jueves, 25 de marzo de 2021

Santo Evangelio 25 de Marzo 2021

 


Texto del Evangelio (Lc 1,26-38): 

Al sexto mes fue enviado por Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. Y entrando, le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo». Ella se conturbó por estas palabras, y discurría qué significaría aquel saludo. El ángel le dijo: «No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús. Él será grande y será llamado Hijo del Altísimo, y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin».

María respondió al ángel: «¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón?». El ángel le respondió: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y será llamado Hijo de Dios. Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez, y este es ya el sexto mes de aquella que llamaban estéril, porque ninguna cosa es imposible para Dios». Dijo María: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra». Y el ángel dejándola se fue.

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«Alégrate, llena de gracia»


Dr. Johannes VILAR

(Köln, Alemania)

Hoy, en el «alégrate, llena de gracia» (Lc 1,28) oímos por primera vez el nombre de la Madre de Dios: María (segunda frase del arcángel Gabriel). Ella tiene la plenitud de la gracia y de los dones. Se llama así: "keharitoméne", «llena de gracia» (saludo del Ángel).

Quizás con 15 años y sola, María tiene que dar una respuesta que cambiará la historia entera de la humanidad. San Bernardo suplicaba: «Se te ofrece el precio de nuestra Redención. Seremos liberados inmediatamente, si tú dices sí. Todo el orbe está a tus pies esperando tu respuesta. Di tu palabra y engendra la Palabra Eterna». Dios espera una respuesta libre, y "La llena de gracia", representando a todos los necesitados de Redención, responde: "génoitó", hágase! Desde hoy ha quedado María libremente unida a la Obra de su Hijo, hoy comienza su Mediación. Desde hoy es Madre de los que son uno en Cristo (cf. Gal 3,28).

Benedicto XVI decía en un interview: «[Quisiera] despertar el ánimo de atreverse a decisiones para siempre: sólo ellas posibilitan crecer e ir adelante, lo grande en la vida; no destruyen la libertad, sino que posibilitan la orientación correcta. Tomar este riesgo —el salto a lo decisivo— y con ello aceptar la vida por entero, esto es lo que desearía trasmitir». María: ¡he aquí un ejemplo!

Tampoco San José queda al margen de los planes de Dios: él tiene que aceptar recibir a su esposa y dar nombre al Niño (cf. Mt 1,20s): Jesua, "el Señor salva". Y lo hace. ¡Otro ejemplo!

La Anunciación revela también a la Trinidad: el Padre envía al Hijo, encarnado por obra del Espíritu Santo. Y la lglesia canta: «La Palabra Eterna toma hoy carne por nosotros». Su obra redentora —Navidad, Viernes Santo, Pascua— está presente en esta semilla. Él es Emmanuel, «Dios con nosotros» (Is 7,15). ¡Alégrate humanidad!

Las fiestas de San José y de la Anunciación nos prepararan admirablemente para celebrar los Misterios Pascuales.


«Millennial» y provida: la congresista de 32 años que con su historia personal es voz de los sin voz

 



«Millennial» y provida: la congresista de 32 años que con su historia personal es voz de los sin voz

Kat Cammack, congresista de EEUU

Kat Cammack defiende la vida del no nacido y quiere ser su voz en la Cámara de Representantes

A sus 32 años Kat Cammack es la congresista más joven de Estados Unidos. Representando a Florida en la Cámara de Representantes esta joven ejerce además una firme oposición al radicalismo abortista del nuevo gobierno de Joe Biden y al control de los demócratas de la Cámara, cuya presidenta, Nancy Pelosi, es una declarada abortista.

Que la defensa de la vida humana sea su gran prioridad en el Congreso de EEUU no se basa en unos principios morales, religiosos o científicos, al menos no solamente, sino más bien en su propia experiencia personal. Ella quiere dar voz a los que no la tienen porque ella misma podría no haberla tenido si su madre hubiera hecho caso a los médicos y a su propia familia décadas atrás.

En su carrera al Congreso, Kat Cammack habló de esta experiencia personal que ha marcado su postura provida. Y con esta visión tan clara primero logró ser elegida candidata republicana y más tarde ser elegida como congresista.

