martes, 5 de marzo de 2024

Santo Evangelio 5 de Marzo 2024

 


Texto del Evangelio (Mt 18,21-35):

 En aquel tiempo, Pedro se acercó entonces y le dijo: «Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar las ofensas que me haga mi hermano? ¿Hasta siete veces?». Dícele Jesús: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.

»Por eso el Reino de los Cielos es semejante a un rey que quiso ajustar cuentas con sus siervos. Al empezar a ajustarlas, le fue presentado uno que le debía 10.000 talentos. Como no tenía con qué pagar, ordenó el señor que fuese vendido él, su mujer y sus hijos y todo cuanto tenía, y que se le pagase. Entonces el siervo se echó a sus pies, y postrado le decía: ‘Ten paciencia conmigo, que todo te lo pagaré’. Movido a compasión el señor de aquel siervo, le dejó en libertad y le perdonó la deuda.

»Al salir de allí aquel siervo se encontró con uno de sus compañeros, que le debía cien denarios; le agarró y, ahogándole, le decía: ‘Paga lo que debes’. Su compañero, cayendo a sus pies, le suplicaba: ‘Ten paciencia conmigo, que ya te pagaré’. Pero él no quiso, sino que fue y le echó en la cárcel, hasta que pagase lo que debía. Al ver sus compañeros lo ocurrido, se entristecieron mucho, y fueron a contar a su señor todo lo sucedido. Su señor entonces le mandó llamar y le dijo: ‘Siervo malvado, yo te perdoné a ti toda aquella deuda porque me lo suplicaste. ¿No debías tú también compadecerte de tu compañero, del mismo modo que yo me compadecí de ti?’. Y encolerizado su señor, le entregó a los verdugos hasta que pagase todo lo que le debía. Esto mismo hará con vosotros mi Padre celestial, si no perdonáis de corazón cada uno a vuestro hermano».



«Movido a compasión (...) le perdonó la deuda»


Rev. D. Enric PRAT i Jordana

(Sort, Lleida, España)

Hoy, el Evangelio de Mateo nos invita a una reflexión sobre el misterio del perdón, proponiendo un paralelismo entre el estilo de Dios y el nuestro a la hora de perdonar.

El hombre se atreve a medir y a llevar la cuenta de su magnanimidad perdonadora: «Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar las ofensas que me haga mi hermano? ¿Hasta siete veces?» (Mt 18,21). A Pedro le parece que siete veces ya es mucho o que es, quizá, el máximo que podemos soportar. Bien mirado, Pedro resulta todavía espléndido, si lo comparamos con el hombre de la parábola que, cuando encontró a un compañero suyo que le debía cien denarios, «le agarró y, ahogándole, le decía: ‘Paga lo que debes’» (Mt 18,28), negándose a escuchar su súplica y la promesa de pago.

Echadas las cuentas, el hombre, o se niega a perdonar, o mide estrictamente a la baja su perdón. Verdaderamente, nadie diría que venimos de recibir de parte de Dios un perdón infinitamente reiterado y sin límites. La parábola dice: «Movido a compasión el señor de aquel siervo, le dejó en libertad y le perdonó la deuda» (Mt 18,27). Y eso que la deuda era muy grande.

Pero la parábola que comentamos pone el acento en el estilo de Dios a la hora de otorgar el perdón. Después de llamar al orden a su deudor moroso y de haberle hecho ver la gravedad de la situación, se dejó enternecer repentinamente por su petición compungida y humilde: «Postrado le decía: ‘Ten paciencia conmigo, que todo te lo pagaré’. Movido a compasión...» (Mt 18,26-27). Este episodio pone en pantalla aquello que cada uno de nosotros conoce por propia experiencia y con profundo agradecimiento: que Dios perdona sin límites al arrepentido y convertido. El final negativo y triste de la parábola, con todo, hace honor a la justicia y pone de manifiesto la veracidad de aquella otra sentencia de Jesús en Lc 6,38: «Con la medida con que midáis se os medirá».


Hace 20 años dijeron que con más feminismo habría más natalidad: toda Europa muestra que no fue así

 


Hace 20 años dijeron que con más feminismo habría más natalidad: toda Europa muestra que no fue así

Feministas chilenas cantan El Violador eres Tú en 2019... pero sus vendas pueden expresar su ceguera a la realidad

Con el manifiesto de 2004 del parlamentario británico David Willetts y su incendiaria sentencia de que "el feminismo es el nuevo natalismo" surgió una corriente, la del "feminismo natalista" o el "feminismo de la fecundidad".

Un postulado transversal que ligaba el incremento de la natalidad a la desaparición del hipotético "patriarcado", de modo que solo con la incorporación masiva de la mujer al trabajo o la desaparición de los llamados "roles tradicionales de género" se podría revertir la extendida pirámide de población invertida y el invierno demográfico.

Los países nórdicos, Finlandia, Suecia o Noruega, son frecuentemente enmarcados en esta tendencia feminista por sus propuestas de conciliación laboral, fomento de la natalidad y división de responsabilidades.

En Finlandia, por cada hijo se ofrecen hasta 320 días de permiso a repartir entre el padre y la madre -además de 40 días a la madre antes del parto-, manteniendo el sueldo al 100% hasta los tres primeros meses de vida. Según declaró un padre español residente en Finlandia a COPE, el ejecutivo también ofrece una asignación por hijo, dan alrededor de 90 euros al mes hasta que cumpla 18 años y con el segundo hijo se incrementa.

