos consultados en el libro de Pearlstein dicen: "es difícil desarrollar la solidaridad cuando uno de los padres ha abandonado a la familia, o cuando ambos han determinado que serán más felices si se separan. Los hijos se ven obligados a adoptar un sentido de la independencia distorsionado pero comprensible para sobrevivir emocionalmente". 


Historia de dos vecindarios: la familia marca
Charles Murray ilustra los efectos sociales con el caso de dos vecindarios comparados en su libro "Roto en pedazos" y al arzobispo Chaput le parece muy elocuente. 

Belmont, en Boston, era un barrio exclusivo, de profesionales con estudios superiores. 
Fishton, en Filadelfia, era un barrio de clase obrera blanca poco cualificada. 
Hace 50 años las familias de ambos barrios eran parecidas, sus escuelas también eran bastante parecidas y los niños de ambos vecindarios jugaban en parques bastante similares. 

Pero las familias se fueron hundiendo en el barrio obrero Fishton, mientras que se mantenían en el barrio exclusivo Belmont. 

Así, por ejemplo, en 1960 el 95% de los niños en ambos barrios aún vivían con sus padres naturales cuando su madre tenía 40 años (crecían con ambos padres). En cambio, en 2004, aunque en el exclusivo barrio Belmont el 90% de los niños seguían con ambos padres, en Fishtown solo el 30% de niños tenían a ambos padres en casa. Para Murray, es toda una generación que crece "seriamente impedidos para acometer las exigencias del autogobierno". 

Por su parte, los barrios como Belmont, que "se mantienen", a su vez también se han aislado y encerrado en sí mismos, no mantienen contacto con el resto y "han abandonado la solidaridad entre clases que para la generación anterior era una obligación".


Se desintegra la familia... y el frío Estado toma su espacio
Chaput, lector de Tocqueville, señala que al desintegrarse en matrimonio se desintegra la familia y las comunidades, y su hueco lo asume "una forma de autoridad menos humana, menos comprensiva y menos íntima, que ocupa el espacio vacío que dejan", es decir, el Estado. 

El arzobispo avisa: quien debilita las familias y las comunidades no son unos "matones orwellianos de uniforme, sino los teóricos de género y de los derechos LGTB, y las empresas que los respaldan alegremente". Buscan "liberar" a los hombres de la familia y arrojarlos al "mundo feliz" de Huxley. Allí el Estado y el poder les tendrá más o menos controlados o, al menos, anestesiados. 

También lo compara con la sociedad de los morlocks y los eloi en La Máquina del Tiempo, de H.G.Wells. Los eloi, hermosos y pulcros, sin ninguna organización ni defensa, y más bien bobalicones, "pasan los días comiendo, charlando, jugando y practicando el sexo de forma inocente". Pero por la noche surgen de los túneles los verdaderos señores del lugar, los morlocks: "son feos, están hambrientos y les encantan los eloi". 

"El modo en el que amemos, o malgastemos el amor, tiene consecuencias, y siempre vuelven del pasado para hacernos una visita", sentencia el obispo. 


Puede conseguirse "Extranjeros en tierra extraña" de Charles Chaput aquí en OcioHispano.

Fuente: Religión en Libertad

viernes, 2 de febrero de 2018

Una guía sobre el exorcismo: oraciones más efectivas, cómo actúa el demonio, historia del ritual...


El padre Jeffry Grob, experto en el ritual, arroja luz frente al sensacionalismo

Una guía sobre el exorcismo: oraciones más efectivas, cómo actúa el demonio, historia del ritual...

Jeffry Grob es uno de los grandes expertos del rito del exorcismo y de su evolución en la historia de la Iglesia

Una guía sobre el exorcismo: oraciones más efectivas, cómo actúa el demonio, historia del ritual...

Tras décadas en las que el demonio consiguió que mucha gente creyera que no existía, incluso en el seno de la Iglesia Católica, de nuevo se va tomando conciencia del mal pese a que ministerios como el de exorcista sigan siendo caricaturizados y víctimas de los estereotipos. Hollywood ha creado además una imagen de lo que es la actuación de Satanás, que en la gran mayoría de los casos no se corresponde conb la realidad.

Para evitar el morbo que rodea a los exorcismos, explicar realmente qué es y cómo surgió esta práctica, conocer los diferentes grados de influencia demoniaca, el verdadero papel del sacerdote encargado de este ministerio y del rito preparado por la Iglesia, un religioso experto en la materia arroja mucha luz en una larga entrevista en la web litúrgica Adoremus.

