martes, 7 de marzo de 2023

¿Por qué funciona bien la catequesis de adolescentes de LifeTeen? Gusta a chicos y catequistas



 ¿Por qué funciona bien la catequesis de adolescentes de LifeTeen? Gusta a chicos y catequistas

LifeTeen busca acercar a los adolescentes a Jesucristo, mediante relaciones cercanas, la oración y la adoración

La edad a la que los españoles creyentes se alejan más de la Iglesia es en la adolescencia: muchos chicos con con 9 o 10 años iban a misa y catequesis, dejan de acudir a la parroquia a los 13 o 14 años.

Según el Informe Jóvenes Españoles de 2017 de la Fundación Santa María (Fundación SM), sólo un 10% de los adolescentes (de 15 a 17 años) y un 8% de los jóvenes (de 18 a 24 años) son católicos practicantes en España (léalo aquí). Y cada vez son menos.

Muchas parroquias han descubierto que vale la pena esforzarse en cuidar a los adolescentes implantando las catequesis LifeTeen (www.lifeteen.es), que nacieron en Estados Unidos hace 30 años y ya está presente en 2.000 parroquias de todo el mundo.

Cientos de sacerdotes y catequistas de toda España y varios países de Europa se reúnen del 3 al 5 de marzo en el monasterio de Montserrat para el Encuentro Europeo de LifeTeen, con una pasión: acercar los adolescentes a Cristo. Las plazas están llenas desde hace meses. Sus asistentes luego contagian su entusiasmo, porque ven que es posible "cambiar las cosas".

España: de una parroquia a 160 en una docena de años

LifeTeen llegó a España en 2011, a la parroquia del Espíritu Santo de Tarrasa. Un par de años después, llegaba a Madrid a través de la parroquia de Cristo Sacerdote. En 2016 lo probaban una treintena de parroquias, en 2017 eran 60 las que ya usaban LifeTeen, en 2018 eran 100, hoy está presente en unas 160 parroquias españolas. Muchos chavales que recibieron LifeTeen hace 10 años hoy son catequistas.

En Alanta, la sede internacional de LifeTeen cuenta con más de 30 personas a tiempo completo diseñando materiales catequéticos, vídeos, logotipos, eslóganes, materiales para Internet y redes sociales... Estudian a los adolescentes cada año y trabajan para ellos cada año. Muchos de estos materiales ya están en español. 

Cuatro puntos fuertes de LifeTeen



LifeTeen tiene varios elementos que le dan fuerza: 

1) No "quema" a los catequistas: trabajan en grupo, no pasa nada si se saltan alguna sesión, se apoyan, el cura "cuida" a sus catequistas y los catequistas cuidan a los adolescentes. Y el contenido teórico ya está escrito y pensado.

Catequistas de LifeTeen preparándose para el campamento de verano; envueltos en "papel de regalo".

2) Los adolescentes se sienten protagonistas, se sientan muy acogidos y escuchados. A los chicos les gusta acudir, invitan a sus amigos y se crean lazos de amistad fuerte entre ellos y los catequistas. Con juegos, pizza, chucherías y buenos ratos compartidos, quieren repetir.

3) Buena música (también en Internet) y oración en la capilla: cada sesión de LifeTeen acaba con una oración en la capilla, ante el Santísimo, más larga a medida que avanza el curso. Los chavales cantan las canciones de adoración y alabanza que luego siguen escuchando en redes, spotify o YouTube.

4) El supercampamento de verano: imitando los campamentos cristianos de EEUU, LifeTeen ya ofrece dos tandas de campamento veraniego, en el que muchos adolescentes sienten que Dios toca su mente y su corazón. (Para atender a cientos de adolescentes se necesitan docenas de jóvenes adultos voluntarios, de 19 a 26 años; "no buscamos gente perfecta pero sí enamorados del Señor"; más datos aquí).

La oración y la adoración eucarística son parte importante de la catequesis LifeTeen


Los adolescentes invitan a sus amigos

El impulsor de LifeTeen en España, desde hace años, es Jordi Massegú. Viaja por toda España animando y entrenando a catequistas. Pero detalla que no basta con tocar las mentes y corazones de los catequistas: a partir de cierto momento, toda la parroquia debe ir siendo transformada, para orientarse a la acogida y la evangelización. 

"Los chicos invitan a los amigos a sus grupos. He visto bastantes casos de parroquias que empiezan el curso con 12 o 13 chavales y cuando acaba el curso, en un año, tienen 24 o 25", explica Massegú.

Al menos una persona "con la visión" y un equipo que le apoye

Jordi Massegú detalla LifeTeen ha demostrado funcionar bien por toda España, en parroquias, grandes y pequeñas, rurales o urbanas. 

Para que funcione, el método requiere al menos una persona "con visión, con mentalidad de nueva evangelización, que tenga clara la idea y tire del carro". Además, esa persona necesita del apoyo de al menos dos catequistas, que compartan la visión y estén dispuestos a servir al Señor con esa pastoral de adolescentes. 

Si en vez de ser solo 3, son muchos más, pues el fruto será mayor.

"Si hay un pastor que acompaña a los catequistas de verdad, ya está hecho lo más importante. En realidad, los materiales para impartir, los juegos y dinámicas, las charlas... todo eso, ya lo entregamos nosotros desde LifeTeen. Lo importante es que haya ese equipo que lo aplique. El sacerdote, de hecho, podrá hacer más de cura, podrá acompañar, rezar, escuchar, porque otras tareas las hará el equipo", explica Massegú.