En Suecia hay 18 meses de baja. Por su parte, el gobierno de Noruega da hasta 3.600 euros por nacimiento, con una baja de 49 semanas -19 de ellas a escoger entre padre y madre- y si la madre no quiere trabajar en su segundo año de vida, recibe hasta 700 euros mensuales para cuidados.

Tanto es así que en su estudio La revolución de género, Frances Goldscheider, Eva Bernhardt y Trude Lappegård prometían en 2015 grandes resultados para la Suecia "extraordinariamente igualitaria" de los "valores más progresistas".

El relato oficial es que Suecia es el vivo ejemplo de la compatibilidad entre el igualitarismo de género y el fortalecimiento de la familia. Su revolución de género, una legión de hombres feministas y un Estado con ayudas a espuertas para madres embarazadas parecían estar cerca de lograr la deseada tasa de reemplazo generacional.

Sin embargo, en un reciente artículo publicado en Compact, el investigador y profesor de Ciencia política Darel E. Paul preconizaba El fracaso del natalismo feminista: según sus cálculos,  los nacimientos previstos para 2023 en Suecia se encuentran en su nivel más bajo en dos décadas y la tasa de fertilidad apunta a mínimos históricos, probablemente por debajo de 1,5 hijos por mujer.

Según sus datos, el número de nacimientos en Suecia ha disminuido más del 12% y la tasa de fertilidad ha caído casi un 14% desde 2021. El futuro no es alentador. Las posibilidades de que las mujeres suecas alcancen una recuperación de la fertilidad a finales de la década de 2020 son, según Paul, "remotas".



Darel E. Paul. 

El investigador, profesor de Ciencia política y columnista en Compact, Darel E. Paul. 

Suecia no es  el único país con mal pronóstico. De hecho, los otros dos socios del "paraíso" de la maternidad feminista, Noruega o Finlandia, asisten igualmente a una disminución en las tasas de fertilidad y de nuevas familias.

"Especialmente preocupantes" son las cifras en "en todo Europa", pero especialmente en Francia, Italia o España, donde el  investigador habla de "desastre".

Según los datos recogidos por el investigador relativos a la  natalidad europea de 2023:

En República Checa los nacimientos caerán un 11% respecto al año anterior y un 19% desde 2021.

En Polonia, los nacimientos podrían disminuir en más de un 10% respecto a 2022 y casi un 18% desde 2021.

Los nacimientos en Alemania caerán más del 7% después de un 2022 igualmente sombrío.

En Finlandia los nacimientos caerán en un 13%, seguido del 10% en Dinamarca o el 9% en Países Bajos.

En Francia, se prevé un descenso del 7% desde 2022 y del 9% desde 2021.

Evolución dela natalidad en Europa. 

Este gráfico de Newtral muestra la evolución de la tasa de fertilidad en los países europeos desde 2001 a 2021. Según estos datos, ninguno alcanza  los 2,1 hijos por mujer necesarios para el remplazo generacional (la perpetuación de una sociedad de padres a hijos). También refleja el retroceso y fracaso del feminismo natalista nórdico. 



Feminismo y patriarcado ya no son viables: "Tendrán que ser creativos"

Para el investigador, el futuro no es alentador porque revertir las políticas actuales no es viable en el corto plazo, tras una generación educada en "la creencia en el poder del igualitarismo de género, del doble sueldo y el doble cuidado".  

Habiendo renunciado al modelo del hombre como sostén de la familia desde hace décadas y promovido el igualitarismo de género durante el mismo tiempo, "regresar al patriarcado no es un modelo viable", pero según los datos de la última década, "el feminismo tampoco es ya un modelo viable".

La afirmación del investigador no da lugar a dudas: las explicaciones económicas o sociales no son suficientes para explicar la caída de la natalidad, sino que deben añadirse otras de corte "psicológico, biológico y ambiental".

"Los formuladores de políticas en los países occidentales tendrán que ser mucho más creativos si esperan evitar el fracaso de la función social más básica, la reproducción de la próxima generación", concluye Paul. 

Explicaciones que trascienden lo político

El veterano de Mercatornet, Louis T. March, se ha hecho eco de otras reflexiones que expliquen la caída de la natalidad y el fracaso del "feminismo natalista", como la demógrafa Anna Rotkirch, convencida de que "sea lo que sea lo que ocurre en países como Finlandia, no está impulsado por la economía o las políticas familiares", sino que se trata de  "algo cultural, psicológico, biológico, cognitivo".

Ross Douthat, columnista del New York Times, profundiza en una explicación de corte moral y trascendental. Especialmente en una sociedad que fomenta la formación de la familia "como una opción entre muchas" o en la que se ha asumido que la responsabilidad o la estabilidad material justifican el retraso a la hora de tener hijos o de familias de tamaño reducido.

La vía española: más inmigración y feminismo y menos natalidad

Lo descrito por los especialistas es sin lugar a dudas un problema fundamentalmente demográfico: hay pocos nacimientos -menos que defunciones-, la esperanza de vida es cada vez mayor, la población envejece y el leve crecimiento demográfico es posible, según el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones "gracias a un saldo migratorio positivo" en el que las entradas superan a las salidas.

El caso español es especialmente sangrante: según los datos del Instituto Nacional de Estadística, los 322.075 nacimientos de 2023 -6.629 menos que en 2022- representan la cifra más baja desde que se recogen los datos en 1941, gravemente mermada porque el aborto en España elimina 90.000 vidas humanas cada año. 