Experto en el Ritual del Exorcismo
Se trata del sacerdote Jeffrey Grob, actualmente vicario de asuntos canónicos y vicario judicial de la Archidiócesis de Chicago, pero además es un experto en la materia tras haber recibido un doctorado en 2007 por una tesis centrada en la revisión del Ritual del Exorcismo. Mientras tanto, durante años ha ayudado y analizado los casos que han ido llegando al exorcista oficial de la diócesis.


El padre Jeffry Grob realizó su tesis doctoral sobre la revisión del Ritual de Exorcismo

En primer lugar, Grob explica qué dice textualmente la Iglesia: “Cuando la Iglesia pide públicamente y con autoridad, en nombre de Jesucristo, que una persona o un objeto sea protegido contra las asechanzas del Maligno y sustraída a su dominio, se habla de exorcismo”, aparece en el Catecismo.

"El perro está atado"
Este sacerdote afirma que al igual que las personas, los objetos pueden ser poseídos por el demonio. “No te levantas una mañana y te encuentras endemoniado o poseído. Lo mismo ocurre con las cosas. Si se trata de una casa o un edificio, tenemos que preguntar qué es lo que trajo la oscuridad o el mal a este lugar”.

Uno de los grandes malentendidos que se forman en torno al rito del exorcismo es que se le da demasiada autoridad o poder al demonio. “Sólo hay un Dios, y el Maligno es una criatura. Él tiene un comienzo. Entonces, en ese sentido, el perro está atado. No significa que el diablo no retenga los dones sobrenaturales que poseía antes de la caída, pero no puede hacer nada a menos que Dios lo permita. Él no es Dios, entonces no tiene los privilegios de Dios. El Maligno solo puede manipular la materia ya creada, y es bueno en eso. Él vive para infundir miedo y aislamiento en el alma humana”.

Las distintas formas de actuar del demonio
Por otro lado, considera que hay una tendencia a querer agrupar todo tipo de actividad demoníaca sin hacer distinciones entre tentación, obsesión, opresión y posesión.  “No podemos equiparar estas actividades”, avisa el padre Grob.

La tentación forma parte de la condición humana y como personas somos tentados, al igual que lo fue Cristo. Cuando se abre una puerta a la oscuridad se produce lo que la Iglesia llama obsesión demoníaca y opresión demoníaca. “Curiosamente, la obsesión es el término más antiguo, y el único que aparece en el rito anterior”, recuerda. En los libros clásicos de Teología sólo se usaban tres términos: tentación, obsesión y posesión.


A partir de la década de los 70 y 80 del pasado siglo se empezó a hablar de opresión, en un intento de diferenciar entre las aflicciones, ataques o manipulaciones de la mente (obsesión) y del cuerpo (opresión) por parte de Satanás. La posesión es el extremo radical en el cual una mente y un cuerpo están afligidos por el Maligno.

Así debe analizar el exorcista
El papel del exorcista es clave, incluso antes de empezar el rito. Explica este sacerdote que “el exorcista debe estar siempre evaluando” y que “no deben apresurarse a creer que el diablo está allí o que no lo está”.

Además, específica que “lo que se ha agregado en las pautas que no se encuentran en el rito antiguo es que el exorcista debe tener certeza moral. Es similar a un juez en un caso de nulidad matrimonial: la certeza moral no es una certeza absoluta, pero es más que una posibilidad. Se basa en pruebas y así es como el exorcista determina la certeza moral”.

¿Cómo diferenciar entre las distintas actuaciones del demonio o saber si es un problema clínico? El padre Grob afirma que primero se evalúa a la persona física y psicológicamente “Los casos más difíciles son en los que hay a la vez un problema de salud mental y una aflicción demoniaca. Es más fácil para el exorcista si es uno u otro”, cuenta.

Cuatro puntos de ayuda al exorcista
Pero en la evaluación puede haber algo más que un problema psicológico. Entonces el exorcista necesita descubrir que es ese “algo más”. Desde la Edad Media -informa- los exorcistas han utilizado cuatro fenómenos que pueden demostrar si es más que un problema psicológico:

1. Conocimiento de los idiomas. Se trata de tener una conversación en una lengua que la persona afectada no sabe.
2. Conocimiento de cosas ocultas. Que por ejemplo una persona atacada por el demonio revele cosas personales del exorcista o de las personas que le ayudan.
3. Fuerza extraordinaria. Pone el caso de una mujer de 70 años y de complexión pequeña que pueda con cinco hombres fornidos.
4. Aversión a lo sagrado. Odio a las oraciones u objetos religiosos como crucifijos o el agua bendita.