En un vídeo de la precampaña republicana, que recogía The Capitolist, explicaba que “cuando mi madre estaba embarazada de mí los médicos le dijeron que me abortara” porque estando embarazada de su hermana mayor sufrió un derrame cerebral y le dijeron que no debía tener más hijos. “Cuando se le dio a elegir, mi madre eligió la vida y por eso soy provida”, añadía.



Profundizando más en su mensaje, la ahora congresista insistió en que “siempre elegiré la vida. Me siento increíblemente bendecida porque mi madre eligiera desafiar el consejo no solo de sus médicos, sino también de mi propia familia, para traerme al mundo. Muchos otros bebés no han sido tan afortunados como yo, por lo que siempre lucharé por los no nacidos de la misma manera que mi madre lo hizo por mí”.

En su opinión, “es crucial que tengamos más mujeres jóvenes abogando por los no nacidos en posiciones de liderazgo en todo nuestro país. Creo que, como una joven millennial, tendré un papel importante al hablar con las nuevas generaciones de estadounidenses sobre las políticas pro-vida de una manera que pueda conectar con ellos”.

Ahora Cammack ha hablado en EWTN donde profundizó en esta historia de vida y la valentía de su madre. Tras el derrame que sufrió tuvo graves secuelas, tardó varios meses en volver a andar y los médicos le dijeron que debido a las consecuencias de dicho derrame no podría volver a ser madre. Pero un tiempo después volvió a quedarse embarazada.

Por miedo, no quería decirlo, pero una vez que se conoció el embarazo los médicos dijeron: “no vas a sobrevivir a este embarazo. Ni tú ni tu hijo”. Querían que abortara a Kat. Pero también su propia familia se alió con los médicos: “¿De verdad que quieres morir?”, preguntó la abuela de la congresista.

De este modo, Kat confiesa que no puede imaginar a su madre, “a la vez madre soltera, asustada, teniendo que escuchar a su madre decir que aborte”. Además, destacaba “la presión y el estrés” de su madre: “¿te imaginas despertarte todos los días y recordar que tus médicos te han dicho que no vas a sobrevivir al embarazo?”.

Pese a todo, su madre eligió seguir adelante, contra todo y contra todos. “Fue un parto perfectamente normal, sin complicaciones. No nos quedamos ni 24 horas en el hospital. Salimos y todo estaba bien. Ella lo logró sin escuchar a los médicos”, cuenta la congresista.

Por otro lado, la política republicana admira enormemente a su madre porque “podría haber tenido todas las razones para abortarme, pero no lo hizo. Tuvo algo en su interior que le dijo que me tuviera. Eso es lo más poderoso que impactó en mí y lo que le dio forma a mi postura provida”.


Pero además, Cammack ha querido contar su caso para que otras mujeres en circunstancias difíciles se inspiren en la historia de su madre y sepan que siempre hay esperanza. "Eso es algo que, cuando hablas con mujeres que están luchando con eso, y ven que ha habido una situación, múltiples situaciones en las que ha salido bien, esa es la inspiración que la gente necesita para saber que tienen opciones", afirma.

Ya en su faceta más política, esta joven afirma tener una postura clara “pero me pregunto por qué el gobierno tiene una perspectiva tan hipócrita sobre el tema. ¿Por qué clasificamos a las bacterias en Marte como vida, pero no a un niño en el vientre? Eso no tiene sentido”.

“¿Por qué el Departamento de Justicia dice que cuando matan a una mujer embarazada es un homicidio doble, pero no es homicidio cuando se aborta voluntariamente? Eso tampoco tiene sentido”, se lamentaba.

Fuente: Religión en Libertad

miércoles, 24 de marzo de 2021

Santo Evangelio 24 de Marzo 2021

 


Texto del Evangelio (Jn 8,31-42): 

En aquel tiempo, Jesús dijo a los judíos que habían creído en Él: «Si os mantenéis en mi Palabra, seréis verdaderamente mis discípulos, y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres». Ellos le respondieron: «Nosotros somos descendencia de Abraham y nunca hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: Os haréis libres?». Jesús les respondió: «En verdad, en verdad os digo: todo el que comete pecado es un esclavo. Y el esclavo no se queda en casa para siempre; mientras el hijo se queda para siempre. Si, pues, el Hijo os da la libertad, seréis realmente libres. Ya sé que sois descendencia de Abraham; pero tratáis de matarme, porque mi Palabra no prende en vosotros. Yo hablo lo que he visto donde mi Padre; y vosotros hacéis lo que habéis oído donde vuestro padre».