Por eso es llamativo que los diversos ministerios aporten medidas centradas exclusivamente en la "cohesión territorial, la sostenibilidad ambiental y la habitabilidad humana", siendo difícil encontrar propuestas relativas a la natalidad o la familia.

Así, la primera propuesta del Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social es el fomento de "la igualdad de mujeres y hombres en el mercado de trabajo y en el sistema de protección social".

En el caso del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, la principal herramienta para abordar dicho reto es su plan de recuperación y 130 medidas frente al reto demográfico.

Un documento que en 130 páginas desglosando las vías de enfrentar un problema fundamentalmente demográfico, menciona:

74 veces la palabra mujer

7 veces al empoderamiento de la mujer

1 vez la palabra hijos

1 vez la palabra familia

Y en ninguna ocasión menciona las palabras matrimonio, pareja, fertilidad o natalidad

Los ministerios quieren solventarlo "empoderando" a la mujer

Dicho plan consta de diez ejes de actuación, uno de ellos dedicado por entero a la "igualdad de derechos y oportunidades de las mujeres" como vía para  enfrentar la crisis demográfica y de  natalidad. A través de este eje, se lee en el documento, se pretende "impulsar el empoderamiento de las mujeres, asegurar la equidad en políticas de igualdad o garantizar la máxima seguridad y atención a las víctimas de violencia contra las mujeres".

Cuando en el buscador del Ministerio del reto demográfico se introduce la palabra "familia" en búsqueda del papel de la unidad social básica para enfrentar la cuestión demográfica, los pocos resultados que arroja son relativos al ecoturismo y a una serie, La familia sostenible, con 47 capítulos enmarcados en los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030 según la Asociación para las Naciones Unidas en España.  Nuevamente no se encuentra ninguna referencia a la natalidad.

Por su parte, el Ministerio de Igualdad continúa profundizando en la vía del "fracaso del natalismo feminista" descrito por Darel E. Paul tendente hacia "el reparto de tareas" con la creación de aplicaciones como "Te toca", que comparan lo que trabaja en casa un hombre y una mujer. "No se encuentran resultados" para la palabra natalidad, pero sí varias páginas para el término derechos sexuales.

El de la "colaboración" entre hombre y mujer es un discurso muy difundido, aunque endeble según los argumentos y datos expuestos por Paul.

La igualdad de género y  el feminismo, dirían sus defensoras, "no es enemiga de la natalidad, todo lo contrario": si las mujeres tienen menos hijos, no se debe a su incorporación masiva al mercado laboral, a los anticonceptivos o al aborto sino a un "sistema desigual" en la responsabilidad exclusiva de su cuidado. "Si la carga de los hijos no reposara exclusivamente sobre nosotras, las mujeres que lo desean tendrían incentivos para tener más hijos", aseguran algunas feministas.

Fuente: Religión en Libertad

lunes, 4 de marzo de 2024

Santo Evangelio 4 de marzo 2024

 


Texto del Evangelio (Lc 4,24-30):

 En aquel tiempo, Jesús dijo a la gente reunida en la sinagoga de Nazaret: «En verdad os digo que ningún profeta es bien recibido en su patria. Os digo de verdad: muchas viudas había en Israel en los días de Elías, cuando se cerró el cielo por tres años y seis meses, y hubo gran hambre en todo el país; y a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una mujer viuda de Sarepta de Sidón. Y muchos leprosos había en Israel en tiempos del profeta Eliseo, y ninguno de ellos fue purificado sino Naamán, el sirio».

Oyendo estas cosas, todos los de la sinagoga se llenaron de ira; y, levantándose, le arrojaron fuera de la ciudad, y le llevaron a una altura escarpada del monte sobre el cual estaba edificada su ciudad, para despeñarle. Pero Él, pasando por medio de ellos, se marchó.



«Ningún profeta es bien recibido en su patria»


Rev. P. Higinio Rafael ROSOLEN IVE

(Cobourg, Ontario, Canadá)

Hoy, en el Evangelio, Jesús nos dice «que ningún profeta es bien recibido en su patria» (Lc 4,24). Jesús, al usar este proverbio, se está presentando como profeta.

“Profeta” es el que habla en nombre de otro, el que lleva el mensaje de otro. Entre los hebreos, los profetas eran hombres enviados por Dios para anunciar, ya con palabras, ya con signos, la presencia de Dios, la venida del Mesías, el mensaje de salvación, de paz y de esperanza.

Jesús es el Profeta por excelencia, el Salvador esperado; en Él todas las profecías tienen cumplimiento. Pero, al igual que sucedió en los tiempos de Elías y Eliseo, Jesús no es “bien recibido” entre los suyos, pues son estos quienes llenos de ira «le arrojaron fuera de la ciudad» (Lc 4,29).

Cada uno de nosotros, por razón de su bautismo, también está llamado a ser profeta. Por eso:

1º. Debemos anunciar la Buena Nueva. Para ello, como dijo el Papa Francisco, tenemos que escuchar la Palabra con apertura sincera, dejar que toque nuestra propia vida, que nos reclame, que nos exhorte, que nos movilice, pues si no dedicamos un tiempo para orar con esa Palabra, entonces sí seremos un “falso profeta”, un “estafador” o un “charlatán vacío”.

2º Vivir el Evangelio. De nuevo el Papa Francisco: «No se nos pide que seamos inmaculados, pero sí que estemos siempre en crecimiento, que vivamos el deseo profundo de crecer en el camino del Evangelio, y no bajemos los brazos». Es indispensable tener la seguridad de que Dios nos ama, de que Jesucristo nos ha salvado, de que su amor es para siempre.