El asalto al castillo
Para saber diferenciar los distintos casos de actuación del demonio, el padre Jeffrey Grob utiliza un ejemplo muy gráfico. Con la obsesión y la opresión, los demonios están escalando la muralla del castillo pero todavía no han entrado. Pero en la posesión, la entrada ya se ha realizado.

Con la obsesión, “la persona puede escuchar voces, lo cual no es un tema clínico sino espiritual. La persona descubre que no puede rezar o centrarse debido a estas voces. Además, puede haber una tentación al suicidio”.

En la opresión, que se dirige al cuerpo, “generalmente implica un ataque a los sentidos; por ejemplo, todo lo que una persona huele o degusta parece putrefacto. Puede haber lesiones, cortes o rasguños en el cuerpo que aparecen sin explicación así como ataques físicos. La persona puede ver cosas o escuchar cosas de manera audible y visible en lugar de voces en su cabeza”.


Goya pintó la famosa pintura que representaba a San Francisco de Borja realizando un exorcismo

El prólogo de San Juan
¿Pueden las almas estar poseídas contra su voluntad o lo están por “invitación”? Ante esta pregunta, el sacerdote estadounidense afirma que “no existe una regla absoluta, pero en general la posesión ocurre cuando alguien voluntariamente, y no siempre por ignorancia, se abre a algo oscuro o malvado”.

Por otro lado, hay casos, y puso como ejemplos a santos como Santa Teresa de Ávila, el Padre Pío o el cura de Ars que fueron afligidos y atacados por el demonio. ¿Se abrieron al demonio? No, pero como en el caso de Job, Dios permite que tales cosas sucediesen para su santidad.

¿Cuáles son los pasajes de la Escritura más poderosos que utilizan los exorcistas? El padre Grob afirma que “curiosamente en todas las formas antiguas de exorcismo, miucho antes de que se promulgara el rito para la Iglesia Universal en 1614, el texto más frecuentemente citado fue el prólogo de San Juan: ‘En el principio existía la Palabra...’. Especialmente efectiva ha sido la cita: ‘y la luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la vencieron’ (Juan 1, 5)”.

Así se desarrolló el ritual del exorcismo
En los primeros siglos de la Iglesia, personalidades como San Juan Crisóstomo o Tertuliano afirmaban que cualquiera, en virtud de su bautismo, podía exorcizar. No era un rito. Pero es en el Concilio de Cartago (397) cuando se ve por primera vez la orden de exorcista. Durante siglos siguió siendo una de las órdenes menores.

Es ya en 1614 cuando se institucionaliza, por decirlo así, un rito formal de exorcismo para toda la Iglesia universal, algo que en aquel momento histórico se fue realizando con otros ámbitos del catolicismo como los seminarios o los libros litúrgicos. Desde el siglo XVII hasta 1998 apenas se realizaron un par de cambios menores hasta que en 1998 se promulgó el rito revisado, que se había solicitado en el Concilio Vaticano II.

A tenor de su experiencia en Chicago, el padre Grob afirma que “la posesión demoníaca en toda regla sigue siendo rara. Hay muchos casos límite de obsesión u opresión; estos han aumentado debido a la cantidad de personas que se abren a todo tipo de cosas oscuras”.


Los exorcismos han sido llevados al cine en numerosas ocasiones como en El Exorcista, o esta de El Rito, protagonizada por Anthony Hopkins

El inicio con las letanías
¿Cuál es el esquema de un exorcismo? “Comienza con la preparación del exorcista y el equipo que reza con la persona. Nos ponemos la armadura de Cristo por medio de la confesión, la misa y la oración personal. En general, el rito comienza con la Letanía de los Santos, la versión antigua y la revisada hablan sobre el uso de las Letanías. Luego hay oraciones preparatorias: los salmos y la lectura del Evangelio. Luego las oraciones centrales aparecen en un conjunto, dirigidas a Dios primero y luego invocan a Dios en una oración que se dirige directamente al espíritu o espíritus poseedores de la persona”.