Ellos le respondieron: «Nuestro padre es Abraham». Jesús les dice: «Si sois hijos de Abraham, haced las obras de Abraham. Pero tratáis de matarme, a mí que os he dicho la verdad que oí de Dios. Eso no lo hizo Abraham. Vosotros hacéis las obras de vuestro padre». Ellos le dijeron: «Nosotros no hemos nacido de la prostitución; no tenemos más padre que a Dios». Jesús les respondió: «Si Dios fuera vuestro Padre, me amaríais a mí, porque yo he salido y vengo de Dios; no he venido por mi cuenta, sino que Él me ha enviado».

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«Si Dios fuera vuestro Padre, me amaríais a mí»


Pe. Givanildo dos SANTOS Ferreira

(Brasilia, Brasil)

Hoy, el Señor dirige duras palabras a los judíos. No a cualquier judío, sino, precisamente, a aquellos que abrazaron la fe: Jesús dijo «a los judíos que habían creído en Él» (Jn 8,31). Sin duda, este diálogo de Jesús refleja el inicio de aquellas dificultades causadas por los cristianos judaizantes en la primera hora de la Iglesia.

Como eran descendientes de Abraham según la consanguineidad, esos tales discípulos de Jesús se consideraban superiores no solamente de los gentíos que vivían lejos de la fe, sino también superiores a cualquier discípulo no judío partícipe de la misma fe. Ellos decían: «Nosotros somos descendencia de Abraham» (Jn 8,33); «nuestro padre es Abraham» (v. 39); «solo tenemos un padre, Dios» (v. 41). A pesar de ser discípulos de Jesús, tenemos la impresión de que Jesús nada representaba para ellos, nada acrecentaba al que ya poseían. Pero es ahí donde se encuentra el gran error de todos ellos: los verdaderos hijos no son los descendientes según la consanguineidad, sino los herederos de la promesa, o sea, aquellos que creen (cf. Rom 9,6-8). Sin la fe en Jesús no es posible que alguien alcance la promesa de Abraham. Por tanto, entre los discípulos «no hay judío o griego; no hay esclavo o libre; no hay hombre o mujer», porque todos son hermanos por el bautismo (cf. Gal 3,27-28).

No nos dejemos seducir por orgullo espiritual. Los judaizantes se consideraban superiores a los otros cristianos. No es necesario hablar, aquí, de los hermanos separados. Pero pensemos en nosotros mismos. ¡Cuántas veces algunos católicos se consideran mejores que los otros católicos porque siguen este o aquel movimiento, porque observan esta o aquella disciplina, porque obedecen a este o a aquel uso litúrgico! Unos, porque son ricos; otros, porque estudiaron más. Unos, porque ocupan cargos importantes; otros, porque vienen de familias nobles... «Quisiera que cada uno de vosotros sintiera la alegría de ser cristiano… Dios guía a su Iglesia, la sostiene siempre, también y sobre todo en los momentos difíciles» (Benedicto XVI).

Muere Picanyol, popular dibujante de juegos, santos y de la Biblia, y defensor de la figura paterna

 


Muere Picanyol, popular dibujante de juegos, santos y de la Biblia, y defensor de la figura paterna

Picanyol con la iglesia de Moià, su pueblo natal y donde vivía

El popular ilustrador e historietista Josep Lluís Martínez 'Picanyol', creador de Ot, el brujo, y autor de populares versiones ilustradas de la Biblia y vidas de santos en cómic, ha fallecido con 73 años, según ha informado la revista 'Cavall Fort', a la que estuvo ligado de 1971 a 2014 y por la que le conocieron cientos de miles de catalanes.

Su obra más ambiciosa y de la que estaba más satisfecho era su Biblia infantil en cómic, publicada en 2011 y traducida a varios idiomas. También dibujó en 2012 cómics sobre San Francisco y Santa Clara y más tarde sobre San Ignacio y los Salmos.


La Biblia ilustrada por Picanyol

La Biblia ilustrada por Picanyol, de la que estaba muy satisfecho

Picanyol siempre lamentó la herida de haber tenido un padre violento y combatió que nuestra cultura postmoderna desprecie la importancia de la figura paterna para los niños. 

