viernes, 23 de junio de 2023

Santo Evangelio 23 de Junio 2023

 


Texto del Evangelio (Mt 6,19-23):

 En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «No os amontonéis tesoros en la tierra, donde hay polilla y herrumbre que corroen, y ladrones que socavan y roban. Amontonaos más bien tesoros en el cielo, donde no hay polilla ni herrumbre que corroan, ni ladrones que socaven y roben. Porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón.

»La lámpara del cuerpo es el ojo. Si tu ojo está sano, todo tu cuerpo estará luminoso; pero si tu ojo está malo, todo tu cuerpo estará a oscuras. Y, si la luz que hay en ti es oscuridad, ¡qué oscuridad habrá!».



«Amontonaos más bien tesoros en el cielo, donde no hay polilla ni herrumbre que corroan, ni ladrones que socaven y roben»


Rev. D. Lluís RAVENTÓS i Artés

(Tarragona, España)

Hoy, el Señor nos dice que «la lámpara del cuerpo es el ojo» (Mt 6,22). Santo Tomás de Aquino entiende que con esto —al hablar del ojo— Jesús se refiere a la intención del hombre. Cuando la intención es recta, lúcida, encaminada a Dios, todas nuestras acciones son brillantes, resplandecientes; pero cuando la intención no es recta, ¡que grande es la oscuridad! (cf. Mt 6, 23).

Nuestra intención puede ser poco recta por malicia, por maldad, pero más frecuentemente lo es por falta de sensatez. Vivimos como si hubiésemos venido al mundo para amontonar riquezas y no tenemos en la cabeza ningún otro pensamiento. Ganar dinero, comprar, disponer, tener. Queremos despertar la admiración de los otros o tal vez la envidia. Nos engañamos, sufrimos, nos cargamos de preocupaciones y de disgustos y no encontramos la felicidad que deseamos. Jesús nos hace otra propuesta: «Amontonaos más bien tesoros en el cielo, donde no hay polilla ni herrumbre que corroan, ni ladrones que socaven y roben» (Mt 6,20). El cielo es el granero de las buenas acciones, esto sí que es un tesoro para siempre.

Seamos sinceros con nosotros mismos, ¿en qué empleamos nuestros esfuerzos, cuáles son nuestros afanes? Ciertamente, es propio del buen cristiano estudiar y trabajar honradamente para abrirse paso en el mundo, para sacar adelante la familia, asegurar el futuro de los suyos y la tranquilidad de la vejez, trabajar también por el deseo de ayudar a los otros... Sí, todo esto es propio de un buen cristiano. Pero si aquello que tú buscas es tener más y más, poniendo el corazón en estas riquezas, olvidándote de las buenas acciones, olvidándote de que en este mundo estamos de paso, que nuestra vida es una sombra que pasa, ¿no es cierto que —entonces— tenemos el ojo oscurecido? Y si el sentido común se enturbia, «¡qué oscuridad habrá!» (Mt 6,23).

Recaudación récord de Cáritas en España en 2022: mucho fue para pagar facturas de vivienda



 Recaudación récord de Cáritas en España en 2022: mucho fue para pagar facturas de vivienda

Reunión de voluntarios de Cáritas

Cáritas en España mantiene un ejército de voluntarios generosos, pero menos que hace unos años

Jamás Cáritas en España recaudó y gastó tanto dinero como en 2022. Fue una inversión récord de 457,2 millones de euros, 54 millones más (un 13% más) que en 2021.

Fue posible porque las administraciones públicas entregaron casi 30 millones de euros más a Cáritas, y los donantes privados unos 25 millones más, según se lee en la Memoria 2022 presentada este miércoles en Madrid (descargar aquí en PDF).

Cáritas está muy bien vista por las administraciones, que le entregan casi el doble que hace apenas siete años (88 millones en 2016, 153 en 2022).

Tabla de evolución de los ingresos de Cáritas en España de 2016 a 2022



Tabla de evolución de los ingresos de Cáritas en España de 2016 a 2022 (en miles de euros; en 6 años pasó de 358 millones a 457 millones de euros).

De hecho, un tercio de los ingresos de Cáritas ya viene de entidades públicas. De sus ingresos totales en 2022:

- un 8% lo aportaron ayuntamientos o diputaciones;

- un 19% lo aportaron comunidades autónomas;

- un 2% la administración central;

- un 3% la Unión Europea;

- un 12% empresas e instituciones;

- un 29% son aportaciones de donantes particulares.

Tabla de ingresos económicos de Cáritas y su origen público o privado en 2022


Menos voluntarios, más asalariados

Una de las grandes fortalezas de Cáritas es contar con 72.447 voluntarios, que son muchos y se apoyan en su red diocesana y parroquial. Pero hay que tener en cuenta que hace diez años, en 2013, la federación contaba con 78.000 voluntarios; se está dando, pues, un descenso importante.

En cambio, Cáritas cuenta además con 5.531 trabajadores contratados, bastantes más que hace diez años (en 2013 eran 4.171).

Crisis en el coste de la vida

Cuando el país y el mundo salía de las desescaladas del coronavirus, en febrero de 2022 empezó la Guerra de Ucrania, que terminó de alimentar una crisis económica con una subida general de precios y del coste de la vida.

Cáritas se encontró volcada en pagar facturas de la luz, carritos de la compra y alquileres por toda España, además de apoyar proyectos internacionales y gestionar la llegada de refugiados ucranianos (y a muchos más en Ucrania misma).

En total, Cáritas apoyó a 2,8 millones de personas en 2022 (2,6 en 2021), de ellos:

- 1,56 millones de personas ayudadas en España;

- 1,27 millones ayudadas en otros países.