Sin embargo, sobre la marcha los exorcistas pueden ir añadiendo otras oraciones como otras letanías a la Madre de Dios y a otros santos específicos. Pero además hay un orden para las oraciones. “Siempre se debe dirigir una oración a Dios primero y luego ya la que va dirigida directamente contra la entidad demoníaca. Pero nunca se revierte el orden. Jesús es el exorcista, no el sacerdote”.

Además, dependiendo de cada caso hay oraciones más efectivas que otras. “A menudo los exorcistas tienen a alguien como parte del equipo de oración que guarda notas de este tipo de cosas. Estas son las cosas que luego quieres volver a ver. En este ministerio, los exorcistas intentan consolar y aliviar el sufrimiento, no estamos buscando hacerlos sufrir más. Por eso buscamos los puntos calientes y los de presión, oraciones que provocan una respuesta y regresamos a esas oraciones, frases, referencias a los santos o los títulos de María que tienen un efecto demostrable”, concluye este sacerdote experto en el Rito del exorcismo.

Conozca más sobre este tema en la Sección Exorcismos de ReL  

miércoles, 11 de enero de 2017

¿Esoterismo cristiano? Nada más incompatible con la Revelación y la esencia misionera de la Iglesia

El cristianismo parte de lo que Dios proclama, no de lo que oculta

¿Esoterismo cristiano? Nada más incompatible con la Revelación y la esencia misionera de la Iglesia

¿Esoterismo cristiano? Nada más incompatible con la Revelación y la esencia misionera de la Iglesia

A lo largo de la historia, y hoy también, han existido movimientos que tergiversaron el cristianismo para asimilarlo a corrientes esotéricas o gnósticas que protegerían una sabiduría reservada a un selecto grupo de iniciados. Nada es más contrario a verdad cristiana, que reposa sobre la Revelación pública de Cristo y en Cristo, y configura una Iglesia esencialmente misionera, abierta, universal. Así lo explica Miguel Pastorino en un artículo publicado en Aleteia:

“Cristianos” nominales que practican el esoterismo y las diversas formas de ocultismo, existen y no son pocos. Eso no será lo que discutimos en este artículo. Pero ¿es el cristianismo una religión esotérica? ¿Hay en la fe cristiana una doctrina oculta reservada a una élite secreta de iniciados? La respuesta es negativa, claramente no es posible.

La mayoría de las sectas esotéricas y los autores e intelectuales vinculados al ocultismo, los rosacruces y varias logias masónicas, están convencidos de que el cristianismo tiene “secretos” de contenido religioso que no revela, como si existiese un “esoterismo cristiano”.

Y la verdad es que nunca existió, ni existe tal realidad, en cuanto verdades doctrinales ocultas que solo una élite conoce. Eso es una ilusión de algunos aficionados al esoterismo, que buscan secretos escondidos en todos los símbolos y doctrinas. Es una tendencia amplificada hoy por el “esoterismo de masas” New Age, por novelas como las de Dan Brown, pero sin ninguna base real.

Muchos de los que se dicen “cristianos” en realidad no son tales (no se puede creer en Cristo y afirmar a su vez cosas opuestas a su mensaje como la reencarnación). Para los cristianos el punto de partida de la fe es la aceptación de lo que Dios ha revelado y no de lo que oculta. El cristiano cree que en Cristo, Dios ha revelado todo lo necesario para la salvación de la humanidad.

¿No hay secretos en el cristianismo?
Es verdad que ciertos secretos existen en cualquier institución, en cuestiones que exigen prudencia y disciplina interna. En este sentido podría hablarse de secrecía en la Iglesia. Pero en cuanto a contenidos religiosos, el cristianismo es exotérico (hacia fuera), nace y existe como una religión revelada para todos, enviada a todos, universal (Mt 28, 19-20), misionera, sin secretos.

El mismo Magisterio de la Iglesia son documentos abiertos, públicos, que cualquiera puede conocer. Los pronunciamientos oficiales y doctrinas son accesibles a toda persona. Todo se publica, en cuanto a la fe y la doctrina. No hay nada que deba ocultarse y el esoterismo como actitud espiritual elitista se opone a la naturaleza del cristianismo.


Esto es el cristianismo: el Verbo hecho hombre, predicación abierta, nada que esconder, la salvación al alcance de todos con los mismos medios para todos, a saber, la oración y los sacramentos. Una escena de Rey de Reyes (1961), de Nicholas Ray.