Es quizá significativo que haya muerto en la víspera de San José, modelo de padre y patrono de la buena muerte. Sin duda el santo habrá acudido a recibir a su tocayo. Era además muy devoto de la Virgen y del rezo del Rosario, así que Ella tampoco faltará a esa recepción. Puede que le pidan un dibujo: hizo muchos sobre ellos en vida.

Enfermo, pero con ganas de evangelizar con sus dibujos

En sus últimos años, ya enfermo y muy debilitado, intentaba poner en marcha mil actividades evangelizadoras los días que se encontraba menos débil. Le habían prohibido dibujar, pero aún así diseñó gratis unas ilustraciones para una campaña de la asociación E-Cristians contra la pornografía. A ReligionEnLibertad le regaló unas ilustraciones firmadas con las que premiar a donantes comprometidos.


Una propuesta de Picanyol para una campaña de E-Cristians sobre los peligros de la pornografía

Una propuesta de Picanyol a inicios de 2020 para una campaña de E-Cristians sobre los peligros de la pornografía

En Facebook difundía sus ilustraciones de santos y escenas bíblicas. Durante años ilustró pasatiempos y juegos del tipo "encuentra las 7 diferencias", y en Internet subía imágenes de personajes bíblicos y animaba a averiguar sus nombres e historias. Estaba convencido de que niños y mayores podían acercarse a Dios y a la Biblia con juegos y con arte.

En 2018 explicaba que había leído los libros del filósofo Roger Scruton sobre la belleza y defendía el arte realista, figurativo y muy documentado, también para los niños.

"Lo que más deseo es ir al Cielo; no hay nada que desee más. Y se lo digo a mi familia: ¡eh, que tenemos que estar todos! ¡Que no falte nadie!", escribía en Facebook en enero de 2021


En 2018 Picanyol recibió en su casa de Moià, a 50 km de Barcelona, a los periodistas de ReligionEnLibertad y del portal mariano CariFilii y les explicó su historia de conversión, en gran parte debida a la Virgen.

Dejó la vida cristiana a los 16 años, al llegar a Barcelona y empezar a dibujar, y no volvería a la Iglesia, confesándose, hasta 2003, con 55 años. Pero aprovechó bien sus 18 años de cristiano adulto.

"Llegué al Padre partiendo de María y el Espíritu Santo"

"Yo llegué a Dios Padre y a Jesús a través de María y el Espíritu Santo", explicaba. "Tenía que ser así, porque mi padre terrenal me había hecho mucho daño, yo no tuve un padre amoroso, crecí sin padre. La imagen de padre era para mí la de un tipo peligroso. Yo no podía ver a Dios como Padre así, sin más. Pero el Espíritu Santo me hizo tomar contacto con María a través del Rosario. Y a través de María llegué a Jesús, y más tarde a Dios Padre. Rezando el Rosario me reconcilié con Dios Padre y perdoné a mi padre terrenal, y eso me ha sanado mucho", explicó a ReligionEnLibertad.

Entre los años 70 y 80, Picanyol y su esposa Rosa Maria se habían distanciado de los ámbitos marxistas y revolucionarios que habían frecuentado en Barcelona y probaron en el mundo de la New Age y el orientalismo. Eso les llevó al cristianismo ecuménico y algo experimental de Lanza del Vasto, porque habían oído que era un discípulo de Gandhi.

Se sorprendieron al ver que era un católico convencido que se había convertido leyendo a Tomás de Aquino y le gustaba cantar gregoriano con su mujer. Era el primer católico intelectual y admirable que conocían. De él aprendieron a cantar el "Veni Sancte Spiritus". Eso les abrió el corazón a Dios Espíritu Santo.

Años después, Clara, la hija mayor del matrimonio, regaló a Picanyol un rosario y un folleto sobre como rezarlo. "Teníamos problemas de dinero y, paseando, pensé: 'si rezo 3 avemarías mientras paseo, ya será algo. Ese día me recé, paseando, todo el rosario. Y al día siguiente, otro rosario entero. Y al siguiente, otro. Y así, cada día durante un año. A partir de cierto momento, al terminar el rosario, empecé a añadirle oraciones de intercesión por la gente, y necesité una ruta más larga. Y luego le añadí el Veni Sancte Spiritus, y se alargó más. Es evidente que no era mérito mío. Si me lo hubiera propuesto no lo habría hecho. Es algo de Dios".