3º Como discípulos de Jesús, ser conscientes de que así como Jesús experimentó el rechazo, la ira, el ser arrojado fuera, también esto va a estar presente en el horizonte de nuestra vida cotidiana.

Que María, Reina de los profetas, nos guíe en nuestro camino.

Marconi, el inventor de la radio, volvió a la fe por su esposa y vio al Papa dos días antes de morir

 


Marconi, el inventor de la radio, volvió a la fe por su esposa y vio al Papa dos días antes de morir

Guillermo Marconi, junto a sus aparatos de radio.

Guillermo Marconi, el inventor de la radio, volvió a la práctica de la fe de la mano de su esposa.

En 2024 se celebran los 150 años del nacimiento del inventor de la radio, Guillermo Marconi (1874-1937), cuya relación con la fe católica examina Francesco Agnoli en el número de febrero de Il Timone:

Italia se prepara para celebrar los 150 años del nacimiento de Guillermo Marconi. Intentemos también nosotros, aunque sea con la inevitable brevedad, reconstruir el personaje en su totalidad. Es decir, no solo al científico, sino también al hombre.

Nacido en Bolonia el 25 de abril de 1874, de madre escocesa-irlandesa y anglicana y de padre italiano, Guillermo aprendió física en parte de manera autodidacta y en parte en la escuela del físico Augusto Righi.

No se licenció y era ajeno al mundo universitario; sin embargo, se obstinó en conseguir su plan. En particular, amaba la electricidad y muy pronto sus intereses pasaron de la electroquímica a las ondas electromagnéticas.

En esa época eran dos las tecnologías que dominaban la comunicación a través de cable: el telégrafo de Samuel Morse, que tenía al planeta envuelto en hilos, y el teléfono. Pero Marconi mira más allá: quiere una comunicación sin hilos, que atraviese todos los mares, que supere las montañas viajando en ondas electromagnéticas... imagina los radares, prefigura el móvil.

Así, el hombre que "ha dado voz al silencio" hizo en 1896 la primera transmisión, a 10 kilómetros de distancia; y en 1901 realizó el gran salto transoceánico, conectando América con Europa y consiguiendo demostrar que el obstáculo de la curvatura terrestre no era insuperable.

Fama mundial

Algunos hechos concretos ayudan a consagrarle mundialmente.

En 1909, el año del Premio Nobel, el transatlántico Republic es embestido. Por primera vez en la historia de la navegación, el telégrafo sin hilos de Marconi lanza un SOS: el "marconista" de a bordo lanza la llamada de ayuda, permitiendo así que llegue una nave de salvamento para los 1.700 pasajeros.

En 1912, mientras el Titanic se hundía (también Marconi debía haber estado a bordo, pero ¡rechazó la invitación!), unos 750 pasajeros se salvaron gracias al radiotelegrafista, que consiguió contactar con la nave rusa Karpatia y pidió ayuda.


El contacto por radio del Titanic con el Karpatia, en la miniserie 'Titanic' dirigida por Robert Liberman en 1996, un año antes de la legendaria película de James Cameron.

Salvar a náufragos y hacer crónicas deportivas en la radio son solo algunos de los primeros usos de este nuevo y extraordinario medio que Marconi imagina que sirva para "promover el conocimiento mutuo entre los pueblos, permitiéndonos satisfacer cada vez más un deseo esencialmente humano, a saber: el de poder comunicarnos entre nosotros con facilidad y rapidez, eliminando ese elemento de separación que se llama distancia".

Tal como sucedió con la prensa, creada para fines religiosos y humanitarios y rápidamente transformada en un instrumento de propaganda y de guerra, la radio también sufre el mismo destino: muy pronto los comunistas, los nazis y los fascistas la utilizan para difundir su palabra en el mundo o en sus países.

"El ángel de mi conversión"

Sin embargo, hay una radio distinta de las demás: es Radio Vaticana. El propio Guillermo Marconi dirige su construcción, entre 1929 y 1931.

Unos años antes, en 1925, se había casado en segundas nupcias, tras la anulación de su primer matrimonio, con María Cristina Bezzi-Scali, una mujer de profunda fe a la que Marconi describe, en una carta, como "el ángel de mi conversión, de mi redención, un ángel como el que detuvo a San Pablo en el camino de Damasco".

María Cristina frecuenta la curia romana y conoce tanto al pontífice [Pío XI] como al cardenal Pacelli [futuro Pío XII]; su marido se convierte en confidente y amigo de ambos. Le gusta hablar con ellos de ciencia, fe, actualidad, hasta convertirse en una persona "muy sensible a los humores de los palacios apostólicos" (Riccardo Chiaberge).

Por esta razón, Marconi se alegra cuando, gracias a su invento, el mensaje papal "de paz cristiana entre todos los pueblos" llega a todo el orbe. En esa época, Radio Vaticana es lo más avanzado que existe: Marconi experimenta "por primera vez las microondas en un servicio permanente al mundo".

De izquierda a derecha, el cardenal Eugenio Pacelli (secretario de Estado, futuro Pío XII), Guillermo Marconi y el Papa Pío XI, el 12 de febrero de 1931, en la inauguración de Radio Vaticana.



De izquierda a derecha, el cardenal Eugenio Pacelli (secretario de Estado, futuro Pío XII), Guillermo Marconi y el Papa Pío XI, el 12 de febrero de 1931, en la inauguración de Radio Vaticana.