En muchas parroquias el reto es encontrar el "core team", el núcleo de catequistas. Han de ser personas de fe, oración y sacramentos, que se quieran volcar en acompañar a los chavales, en amarlos y conocerlos. Muchas veces son jóvenes adultos, pero a menudo dejan de hacer de catequista no por cansancio o desánimo, sino por entrar en el mercado laboral, con enormes exigencias y competitividad. 

Otra opción es recurrir a personas de cierta edad, que llevan décadas haciendo de catequistas. Eso tiene sus ventajas y sus desventajas. Si son personas reacias a cambiar el planteamiento y no comparten la visión, probablemente no conectarán con los adolescentes actuales. 

Una peculiaridad de España es que hay adolescentes que mantienen cierta relación con la parroquia: se apuntan a procesiones, cofradías y hermandades, pero no van a la catequesis juvenil ni a misa. Eso es una de las cosas que consigue cambiar LifeTeen, que insiste en la importancia de los sacramentos.




Jordi Massegú, el promotor de LifeTeen en España, en una formación de catequistas. Ha visto implantarse LifeTeen en parroquias grandes, medianas, pequeñas, de ciudad y rurales.

Cambios acelerados... en redes, en hábitos, tras la pandemia, 

¿Cómo puede un adolescente invitar a sus amigos a acudir a LifeTeen? Reenviándoles un mensaje de Instagram, o un vídeo de TikTok. "LifeTeen ahora ofrece publicaciones para invitar por Instagram a tus amigos a venir a las sesiones. En Estados Unidos hacen muy buen material y aquí lo traducimos". (Aquí el Instagram de LifeTeen España)

Pero las cosas en Internet y los hábitos de los adolescentes cambian de año en año. La pandemia ha dejado descolocados a muchos jóvenes y catequistas. Y hasta los psicólogos sin fe detectan una epidemia de mala salud mental y emocional entre los adolescentes. El catequista hoy atiende a chavales muy heridos y frágiles y necesita herramientas adicionales, incluyendo la herramientas espirituales que un psicólogo del colegio no puede ofrecer.

La Iglesia ofrece fraternidad, la cercanía amorosa de Jesucristo, el consuelo del Espíritu Santo, amistad sincera... todo eso es muy sanador, y el mundo no lo ofrece. Una adolescencia de fe y amistad es hoy un lujo que muchos muchachos ni siquiera saben que pueden conseguir.

Cualquier párroco o responsable de catequesis interesado en saber más puede contactar con LifeTeen España en www.lifeteen.es y en info@lifeteen.es , o leer las noticias en nuestro Tag LifeTeen. LifeTeen recibió en 2022 el Premio de ReligionEnLibertad a la Nueva Evangelización.

En el vídeo hablan los propios adolescentes tras el campamento de Verano de 2022 de LifeTeen; en realidad, es un método de catequesis semanal, por lo general los viernes o sábados por la tarde-noche.

Fuente: Religión en Libertad


lunes, 6 de marzo de 2023

Santo Evangelio 6 de Marzo 2023



 Texto del Evangelio (Lc 6,36-38):

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Sed compasivos, como vuestro Padre es compasivo. No juzguéis y no seréis juzgados, no condenéis y no seréis condenados; perdonad y seréis perdonados. Dad y se os dará; una medida buena, apretada, remecida, rebosante pondrán en el halda de vuestros vestidos. Porque con la medida con que midáis se os medirá».



«Sed compasivos, como vuestro Padre es compasivo»


Fr. Zacharias MATTAM SDB

(Bangalore, India)

Hoy, ¿cómo debe actuar un cristiano ante sus hermanos y hermanas? Pues mostrando hacia ellos la misma misericordia y amabilidad del Padre celestial: «Sed compasivos, como vuestro Padre es compasivo» (Lc 6,36). Jesús dijo, «Yo no he venido a juzgar al mundo, sino a salvar al mundo» (Jn 12,47). Jesucristo ni siquiera juzgó a sus propios verdugos. Al contrario, Él pensó bien de ellos excusándolos y rezando por ellos: «Padre, perdónales porque no saben lo que hacen» (Lc 23,34). Como discípulos suyos, estamos invitados a ser como el Maestro.

Jesús dice en el Evangelio de Mateo: «No juzguéis para no ser juzgados. ¿Por qué te fijas en la mota del ojo de tu hermano, y no reparas en la viga que hay en el tuyo?» (Mt 7,1.3). La viga es el “no-amor”, el “orgullo” y el “resentimiento” en nuestro corazón. Estos vicios son como una viga que nos impide considerar la falta de nuestro hermano desde su propia perspectiva, lo cual es más serio que la misma falta (a fin de cuentas, ¡una mota!), y por tanto aquellas actitudes son lo que debiera ser removido en primer lugar. Sólo con el amor podemos realmente corregir al otro, teniendo en cuenta que «el amor todo lo excusa» (1Cor 13,7).

Cuando Cristo dice «no juzguéis» no está prohibiendo el ejercicio de nuestra capacidad de discernimiento, ni tampoco se dice que tengamos que aprobar todo lo que hace nuestro hermano. Lo que Él prohíbe es atribuir una intención mala a la persona que actúa de esa manera. Solamente Dios conoce qué hay en el corazón de la persona. «El hombre mira las apariencias pero el Señor mira el corazón» (1Sam 16,7). Por tanto, juzgar es una prerrogativa de Dios, prerrogativa que nosotros le usurpamos cuando juzgamos a nuestro hermano.

