lunes, 23 de abril de 2018

Santo Evangelio 23 de abril 2018



Santoral 23 de Abril: San Jorge, mártir


Texto del Evangelio (Jn 10,1-10): En aquel tiempo, Jesús habló así: «En verdad, en verdad os digo: el que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que escala por otro lado, ése es un ladrón y un salteador; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas. A éste le abre el portero, y las ovejas escuchan su voz; y a sus ovejas las llama una por una y las saca fuera. Cuando ha sacado todas las suyas, va delante de ellas, y las ovejas le siguen, porque conocen su voz. Pero no seguirán a un extraño, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños». Jesús les dijo esta parábola, pero ellos no comprendieron lo que les hablaba. 

Entonces Jesús les dijo de nuevo: «En verdad, en verdad os digo: yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido delante de mí son ladrones y salteadores; pero las ovejas no les escucharon. Yo soy la puerta; si uno entra por mí, estará a salvo; entrará y saldrá y encontrará pasto. El ladrón no viene más que a robar, matar y destruir. Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia».


«El que entra por la puerta es pastor de las ovejas (...) las ovejas escuchan su voz (...) y las ovejas le siguen, porque conocen su voz»

Rev. D. Francesc PERARNAU i Cañellas 
(Girona, España)

Hoy continuamos considerando una de las imágenes más bellas y más conocidas de la predicación de Jesús: el buen Pastor, sus ovejas y el redil. Todos tenemos en el recuerdo las figuras del buen Pastor que desde pequeños hemos contemplado. Una imagen que era muy querida por los primeros fieles y que forma parte ya del arte sacro cristiano del tiempo de las catacumbas. ¡Cuántas cosas nos evoca aquel pastor joven con la oveja herida sobre sus espaldas! Muchas veces nos hemos visto nosotros mismos representados en aquel pobre animal.

No hace mucho hemos celebrado la fiesta de la Pascua y, una vez más, hemos recordado que Jesús no hablaba en un lenguaje figurado cuando nos decía que el buen pastor da su vida por sus ovejas. Realmente lo hizo: su vida fue la prenda de nuestro rescate, con su vida compró la nuestra; gracias a esta entrega, nosotros hemos sido rescatados: «Yo soy la puerta; si uno entra por mí, estará a salvo» (Jn 10,9). Encontramos aquí la manifestación del gran misterio del amor inefable de Dios que llega hasta estos extremos inimaginables para salvar a cada criatura humana. Jesús lleva hasta el extremo su amor, hasta el punto de dar su vida. Resuenan todavía aquellas palabras del Evangelio de san Juan introduciéndonos en los momentos de la Pasión: «La víspera de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado su hora de pasar de este mundo al Padre, como hubiera amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin» (Jn 13,1).

De entre las palabras de Jesús quisiera sugerir una profundización en éstas: «Yo soy el buen pastor, conozco a las mías y las mías me conocen a mí» (Jn 10,14); más todavía, «las ovejas escuchan su voz (...) y le siguen, porque conocen su voz» (Jn 10,3-4). Es verdad que Jesús nos conoce, pero, ¿podemos decir nosotros que le conocemos suficientemente bien a Él, que le amamos y que correspondemos como es debido?

«¿Estás listo para casarte?»: los obispos de Estados Unidos quieren que tengas un matrimonio feliz


Han creado dos páginas en inglés y español para ayudar a preparar bien el matrimonio católico

«¿Estás listo para casarte?»: los obispos de Estados Unidos quieren que tengas un matrimonio feliz

«¿Estás listo para casarte?»: los obispos de Estados Unidos quieren que tengas un matrimonio feliz

La Conferencia Episcopal de Estados Unidos es una de esas instituciones que cree que, si bien hay que ayudar a superar las crisis de los matrimonios que están en dificultades, no hay que descuidar una correcta y profunda preparación al matrimonio católico de todas aquellas parejas que se encaminan a él. Muestra de ello son las páginas web For your marriage y su versión en español Por tu matrimonio. Se trata de unos espacios dedicados a inspirar, ayudar y exhortar a los novios a vivir más plenamente su relación de pareja. Son webs que ofrecen ayuda práctica y asesoramiento para quienes desean tener una relación seria y comprometida de cara al matrimonio católico, aunque también están pensadas para ayudar a quienes ya están en él. Es más, incluso, tiene un espacio para madres solteras o madres solas.