"Al principio, me costaba ver a la Virgen como Madre, porque parecía interferir con el amor a mi madre terrenal. Más fácil me era verla como una Dama, como los caballeros medievales. Pero no es algo que razonase entonces. Lo que yo hacía ese año era una oración, digamos, pura, sin razonamiento. Era un puro impulso", detalló.

"Después, al empezar a rezar por la gente, por mis suegros, mis hijos, mi esposa… me di cuenta de que no rezaba por mi padre. Él me había hecho mucho daño. Pero pensé: 'rezas por tanta gente… ¿y por él?' Y cuando recé por él fue como perdonarlo. Es algo que va junto. El perdón es una decisión: tomar la decisión de rezar por él fue perdonar. Y le deseo lo mejor en el otro mundo. Por mi parte queda todo arreglado".

"Después, mi esposa Rosa María me empezó a llevar a misa a Caldes de Montbui, porque sabía que me gustaba la Virgen de su parroquia. Y ya me vi católico y fui a confesarme a la catedral de Barcelona en 2003, por primera vez desde niño. Desde entonces me he alimentado con la Eucaristía, con lecturas y con la oración".

Se enamoró después especialmente de la Virgen de Lourdes y muchas veces acudieron al santuario: "me gusta la basílica, la Gruta, tocar esas piedras. Y la procesión de las antorchas cada vez me gusta más. Cuando termina, me gusta quedarme solo, en misa en la gruta. Mis familiares me respetan ese momento, de estar solo en oración al aire libre".



San Francisco de Asís visto por Picanyol

Luis de Moya, sacerdote provida tetrapléjico, visto por Picanyol



 - Picanyol cita a Ratzinger sobre la alegría

Picanyol ha sido un firme defensor de la figura paterna, la que él no pudo disfrutar. "Sin casa, con mi madre enferma y sin trabajo, yo viví en muchas casas, con muchos tíos y tías, que me trataban bien. Pero ninguna de esas casas era realmente mi hogar, y yo digo hoy que un niño necesita, de verdad, un hogar". Además, una vecina, buena mujer que les ayudaba, se dedicaba continuamente a hablar mal del padre que se había ido... "y no es bueno para un niño que hundan de esa manera la figura de un padre".

En 2018, explicaba a ReL que la vorágine del procés catalán había afectado a su familia, con parientes e hijos repartidos entre independentistas y españolistas, y él, como padre, intentando rebajar las peleas y mantenerlos unidos. "Hoy me planteo, ¿por qué ha de dar un hombre su vida? ¿Por la política, por la familia? Quizá. Pero mi respuesta es que yo, si he de dar mi vida, quiero darla por Jesús", afirmaba convencido.

En este vídeo (en catalán) Picanyol habla de sus obras cómicas clásicas, y también de las bíblicas, más modernas y realistas


6 ideas de Picanyol para evangelizar con la belleza

Para evangelizar a jóvenes y mayores proponía a los lectores de ReL 6 ideas para aprovechar los dones de artistas y dibujantes en la evangelización.

1- Retiros y encuentros espirituales para artistas y dibujantes

"En Francia me consta que había un grupo de artistas católicos que se reunían para orar. Eso en España, que yo sepa, no existe", explica el dibujante. "Sería muy valioso, incluso si se tratara tan solo de un retiro anual de dos días para juntarse y compartir la fe".

2 - Responder al feísmo: el caso de Halloween

"Vinieron unos niños en Halloween, aquí a mi casa de Moià, vestidos de monstruos a pedir caramelos. Me puse de mal humor y los eché con malas maneras, que no es lo correcto. Después pensé que había que responder de otra forma. [...] Pensé que se podría escribir algo en unas estampas para repartir o en carteles para colgar en Halloween, cuando todos se disfrazan de muertos, de terror".

3 - Introducir la Biblia y los santos a través de espectáculos de cuentacuentos

"Los Ayuntamientos contratan cuentacuentos que van por los pueblos, por las escuelas ¡divulgando la ideología de género a los niños! Te cuentan sus Caperucitas de género, y cosas así... Los cristianos deberíamos tener cuentacuentos cristianos. Pero han de tener gracia, han de saber contar bien las historias bíblicas, la de José y sus hermanos en Egipto, por ejemplo. Deberían usar grandes ilustraciones que despierten la imaginación del niño. No vale cualquiera para esto. Los que quieran dedicarse a esta evangelización deberían superar un casting".