Lo importante en el Cristianismo es el amor: «Como yo os he amado, amaos también unos a otros» (Jn 13,34). Este amor es derramado en nuestros corazones a través del Espíritu Santo (cf. Rom 5,5). En la Eucaristía, Cristo nos entrega Su Corazón como un don y así nosotros podemos amar a cada uno con Su Corazón y ser misericordiosos tal como el Padre del Cielo es misericordioso.

En Cuaresma hay que dar limosna, que es dar a Dios: sugerimos aquí 9 ámbitos que requieren tu apoyo

 


En Cuaresma hay que dar limosna, que es dar a Dios: sugerimos aquí 9 ámbitos que requieren tu apoyo

Este personaje parece poco generoso y no muy abierto a la lógica de la limosna de Cuaresma

En Cuaresma se espera de los cristianos que se ejerciten en el desprendimiento mediante la oración, el ayuno y las limosnas u obras de caridad.

San Pedro Crisólogo, arzobispo de Rávena (Italia) en el s.V, ya escribió en sus sermones que la oración, el ayuno y la limosna (que él llamaba "misericordia", actos de caridad) deben ir siempre juntos.

"La oración llama, el ayuno intercede, la misericordia recibe. Oración, misericordia y ayuno constituyen una sola y única cosa, y se vitalizan recíprocamente", insistía.

"El ayuno no germina si la misericordia no lo riega, el ayuno se torna infructuoso si la misericordia no lo fecundiza: lo que es la lluvia para la tierra, eso mismo es la misericordia para el ayuno. Por más que perfeccione su corazón, purifique su carne, desarraigue los vicios y siembre las virtudes, como no produzca caudales de misericordia, el que ayuna no cosechará fruto alguno. Tú que ayunas, piensa que tu campo queda en ayunas si ayuna tu misericordia; lo que siembras en misericordia, eso mismo rebosará en tu granero. Para que no pierdas a fuerza de guardar, recoge a fuerza de repartir", exhortaba.

En la Biblia, recuerda el teólogo Mike Aquilina, sólo hay un pasaje en que las tres cosas se mencionan juntas, en el libro de Tobías (12, 8-9): "Buena es la oración con ayuno; y mejor es la limosna con justicia. Mejor es hacer limosna que atesorar oro. La limosna libra de la muerte y purifica de todo pecado".

Aquilina explica que la limosna es "una oración que también requiere ayuno. Dar limosna es una forma de oración porque es dar a Dios y no mera filantropía. Es una forma de ayuno porque exige dar con sacrificio: no sólo dar algo, sino renunciar a algo, dar hasta que duela".

También tiene una dimensión social, como recuerda la carta de Santiago (2,15): "Si un hermano o una hermana están desnudos y carecen del sustento diario, y alguno de vosotros les dice: “Id en paz, calentaos o hartaos”, pero no les dais lo necesario para el cuerpo, ¿de qué sirve?".

Pero, ¿a qué dedicar la limosna -el dar pensando en Dios- esta cuaresma? Repasemos algunas posibilidades y necesidades.

1. Ayudar a nuestra parroquia

Debido al coronavirus y los confinamientos, muchas parroquias redujeron sus ingresos. Hay feligreses que han fallecido, otros han perdido el hábito de la misa semanal. En 2022 y 2023 además han subido los precios de muchas cosas, incluyendo los gastos de transporte para llevar chavales a campamentos católicos, los alimentos para familias necesitadas, la luz, gas. Vale la pena dar a nuestra parroquia. ¡Quizá no lo has hecho este año como solías!

2. Ayudar a los pobres cercanos

Entre el coronavirus y la crisis económica por la guerra de Ucrania, ha aumentado la cantidad de gente empobrecida. A algunos quizá los conoces de cerca, son vecinos o parientes, y puede estar bien que les ofrezcas una ayuda extra. Otros están cerca y tú no los conoces, pero la iglesia sí, a través de Cáritas parroquial o Cáritas diocesana, o la Cáritas nacional. También hay ONGs cristianas que trabajan con los más necesitados del barrio, quizá en tu parroquia.

Comedor Social de las Hijas de la Caridad, en Burgos - foto de Patricia González


3. Ayudar a los pobres lejanos

El deber del cristiano alcanza hasta los confines de la tierra y Dios ama a todos los hombres. Desde siempre los cristianos se han esforzado en apoyar a los hombres que sufren incluso si son de países y culturas lejanas, igual que el Buen Samaritano curaba a un desconocido de otro grupo o etnia.

En España, la Iglesia coordina esto a través de Manos Unidas, la ONG católica que lucha contra el hambre y la miseria, coordinada con otras asociaciones católicas similares de otros países en la plataforma CIDSE. También se puede hacer a través de las ONGs vinculadas a órdenes religiosas y misioneras o a movimientos de la Iglesia.

4. Ayudar a los cristianos perseguidos

Son muchos los cristianos perseguidos. Uno de cada 8 cristianos en el mundo sufre hostilidad por el hecho de serlo, en países musulmanes, regímenes comunistas o zonas controladas por mafiosos y bandas criminales, según el informe Puertas Abiertas de 2020.

Los cristianos que sufren persecución "alta, muy alta o extrema" son 260 millones. No van a recibir ayuda de las autoridades locales ni de los vecinos, que suelen ser hostiles. Suelen ser muy pobres y dependen especialmente de la generosidad de otros cristianos. Una entidad especializada en trabajar con ellos es ACN - Ayuda a la Iglesia Necesitada.