Voluntarias de Cáritas en el Centro de Escucha de Guadalajara

Voluntarias de Cáritas en el Centro de Escucha de Guadalajara (foto de Rocío Peláez para Cáritas).

Facturas de vivienda, gas, luz: pozo sin fondo en España

Los datos de la Memoria muestran que la subida del coste de la vida ha golpeado con fuerza a las familias españolas. Acudieron al programa de Acogida y Asistencia casi 1,2 millones de personas (casi un 17% más que en 2019, antes de la pandemia). Allí, recibieron ayudas:

- para comprar alimentos, 385.000 personas;

- para pagar el alquiler, 120.000 personas;

- para pagar recibos (luz, gas, etc...), 100.000 personas.

Así, Cáritas en España dedicó:

- pagar alquileres, 46 millones de euros;

- a recibos (luz, gas, agua), 8 millones de euros;

- a ayuda para alimentos, 46 millones.

Lucha contra el paro: proyectos caros pero eficaces

Cáritas ha dedicado 117,5 millones de euros a itinerarios de inserción sociolaboral, que ayudan a personas desempleadas a formarse y encontrar trabajo, a menudo a través de empresas de inserción. Se atendió a casi un 12% más de personas que en 2021 en estos programas.

Se trata de proyectos de "economía solidaria". Natalia Peiró, secretaria general, de Cáritas Española, admite que "estas iniciativas vinculadas al empleo y a la economía social requieren más inversión económica, pero son más efectivas a largo plazo y tienen un efecto más recuperador de la persona".

Ayudar a los ucranianos, en España y fuera

En 2022, se destinaron más de 23,6 millones de euros a ayuda internacional, alcanzando a 1,2 millones de personas, un 26% más personas alcanzadas que el año anterior. Esta ayuda llegó a proyectos en 40 países distintos.

Buena parte de ese esfuerzo se destinó a personas afectadas por la Guerra de Ucrania, país que vio desplazarse de forma forzosa a un tercio de su población.

Cáritas Española apoyó:

- a 48.000 personas en Ucrania;

- a casi 8.000 en los países limítrofes de Ucrania;

- a 5.378 ucranianos (casi todo mujeres y niños) en España.

Los otros programas que más recursos utilizaron a lo largo de 2022 fueron:

- ayuda a personas sin hogar (38,8 millones de euros),

- ayuda a personas mayores (35 millones),

- ayudas de familia, infancia y juventud (29,6 millones).

Aunque Cáritas tiene mil asalariados más que hace una década, señala que menos del 6% de sus fondos son gastos de gestión, y que "llevamos 20 años en este porcentaje de gastos de gestión", según la secretaria general.

Gracias a voluntarios y donantes

Manuel Bretón, presidente de Cáritas, durante la presentación de la Memoria 2022, también aprovechó su intervención para agradecer “el gran apoyo” que prestan empresas, instituciones, socios, donantes particulares, voluntarios y Administraciones del Estado.

"A todos ellos, gracias. Porque su ayuda nos permite poder dar visibilidad a situaciones de vulnerabilidad y reaccionar de manera efectiva ante los retos que nos plantean", dijo.

Puede averiguar más sobre el trabajo de Cáritas en todo el mundo en nuestra sección Cáritas.


Fuente: Religión en Libertad

Tenían 4 hijos, se hizo una ligadura de trompas... y tras un «encuentro con Dios» llegaron tres más

 


Tenían 4 hijos, se hizo una ligadura de trompas... y tras un «encuentro con Dios» llegaron tres más

 Gustavo González y Marisol Sánchez, con sus hijos, viven hoy agradecidos a Dios y a la labor de un buen ginecólogo que quería enmendar sus errores y ayudar a otros a hacerlo.

A sus 25 años, Marisol y su marido, Gustavo, consideraban la posibilidad de que ella se sometiera a una ligadura de trompas. Ella ya había vivido tres cesáreas. No solo estaba convencida de que tener un nuevo hijo pondría en peligro su vida, sino que una "herida" de la infancia le continuaba persiguiendo décadas más tarde bajo un rechazo a la familia numerosa. Primero llamó a su puerta la depresión y, 14 años después, "el Señor", dice, colocó en ella y su marido un renovado deseo de maternidad, aparentemente imposible de realizar.

Como la mayor de siete hermanas, Marisol, de Colombia, reconoce no haber tenido la mejor imagen de la maternidad. Sin embargo, desde que se casó hace ya 21 años siendo una joven universitaria luchó contra ese dolor y recibió con alegría a su primera hija, Vanesa, hoy religiosa. Poco después llegó Ana Sofía primero y dos años después, los gemelos Marcos y Mateo.

Antes de su último embarazo, ella ya había pensado en poner fin a su fertilidad, pero tener cuatro hijos y tres cesáreas con tan solo 25 años ella y 29 Gustavo le llevó a tomar la decisión, al principio con la oposición de su marido. Sin embargo, el riesgo vital que podrían suponer más embarazos por cesárea, única modalidad contemplada a partir de la tercera realizada, les llevó a someterse a la cirugía para quedar esterilizada de por vida.

Entonces comenzó lo que recuerdan en el canal Regálame tu historia como "una vida en automático" seguida de "años muy duros" y de dificultad en todos los ámbitos. Finalmente tocaron fondo en el plano espiritual cuando un retiro de Lazos de Amor Mariano hace 5 años "partió" sus vidas y su historia, cambiándolas para siempre.

Un buen ginecólogo, su única esperanza

En el caso de Gustavo, recuerda que en el retiro alardeó en un principio "de la soberbia que caracteriza a los médicos", asegurando que la ligadura de trompas que él acabó recomendando no era nada malo "porque estaba anteponiendo la vida" de su mujer. Pero cuando en medio del retiro le preguntaron qué había tenido que ver Dios en esa decisión, quedó sin respuesta.