4 - Los santos, en cómic en revista: ¡escenas de acción y juegos!

"Faltan cómics cristianos y revistas para niños con cómics y juegos cristianos. [...] Ha de verse al santo en escenas de acción: San Pablo, en un naufragio; Santa Blandina, con los leones... Creo que un ejemplo serían los cómics de santos que hizo Jijé [el historietista belga Joseph Gillain, 1914-1980], aunque actualizados, modernizados. Él, si dibujaba sobre Carlos de Foucauld, lo llenaba con soldados, armas, caballos. Pienso, además, que una revista infantil debería explicar temas de liturgia y doctrina a los niños, con muchos dibujos, juegos, laberintos y pasatiempos. E incluir una sección de películas y libros recomendados".

Picanyol pinta a José Luis Sánchez del Río

No tengáis miedo, enseñanza de Jesús que Picanyol ilustra

5 - Arte hermoso de verdad en las aulas de catequesis

"Cuando vas a un aula de catequesis infantil, ves los dibujos que hacen los propios niños y algún póster parroquial feo. No es bastante. Eso no es hermoso. El niño ha de tener la oportunidad de ver auténticas obras de arte religioso en gran tamaño, obras clásicas, bellas, del Renacimiento, Barroco... Eso inspirará al niño en la belleza"

6 - En los libros de religión, dibujos realistas de Jesús y la Biblia

"Veo en los libros de catequesis y los libros de religión en la escuela dibujos muy malos, del tipo caricatura, o muy esquemáticos, para parecer modernos. Veo monigotes baratos, supuestamente graciosos. Eso está mal, porque a Jesús y a las cosas de Dios se le debe representar con respeto, respetando el Misterio. Si llenamos el libro infantil de caricaturas, el niño, al crecer, recuerda la religión como algo infantil, no realista. Por eso recomiendo un estilo realista de dibujo, como el de Jijé, aunque siempre actualizado".


Fuente Religión en Libertad

martes, 23 de marzo de 2021

Santo Evangelio 23 de Marzo 2021

 


Texto del Evangelio (Jn 8,21-30): 

En aquel tiempo, Jesús dijo a los fariseos:«Yo me voy y vosotros me buscaréis, y moriréis en vuestro pecado. Adonde yo voy, vosotros no podéis ir». Los judíos se decían: «¿Es que se va a suicidar, pues dice: ‘Adonde yo voy, vosotros no podéis ir’?». El les decía: «Vosotros sois de abajo, yo soy de arriba. Vosotros sois de este mundo, yo no soy de este mundo. Ya os he dicho que moriréis en vuestros pecados, porque si no creéis que Yo Soy, moriréis en vuestros pecados».

Entonces le decían: «¿Quién eres tú?». Jesús les respondió: «Desde el principio, lo que os estoy diciendo. Mucho podría hablar de vosotros y juzgar, pero el que me ha enviado es veraz, y lo que le he oído a Él es lo que hablo al mundo». No comprendieron que les hablaba del Padre. Les dijo, pues, Jesús: «Cuando hayáis levantado al Hijo del hombre, entonces sabréis que Yo Soy, y que no hago nada por mi propia cuenta; sino que, lo que el Padre me ha enseñado, eso es lo que hablo. Y el que me ha enviado está conmigo: no me ha dejado solo, porque yo hago siempre lo que le agrada a Él». Al hablar así, muchos creyeron en Él.

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«Cuando hayáis levantado al Hijo del hombre, entonces sabréis que Yo Soy»


Rev. D. Josep Mª MANRESA Lamarca

(Valldoreix, Barcelona, España)

Hoy, martes V de Cuaresma, a una semana de la contemplación de la Pasión del Señor, Él nos invita a mirarle anticipadamente redimiéndonos desde la Cruz: «Jesucristo es nuestro pontífice, su cuerpo precioso es nuestro sacrificio que Él ofreció en el ara de la Cruz para la salvación de todos los hombres» (San Juan Fisher).

«Cuando hayáis levantado al Hijo del hombre...» (Jn 8,28). En efecto, Cristo Crucificado —¡Cristo “levantado”!— es el gran y definitivo signo del amor del Padre a la Humanidad caída. Sus brazos abiertos, extendidos entre el cielo y la tierra, trazan el signo indeleble de su amistad con nosotros los hombres. Al verle así, alzado ante nuestra mirada pecadora, sabremos que Él es (cf. Jn 8,28), y entonces, como aquellos judíos que le escuchaban, también nosotros creeremos en Él.