5. Ayudar a las misiones y misioneros en general

Un tercio de las diócesis y territorios de la Iglesia Católica están en zonas de misión, zonas muy pobres o donde la Iglesia es muy joven y frágil. Allí trabajan los misioneros. En muchos países de África o zonas de Hispanoamérica, incluso con Gobiernos amistosos, simplemente la mera pobreza hace difícil proclamar la Palabra de Dios y crear comunidades cristianas fuertes.

Los misioneros ayudan a formar comunidades eficaces centradas en Cristo. Es posible ayudarles a través de sus congregaciones, de las ONGs ligadas a las congregaciones o a través de OMP (Obras Misionales Pontificias), que reparte lo recibido para proyectos misioneros de todo el mundo.


6. Ayudar a las asociaciones provida, profamilia y de buena ética médica

Las asociaciones provida y profamilia ofrecen asistencia directa a muchos bebés y embarazadas en apuros y a familias en riesgo de ruptura. También luchan por defender los valores de la vida y la familia a través de la educación, la formación de jóvenes, los medios de comunicación...

Con las leyes que fomentan el aborto, la eutanasia, la ideología de género y la ruptura familiar, se crea un entorno antihumano apoyado por ricos millonarios, grupos mediáticos y tecnológicos, casi todos los partidos políticos y muchos Gobiernos. Las asociaciones provida y profamilia necesitan donativos y afiliados para poder responder y crear una cultura de la vida.

Oración de 40 días por la Vida... pero también necesitan recursos para embarazadas y bebés



7. Ayudar a las asociaciones del catolicismo en la vida pública

Hay fuerzas poderosas que quieren quitar de la vista la fe cristiana. ¿Es normal que el presidente del Gobierno felicite a menudo Ramadán y las "fiestas del 15 de agosto" pero nunca mencione las palabras "Navidad" o "Pascua" o "Semana Santa"? Hay entidades que rechazarán cualquier aportación de un cristiano simplemente porque "suena cristiano".

Muchos políticos dirán "no queremos nada que suene cristiano".

Mientras tanto, hay ayuntamientos que arrancan cruces (en España, en la China comunista) o esconden símbolos cristianos, mientras financian espectáculos blasfemos contra el sentimiento religioso de los cristianos.

Hay asociaciones cristianas que denuncian estos abusos del laicismo más grosero y otros ataques a la Iglesia. También hacen propuestas en positivo, ideas eficaces para la vida pública. ¿No vale la pena conocerlas, asociarse y apoyarlas?

8. Ayudar a los religiosos de clausura

El coronavirus y los confinamientos golpearon especialmente la economía -siempre precaria- de los religiosos y religiosas de clausura, que solían realizar trabajos artesanales perjudicados al limitarse negocios y visitas. Muchos se han logrado reinventar y encontrar nuevas formas para sostenerse, pero siempre dependen de los fieles que adquieren sus productos.

Hay fundaciones especializadas en ayudar a los conventos y monasterios de clausura y también es posible intentar visitarlos o ayudarles directamente (muchos tienen web o al menos teléfono).

9. Ayudar a todo lo anterior desde los medios de comunicación cristianos

La buena prensa cristiana habla de Cristo, del mensaje de Cristo que transforma vidas, de la obra del Espíritu Santo en las personas, familias y sociedades, y apoya a los que trabajan en todo lo anterior. Es importante que circule la información: las cosas buenas, para inspirarnos y edificarnos; las malas, para denunciarlas, prevenirlas y combatirlas.

La prensa generalista y los grandes grupos mediáticos no difunden el mensaje cristiano. Sólo puede hacerse con donativos de cristianos que mantengan el trabajo continuado de auténticos profesionales. En este sentido, quizá quieras apoyar con donativos a  ReligionEnLibertad u otros medios católicos que veas eficaces.

Quizá lo que Dios pide en esta época atribulada es ir más allá del donativo y hacer un paso más: el compromiso, afiliarse, apuntarse a una entidad buena, asociarse...

Son tiempos especialmente duros, y por eso es más necesario ser generosos con lo importante.



Un vídeo breve del padre Jesús Silva sobre la limosna en Cuaresma

(Publicado originariamente en ReL en febrero de 2021, con modificaciones posteriores)

domingo, 5 de marzo de 2023

Santo Evangelio 5 de Marzo 2023



 Texto del Evangelio (Mt 17,1-9):

 En aquel tiempo, Jesús toma consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y los lleva aparte, a un monte alto. Y se transfiguró delante de ellos: su rostro se puso brillante como el sol y sus vestidos se volvieron blancos como la luz. En esto, se les aparecieron Moisés y Elías que conversaban con Él. Tomando Pedro la palabra, dijo a Jesús: «Señor, bueno es estarnos aquí. Si quieres, haré aquí tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías».

Todavía estaba hablando, cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra y de la nube salía una voz que decía: «Éste es mi Hijo amado, en quien me complazco; escuchadle». Al oír esto los discípulos cayeron rostro en tierra llenos de miedo. Mas Jesús, acercándose a ellos, los tocó y dijo: «Levantaos, no tengáis miedo». Ellos alzaron sus ojos y ya no vieron a nadie más que a Jesús solo. Y cuando bajaban del monte, Jesús les ordenó: «No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre haya resucitado de entre los muertos».