Detrás de ellas, se encuentra el esfuerzo y la profesionalidad de todo un equipo de matrimonios católicos expertos en pastoral familiar cuyo objetivo es que los novios tomen la decisión con responsabilidad de casarse o no y, de hacerlo, que sea el sacramento y el amor lo verdaderamente importante, y no la fiesta u otras cosas que distraen de lo fundamental.


Preparar una boda católica
Aquellos que quieren y preparan una boda católica van a encontrar en esta web todo tipo de recursos, sencillos, pero esenciales y fundamentales, sin los cuales muchas parejas corren el riesgo de quedarse en lo exterior de la ceremonia y, en cambio, van a descuidar lo fundamental de ese día. Por eso, aquí se ofrecen consejos para preparar la Misa: desde la elección de la música a las lecturas, o cómo hacer que la boda no tenga un coste desorbitado.

También se analizan temas que deberán afrontar los novios: las conversaciones que toda pareja debe tener antes de casarse, la educación de los hijos, los problemas que pueden surgir en caso de segundos matrimonios... Como se ve, lejos de ser una página dulzona y acaramelada, es una propuesta seria, rigurosa y motivadora para los enamorados. Hay consejos, reseñas de libros, testimonios de parejas comprometidas, etc.


Alimenta tu matrimonio
En esta página web se abren temas que ayudan a la pareja a descubrirse, confrontarse y vislumbrar lo que se va a vivir en el futuro: se analizan las etapas de la vida matrimonial o los elementos para un matrimonio feliz: desde la comunión y la comunicación, a la espiritualidad y la fe. Por supuesto se ofrecen herramientas para solucionar conflictos y a descubrir los valores comunes.

También aportan elementos que pueden inspirar a los esposos: la lectura y la reflexión en común de la Palabra de Dios, ejemplos de historias reales de parejas que también han superado crisis y problemas, y lógicamente, por tratarse de una página para Estados Unidos, hay sugerencias de centros de apoyo al matrimonio y a la familia en este país.

Pastoral matrimonial
Hay un apartado específicamente pensado en la pastoral matrimonial. En él se ofrecen documentos del Magisterio de la Iglesia, consejos de cómo debe ser la ceremonia del matrimonio. En esta sección, por ejemplo, se habla de las lecturas bíblicas y cuáles escoger, qué tipo de música debería sonar en el templo el día de la boda e, incluso, "diez elementos a considerar en la preparación de la ceremonia de las bodas".

También se aclara la posición de la Iglesia cuando se trata de parejas de diferentes religiones: los matrimonios mixtos y los matrimonios entre cónyuges de diferentes religiones, las condiciones que señala la Iglesia Católica a la hora de dar el visto bueno para que se puedan celebrar estos matrimonios, la educación en la fe de los hijos de estos matrimonios…

No se descuidan tampoco problemas delicados y sus respuestas pastorales: la cohabitación o los decretos de nulidad.


Ayudas a todas las parejas
Uno de los apartados de esta página es el titulado “Por qué el matrimonio es importante”. En él se exponen los beneficios del matrimonio para la salud, la seguridad y la vida sexual, los beneficios económicos, los beneficios para los hijos y los beneficios para el amor. También se presta una atención a madres solteras y madres solas, y a ellas se les ofrece toda un conjunto de consejos para su particular situación y la de sus hijos.

La web, incluso, también ofrece una evaluación de la relación, es decir, te ayuda a observar y a dialogar con tu cónyuge si los elementos fundamentales que se viven en tu matrimonio o en tu noviazgo están a la altura de lo que debería ser.

Prepara tu matrimonio
Finalmente, la web Por tu matrimonio ofrece recursos importantes como una guía para saber si los novios están preparado o no para contraer matrimonio católico, test de preparación al matrimonio, cómo debe ser un cursillo prematrimonial, y otras páginas web en donde encontrar información relacionada.

Fuente: Religión en Libertad

domingo, 22 de abril de 2018

Santo Evangelio 22 de abril 2018



Día litúrgico: Domingo IV (B) de Pascua

Texto del Evangelio (Jn 10,11-18): En aquel tiempo, Jesús habló así: «Yo soy el buen pastor. El buen pastor da su vida por las ovejas. Pero el asalariado, que no es pastor, a quien no pertenecen las ovejas, ve venir al lobo, abandona las ovejas y huye, y el lobo hace presa en ellas y las dispersa, porque es asalariado y no le importan nada las ovejas. Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas y las mías me conocen a mí, como me conoce el Padre y yo conozco a mi Padre y doy mi vida por las ovejas.