Sólo la amistad de quien está familiarizado con la Cruz puede proporcionarnos la connaturalidad para adentrarnos en el Corazón del Redentor. Pretender un Evangelio sin Cruz, despojado del sentido cristiano de la mortificación, o contagiado del ambiente pagano y naturalista que nos impide entender el valor redentor del sufrimiento, nos colocaría en la terrible posibilidad de escuchar de los labios de Cristo: «Después de todo, ¿para qué seguir hablándoos?».

Que nuestra mirada a la Cruz, mirada sosegada y contemplativa, sea una pregunta al Crucificado, en que sin ruido de palabras le digamos: «¿Quién eres tú?» (Jn 8,25). Él nos contestará que es «el Camino, la Verdad y la Vida» (Jn 14,6), la Vid a la que sin estar unidos nosotros, pobres sarmientos, no podemos dar fruto, porque sólo Él tiene palabras de vida eterna. Y así, si no creemos que Él es, moriremos por nuestros pecados. Viviremos, sin embargo, y viviremos ya en esta tierra vida de cielo si aprendemos de Él la gozosa certidumbre de que el Padre está con nosotros, no nos deja solos. Así imitaremos al Hijo en hacer siempre lo que al Padre le agrada.

Aburrido tras más de una hora viendo rezar a otros, pidió una prueba: «De golpe, un calor enorme»...



 Aburrido tras más de una hora viendo rezar a otros, pidió una prueba: «De golpe, un calor enorme»...

Jean-David pidió una prueba de la existencia de Dios y la recibió al instante.

Jean-David no tenía amigos católicos ni quería tenerlos: les miraba con prejuicios y no le caían bien. Por su parte, no era muy feliz: “Sentía una gran violencia interior, una violencia hacia mí mismo que no conseguía controlar. Sufría enormemente”.

La invitación

Todo cambió en agosto de 2016, en una temporada en la que no tenía nada que hacer y se aburría profundamente: “Alguien me habló de un festival católico y me dije: ¿por qué no?” La oferta le pareció atractiva, pensando en “hacer amigos y tomar unas cervezas por la tarde”.

Se trataba de una gran reunión de jóvenes en Paray-le-Monial, en el centro de Francia, en cuyo convento de la Visitación habían tenido lugar las apariciones del Sagrado Corazón de a Santa Margarita María de Alacoque (1647-1690) y donde hoy realiza frecuentes retiros la Comunidad del Emmanuel.

Así pues, acudió, pero los primeros días “fue duro”: “Rezaban, todo el día estaba lleno de oraciones… Yo no comprendía nada y además aquello no me interesaba. Pero comencé a hacer muy buenos amigos con esos chicos, que eran muy simpáticos… ¡aunque la verdad es que estábamos mucho tiempo en el bar!"

Lo que había empezado torcido para sus intereses, empezó a convertirse en "una muy buena semana", aunque sus prioridades no habían cambiado: "Todo lo que era espiritual me enojaba”.

Pedir una prueba... y recibirla

“Una tarde, durante un vigilia de oración, había más de mil personas rezando. Yo era el único que solamente miraba y me decía: ¿qué estoy haciendo aquí? Porque era duro, y el acto duraba dos horas. Yo no sabía qué hacer”.

Llevaba más de una hora aburriéndose -confiesa-, cuando de repente se le ocurrió dirigirse a ese Jesús al que rezaban los demás, aunque “no sabía muy bien quién era”: “Dios, posiblemente existas, me digo a mí mismo que quizás existes. En ese caso, múestrame algo de forma concreta, porque no comprendo nada de mi vida".

"Pedí que se manifestase verdaderamente, concretamente”, insiste, y “de golpe”, sucedió lo que cuenta a Découvrir Dieu: “No sé cómo explicarlo. Sentí primeramente un calor enorme que venía sobre mí e inmediatamente después una mezcla de alegría y de tristeza. Empecé a llorar y me tapé la cara con un folleto porque me daba vergüenza”.



Aquello duró un par de minutos, aunque no sabe decirlo con exactitud: “Enseguida me di cuenta de que algo había pasado. No sabía qué, ni cómo, ni de Quién, pero yo había pedido una prueba y la había recibido”.