«Se transfiguró delante de ellos»


Rev. D. Jaume GONZÁLEZ i Padrós

(Barcelona, España)

Hoy, camino hacia la Semana Santa, la liturgia de la Palabra nos muestra la Transfiguración de Jesucristo. Aunque en nuestro calendario hay un día litúrgico festivo reservado para este acontecimiento (el 6 de agosto), ahora se nos invita a contemplar la misma escena en su íntima relación con los sucesos de la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor.

En efecto, se acercaba la Pasión para Jesús y seis días antes de subir al Tabor lo anunció con toda claridad: les había dicho que «Él debía ir a Jerusalén y sufrir mucho de parte de los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, y ser matado y resucitar al tercer día» (Mt 16,21).

Pero los discípulos no estaban preparados para ver sufrir a su Señor. Él, que siempre se había mostrado compasivo con los desvalidos, que había devuelto la blancura a la piel dañada por la lepra, que había iluminado los ojos de tantos ciegos, y que había hecho mover miembros lisiados, ahora no podía ser que su cuerpo se desfigurara a causa de los golpes y de las flagelaciones. Y, con todo, Él afirma sin rebajas: «Debía sufrir mucho». ¡Incomprensible! ¡Imposible!

A pesar de todas las incomprensiones, sin embargo, Jesús sabe para qué ha venido a este mundo. Sabe que ha de asumir toda la flaqueza y el dolor que abruma a la humanidad, para poderla divinizar y, así, rescatarla del círculo vicioso del pecado y de la muerte, de tal manera que ésta —la muerte— vencida, ya no tenga esclavizados a los hombres, creados a imagen y semejanza de Dios.

Por esto, la Transfiguración es un espléndido icono de nuestra redención, donde la carne del Señor es mostrada en el estallido de la resurrección. Así, si con el anuncio de la Pasión provocó angustia en los Apóstoles, con el fulgor de su divinidad los confirma en la esperanza y les anticipa el gozo pascual, aunque, ni Pedro, ni Santiago, ni Juan sepan exactamente qué significa esto de… resucitar de entre los muertos (cf. Mt 17,9), ¡Ya lo sabrán!


Ingeniero, con un futuro prometedor en la escena musical, tuvo que elegir entre Dios o la tentación


 Ingeniero, con un futuro prometedor en la escena musical, tuvo que elegir entre Dios o la tentación

Eloi Chiramal con su familia. 

La familia de Eloi siempre fomentó su vocación: desde la infancia frecuentaron las prácticas de devoción, su hermano mayor ya se comportaba como "todo un asceta" antes de entrar al seminario, incluso su padre cursó los primeros años antes de comprender que estaba llamado al matrimonio.

A sus 24 años, Eloi Chiramal prepara en la Universidad Pontificia de la Santa Cruz sus estudios en Teología que le permitirán ser sacerdote. Procedente de la archieparquía siro-malabar de Thrissur (Kerala, India), el joven fue educado en una familia profundamente católica. Cuenta a Fundación CARF que la historia de su vocación comenzó precisamente gracias a su padre, Joby, que comenzó como él sus estudios en el seminario hasta que, tras cuatro años, supo que estaba llamado casarse con Princy, con quien tendría tres hijos.

Hoy, Eloi y su hermano mayor, Joel, cursan sus estudios en el seminario y su hermana pequeña, Christin, trabaja como analista.

La vocación no cogió a Eloi y Joel del todo por sorpresa. Además de conocer la historia de su padre y beneficiarse de su formación sacerdotal, toda la familia vivió un ambiente de devoción en el hogar desde que tiene uso de memoria, en el que se rezaba el rosario cada día, además de cumplirse devotamente con la asistencia a Misa y otras prácticas de piedad.

Pero si tuvo a alguien que le atrajese definitivamente a plantearse su vocación al sacerdocio, ese fue su hermano.

"Asceta por naturaleza, solía levantarse a las 3:30 de la mañana para rezar", cuenta Eloi.

Pero la vocación de su hermano no fue el único factor que influyó.

"Mi apego al altar comenzó cuando me seleccionaron para el coro de la iglesia para tocar el órgano. Como principiante y para evitar errores –era realmente famoso por cometerlos con frecuencia– empecé a ir media hora antes de la Misa y a salir media hora después para practicar más. Solía ensayar cada vez que podía. Fue precisamente durante ese tiempo cuando pensé en ser sacerdote. La música ya formaba parte de mi vida cuando empecé a recibir clases de violín", explica.

El primer paso lo dio su hermano mayor, al comunicar a su familia que quería ingresar en el seminario. Desde ese momento, su padre quiso que se tomara muy en serio la formación necesaria y Eloi, por su parte, decidió no hablar de la llamada que también él estaba sintiendo.

"Después de terminar mis estudios secundarios superiores (en el mismo año en que mi hermano completó su licenciatura en Matemáticas), mis padres me permitieron a mí también entrar en el seminario. Lo que implicaba seguir viviendo en mi ciudad, antes de cursar el grado de Filosofía", afirma.

Así, al ingresar en el seminario de la archidiócesis de Trichur el joven supo que también debía hacer junto a su hermano curso de grado antes de matricularse en el curso de Filosofía.

El camino hacia el éxito, despejado

"Entonces, después de un año de seminario menor y otro año de intensa formación espiritual, nuevamente por la gracia de Dios, comencé a estudiar Ingeniería Civil, una carrera de cuatro años. Fue en ese momento que Dios me otorgó un montón de oportunidades para aprender y mejorar tanto interna como externamente", admite.