»También tengo otras ovejas, que no son de este redil; también a ésas las tengo que conducir y escucharán mi voz; y habrá un solo rebaño, un solo pastor. Por eso me ama el Padre, porque doy mi vida, para recobrarla de nuevo. Nadie me la quita; yo la doy voluntariamente. Tengo poder para darla y poder para recobrarla de nuevo; esa es la orden que he recibido de mi Padre».


«Yo soy el buen pastor»

+ Rev. D. Josep VALL i Mundó 
(Barcelona, España)

Hoy, nos dice Jesús: «Yo soy el buen pastor» (Jn 10,11). Comentando santo Tomás de Aquino esta afirmación, escribe que «es evidente que el título de “pastor” conviene a Cristo, ya que de la misma manera que un pastor conduce el rebaño al pasto, así también Cristo restaura a los fieles con un alimento espiritual: su propio cuerpo y su propia sangre». Todo comenzó con la Encarnación, y Jesús lo cumplió a lo largo de su vida, llevándolo a término con su muerte redentora y su resurrección. Después de resucitado, confió este pastoreo a Pedro, a los Apóstoles y a la Iglesia hasta el fin del tiempo.

A través de los pastores, Cristo da su Palabra, reparte su gracia en los sacramentos y conduce al rebaño hacia el Reino: Él mismo se entrega como alimento en el sacramento de la Eucaristía, imparte la Palabra de Dios y su Magisterio, y guía con solicitud a su Pueblo. Jesús ha procurado para su Iglesia pastores según su corazón, es decir, hombres que, impersonándolo por el sacramento del Orden, donen su vida por sus ovejas, con caridad pastoral, con humilde espíritu de servicio, con clemencia, paciencia y fortaleza. San Agustín hablaba frecuentemente de esta exigente responsabilidad del pastor: «Este honor de pastor me tiene preocupado (...), pero allá donde me aterra el hecho de que soy para vosotros, me consuela el hecho de que estoy entre vosotros (...). Soy obispo para vosotros, soy cristiano con vosotros».

Y cada uno de nosotros, cristianos, trabajamos apoyando a los pastores, rezamos por ellos, les amamos y les obedecemos. También somos pastores para los hermanos, enriqueciéndolos con la gracia y la doctrina que hemos recibido, compartiendo preocupaciones y alegrías, ayudando a todo el mundo con todo el corazón. Nos desvivimos por todos aquellos que nos rodean en el mundo familiar, social y profesional hasta dar la vida por todos con el mismo espíritu de Cristo, que vino al mundo «no a ser servido, sino a servir» (Mt 20,28).

Casi el 100% de los cristianos de Bihar son intocables, la Iglesia vela por su dignidad y derechos


Casi el 100% de los cristianos de Bihar son intocables, la Iglesia vela por su dignidad y derechos

Asha, cristiana dalit del norte de India: «Vivimos en este rincón del mundo olvidados por todos»


Asha prepara la comida para ella y su familia en el patio de su casa, sentada en el suelo. Conseguir el alimento no es tarea fácil: Asha debe trabajar en el campo donde apenas gana 50 rupias al día. Con esta cantidad no puede cubrir todas las necesidades de su casa, y esto le lleva a prescindir de aquello que debería ser indispensable: “¿Debería comprar sal y arroz para mi familia? ¿O debería llevar a mis hijos a la escuela?"


Asha, cristiana dalit de India

Como toda madre, Asha quiere lo mejor para sus hijos, un niño y tres niñas. Debido a la situación de pobreza de su familia, nunca ha tenido opción a ir a la escuela. Además de esto, la realidad de la mujer india es la preparación prematura al matrimonio: Asha se casó con 15 años y, junto a su marido, formaron una familia en un pequeño pueblo del noreste de la India.

En el estado de Bihar casi la totalidad de los dalits, considerados como intocables y el grupo más bajo del sistema de castas hindú, son cristianos. Expuestos a una marginación diaria, estas personas se dedican a realizar trabajos indignos, solo por el hecho de estar catalogados como un colectivo sin dignidad ni derechos.

Otro de los problemas de Asha es el mal estado y el deterioro progresivo de su hogar: “Mi casa se está cayendo, no puedo repararla. No hay espacio suficiente”.

De igual manera, el clima extremo de la India, con mucho calor y humedad en verano, dificulta la rutina: “Cuando está lloviendo no puedo cocinar. El techo tiene goteras por eso los niños se van a la cama hambrientos”.