Sin embargo, la construcción de la radio del Papa no es la única manifestación pública de su fe. El 12 de octubre de 1931, el inventor participa en la inauguración de la estatua del Cristo Redentor de Río de Janeiro, donde hizo encender la iluminación con una señal de radio transmitida a Brasil desde Italia. El 12 de agosto de 1934 hizo construir para el Papa un mando de radio con el que pudiera accionar, desde Castel Gandolfo, la iluminación de la estela votiva dedicada a la Virgen de la Carta en Messina.

El alejamiento del Duce

Como científico famosísimo que vive bajo el fascismo, Marconi tiene una relación ambigua y cambiante con Mussolini. Su hija Degna recuerda: "Mi padre, ignorante de la política, en un primer momento miró al fascismo con sospecha, pues lo juzgaba un movimiento violento y oportunista. En consecuencia desconfió de su jefe". Más adelante, con el tiempo, cuando el fascismo pareció normalizarse, se adhirió al nuevo orden sin convertirse nunca en un fanático.




Guglielmo [Guillermo] Marconi, a la izquierda de la foto, junto al Duce, Benito Mussolini.

Por su part, el Duce necesitaba un hombre de fama internacional como Marconi y lo nombró presidente del Consejo Nacional de Investigación y de la Real Academia de Italia. Marconi es un sincero patriota y lo sigue siendo durante los años en los que el fascismo no parece proclive a la guerra. Más adelante empezó a alejarse progresivamente, como les sucedió a gran parte de los italianos, cuando Mussolini se acercó a Hitler, alrededor de los años 1935-1936.

A partir de este momento, los encuentros con el Duce se hicieron cada vez más difíciles. Marconi no consigue convencerle de que se mantenga alejado de Hitler y de la guerra. En una ocasión, la respuesta de Mussolini fue lapidaria: "Usted habla así porque su madre era inglesa".

La alarma que crea en Marconi la alianza con Alemania la siente también en su mente y su corazón su amigo el Papa Pío XI, que el 14 de marzo de 1937 publica su encíclica contra al nacionalsocialismo, Mit brennender Sorge.

La última audiencia

Unos meses después, Marconi le pide una cita personal, urgente. Le recibe el 17 de julio. ¿Qué es lo que tiene que decirle al pontífice que tiene tanta importancia? No lo sabemos. Y no lo sabremos nunca.



Guillermo Marconi, en su estudio.

Se sospecha que Marconi tenía escrúpulos de conciencia y se sentía presionado por el régimen, que quería poner a sus científicos al servicio de la guerra. Marconi, al final de la Primera Guerra Mundial, y en referencia a las nuevas armas introducidas por los alemanes (gas, lanzallamas), había declarado: "Era opinión común que el progreso de la ciencia significaba inevitablemente la paz. Esta idea ha fracasado. Alemania ha utilizado la ciencia al máximo, pero tengo que decir con dolor y pesar que en esta guerra ha prostituido sus conquistas científicas".

El hecho es que dos días más tarde, el 19 de julio, Marconi tenía que ver al Duce, pero se encontró mal y anuló el encuentro. Murió a las 3:45 del 20 de julio.

La llamada telefónica de Pío XI

María Cristina, la esposa que le devolvió la fe y una serenidad que antes no tenía, y que lo transformó de inquieto donjuán a marido fiel y feliz, se encontraba lejos. Escribió: "Ellos (los que lo asistieron) me contaron con cuánta fe Guillermo, en los últimos instantes de su vida, besó repetidamente el pequeño crucifijo. Expiró con gran valor y resignación cristiana".

Al día siguiente, La Stampa, periódico de Turín, describió así los últimos instantes de su vida: Marconi, "como cristiano militante que era, recibió el consuelo religioso y rezó el Padrenuestro con las religiosas... Poco después sonó el teléfono, era el pontífice en persona", que quería informarse sobre el estado de salud de su amigo.

Recordándolo en la misa matinal, inmediatamente después de su muerte, Pío XI subrayó en particular el hecho de que la suprema aspiración del difunto había sido "contribuir con su actividad científica a alcanzar la verdadera paz cristiana entre todos los pueblos". Todo hace pensar que la paz fue el tema secreto de la reunión del 17 de julio. 

La muerte liberó al gran inventor de una pesadilla: tener que ver otra guerra y estar presionado por las peticiones belicosas del Duce.

Traducido por Verbum Caro.

Fuente: Religión en libertad

domingo, 3 de marzo de 2024

Santo Evangelio 3 de Marzo 2024



 Texto del Evangelio (Jn 2,13-25):

 Se acercaba la Pascua de los judíos y Jesús subió a Jerusalén. Y encontró en el Templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas en sus puestos. Haciendo un látigo con cuerdas, echó a todos fuera del Templo, con las ovejas y los bueyes; desparramó el dinero de los cambistas y les volcó las mesas; y dijo a los que vendían palomas: «Quitad esto de aquí. No hagáis de la Casa de mi Padre una casa de mercado». Sus discípulos se acordaron de que estaba escrito: El celo por tu Casa me devorará.

Los judíos entonces le replicaron diciéndole: «¿Qué señal nos muestras para obrar así?». Jesús les respondió: «Destruid este Santuario y en tres días lo levantaré». Los judíos le contestaron: «Cuarenta y seis años se han tardado en construir este Santuario, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?». Pero Él hablaba del Santuario de su cuerpo. Cuando resucitó, pues, de entre los muertos, se acordaron sus discípulos de que había dicho eso, y creyeron en la Escritura y en las palabras que había dicho Jesús.