Tras un "encuentro con el Señor", Gustavo no tardó en saber que su mujer había vivido algo similar en otro retiro. En ambos surgió un deseo de "reparar" por su decisión, pero también "el deseo de un nuevo hijo" conforme progresaban en su vida espiritual. Y "pensando que nada es imposible para Él", comenzaron a rezar por un nuevo hijo aunque según la fundamentada opinión de Gustavo, médico, "la posibilidad fuese muy baja". Máxime habiendo transcurrido 14 años desde  la cirugía.

Pero Marisol era consciente de que seguía habiendo "grandes dificultades" de cara a una nueva maternidad. Algo que comenzó a derrumbarse cuando conoció a una joven madre de siete hijos. Y entonces le presentó un clavo ardiendo de esperanza al que agarrarse.

Juan Rafael Mejía, ginecólogo colombiano especializado en la realización de ligaduras de trompas, fue consciente de "cómo había deshonrado al Señor" con ello y comenzó a reparar su pasado realizando regresiones a bajo coste a las mujeres que deseaban recuperar su integridad y fertilidad. Y ahora Marisol tenía su contacto.



Resignados a que Dios obrase un milagro

Menos de cinco días después, Marisol y Gustavo ya estaban en su consulta, pero lo que escucharon al principio les dejó atónitos por su aparente falta de relación con la ligadura de trompas que buscaba reparar.

Preguntados por el motivo de querer llevar a cabo una "reversión", el matrimonio respondió que para "tener otro bebé", con lo que Mejía no coincidió.

"La relación matrimonial es de tres, de Dios y los esposos. Cuando tomásteis la decisión de haceros la tubectomía, rompisteis el vínculo con el Señor, el canal de la gracia. La motivación por la que deben hacerlo es esta, restablecer el canal de la gracia. Yo puedo hacer la cirugía, pero si el Señor tenía establecido que tuvieseis cuatro hijos, será así con o sin tubectomía", les explicó.

Agradecidos por el consejo y su ayuda, vieron como el doctor tenía razón. Al menos al principio, llegando a pensar ella que "no lo merecía". Pero pasados unos meses, "abandonados a la voluntad del Señor, supimos que estaba embarazada", relata Gustavo.

"Moriría al nacer": el turno de la beata Concepción Cabrera

Los reveses no pararon ahí. Tras unas primeras ecografías, detectaron unos tumores en la pequeña niña que estaba por nacer.

"Moriría al nacer", le decían los especialistas.

Pero Gustavo y Marisol se negaron a creerlo y en su lugar, encomendaron la vida de su hija a la beata mexicana Concepción Cabrera de Armida. A los 15 días, nació Marian Teresita, en perfecto estado de salud, lo que sus padres recibieron como todo un milagro de la beata.

Hoy está cerca de cumplir tres años y es "la locura de la casa", pero no está sola con sus otros cuatro hermanos: a los cinco meses Marisol quedó nuevamente embarazada de su sexta hija, Clara Isabel. Poco después supieron que José Agustín estaba en camino, a quien perdieron antes de nacer, confiados en que hoy "está en el cielo" cuidando de toda la familia. Hoy, Marisol anuncia radiante que ya supera las 20 semanas de embarazo de Juanita de María, deseosos de que "sea de la Virgen".

"Rescatados por la gracia"

Cerca  de disfrutar de tres hijos que podrían no haber conocido por decisión propia de no ser por un buen ginecólogo y mucha oración, Marisol y Gustavo son cada vez más conscientes de lo que supone una "paternidad responsable": para ellos, es mucho más que tener las necesidades cubiertas o prevenir posibles dificultades.

Se trata, dice Gustavo, "de saber llevar muy bien la voluntad del Señor". Y eso supone también una esmerada educación en la fe que están dando a sus hijos, "con esa responsabilidad como padres de que esa alma que ha sido encomendada desde la eternidad la ayudemos a llegar de nuevo a ella".

"Es una bendición", comenta Marisol. "Nos sentimos rescatados como familia. Cuando llegó nuestra primera hija Mariam [después de la reversión de la ligadura] sentimos que nuestra paternidad y maternidad `se salía´, que esos hijos llegaron como regalos para ayudarnos a sanar todas las heridas que teníamos como padres, esposos y cristianos", explica el matrimonio.

Hoy admiten que viven "de otra manera, enseñándoles a rezar, a conocer al Señor ante el Santísimo, a tener prácticas cristianas, Clarita se persigna a su manera, se arrodilla ante Jesús y Mariam Teresita va ante el santísimo… es una paternidad y un matrimonio completamente diferente", agregan los padres.

Actualmente, el matrimonio continua buscando reparar con su vida y "estar siempre en consonancia con la voluntad de Dios". Son decidida y activamente provida, evangelizan en sus comunidades y asesoran a otras familias sobre la maternidad y paternidad desde Amor fecundo.

"Hemos sido rescatados por la gracia del Señor", concluyen. 

Fuente: Religión en Libertad 

jueves, 22 de junio de 2023

Santo Rosario 22 de Junio 2023

 


Texto del Evangelio (Mt 6,7-15):

 En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Al orar, no charléis mucho, como los gentiles, que se figuran que por su palabrería van a ser escuchados. No seáis como ellos, porque vuestro Padre sabe lo que necesitáis antes de pedírselo.

»Vosotros, pues, orad así: ‘Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu Nombre; venga tu Reino; hágase tu Voluntad así en la tierra como en el cielo. Nuestro pan cotidiano dánosle hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros hemos perdonado a nuestros deudores; y no nos dejes caer en tentación, mas líbranos del mal’. Que si vosotros perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; pero si no perdonáis a los hombres, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras ofensas».