Alguien con quien puedes contar

El resto de la semana y del mes, Jean-David se quedó en Paray-le-Monial, donde terminó de descubrir el perdón y el amor de Dios: “Descubrí que Jesús me perdonaba todo lo que yo había hecho, todas las cosas que yo consideraba malas en mi vida, todo lo que yo había sufrido y lo que había hecho sufrir a los demás. Y descubrí, sobre todo, que Él me amaba. Que era un amigo que me decía: puedes contar conmigo”.

Cuando regresó a su existencia cotidiana tras ese mes de retiro, su vida “no cambió de la noche a la mañana”, pero sí empezó a ver a Jesucristo como alguien que no iba ya a fallarle nunca. Y ahí ha estado: “En los momentos tristes de mi vida y en los momentos alegres. Desde aquel momento intento vivir la vida con Jesús. No todo es perfecto, pero Él está a mi lado”.

Fuente: Religión en Libertad

lunes, 22 de marzo de 2021

Santo Evangelio 22 de Marzo 2021



 Texto del Evangelio (Jn 8,1-11): 

En aquel tiempo, Jesús se fue al monte de los Olivos. Pero de madrugada se presentó otra vez en el Templo, y todo el pueblo acudía a Él. Entonces se sentó y se puso a enseñarles.

Los escribas y fariseos le llevan una mujer sorprendida en adulterio, la ponen en medio y le dicen: «Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. Moisés nos mandó en la Ley apedrear a estas mujeres. ¿Tú qué dices?». Esto lo decían para tentarle, para tener de qué acusarle. Pero Jesús, inclinándose, se puso a escribir con el dedo en la tierra. Pero, como ellos insistían en preguntarle, se incorporó y les dijo: «Aquel de vosotros que esté sin pecado, que le arroje la primera piedra». E inclinándose de nuevo, escribía en la tierra.

Ellos, al oír estas palabras, se iban retirando uno tras otro, comenzando por los más viejos; y se quedó solo Jesús con la mujer, que seguía en medio. Incorporándose Jesús le dijo: «Mujer, ¿dónde están? ¿Nadie te ha condenado?». Ella respondió: «Nadie, Señor». Jesús le dijo: «Tampoco yo te condeno. Vete, y en adelante no peques más».

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«Vete, y en adelante no peques más»


Rev. D. Jordi PASCUAL i Bancells

(Salt, Girona, España)

Hoy contemplamos en el Evangelio el rostro misericordioso de Jesús. Dios es Amor, y Amor que perdona, Amor que se compadece de nuestras flaquezas, Amor que salva. Los maestros de la Ley de Moisés y los fariseos «le llevan una mujer sorprendida en adulterio» (Jn 8,4) y piden al Señor: «¿Tú qué dices?» (Jn 8,5). No les interesa tanto seguir una enseñanza de Jesús como poderlo acusar de que va contra de la Ley de Moisés. Pero el Maestro aprovecha esta ocasión para manifestar que Él ha venido a buscar a los pecadores, a enderezar a los caídos, a llamarlos a la conversión y a la penitencia. Y éste es el mensaje de la Cuaresma para nosotros, ya que todos somos pecadores y todos necesitamos de la gracia salvadora de Dios.

Se dice que hoy día se ha perdido el sentido del pecado. Muchos no saben lo que está bien o mal, ni por qué. Es lo mismo que decir —en forma positiva— que se ha perdido el sentido del Amor a Dios: del Amor que Dios nos tiene, y —por nuestra parte— la correspondencia que este Amor pide. Quien ama no ofende. Quien se sabe amado y perdonado, vuelve amor por Amor: «Preguntaron al Amigo cuál era la fuente del amor. Respondió que aquella donde el Amado nos ha lavado nuestras culpas» (Ramon Llull).

Por esto, el sentido de la conversión y de la penitencia propias de la Cuaresma es ponernos cara a cara ante Dios, mirar a los ojos del Señor en la Cruz, acudir a manifestarle personalmente nuestros pecados en el sacramento de la Penitencia. Y como a la mujer del Evangelio, Jesús nos dirá: «Tampoco yo te condeno... En adelante no peques más» (Jn 8,11). Dios perdona, y esto conlleva por nuestra parte una exigencia, un compromiso: ¡No peques más!