“Le pido a María que proteja a mis hijos y les aleje de todo mal”
Con todo, Asha confiesa que su vida no es nada fácil: “Tengo que luchar mucho”. Tanto ella como sus hijos acuden a misa todos los domingos, donde encuentran en Jesucristo y en la Virgen María el consuelo y las fuerzas para salir adelante: “En casa rezo a la Virgen María. Le pido a María que proteja a mis hijos y les aleje de todo mal. Nuestra madre es mi madre y ella me muestra el camino”.

Con la mirada puesta en Dios, Asha busca una nueva oportunidad para toda su familia, en especial para sus hijos: “Para mí es duro trabajar en el campo y desearía que mis hijos no tuvieran la misma vida, que después de sus estudios, ellos puedan ser alguien en la vida”.

El mensaje de Jesús les dota de la dignidad
La fe de la minoría cristiana de la India del noreste ha sido y es una auténtica revolución. El sistema de castas hindú les condena a un status indigno, producto de sus malas acciones en una vida anterior, como consecuencia de la concepción hinduista del Karma y la reencarnación. El mensaje de Jesús les dota de la dignidad que el sistema hinduista les ha arrebatado, les habla de igualdad, de respeto y ayuda al prójimo, de ayuda al que sufre.

Olvidados por todos, los cristianos dalits de la India han encontrado la esperanza en la Iglesia. La Fundación Pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada acude a la llamada de los cristianos pobres de la India con su nueva campaña, destinada a los proyectos que la Iglesia tiene en el Estado de Bihar, destinados a la formación de seminaristas, construcción de iglesias y capillas, coordinación de las misiones, y sostenimiento de la fe entre los más necesitados.

Como una “luz que dignifica a los más pobres”, la campaña de Ayuda a la Iglesia Necesitada lucha por la defensa de la minoría cristiana del noreste de la India, amenazada por la ley anticonversión, que prohíbe cambiar la religión hindú por otra diferente. La defensa de una identidad nacional unitaria e hinduista ha provocado que los cristianos sean considerados como una amenaza en el país.

Fuente: Religion en Libertad


sábado, 21 de abril de 2018

Santo Evangelio 21 de abril 2018


Día litúrgico: Sábado III de Pascua

Texto del Evangelio (Jn 6,60-69): En aquel tiempo, muchos de sus discípulos, al oírle, dijeron: «Es duro este lenguaje. ¿Quién puede escucharlo?». Pero sabiendo Jesús en su interior que sus discípulos murmuraban por esto, les dijo: «¿Esto os escandaliza? ¿Y cuando veáis al Hijo del hombre subir adonde estaba antes?. El espíritu es el que da vida; la carne no sirve para nada. Las palabras que os he dicho son espíritu y son vida. Pero hay entre vosotros algunos que no creen». Porque Jesús sabía desde el principio quiénes eran los que no creían y quién era el que lo iba a entregar. Y decía: «Por esto os he dicho que nadie puede venir a mí si no se lo concede el Padre». 

Desde entonces muchos de sus discípulos se volvieron atrás y ya no andaban con Él. Jesús dijo entonces a los Doce: «¿También vosotros queréis marcharos?». Le respondió Simón Pedro: «Señor, ¿a quién vamos a ir? Tú tienes palabras de vida eterna, y nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo de Dios».


«Tú tienes palabras de vida eterna»

Rev. D. Jordi PASCUAL i Bancells 
(Salt, Girona, España)

Hoy acabamos de leer en el Evangelio el discurso de Jesús sobre el Pan de Vida, que es Él mismo que se dará a nosotros como alimento para nuestras almas y para nuestra vida cristiana. Y, como suele pasar, hemos contemplado dos reacciones bien distintas, si no opuestas, por parte de quienes le escuchan.

Para algunos, su lenguaje es demasiado duro, incomprensible para su mentalidad cerrada a la Palabra salvadora del Señor, y san Juan dice —con una cierta tristeza— que «desde entonces muchos de sus discípulos se volvieron atrás y ya no andaban con Él» (Jn 6,66). Y el mismo evangelista nos da una pista para entender la actitud de estas personas: no creían, no estaban dispuestas a aceptar las enseñanzas de Jesús, frecuentemente incomprensibles para ellos.