«Vuestro Padre sabe lo que necesitáis antes de pedírselo»


Rev. D. Emili MARLÉS i Romeu

(Sant Cugat del Vallès, Barcelona, España)

Hoy, el Señor nos quiere ayudar a crecer en un tema central de nuestra vida cristiana: la oración. Nos advierte que no recemos como los paganos que intentan convencer a Dios sobre aquello que quieren. Muchas veces pretendemos conseguir lo que deseamos a través de la insistencia, haciéndonos “pesados” a Dios, creyendo que conseguiremos hacernos escuchar con nuestra verborrea. El Señor nos recuerda que el Padre está constantemente solícito de nuestra vida y que, en todo momento, él sabe lo que necesitamos antes de que se lo pidamos (cf. Mt 6,8). ¿Vivimos con esta confianza? ¿Tengo la conciencia de que el Padre me lava los pies continuamente y que sabe mejor que nadie lo que necesito en cada momento (en las cosas grandes y en las pequeñas)?

Jesús nos abre un nuevo horizonte de plegaria: la oración de quienes se dirigen a Dios con la conciencia de hijos. El tipo de relación que tengo con una persona determina la manera en la que le pido las cosas, y también aquello que puedo esperar de ella. De un padre, y especialmente del Padre celestial, lo puedo esperar todo y sé que tiene cuidado de mi vida. Por eso Jesús, que vive siempre como un auténtico hijo, nos dice «no estéis preocupados por vuestra vida: qué vais a comer» (Mt 6,25). ¿Realmente tengo esta conciencia de hijo? ¿Me dirijo a Dios con la misma familiaridad con que lo hago con mi padre o mi madre?

Después, Jesús nos abre su corazón, y nos enseña cómo es su relación/plegaria con el Padre para que la hagamos también nuestra. Con la oración del “Padrenuestro” Jesús nos enseña a vivir como hijos. San Cipriano tiene un conocido comentario al “Padrenuestro”, en el que nos dice: «Debemos recordar y saber que, cuando llamamos “Padre” a Dios, tenemos que obrar como hijos suyos, a fin de que él se complazca en nosotros, como nosotros nos complacemos de tenerlo por Padre».

Explicando el abuso a menores: una adicción, una parafilia y con rasgos propios en el clero

 


Explicando el abuso a menores: una adicción, una parafilia y con rasgos propios en el clero

Un joven triste en un puente

Los abusadores de menores a menudo han sido abusados ellos mismos - foto por Falaq Lazuardi en Unsplash

¿Por qué hay abusadores sexuales de niños y adolescentes? ¿Qué es lo que les mueve? ¿Les atraen especialmente los entornos de iglesia o religiosos?

Sobre estos temas habla con franqueza Anne Lastman, psicóloga y terapeuta católica que lleva más de 25 años trabajando con mujeres víctimas del aborto y también con víctimas de abuso sexual (dos males que a menudo van juntos). Su libro "Hidden Pain" es fruto de su experiencia con víctimas de abusos.



Anne R. Lastman es autora de Hidden Pain, sobre abusos sexuales

La psicóloga y terapeuta Anne R. Lastman es autora de Hidden Pain, sobre abusos sexuales.

Ha escrito un artículo publicado por la FIAMC (la Federación Internacional de Asociaciones Médicas Católicas) donde establece que en el abusador a niños se juntan dos cosas: el trauma psíquico previo (a menudo, haber sido él mismo abusado de niño) y la adicción que desarrolla a las hormonas sexuales que segrega al abusar. El fruto es una parafilia, un trastorno sexual.

Es una adicción, y se da en toda la sociedad

"La razón detrás del abuso sexual de menores no se entiende [en muchos ambientes] como lo que de verdad es: una adicción, igual que cualquier otra adicción. Y antes que eso, una repetición de un trauma personal previo. Una vez embarcado en eso, todo el camino hacia ser abusador se convierte en una necesidad para el perpetrador", advierte la psicóloga.

Denuncia que en todo el mundo la Iglesia y otras entidades buscan combatir el abuso a menores sin plantearse en serio cómo surge y qué lo causa. Se necesitarán programas "para abordar esta parafilia", afirma. Pero eso requiere entender cómo surge.

"El abuso a menores es una parafilia. No tiene nada que ver con el sacerdocio, ni el católico ni ningún otro. Es una atracción sexual hacia los niños, y ha existido desde antes que los humanos supieran encender una hoguera, y aunque ha sido un tabú universal en las culturas de la historia conocida, no se ha erradicado en nuestra época de avances técnicos", constata.

No basta con centrarse en entornos eclesiales

Si todos los abusadores en iglesias o escuelas fueran localizados y castigados, ¿acabarían los abusos a menores? No, avisa, porque seguirían dándose en las familias o en entornos de amigos.

La atención "extra" que la prensa y algunos gobernantes conceden a los abusos en entornos católicos (en contraste con el mucho menor que prestan a otras religiones o entornos) se debe, simplemente, a que por un lado el catolicismo es la mayor comunidad religiosa mundial -por lo tanto, junto a muchos buenos clérigos habrá también un porcentaje de clérigos abusadores- y, por otro, dice claramente, a que hay quien odia las doctrinas católicas.

El abuso sexual es, dice, "una forma de intimidad distorsionada, un acto violento, que destruye al alma". Es correcto escuchar a las víctimas, pero ellas no saben explicar el por qué de los abusos, porque ellas hablan de su pérdida, su dolor, sus heridas...

Los abusadores sufrieron a su vez abuso

¿De dónde viene el abuso? "La investigación da una respuesta: los sacerdotes abusadores vienen de familias donde ellos mismos sufrieron abuso. Sus parientes -especialmente padres, hermanos, tíos, abuelos y en ocasiones mujeres- abusaron de ellos sexualmente. Y los abusadores, a su vez, también habían sido antes abusados. El trauma sexual transgeneracional continúa hasta que hay una resolución".