Junto con su preparación para el seminario y la ingeniería, Eloi nunca abandonó el camino exigente de la música. Tampoco su vocación.

"Además de todos estos estudios, no debo olvidar agradecerle a Dios el don de la música. En aquellos días pude presentarme y aprobar el octavo grado de Violín, en el Trinity College de Londres. El mayor desafío al que me enfrenté en ese momento fue ver muchas oportunidades personales, todos los colores posibles de la vida delante de mí, un montón de opciones y posibilidades. Pero al final elegí a Dios", recuerda.

Esta última decisión no estuvo exenta de dificultades, tentaciones y renuncias.  

La carrera musical de Eloi parecía no tener más barreras que las que él mismo quisiese poner. Tanto que incluso fundó con sus mejores amigos una banda que apuntaba a una inminente profesionalización: tenían talento, contaban con un productor, tenían página en redes sociales, incluso estaban diseñando una portada oficial de la agrupación. El camino al éxito parecía estar totalmente despejado.

Fue entonces cuando los integrantes del proyecto pidieron el compromiso que exigía la profesionalización. Y llegó el turno de Eloi, convencido de que "una vez que las cosas se califican como profesionales, es difícil dar marcha atrás".



Escucha aquí la historia completa de Eloi Chiramal. Puedes hacerlo en español activando los subtítulos en "ajustes". 

Esperando escuchar la voluntad de Dios, llegó San Agustín

"Cosas que pensaba que eran una invitación a algo bueno ahora sí resultaban tener sabor a ‘tentación’. Aún no me planteaba bien cómo me estaba llamando Dios y a dónde, pero eso de la música como algo profesional hizo que se volviera más fuerte la llamada para continuar el camino que ya había escogido. Cuando discutí esto con mi director espiritual me dijo que esperara hasta escuchar la voluntad de Dios", recuerda.

Pero esta no se hizo esperar, aunque se le presentase como "el camino más extraño" en el que Dios podía mostrar su amor.

Él recuerda aquel momento como una simple casualidad. Estaba leyendo el comentario de San Agustín al Evangelio de Juan, concretamente la aparición de Jesús en la habitación cerrada de los apóstoles: "Aquel que entró en el vientre de su Madre sin perder su virginidad, es posible que entre en el cuarto sin abrir la puerta".

Aquella reflexión le dejó, en un primer momento, fascinado.

"Pero después comencé a reflexionarlo para mi vida. Las oportunidades que Él quiere que aproveche pueden entrar en mí, aunque yo cierre todas las puertas a  esas oportunidades", exclamó.

Pronto sería consciente de cómo aquellas palabras se hicieron realidad en su vida.

Amigos, música, familia... ¿qué estaba dispuesto a dejar?

"No sé cómo explicarlo. Esos días ardía en mi interior el `no´ firme que iba a dar a mis mejores amigos y al sueño de la música. Todavía recuerdo esa noche cuando salí solo de la habitación de nuestro teclista con los ojos llorosos, diciendo que ya no tocaba más en la banda. Y también fue doloroso ver el cartel de la nueva banda la semana siguiente sin mí", recuerda.

Con la misma rotundidad con que dejó la banda, también dejó el estudio de violín, ante la incomprensión de sus amigos y maestros.



Banda de música de Eloi. 

Una banda de música a punto de profesionalizarse, compuesta por sus mejores amigos, fue solo una de las renuncias que tuvo que asumir Eloi para seguir su vocación. No se arrepiente de nada. 

En su interior, Eloi sabía que no había dejado la música para siempre, pero necesitaba disfrutar de la espera hasta que Dios le hiciese saber su voluntad sobre cómo utilizar el don que le había dado. Y, por encima de la música, no dudaba que estaba su vocación, por la que estaba dispuesto "a perderlo todo", aunque esta lógica pareciese "inexplicable a los demás".

Pero en su vida, la música no era su único apego. Y Eloi debía afrontar una última prueba antes de comenzar su formación.

Como un joven con vocación y hermano menor de un seminarista, no pocos familiares, amigos y conocidos les preguntaron qué sería de sus padres si entraban los dos al seminario.

"Siempre respondíamos que Dios los cuidará", afirma. Pero lo que comenzó siendo una duda se convirtió en "una pregunta de verdad" cuando su hermana fue admitida a un máster en Ciencias de la Computación muy lejos de su hogar. Para Eloi, que sus padres debiesen enfrentar la soledad ya no era una simple hipótesis.

"Dios nunca ha dejado de bendecirme"

"Los momentos de oscuridad me llevaron a pensar que si deberé cuidar a los muchos que Dios me confiará, entonces Dios cuidará de las vidas que me han cuidado a mí, como son mis padres. Y ahora, con todo mi empeño, puedo repetir la misma respuesta de siempre: estoy seguro de que Dios se ocupará de ellos", recuerda confiado.

"Cuatro hermosos años después", Eloi comenzó su curso de Filosofía en el Seminario Mayor de Marymatha, en Trichur, sintiéndose cada vez más convencido de la decisión que había tomado.

"Incluso llegué a decirme a mí mismo que si no hubiera sido por los estudios civiles de ingeniería, antes de empezar la formación sacerdotal, quizás no hubiera entrado en el seminario. Dios nunca ha dejado de bendecirme", afirma.

Actualmente, Eloi cursa sus estudios desde Roma gracias a la ayuda prestada por la Fundación CARF y afirma convencido que para que Dios labre en él "al mejor sacerdote, este es el mejor camino".