Por otro lado, vemos la reacción de los Apóstoles, representada por san Pedro: «Señor, ¿a quién vamos a ir? Tú tienes palabras de vida eterna, y nosotros creemos» (Jn 6,68-69). No es que los doce sean más listos que los otros, ni tampoco más buenos, ni quizá más expertos en la Biblia; lo que sí son es más sencillos, más confiados, más abiertos al Espíritu, más dóciles. Les sorprendemos de cuando en cuando en las páginas de los evangelios equivocándose, no entendiendo a Jesús, discutiéndose sobre cuál de ellos es el más importante, incluso corrigiendo al Maestro cuando les anuncia su pasión; pero siempre los encontramos a su lado, fieles. Su secreto: le amaban de verdad.

San Agustín lo expresa así: «No dejan huella en el alma las buenas costumbres, sino los buenos amores (...). Esto es en verdad el amor: obedecer y creer a quien se ama». A la luz de este Evangelio nos podemos preguntar: ¿dónde tengo puesto mi amor?, ¿qué fe y qué obediencia tengo en el Señor y en lo que la Iglesia enseña?, ¿qué docilidad, sencillez y confianza vivo con las cosas de Dios?

Magia, brujería, musulmanes que piden ayuda: temas que centraron el curso sobre exorcismos en Roma


Mayor relevancia de los desafíos y retos de la Iglesia en África y Asia, donde más crece

Magia, brujería, musulmanes que piden ayuda: temas que centraron el curso sobre exorcismos en Roma


El curso ha reunido en Roma a más de 290 personas, y ha dado gran relevancia a problemas más comunes fuera de Europa

Magia, brujería, musulmanes que piden ayuda: temas que centraron el curso sobre exorcismos en Roma

Durante esta semana se ha estado celebrando en Roma el curso Exorcismos y oraciones de liberación en el que más de 290 personas, entre los que había exorcistas, pero también personas que trabajan en ámbitos relacionados en la ayuda de personas adictas o sometidas a sectas.

En estos cursos ha llamado la atención la cantidad de participantes provenientes de todo el mundo, y no necesariamente de países europeos o de Estados Unidos. Muchos de ellos eran filipinos, indios, nigerianos o coreanos, así como de otras muchas nacionalidades.

Nuevos focos de atención
Pero además, en este curso ha tenido una atención central aspectos que hasta ahora eran más secundarios. De este modo, se ha creado un apartado sobre la brujería en África y otras prácticas oscuras que causan gran dolor en estos países.


El analista religioso John Allen ha valorado en Crux este hecho como muestra de cómo el foco de la Iglesia se va a ir desplazando poco a poco de Europa y Estados Unidos. El catolicismo sigue creciendo y suma 1.300 millones, pero lo hace en África y Asia. En Europa y Estados Unidos disminuye, mientras que en América Latina la Iglesia sufre una sangría hacia grupos protestantes.

La fuerza de África y Asia
África y Asia son en estos momentos el futuro de la Iglesia y sus desafíos pastorales empiezan a ser relevantes para el conjunto de la Iglesia. Y la lucha contra Satanás es uno de ellos.

El profesor Giuseppe Ferrari, miembro del  Grupo de Investigación en Información Sociorreligioso, ha participado en este curso donde asegura que han tratado “el tema del secuestro y asesinato de niños para el sacrificio ritual, relacionado con la brujería, y que tiene como objetivo obtener ciertos favores”.

Este es un asunto muy poco frecuente en Europa, que puede darse por inmigrantes llegados de estos países o por alguna secta, pero bastante más común en África, donde sí es un verdadero problema.

Musulmanes piden ayuda a los sacerdotes
En los turnos de preguntas, un sacerdote indio que presta sus servicios actualmente en Dubai, explicó: “Muchos musulmanes vienen a nosotros, incluso los que tienen una alta formación. Dicen: ‘Padre, alguien me ha hecho magia negra, ¿puede rezar por mí y sacar al diablo?’”.

“¿Cuál es la mejor manera de ayudar a esta gente? Muchos vienen del Líbano también con problemas similares”, explicó este religioso indio. El cardenal Simoni, albanés que estuvo 28 años preso por los comunistas, le respondió que el exorcismo es para todos, sin distinciones de religión y que “la gracia del Espíritu Santo redime a todos”.


Del mismo modo, en estos lugares donde el cristianismo está creciendo más, la brujería lleva ya siendo años una preocupación grande. Los curanderos que supuestamente alejan espíritus malignos o curan enfermedades son bastante comunes en África, e incluso ha habido sacerdotes que han adoptado estas prácticas mezclándolas con su ministerio, lo que ha obligado a intervenir a obispos de distintos países.