Mientras estuvo en Jerusalén, por la fiesta de la Pascua, creyeron muchos en su nombre al ver las señales que realizaba. Pero Jesús no se confiaba a ellos porque los conocía a todos y no tenía necesidad de que se le diera testimonio acerca de los hombres, pues Él conocía lo que hay en el hombre.



«No hagáis de la Casa de mi Padre una casa de mercado»


Rev. D. Lluís RAVENTÓS i Artés

(Tarragona, España)

Hoy, cercana ya la Pascua, ha sucedido un hecho insólito en el templo. Jesús ha echado del templo el ganado de los mercaderes, ha volcado las mesas de los cambistas y ha dicho a los vendedores de palomas: «Quitad esto de aquí. No hagáis de la Casa de mi Padre una casa de mercado» (Jn 2,16). Y mientras los becerros y los carneros corrían por la explanada, los discípulos han descubierto una nueva faceta del alma de Jesús: el celo por la casa de su Padre, el celo por el templo de Dios.

¡El templo de Dios convertido en un mercado!, ¡qué barbaridad! Debió comenzar por poca cosa. Algún rabadán que subía a vender un cordero, una ancianita que quería ganar algunos durillos vendiendo pichones..., y la bola fue creciendo. Tanto que el autor del Cantar de los cantares clamaba: «Cazadnos las raposas, las pequeñas raposas que devastan las viñas» (Cant 2,15). Pero, ¿quién hacía caso de ello? La explanada del templo era como un mercado en día de feria.

-También yo soy templo de Dios. Si no vigilo las pequeñas raposas, el orgullo, la pereza, la gula, la envidia, la tacañería, tantos disfraces del egoísmo, se escurren por dentro y lo estropean todo. Por esto, el Señor nos pone en alerta: «Lo que os digo a vosotros, lo digo a todos: ¡Velad!» (Mc 13,37).

¡Velemos!, para que la desidia no invada la conciencia: «La incapacidad de reconocer la culpa es la forma más peligrosa imaginable de embotamiento espiritual, porque hace a las personas incapaces de mejorar» (Benedicto XVI).

¿Velar? -Intento hacerlo cada noche- ¿He ofendido a alguien?, ¿son rectas mis intenciones?, ¿estoy dispuesto a cumplir siempre y en todo la voluntad de Dios?, ¿he admitido algún tipo de hábito que desagrade al Señor? Pero, a estas horas, estoy cansado y me vence el sueño.

-Jesús, tú que me conoces a fondo, tú que sabes muy bien qué hay en el interior de cada hombre, hazme conocer las faltas, dame fortaleza y un poco de este celo tuyo para que eche fuera del templo todo aquello que me aparte de ti.

Misión en la parroquia de Jersón: adultos se confiesan y comulgan por primera vez en su vida




 Misión en la parroquia de Jersón: adultos se confiesan y comulgan por primera vez en su vida

Adultos que por primera vez en su vida se confiesan y comulgan en San Vladimir, Jersón, en Ucrania

Hace un año, tras la retirada de las tropas rusas de Jersón, el diácono Pahomii (Pacomio) Levchun llegó a la parroquia de San Vladimir el Grande, ligada al monasterio de los padres basilianos (grecocatólicos) con el objetivo de evangelizar y avivar la fe de un pueblo golpeado por la guerra.

A mediados de febrero anunciaba las confesiones y primeras comuniones en la parroquia, entre ellas las de bastantes personas adultas, incluso de edad avanzada, que nunca antes se habían confesado.

El abad, el sacerdote Ignacio Moskalyuk, expresó su alegría al confesar a esos fieles: "El Señor me permite sobrevivir aquí por el bien de esta gente", escribió en su Facebook. Muchos que se confesaban por primera vez lloraban y se abrazaban al sacerdote.

El diácono Levchun llegó, dice, por envío de su abad, pero una vez en Jersón entendió que el Espíritu Santo le pedía actuar: "Si no haces nada, no habrá resultado ni para ti ni para quienes te rodean. El Espíritu Santo guía de tal manera que te levantas del sofá y vas a predicar. Me convencí de que tenía que estar con la gente".

Charlando con los parroquianos y también con la gente de la calle, insistió en una idea: el sentido de la vida es Dios, no la guerra. Dios es quien ayuda a superar las dificultades y dispone todas las cosas para el bien. "Hay que vivir al día, no sabes si sobrevivirás a este mes. Yo iba a menudo a recoger paquetes urgentes bajo fuego de artillería", comenta el diácono.



La cola de la ayuda humanitaria junto al convento de San Vladimir en Jersón

La cola de la ayuda humanitaria junto al convento de San Vladimir en Jersón; a veces acuden 2.000 personas.

Evangelizando con guitarra en la cola de las ayudas

Un lugar donde evangelizaba era en la cola de la ayuda humanitaria. Allí el diácono iba con la guitarra, cantaba con la gente y les enseñaba a cantar el Padrenuestro y el Avemaría en ucraniano. "Un día había una cola muy larga, con más de 2.000 personas. Toda la cola repitió estas oraciones detrás de mí en ucraniano. Les hablé de la confesión, de por qué hay un confesionario en la iglesia. Expliqué cómo prepararse, qué hacer, por qué es necesario confesarse. Les invité a venir a ver la Divina Liturgia. También les hablé del rosario y allí mismo lo rezamos juntos", explica.