Tanto en los primeros siglos con el gnosticismo, como en el surgimiento medieval de la alquimia y la cábala, y de movimientos ocultistas en el Renacimiento (siglo XVI), surgieron tendencias que intentaron amalgamar doctrinas de tipo gnósticas y esotéricas con el cristianismo y que influyeron en varios intelectuales y artistas.

Se buscaba inventar un “esoterismo cristiano” o un “cristianismo esotérico” y de hecho hubo (y hay) esoteristas que vivían sincréticamente el cristianismo. Por esta razón, en mucha literatura, obras de arte, y hasta en templos medievales se incluyeron símbolos y conceptos tomados de la alquimia y del esoterismo.

Pero no existió nunca un cristianismo esotérico, aunque sí autodenominados “cristianos” que, habiendo incursionado en el esoterismo pretendieron dar nuevos sentidos a las verdades de la fe cristiana, resignificando sus símbolos y doctrinas, y profesan un “esoterismo cristiano”, que es en sí mismo un concepto contradictorio.

Características del esoterismo occidental
Si bien a lo largo de la historia son muchos y variados los movimientos esotéricos, pueden establecerse algunos rasgos comunes o definitorios.

1) Correspondencia o reciprocidad entre todas las partes del universo visible e invisible. Por ejemplo: Hay 7 metales, 7 planetas, 7 partes del cuerpo, 7 chakras, etc.  Cuando leen la Biblia buscan estas correspondencias para interpretarla “esotéricamente”.

2) Creen en el universo y la naturaleza como ser vivo con una especie de alma cósmica (fuego oculto o energía).

3) Imaginación creadora y mediaciones simbólicas: se trata de llegar a lo divino a través de cualquier realidad imaginaria o real. Su recurso a todo tipo de mediaciones es evidente: ritos, símbolos de todas las religiones, mandalas y hasta el recurso a toda clase de supuestas “entidades espirituales”.

4) La experiencia de transmutación. Es un término tomado de la alquimia, donde a través de “iniciaciones” se busca un nuevo modo de vida y un nuevo modo de ser.

Existen otras características complementarias que no se dan en todos los casos, pero que hoy son muy visibles en la amplia mayoría de los movimientos conocidos.

Una de ellas es la práctica de la concordancia o deseo de armonizar tradiciones diferentes, ya sean filosóficas o religiosas, especialmente lo oriental con lo occidental. También se puede añadir la transmisión directa de maestro a discípulo de teorías y prácticas esotéricas, donde también suelen incluir grados o peldaños en el proceso iniciático.

Entre sus pilares doctrinales se encuentra una visión panteísta de lo divino, donde toda la realidad es unificada, a la que le sigue una concepción emanatista de las cosas y seres, donde no hay distinción entre Creador y criatura.

Afirman la unidad trascendental de todas las religiones, es decir, que coinciden en su realidad más profunda (esotérica), donde lo que importa es ese núcleo común “místico” y no sus formas externas de ritos y doctrinas.

El suizo Frithjof Schuon (1997-1998), adalid de La unidad trascendente de las religiones con su libro del mismo nombre, inspirado por las filosofías hinduistas.

Lo cierto es que si cualquiera profundiza en las grandes religiones históricas, en sus verdaderos centros doctrinales, se encontrará con que difieren radicalmente unas de otras. La ingenua idea de que en el fondo todas las religiones son iguales, es una afirmación superficial que desconoce el núcleo de cada una de las religiones. Justamente lo común entre ellas suelen ser formas externas y principios éticos universales, pero no su núcleo más profundo.

El origen: un mundo de fantasías
Si bien el adjetivo esotérico (lo que está oculto, secreto), es muy antiguo y ha tenido muchos usos, el sustantivo esoterismo aparece recién en el siglo XIX en las corrientes modernas de movimientos ocultistas.

Históricamente no hay una conexión de generación en generación en la tradición esotérica occidental como en ocasiones se arguye. Distintas épocas han visto resurgir las mismas ideas y replanteos religiosos, pero sin una necesaria conexión histórica entre ellas.

Aunque las doctrinas gnósticas hayan desaparecido por siglos, influyeron durante el medioevo en la alquimia, en la cábala, y en escuelas filosóficas, a través de movimientos hermetistas. Asimismo, intentaron influir en el cristianismo, generando una oposición con la ortodoxia cristiana, inevitable confrontación, dado que el sincretismo de estos movimientos amenazaba con diluir la fe cristiana en un magma pseudorreligioso, como sucedió en el siglo XVI.