Por supuesto, se entiende que aunque muchos abusadores, quizá una mayoría, hayan sido víctimas de abusos, eso no significa que la mayoría de víctimas de abusos vayan a convertirse en abusadores: ni es inevitable ni es mayoritario. Pero sí hay una relación entre ser abusador y haber sufrido abusos.

Hay estudios que se han preguntado: ¿por qué hay padres que abusan de sus propios hijos? ¿Por qué rompen el fuerte tabú que impide a los padres las relaciones sexuales con sus hijos, sobrinos, niños y niñas?

Y la respuesta de los investigadores ha sido: el abusador buscaba repetir con el niño su propia historia, lo que él ya vivió, para 'tomar control' sobre su historia.

Pero se le añade un factor más: esa búsqueda enseguida se convierte para ellos en adicción, porque el sexo tiene capacidad adictiva. Repiten los actos y las víctimas, y así esa aberración psicológica pasa a la siguiente generación.

Otra causa que los investigadores apuntan es que el abusador busca la cercanía y el amor nutricio que sus propios padres le negaron, quizá por sentirlos ausentes, o no ser cariñosos, o desentenderse del hijo... Tiene un desarrollo incompleto y busca esa intimidad en los niños, pero su relación con el niño enseguida adquiere carga sexual y se "engancha" al placer sexual que provoca.

Los psicólogos en los años 70 sabían muy poco

La psicóloga apunta que en los últimos 50 años se ha investigado mucho sobre el abuso a niños (no sólo en la Iglesia, sino en general). Pero la mayoría de psicólogos, hasta hace poco, desconocía el tema. La autora recuerda que durante décadas, un psicólogo podía estudiar y sacar su título sin oír ni una vez la palabra "pedofilia".

"Cuando los casos empezaron a salir a la luz" (la psicóloga parece referirse a los casos que se conocieron en EEUU ya en los años 70 y 80) "los terapeutas pensaban que podía curarse con terapia y apoyo espiritual, con retiros, sacramentos y acompañamiento [counselling]. Por desgracia, como hemos visto, la pedofilia, como cualquier adicción, es difícil de eliminar, y los retiros, sacramentos y acompañamiento no funcionan, así que la nueva idea fue trasladar al perpetrador a otro lugar lejos de la víctima de su deseo".

Pero en otros lugares, los pedófilos encontraban nuevas víctimas: así, un puñado de abusadores podían dañar a muchos niños.

La autora constata que la cura de esta adicción es "casi imposible", aunque la adicción en sí se puede "gestionar" si hay un "fuerte deseo" por parte del adicto de controlar su adicción.

Lo específico en casos eclesiales

En el caso concreto de los entornos de iglesia, y también en los escolares, se da un añadido especial. Es el caso de los jóvenes -hombres o mujeres- que sufrieron abuso y ahora trabajan en la parroquia o en la escuela.

Sufrieron traumas, y ahora, trabajando con niños, tarde o temprano encuentran niños que tienen sus propias heridas.

Intentan ayudar a esos niños, pero a la vez esperan que tratar con esos niños cure las heridas de su pasado infantil. Es, dice la psicóloga, una forma de "reconectar con el pasado y mirar en 'lo que me pasó', incluso lo llamaría un tipo de voyeurismo, mirar al dolor del otro, sin ser visto, para curarme".

Cree que en cierto momento, algo en algún niño, actúa como un "activador" y activa en el adulto herido su vieja herida y la necesidad de actuar sobre ese niño, que quizá le recuerda lo que vivió en su infancia.

Otro factor peculiar que esta psicóloga sospecha que se da en ambientes religiosos es que precisamente muchas personas que se sienten sucias, heridas o indignas por el abuso que sufrieron, son las que se hacen sacerdotes o religiosos, buscando ofrecer a Dios algo bueno, y esperando así que Dios las "complete" o "repare" su herida.

Puede darse también en pastores casados, o catequistas, que ofrecen su tiempo y servicio. Los célibes, además, buscan ofrecer a Dios su sexualidad célibe. Quizá ni siquiera recordaban el abuso que sufrieron en la infancia, aunque sintieran necesitar "limpiarse". Pero una vez trabajando con niños, cuando encuentran 'la víctima', se activa en ellos el mecanismo hacia el abuso.

Lastman cita a otro psicólogo, el doctor Robert Grant, que escribió sobre los abusos en entornos eclesiales en sus libros de 1994 y 1995: "los hombres y mujeres víctimas [de abusos en la infancia] a menudo buscan refugio en la vida clerical y religiosa de un mundo caracterizado por la explotación y el dolor. Carentes de cuidados psicológicos y de habilidades capaces de protegerles en un mundo hostil, perciben el convento o el seminario como un santuario psicológico". Eso significa que cabría esperar entre los clérigos un mayor porcentaje de personas con heridas desde su infancia.

Por eso, los formadores de seminarios y noviciados deben localizarlos e impedir su ingreso hasta que hayan pasado las etapas naturales del desarrollo psicosexual.

Un joven triste junto al mar



El abuso a menores genera adolescentes y adultos heridos, que a su vez herirán luego a otros si no se corta el patrón.

No hay maquiavélicos infiltrados en el clero

Lo que Anne Lastman niega rotundamente es que las personas con deseo de abusar se hagan sacerdotes pensando pacientemente en que así, con tiempo, tendrán acceso a niños.

Considera "ridículo" pensar que haya abusadores que maquiavélica y pacientemente planeen dedicar muchos años de estudio y formación para ser sacerdote, y luego más años para ser párroco, con autoridad y autonomía, para poder acceder a niños. "Sería como decir que un mirón se hace médico o ginecólogo para poder ver cuerpos desnudos o partes íntimas de mujeres", desdeña.