Lo que comprobó el diácono es que la gente de Jersón y del sur de Ucrania está abierta a saber más de la fe. "Quizás en Occidente [la zona más cristiana y más católica de Ucrania] la mayoría piensa que se lo sabe todo y que todo lo hace bien. Pero aquí la gente entiende que no sabe. Por eso les interesa saber qué es la confesión, qué sucede en la Santa Liturgia y otras cuestiones prácticas".

Durante un año ha preparado y catequizado a los interesados. Ha repartido imágenes de la Divina Misericordia y rosarios. En la eucaristía (en rito bizantino se llama la Divina Liturgia) el diácono se colocaba en un sitio estratégico para indicar a los novatos cuándo hay que levantarse, cuándo persignarse...

Muchos interesados son personas de edad madura, que tenían fe "de siempre" pero nunca recibieron formación religiosa alguna. Su vida de fe consistía en rezar por su cuenta a veces y, de tanto en tanto, poner alguna vela en una iglesia.

A menudo estas personas con fe no distinguen entre la parroquia grecocatólica y la ortodoxa y van a orar a una u otra indistintamente, sin comprometerse en ninguna. "Le digo a la gente: si vienes con nosotros, y te sientes bien y a gusto, quédate; este templo es para ti. Muchos se quedaron porque sintieron una actitud diferente", explica el diácono.

Miles de rosarios, folletitos, y animar a orar

¡Hay muchas cosas por las que rezar en guerra! Así que el diácono y la parroquia repartieron por Jersón unos 20.000 rosarios con un folletito que explica cómo rezarlo, junto con otras oraciones cotidianas y explicaciones de cómo confesarse.

En Jersón los bombardeos rusos han sido frecuentes desde que se retiraron las tropas del Kremlin. Mucha gente tiene miedo de salir de casa. Pero en la parroquia no faltan los fieles. En un día entre semana, hay entre 20 y 50 personas en la misa diaria.

Los cristianos buscan respuestas a sus preguntas sobre el mal y el sufrimiento en la Palabra de Dios y en la oración. El diácono le recuerda a cada uno que, ante todo, es un hijo de Dios, y sólo después un pobre pecador.



Fila para comuniones y bendiciones en la parroquia grecocatólica de San Vladimir, en Jersón 

Fila para comuniones y bendiciones en la parroquia grecocatólica de San Vladimir, en Jersón. Este año muchos adultos confiesan y comulgan por primera vez en su vida.

Sensación de paz al entrar al templo

Una de las nuevas feligresas es la señora Tetyana Goshko, que siempre vivió cerca del monasterio, y lo miraba como un edificio hermoso pero al que nunca se acercaba.

Ella siempre creyó en Dios y oraba en su casa. En las grandes fiestas entraba en la parroquia ortodoxa, pero nunca le ofrecieron formación ni catequesis: "Allí nadie nos enseñó qué y cómo hacer, cuándo y por qué venir", comenta.

Un año antes de empezar la guerra dio el paso de acercarse al monasterio católico y charlar con un sacerdote. Luego llegó la guerra, y el primer año de guerra casi todos se encerraron en casa. Cuando las tropas rusas se fueron, el monasterio fue un sitio de distribución de ayuda humanitaria. La señora Tetyana acudió allí porque quería saber más de los monjes, de su vida y fe, y aprovechaba la multitud para echar un vistazo.

"Dentro del templo sentí inmediatamente paz, la misericordia de Dios me envolvió. Inmediatamente sentí un diferencia entre la Iglesia grecocatólica ucraniana y la parroquia ortodoxa en la que había estado otras veces", asegura.

El diácono le explicó todo sobre la liturgia, el Padrenuestro y el Avemaría en ruso, la oración en coro. "Esta atmósfera me conmovió. Cuando regresé a casa, sentí que mentalmente me había quedado en el templo y que quería regresar otra vez. Pensé, ¿por qué no vine aquí antes?"

En Navidad el diácono insistió en la importancia de confesarse, algo que para los nuevos era una novedad absoluta. "Sin preparación, corrí a confesarme con el padre Ignacio. Fue una confesión sin preparación, muy caótica. Me permitió recibir la Comunión, pero me quedé con una sensación de inquietud", recuerda la nueva feligresa. En los sermones que escuchó en los días siguientes encontró respuestas a asuntos que le inquietaban, y así preparó mejor su segunda confesión.

"Tras esta confesión recibí un completo alivio, el mundo se volvió más brillante, una piedra cayó de mi alma. Sentí el amor de Dios y la misericordia envolvente de Dios. No hay palabras para describirlo. Luego me senté en el templo en silencio. Es un increíble sentimiento de amor proveniente de la unión con Jesús. Fue como si algo gritara dentro de mí que este encuentro finalmente había tenido lugar. Tuve un sentimiento muy elevado. Me sentí feliz e iba a sonreírle a la gente, mirando el mundo con ojos distintos, con amor", recuerda.

Primera comunión con 43 años

Otro feligrés nuevo es Ihor Vorona, de 43 años, padre de 5 hijas, que quedó en paro durante la ocupación rusa. Aunque tenía fe a su manera, es ahora cuando ha empezado a ir a la iglesia, y por primera vez en su vida se ha confesado y ha comulgado. Empezó a tratar con la parroquia con el reparto de ayuda humanitaria y hablando con el abad.

"Fui a la liturgia, la escuché y me gustó. Entonces vino a vernos el diácono Pacomio. Vio a mi esposa y a mis hijas y también las invitó a asistir a la liturgia. Desde este momento, y ya hace más de un año, vamos a nuestro monasterio, todos los días. Por la mañana estamos en Maitines, en el Servicio. Y si hay oportunidad, también venimos a vísperas. El diácono Pacomio nos dio un icono de la Divina Misericordia".