"Rezo y les pido oraciones para que me dé el valor para enfrentarme con las dificultades de mi camino", concluye.

Eloi en el seminario. 


Fuente: Religión en Libertad

A los 14 años la presionaban para abortar; hoy vive feliz con sus niñas: «Yo sí fui coaccionada»

 


A los 14 años la presionaban para abortar; hoy vive feliz con sus niñas: «Yo sí fui coaccionada»

Andrea (en la foto, con sus dos hijas en su finca de Soto del Real) fue presionada para abortar por la Comunidad de Madrid, los servicios sociales y su propia familia: siguió adelante y hoy no se arrepiente de nada.

A día de hoy, Andrea tiene una vida que podría definirse de idílica: vive en una finca campestre junto a su marido y sus tres hijos, que juegan felices cada día rodeados de caballos, vacas y gallinas. Pero no siempre fue así.

Andrea tenía 14 años cuando quedó embarazada; el padre del bebé, 17. La Comunidad de Madrid y la propia familia de Andrea coaccionaron a la muchacha y la presionaron pidiéndole abortar. Ha explicado este jueves en EWTN que su historia tiene final feliz… pero que podría haber sido trágica si no hubiera luchado por la vida de su hija contra las coacciones.

Embarazada adolescente de familia desestructurada

La infancia de Andrea no fue fácil. Abandonada por su madre desde pequeña y con su padre en la cárcel, recuerda que las heridas surgidas de una familia desestructurada las ha tenido "desde siempre".

Con 14 años su vida dio un giro total cuando supo que estaba embarazada.

"Mi familia no lo llevó bien. A mi padre se le metió en la cabeza que tenía que abortar, pero no se ofrecía a ayudar porque entraba y salía de la cárcel", recuerda.

Sus abuelos, con quienes vivía, también la recomendaron el aborto.

Una tercera vía de presión a causa de la tutela llegó a través de la Comunidad de Madrid.

"Lo primero que hizo fue hacerme una carta para que fuese a la Dator, pero nunca me preguntó cómo me sentía, si quería abortar o que pensaba. Solo que por la edad y por lo que decía mi familia, tenía que abortar", explica.

Nunca olvidará la lúgubre sensación que tuvo al entrar a la "clínica":"Era frío. No hay humanidad. Todo el mundo sabe a lo que se va ahí, el dinero que se mueve, era como cuando entras al banco, haces un ingreso y sales. La ente entraba, se hacía un aborto, salía…".

No abortó frente a la verdadera coacción

Cuando le dieron la ecografía supo que estaba de nueve semanas de gestación. En esta etapa, el bebé ya tiene todas las estructuras, orejas, nariz, hasta los párpados, que van a estar fusionados durante semanas. Los labios están formados y empieza a abrir la boca y ya han aparecido pies y manos, con todos los dedos.

"Yo no quería abortar, tenía mucho mal cuerpo y me sentía fatal, no quería hacerlo", recuerda. Su padre y la trabajadora social de la Comunidad de Madrid y la Comisión de Tutela la coaccionaban para abortar. 

Pero Andrea tenía un apoyo, José Carlos, su pareja, el padre del niño. Él la puso en contacto con Jesús Poveda, médico y veterano activista provida.

"Tenía segurísimo que la niña iba a venir. Mi problema no era si se iba a hacer o no, sino cómo. Cómo convencer a cierta persona, cómo conseguir el dinero necesario… Cuando Andrea vio la ecografía fue un punto a mi favor. Yo fui a hablar con Jesús, él habló con los padres de mi mujer, fue llevando toda la situación. Las aguas se calmaron y fuimos haciendo planes de futuro", explicó José Carlos al contar su historia (puedes leerla aquí).



José Carlos y Andrea, con Jesús Poveda, que salvó a él de ser abortado y a ella de abortar.  

Comida, trabajo, guardería…: la larga lista de cómo no se ayuda

Gracias a la ayuda de este doctor, la administración desistió de que Andrea abortase.

Pasados los años, la joven madre considera que traer una vida en lugar de abortarla es, o debería ser, mucho más sencillo.

¿Qué necesitan las madres embarazadas en situación de dificultad? "Apoyo psicológico, apoyo moral, ayuda, que la gente la vea como una persona a la que se puede tender la mano, no llevarlas por un camino que a lo mejor ellas no quieren, del que están en contra y que les va a pesar toda la vida y a martirizarlas psicológicamente. Lo que hay que hacer es ayudar y no ir a lo fácil para sacar dinero [como hace el lobby abortista]", enumera.

Para Andrea, la lista de todo lo que se podría hacer en lugar de abortar es larga. "Dar ayudas para maternidad, para niños, para los colegios y comida; si no tienen apoyo familiar, dar apoyo para guardería, terapias de grupo, gente a su alrededor que la abrace y que le diga que vale mucho o ayudarla con estudios o con trabajo", prosigue.




La historia de Andrea, contada por su marido, José Carlos Martínez. 

El castigo por no abortar

Provida la ayudó, pero la administración, en vez de ayudar a la embarazada, la castigó. 

El primer castigo, según lo sintió, fue sacarla de casa de sus abuelos y llevarla a una residencia para madres.

"Como vivía en casa de mis abuelos [en un barrio de Madrid] y tenían más de 70 años, me dijeron que no podía tener un bebé con ellos. Me quitaron de la poca familia que tenía y me metieron en un centro sin pensar como estaría psicológica o moralmente", recuerda.