También hoy el movimiento New Age y las sectas metafísicas y ocultistas postmodernas propenden a presentar la fe cristiana como una mística esotérica que fue racionalizada por las jerarquías católicas. Por otra parte, su versión del esoterismo es contradictoria con el histórico, ya que un conocimiento oculto es elitista y en la New Age se ha masificado.

Si bien se puede hablar de un intento de esoterismo serio en occidente (Boheme, Swedenborg, P. Le Cour, etc.), no es verdad que sus orígenes sean tan remotos como se pretende en la literatura esotérica.

La mayor parte de sus contenidos surgen en el Renacimiento y buscan sus orígenes en historias que se pierden en las mitologías antiguas, como le sucede a algunas logias masónicas y sobre todo a los rosacruces.

Digo “algunas”, porque un gran número de masones reconoce su origen en los gremios medievales de albañiles y no en la torre de Babel, o en el templo de Salomón, o en los Templarios, como algunos sueñan.

Un caso de confusión generada por la literatura esotérica, entre tantos, es el  del Corpus Hermeticum, una obra escrita entre el siglo II y IV d.C., con contenidos gnósticos, alquimistas, orientales, esotéricos y neoplatónicos, propia del ecléctico mundo de religiones y filosofías que circulaban en Alejandría en los siglos II y III d.C., que fue redescubierta por Marsilio Ficino en el siglo XVI.

Los autores esoteristas gustan de afirmar que esta obra es muy antigua, como del siglo VI antes de Cristo. No obstante es una obra escrita un milenio más tarde. El esoterismo, invariablemente planta sus raíces donde no las tiene, y suele remontar sus genealogías a tiempos remotos en una mitología que se reinventa en cada generación.

René Guénon y el fraude del teosofismo
Un gran intelectual del ocultismo moderno, respetado no solo por su erudición, sino por su honestidad académica, es el esoterista franco-egipcio René Guénon, quien ha desenmascarado cientos de fraudes de sociedades secretas que eran una burla a sus iniciados en Europa.

René Guénon (1886-1951) ha sido uno de los más influyentes defensores de un supuesto esoterismo cristiano, aunque también censuró las que consideraba sus falsificaciones. Acabó haciéndose musulmán.

Guénon ha denunciado y desarticulado el fraude de una señora, canonizada por el ocultismo como fue Madame Blavatsky y a su sociedad Teosófica. Sin embargo el tempranero olvido de la gente, viene “en auxilio” de los pseudoprofetas y sus fraudes, como ha ocurrido con el espiritismo moderno. La credulidad sigue en aumento.

René Guenon abandonó el esoterismo occidental defraudado ante tanto engaño y fantasía, y acabó convencido de que solamente en las religiones orientales existe un verdadero conocimiento esotérico, así como una auténtica tradición esotérica.

Una de las expresiones de la presente crisis cultural es la nueva emergencia gnóstica y esotérica, manifestada en el éxito de toda literatura que se vincule a estas temáticas, de la magia, de los evangelios apócrifos, de la autoayuda, de la alquimia, del hermetismo… De conocerse la verdadera historia del esoterismo, sus mágicas fantasías se desvanecerían demasiado rápidamente.

¿Y los que se llaman “esoteristas cristianos”?
Muchos esoteristas actuales hablan abiertamente de un “esoterismo cristiano”, pero es simplemente una resignificación del cristianismo que ellos hacen, como hacen también con algunas corrientes filosóficas de la antigüedad o con religiones de Oriente, apropiándoselas desprolijamente a gusto del consumidor.

Lo cierto es que el cristianismo nunca fue esotérico, y su propia naturaleza misionera lo hace una religión abierta, cuyo mensaje es para todos y no para una élite que busca coincidencias simbólicas o mundos invisibles.

Nadie puede negar que a lo largo de la historia existieron personas que viviendo un cristianismo social, practicaron el esoterismo, como sucede también hoy. En el mismo medioevo aunque se era cristiano, judío o musulmán por adscripción, subsistían corrientes gnósticas y mágicas que resurgían de vez en cuando.

Frente al esoterismo de masas habría que preguntarse si el cristianismo no habrá descuidado en estos tiempos su cuota de mística y misterio. Quizá haya sido excesiva su adaptación racionalista a la modernidad, y por ello las almas sedientas de experiencia y de sentido se hayan orientado al irracionalismo, la magia y el ocultismo.