Ihor hoy reza en familia, con su esposa e hijas, y tratan de comulgar cada día. "Nuestra vida ha mejorado mucho de esta manera", asegura.

Para ayudar a las víctimas de la guerra en Ucrania, Cáritas Española ha abierto esta web y la cuenta Caixabank ES31 2100 5731 7502 0026 6218 .

Fuente: Religión en Libertad

sábado, 2 de marzo de 2024

Santo Evangelio 2 de Marzo 2024



 Texto del Evangelio (Lc 15,1-3.11-32):

 En aquel tiempo, viendo que todos los publicanos y los pecadores se acercaban a Jesús para oírle, los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: «Este acoge a los pecadores y come con ellos». Entonces les dijo esta parábola. «Un hombre tenía dos hijos; y el menor de ellos dijo al padre: ‘Padre, dame la parte de la hacienda que me corresponde’. Y él les repartió la hacienda. Pocos días después el hijo menor lo reunió todo y se marchó a un país lejano donde malgastó su hacienda viviendo como un libertino. Cuando hubo gastado todo, sobrevino un hambre extrema en aquel país, y comenzó a pasar necesidad. Entonces, fue y se ajustó con uno de los ciudadanos de aquel país, que le envió a sus fincas a apacentar puercos. Y deseaba llenar su vientre con las algarrobas que comían los puercos, pero nadie se las daba. Y entrando en sí mismo, dijo: ‘¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen pan en abundancia, mientras que yo aquí me muero de hambre! Me levantaré, iré a mi padre y le diré: Padre, pequé contra el cielo y ante ti. Ya no merezco ser llamado hijo tuyo, trátame como a uno de tus jornaleros’. Y, levantándose, partió hacia su padre.

»Estando él todavía lejos, le vio su padre y, conmovido, corrió, se echó a su cuello y le besó efusivamente. El hijo le dijo: ‘Padre, pequé contra el cielo y ante ti; ya no merezco ser llamado hijo tuyo’. Pero el padre dijo a sus siervos: ‘Traed aprisa el mejor vestido y vestidle, ponedle un anillo en su mano y unas sandalias en los pies. Traed el novillo cebado, matadlo, y comamos y celebremos una fiesta, porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido hallado’. Y comenzaron la fiesta.

»Su hijo mayor estaba en el campo y, al volver, cuando se acercó a la casa, oyó la música y las danzas; y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello. El le dijo: ‘Ha vuelto tu hermano y tu padre ha matado el novillo cebado, porque le ha recobrado sano’. Él se irritó y no quería entrar. Salió su padre, y le suplicaba. Pero él replicó a su padre: ‘Hace tantos años que te sirvo, y jamás dejé de cumplir una orden tuya, pero nunca me has dado un cabrito para tener una fiesta con mis amigos; y ¡ahora que ha venido ese hijo tuyo, que ha devorado tu hacienda con prostitutas, has matado para él el novillo cebado!’ Pero él le dijo: ‘Hijo, tú siempre estás conmigo, y todo lo mío es tuyo; pero convenía celebrar una fiesta y alegrarse, porque este hermano tuyo estaba muerto, y ha vuelto a la vida; estaba perdido, y ha sido hallado’».



«Me levantaré, iré a mi padre y le diré: Padre, pequé contra el cielo y ante ti»


Rev. D. Jordi POU i Sabater

(Sant Jordi Desvalls, Girona, España)

Hoy vemos la misericordia, la nota distintiva de Dios Padre, en el momento en que contemplamos una Humanidad “huérfana”, porque —desmemoriada— no sabe que es hija de Dios. Cronin habla de un hijo que marchó de casa, malgastó dinero, salud, el honor de la familia... cayó en la cárcel. Poco antes de salir en libertad, escribió a su casa: si le perdonaban, que pusieran un pañuelo blanco en el manzano, tocando la vía del tren. Si lo veía, volvería a casa; si no, ya no le verían más. El día que salió, llegando, no se atrevía a mirar... ¿Habría pañuelo? «¡Abre tus ojos!... ¡mira!», le dice un compañero. Y se quedó boquiabierto: en el manzano no había un solo pañuelo blanco, sino centenares; estaba lleno de pañuelos blancos.

Nos recuerda aquel cuadro de Rembrandt en el que se ve cómo el hijo que regresa, desvalido y hambriento, es abrazado por un anciano, con dos manos diferentes: una de padre que le abraza fuerte; la otra de madre, afectuosa y dulce, le acaricia. Dios es padre y madre...

«Padre, he pecado» (cf. Lc 15,21), queremos decir también nosotros, y sentir el abrazo de Dios en el sacramento de la confesión, y participar en la fiesta de la Eucaristía: «Comamos y celebremos una fiesta, porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida» (Lc 15,23-24). Así, ya que «Dios nos espera —¡cada día!— como aquel padre de la parábola esperaba a su hijo pródigo» (San Josemaría), recorramos el camino con Jesús hacia el encuentro con el Padre, donde todo se aclara: «El misterio del hombre sólo se esclarece en el misterio del Verbo encarnado» (Concilio Vaticano II).

El protagonista es siempre el Padre. Que el desierto de la Cuaresma nos lleve a interiorizar esta llamada a participar en la misericordia divina, ya que la vida es un ir regresando al Padre.