Lejos de ayudarla, para ella fue un calvario. Cuenta que no le daban toallitas ni pañales, que muchos días no tenía comida, no le ayudaron a pagar los 300 euros que costaba el carrito y recibió incluso amenazas.

"Como tienes al niño, te encerramos": es la conclusión a la que llegó la muchacha.

Según su experiencia, Andrea no duda en afirmar que parece que la administración "estructura mejor que una mujer pueda abortar que las instituciones para que estas niñas estén bien en las residencias y no sea un castigo". Al final, dice, no pocas mujeres podrían pensar que son peores esas condiciones que el hecho de abortar a su hijo.

¿Coaccionadas? "Yo sí que fui coaccionada"

Los abortistas suelen decir que los provida que ofrecen ayuda a embarazadas ante abortorios están "coaccionando" a las mujeres. Pero Andrea rechaza la acusación, 

"¿Coaccionada por qué? Si lo único que hacen es dar información. Nunca me he sentido coaccionada por ellos. Me coaccionó mi padre, mi familia o la trabajadora social", sentencia.

Después de verse beneficiada por esa ayuda, Andrea ha tratado de devolverlo contando su historia o ayudando a una amiga que iba a abortar cuando le pidió ayuda. También ella es feliz hoy junto a su hijo.

Para Andrea la vida no ha sido fácil, pero no se arrepiente de nada. De hecho, afirma que sus hijas son todo "y lo único" que tiene y que "por mucho dinero que tuviese, sin ellas no tendría nada. No me arrepiento de nada".

 Si es necesario, "imponer lo que haga falta"

¿Es posible enfrentar a la gran industria y negocio del aborto? Tras su experiencia, Andrea no muestra dudas: "Hay que usar la inteligencia y por qué no, jugar como juegan ellos, imponer lo que haga falta y que la sociedad apoye. Si las instituciones no dan apoyo a cosas lógicas, la sociedad tiene que intentar implantar otros pensamientos y otra educación".

La joven y valiente madre de tres hijos dirigió un consejo y palabras de ánimo a otras chicas que puedan estar viviendo su misma situación.

"Que no tengan miedo. No tienen que tomar esa decisión, siempre hay opciones para todo y por mucho que te intenten apretar siempre puedes coger fuerzas y tener la valentía de pedir ayuda. Simplemente hay que pedir ayuda. Si no fuese por el apoyo de Jesús Poveda, yo no estaría en la finca con mis hijas, los caballos y gallinas. Están encantadas… y asalvajadas", concluye entre risas. 


Andrea con una de sus hijas. 

Una de las hijas del matrimonio, con su madre: la familia numerosa vive en una finca campestre de Madrid, rodeadas de naturaleza y animales y en un hogar acogedor y de felicidad. De no ser por la acción provida frente a las clínicas, esta imagen no existiría. 

Fuente: Religión en Libertad

sábado, 4 de marzo de 2023

Santo Evangelio 4 de Marzo 2023



 Texto del Evangelio (Mt 5,43-48):

 En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Habéis oído que se dijo: ‘Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo’. Pues yo os digo: Amad a vuestros enemigos y rogad por los que os persigan, para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y llover sobre justos e injustos. Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa vais a tener? ¿No hacen eso mismo también los publicanos? Y si no saludáis más que a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de particular? ¿No hacen eso mismo también los gentiles? Vosotros, pues, sed perfectos como es perfecto vuestro Padre celestial».



«Amad a vuestros enemigos y rogad por los que os persigan»


Rev. D. Joan COSTA i Bou

(Barcelona, España)

Hoy, el Evangelio nos exhorta al amor más perfecto. Amar es querer el bien del otro y en esto se basa nuestra realización personal. No amamos para buscar nuestro bien, sino por el bien del amado, y haciéndolo así crecemos como personas. El ser humano, afirmó el Concilio Vaticano II, «no puede encontrar su plenitud si no es en la entrega sincera de sí mismo a los demás». A esto se refería santa Teresa del Niño Jesús cuando pedía hacer de nuestra vida un holocausto. El amor es la vocación humana. Todo nuestro comportamiento, para ser verdaderamente humano, debe manifestar la realidad de nuestro ser, realizando la vocación al amor. Como ha escrito San Juan Pablo II, «el hombre no puede vivir sin amor. Él permanece para sí mismo un ser incomprensible, su vida está privada de sentido si no se le revela el amor, si no se encuentra con el amor, si no lo experimenta y lo hace propio, si no participa en él vivamente».

El amor tiene su fundamento y su plenitud en el amor de Dios en Cristo. La persona es invitada a un diálogo con Dios. Uno existe por el amor de Dios que lo creó, y por el amor de Dios que lo conserva, «y sólo puede decirse que vive en la plenitud de la verdad cuando reconoce libremente este amor y se confía totalmente a su Creador» (Concilio Vaticano II): ésta es la razón más alta de su dignidad. El amor humano debe, por tanto, ser custodiado por el Amor divino, que es su fuente, en él encuentra su modelo y lo lleva a plenitud. Por todo esto, el amor, cuando es verdaderamente humano, ama con el corazón de Dios y abraza incluso a los enemigos. Si no es así, uno no ama de verdad. De aquí que la exigencia del don sincero de uno mismo devenga un precepto divino: «Vosotros, pues, sed perfectos como es perfecto vuestro Padre celestial» (Mt 5,48).