También rechaza que el celibato aumente el riesgo de pedofilia, puesto que se dan muchos abusos pedófilos en familias y en clero casado (protestante, judío, ortodoxo y de otras denominaciones). Además, detalla, si el problema fuera el celibato, los clérigos incontinentes acudirían a mujeres adultas. Pero no: buscan niños o adolescentes.

"La realidad es que el pedófilo no nace pedófilo", afirma, rotunda, Anne Lastman. "Algo pasó entre la inocencia y la pedofilia". Y lo que pasó, a menudo, fue el abuso sexual en la propia infancia.

Más niños dañados, más futuros abusadores

¿Y qué sucederá en el futuro? Los niños en los últimos 15 años tienen acceso fácil a todo tipo de escenas perturbadoras en Internet, en su móvil, en el ordenador, y a personas que se las envían o enseñan. Cabe esperar más adultos con heridas en su infancia, no menos.

Cuando ha habido años de adolescencia o infancia llena de angustia, es más fácil engancharse a las adictivas hormonas ligadas al sexo y al placer, que se activan en el abusador novato, y le recompensan y le hacen repetir y buscar más víctimas.

Como psicóloga y terapeuta que ha trabajado con víctimas de abuso, Lastman ve que los agresores no sólo son agresores (aunque lo son), sino que antes y aún son también víctimas.

"Llamar con ira a los abusadores 'herramientas de Satán' no sirve para nada. Es el tipo de comentarios que la prensa usaría", lamenta la psicóloga. Recuerda que San Juan Pablo II, en Evangelium Vitae en 1985, puntualizaba que "ni siquiera un asesino pierde su dignidad personal". Es más útil, propone, orar por víctimas y perpetradores, y tratar de romper el ciclo del abuso y el acceso de los abusadores a los menores.

La diferencia entre pedófilos y efebófilos

Anne Lastman no entra a comentar la diferencia entre las edades de las víctimas. El mecanismo que ella describe, encaja especialmente bien con los pedófilos propiamente dichos: aquellos que buscan como víctimas a niños prepúberes, aún no adolescentes, los de 11 años o menos.

Ese mecanismo puede encajar también con los efebófilos, los que buscan muchachitos ya adolescentes (de 12, 13, 14, 15 años). Pero se ve ampliado por el factor homosexual. En distintos países se constata: en entorno eclesial, un 95% de abusadores y un 80% de víctimas son hombres. Contrasta con los datos de la sociedad en general, donde un 80% de víctimas son chicas.

Cuando hombres adultos buscan iniciar en las prácticas homosexuales a chavales de 12, 13 o más años, el perfil adquiere nuevos tintes: homosexuales adultos que buscan parejas sexuales manejables y manipulables, y no niños pequeños.

El lazo entre la homosexualidad y la iniciación sexual no querida a manos de adultos abusadores ya ha sido motivo de atención en otras ocasiones, y merece mayor estudio.

En 2017, en el Huffington Post el homosexual Chad Felix Greene, después de explicar como fue seducido por un homosexual adulto cuando él era adolescente, e iniciado en la vida gay, advirtió de la frecuencia con que eso sucede.

"Los hombres gay parecen tener la opinión generacional de que el sexo con adolescentes es un rito de iniciación y una necesidad", lamentaba. Calculaba que uno de cada tres jóvenes gays o lesbianas han sido obligados a tener sexo contra su voluntad, y “lo más probable es que hayan sido forzados a ello por un adulto”. Ponía el ejemplo de que un 80% de los casos de VIH en varones entre 13 y 24 años son gays o bisexuales, y “no es probable que chicos entre 13 y 17 años hayan sido infectados por otros chicos de su edad”. En resumen: veía generalizado el hecho de que los varones adultos buscan adolescentes para "iniciar", y pedía "detener este patrón generacional de abuso".

He ahí un factor que añadir, especialmente cuando los abusos en entornos eclesiales se dan contra varones adolescentes.

Fuente: religion en libertad

miércoles, 21 de junio de 2023

Santo Evangelio 21 de Junio 2023

 


Texto del Evangelio (Mt 6,1-6.16-18):

 En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario no tendréis recompensa de vuestro Padre celestial. Por tanto, cuando hagas limosna, no lo vayas trompeteando por delante como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles, con el fin de ser honrados por los hombres; en verdad os digo que ya reciben su paga. Tú, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; así tu limosna quedará en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.

»Y cuando oréis, no seáis como los hipócritas, que gustan de orar en las sinagogas y en las esquinas de las plazas bien plantados para ser vistos de los hombres; en verdad os digo que ya reciben su paga. Tú, en cambio, cuando vayas a orar, entra en tu aposento y, después de cerrar la puerta, ora a tu Padre, que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.

»Cuando ayunéis, no pongáis cara triste, como los hipócritas, que desfiguran su rostro para que los hombres vean que ayunan; en verdad os digo que ya reciben su paga. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfuma tu cabeza y lava tu rostro, para que tu ayuno sea visto, no por los hombres, sino por tu Padre que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará».



«Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos»


Rev. D. Antoni CAROL i Hostench

(Sant Cugat del Vallès, Barcelona, España)

Hoy, Jesús nos invita a obrar para la gloria de Dios, con el fin de agradar al Padre, que para eso mismo hemos sido creados. Así lo afirma el Catecismo de la Iglesia: «Dios creó todo para el hombre, pero el hombre fue creado para servir y amar a Dios y para ofrecerle toda la creación». Éste es el sentido de nuestra vida y nuestro honor: agradar al Padre, complacer a Dios. Éste es el testimonio que Cristo nos dejó. Ojalá que el Padre celestial pueda dar de cada uno de nosotros el mismo testimonio que dio de su Hijo en el momento de su bautizo: «Éste es mi Hijo amado en quien me he complacido» (Mt 3,17).

La falta de rectitud de intención sería especialmente grave y ridícula si se produjera en acciones como son la oración, el ayuno y la limosna, ya que se trata de actos de piedad y de caridad, es decir, actos que —per se— son propios de la virtud de la religión o actos que se realizan por amor a Dios.

Por tanto, «cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario no tendréis recompensa de vuestro Padre celestial» (Mt 6,1). ¿Cómo podríamos agradar a Dios si lo que procuramos de entrada es que nos vean y quedar bien —lo primero de todo— delante de los hombres? No es que tengamos que escondernos de los hombres para que no nos vean, sino que se trata de dirigir nuestras buenas obras directamente y en primer lugar a Dios. No importa ni es malo que nos vean los otros: todo lo contrario, pues podemos edificarlos con el testimonio coherente de nuestra acción.

Pero lo que sí importa —¡y mucho!— es que nosotros veamos a Dios tras nuestras actuaciones. Y, por tanto, debemos «examinar con mucho cuidado nuestra intención en todo lo que hacemos, y no buscar nuestros intereses, si queremos servir al Señor» (San Gregorio Magno).


Tuvo que bajarse del tren con sus maletas en medio del desierto: eran sus últimos minutos como ateo

 


Tuvo que bajarse del tren con sus maletas en medio del desierto: eran sus últimos minutos como ateo

Una situación agobiante: el tren se va y te quedas solo en medio de la nada.

Bradley J. Birzer fue uno de los co-fundadores en 2010 del portal The Imaginative Conservative, desde donde ha incrementado la influencia que ya tenía como uno de los principales creadores de opinión en el ámbito del conservadurismo estadounidense.



Bradley Birzer.

La biografía e interpretación de Birzer sobre la figura de Russell Kirk realza la condición de converso católico del autor de 'The conservative mind' (1953). Pincha aquí para leer un estudio de Birzer sobre Kirk en 'The Catholic World Report'.


Profesor de Historia en el Hillsdale College de Michigan, ha escrito libros sobre autores contemporáneos referentes del pensamiento tradicional en el mundo anglófono del siglo XX, como Russell Kirk (1918-1994), Christopher Dawson (1889-1970) o J.R.R. Tolkien (1892-1973), o sobre el único católico firmante de la Declaración de Independencia, Charles Carroll of Carrollton (1737-1832), primo del entonces arzobispo de Baltimore.



La obra de Birzer sobre Tolkien, prologada por Joseph Pearce, destaca el significado religioso de la Tierra Media.

La obra de Birzer sobre Tolkien, prologada por Joseph Pearce, destaca el significado religioso de la Tierra Media.

Birzer fue educado como católico, pero en la época en la que estudiaba en la Universidad de Notre Dame había perdido la fe. Era 1988, dos años antes de licenciarse, y su país vivía “una década mágica y mística” bajo un “gran presidente”, Ronald Reagan, quien concluiría ese año su segundo mandato: los norteamericanos se sentían “muy orgullosos de liderar la civilización occidental”.

 Ese curso, Brad lo hizo en la Universidad de Innsbruck, hermana académica de Notre Dame. Doce meses en Austria que incluyeron un alto vacacional entre semestres: del 1 de febrero y el 1 de marzo. “Un mes de exploración es algo así como el cielo para un veinteañero”, recuerda, así que barajó como destinos Escandinavia, las “misteriosas profundidades” de la Unión Soviética, el Cercano Oriente… “Pero comprendí”, añade, “que nunca dispondría de tanto tiempo para ir a un continente nuevo para mí, África”. Así que dos amigos y él, “tras mucho pensar y poco planificar”, decidieron dirigirse a Marruecos. “De camino”, señala, “me enamoré hasta los tuétanos del sur de España, especialmente de Sevilla”.

Y al cruzar el Estrecho de Gibraltar, como un bello presagio, una manada de delfines acompañó al barco en su ruta.

Frustración

Pero las cosas no empezaron bien: “La llegada al Norte de África disipó todos esos buenos presagios. Desde el momento en el que bajé del barco en Tánger, la vida se convirtió en un confuso caos, y ni superé mi malestar ni recuperé mis referencias culturales, espirituales o intelectuales. La mejor palabra para describir mi estado mental y anímico era… sobrepasado”.

“Digamos”, explica, “que no estaba nada preparado para la pobreza, para la omnipresencia de los retratos del rey [Hassan II], para las fuertes discusiones de las que parecía capaz cada marroquí”.

Aunque afirma que hizo todo lo posible por conocer y empaparse de la cultura local, la sensación no cambió: “Toda mi memoria de aquel tiempo es de movimiento, movimiento y más movimiento. En la mejor jornada de nuestra estancia –y uno de los días más memorables de mi vida– alquilamos un vehículo y fuimos hasta las aldeas beduinas. Los niños chillaban felices siguiéndonos en grupo por todo el pueblo. A nosotros nos gustaba tanto como a ellos, y competimos llevándoles de la mano cuando paseábamos”.

Al cabo de una semana, Birzer decidió volver a Austria y sus amigos quedarse un poco más, así que se separaron en Fez. Brad no lo sabía entonces, pero estaban a punto de suceder los hechos que desembocarían en su conversión, como él mismo cuenta en un artículo en The Imaginative Conservative (“Sorprendido por la fe: mi odisea marroquí”).

Un error fatal... o no

No sabía francés ni árabe y se sentía “cultural, intelectual y espiritualmente desorientado”. Para colmo de males, tomó por error un tren en sentido contrario al previsto: en vez de dirigirse hacia el este a Rabat, se dirigía hacia el oeste, a la conflictiva frontera con Argelia, en una peligrosa y violenta zona de nadie controlada por milicias irregulares. Ambos países habían estado al borde de la guerra varias veces y llevaban quince años sin relaciones diplomáticas, que justo restablecerían pocos meses después.



Mapa del norte de África.

Brad descubrió que no viajaba hacia el oeste, de Fez a Rabat, sino hacia el este, en dirección a Argelia, atravesando el desierto.

“Pasé horas en el tren antes de darme cuenta de que me dirigía en el sentido equivocado”, recuerda: “Mi modus operandi durante aquel año en Europa (me había convertido, o eso creía, en un experto del viaje en ferrocarril) consistía en encontrar un compartimento relativamente vacío, colocar mi equipaje y sumergirme en una buena y larga novela. Eso tiene ventajas cuando viajas hacia el lugar correcto, sin preocuparte por nada durante horas salvo en disfrutar del libro. Pero funciona peor cuando te sumerges en la historia sin darte cuenta de que te has equivocado de tren”

Así cuenta él mismo cómo se fue incrementando su angustia:

“Llevaba bastantes horas a bordo cuando comprendí mi error, bastante estúpido y potencialmente peligroso. Me di cuenta de esto último mediante algunas difíciles y chapurreadas conversaciones con varios marroquíes que se habían metido en mi compartimento y querían saber qué hacía un americano en mitad del desierto marroquí. Estaban muy excitados, y creo que no estaban seguros de si yo era una rareza curiosa o bien un intruso molesto.

»Con el compartimento cada vez más abarrotado, en un momento dado uno de los hombres se puso extremadamente agresivo (yo todavía intentaba arreglármelas para seguir ocupado y no llamar la atención mientras leía una novela de Agatha Christie) y empezó a abrir mi mochila, una estupenda Kelty que me había acompañado todo el año. Cuando intentaba impedírselo físicamente (con inquietud, pues no conocía las leyes y podía ser acusado de agresión), la puerta del compartimento se abrió de golpe y entró todo un caballero marroquí, impecablemente vestido con un traje blanco, y empezó a discutir a gritos en árabe con el aspirante a ladrón”.


La narración de Birzer evoca una célebre escena de 'El hombre que sabía demasiado' (Alfred Hitchcock, 1956). James Stewart, Doris Day y su hijo, una familia estadounidense también algo despistada, se encuentran en Marruecos. Durante un viaje (en este caso, en autobús) se ven envueltos en un incidente con un local de mal talante y reciben una ayuda inesperada (Daniel Gélin).

Las voces continuaron unos instantes, hasta que el hombre de blanco se volvió hacia Brad y le dijo, en un inglés fluido: “Joven, está usted en un gran peligro. No tiene ninguna razón para confiar en mí, pero debe hacerlo. Recoja sus cosas y bájese de este tren. Ahora”.

“No tengo ni idea de cuál era mi grado de sensatez en ese instante”, confiesa Birzer, “pero seguí el consejo. Sucedió que el tren se detuvo en ese momento en medio de una nada donde solo había dunas de arena. Salí, y el tren se fue. Allí estaba yo, de pie, solo en un mundo de arena y viento, desprovisto de agua, de árboles o de cualquier cosa que pareciese viva”.



El Expreso Oriental recorre el desierto del este marroquí. Aparece en una escena de 'Spectre' (Sam Mendes, 2015), donde James Bond [Daniel Craig] conoce una sensación parecida a la de Birzer.

El Expreso Oriental recorre el desierto del este marroquí. Aparece en una escena de 'Spectre' (Sam Mendes, 2015), donde James Bond [Daniel Craig] conoce una sensación parecida a la de Birzer. Foto: Frédérique Prabonnaud / Afp.

¿Fue en este momento cuando su ateísmo empezó a flaquear, y el Dios de la infancia volvió a presentarse como una instancia a quien acudir? “Mientras no dejaba de preguntarme qué locura me había desbordado”, dice, “apareció sobre las dunas un tren que se dirigía en la dirección correcta. Paró y me subí en él. Conseguí completar mi viaje de regreso a Rabat y Gibraltar y luego a España, Francia, Suiza y Austria”.

Segundo misterio en el ferrocarril

Y aquí viene la segunda aventura singular en un tren: “En mi viaje de vuelta tuve un único compañero de viaje en el compartimento durante todo el recorrido a través de Europa: un anciano, un antiguo nazi alemán que se había convertido al catolicismo. Para mi sorpresa (dada mi propensión a viajar solo y en silencio embebido en un libro), me contó toda su vida, su conversión y su fe. Lejos de aburrirme, encontré al hombre absolutamente fascinante y auténticamente sabio. Me recordó a mi abuelo materno, muerto hacía un lustro, el hombre más digno que he conocido jamás”.

 En el artículo de The Imaginative Conservative, Brad declara su perdurable perplejidad: “Treinta años después, todavía no estoy seguro de qué pasó exactamente en aquel tren en Marruecos. Pero hay algo que sí sé. Cuando entré en Marruecos, yo era un ateo convencido. Cuando regresé a Austria, me había convertido en un convencido cristiano. El resto del tiempo, de marzo a julio de 1988, lo pasé en Innsbruck leyendo las Sagradas Escrituras, rezando el rosario en largas caminatas y meditando los misterios de la fe católica”.

 Y concluye: “Fuera quien fuese aquel hombre vestido de blanco de Marruecos, me devolvió a la fe de la infancia. Fuera quien fuese el hombre de mi tren de regreso a Europa, me condujo a una comprensión adulta de la fe católica. Fue, realmente, un viaje trascendental”.

Artículo publicado en ReL el 6 de marzo de 2018.