La importancia de afrontar los desafíos
Mientras que en el norte, es decir, Europa y Estados Unidos, la espiritualidad New Age es lo que más afecta a los católicos, en el sur la magia y la brujería son realmente consideradas como muy reales y demoníacas, por lo que la respuesta por parte de la Iglesia debe ser contundente y eficaz.

En un simposio  organizado hace unos años por la Universidad Católica de África Oriental, los expertos advirtieron que la brujería estaba “destruyendo” a la Iglesia en África, en parte porque había muchos sacerdotes escépticos y formados en Occidente que no estaban respondiendo de manera adecuada.

“Es importante que la Iglesia comprenda los temores de la gente. La brujería es una realidad, no es superstición”, alertaba Michael Katola, profesor de Teología Pastoral, que agregaba que las respuestas pastorales inadecuadas estaban provocando que muchos fieles abandonasen la Iglesia.


La intervención en el congreso del cardenal albanés, Ernest Simoni, fue una de las que más interés despertó

En el congreso que se ha celebrado en Roma también se habló de los rituales satánicos, actividades esotéricas y poderes ocultos  de algunas terapias y alternativas energéticas como el reiki. Además, se ofrecieron claves sobre cómo entender los signos de las posesiones y se explicó con detalle paso a paso el rito del exorcismo.

La intervención del cardenal Simoni
Una de las conferencias que más repercusión ha tenido en el congreso es la del albanés, Ernest Simoni, que fue creado cardenal por Francisco, y que de sus 90 años, 28 los pasó en cárceles comunistas.  El purpurado dijo que los exorcistas son sólo “herramientas” de Jesús para liberar a personas y que es “Él quien sana”.

Sin embargo, lo que más ha trascendido han sido sus palabras en las que dijo que llevaba décadas realizando exorcismos y que ahora “hago de cuatro a cinco exorcismos al día con mi teléfono móvil”.

El cardenal, que no habla bien italiano sino que prefiere el latín, realizó estas palabras. Sin embargo, los organizadores del curso las han explicado bien asegurando que se tratan de oraciones de liberación  y que “el exorcismo, es obviamente hecho en persona”.

Fuente: Religión en Libertad

viernes, 20 de abril de 2018

Santo Evangelio 20 de abril 2018


Día litúrgico: Viernes III de Pascua

Texto del Evangelio (Jn 6,52-59): En aquel tiempo, los judíos se pusieron a discutir entre sí y decían: «¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?». Jesús les dijo: «En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre, y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo le resucitaré el último día. Porque mi carne es verdadera comida y mi sangre verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí, y yo en él. Lo mismo que el Padre, que vive, me ha enviado y yo vivo por el Padre, también el que me coma vivirá por mí. Este es el pan bajado del cielo; no como el que comieron vuestros padres, y murieron; el que coma este pan vivirá para siempre». Esto lo dijo enseñando en la sinagoga, en Cafarnaúm.


«En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre, y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros»

Rev. D. Àngel CALDAS i Bosch 
(Salt, Girona, España)

Hoy, Jesús hace tres afirmaciones capitales, como son: que se ha de comer la carne del Hijo del hombre y beber su sangre; que si no se comulga no se puede tener vida; y que esta vida es la vida eterna y es la condición para la resurrección (cf. Jn 6,53.58). No hay nada en el Evangelio tan claro, tan rotundo y tan definitivo como estas afirmaciones de Jesús.

No siempre los católicos estamos a la altura de lo que merece la Eucaristía: a veces se pretende “vivir” sin las condiciones de vida señaladas por Jesús y, sin embargo, como ha escrito San Juan Pablo II, «la Eucaristía es un don demasiado grande para admitir ambigüedades y reducciones».

“Comer para vivir”: comer la carne del Hijo del hombre para vivir como el Hijo del hombre. Este comer se llama “comunión”. Es un “comer”, y decimos “comer” para que quede clara la necesidad de la asimilación, de la identificación con Jesús. Se comulga para mantener la unión: para pensar como Él, para hablar como Él, para amar como Él. A los cristianos nos hacía falta la encíclica eucarística de Juan Pablo II, La Iglesia vive de la Eucaristía. Es una encíclica apasionada: es “fuego” porque la Eucaristía es ardiente.

«Vivamente he deseado comer esta Pascua con vosotros antes de padecer» (Lc 22,15), decía Jesús al atardecer del Jueves Santo. Hemos de recuperar el fervor eucarístico. Ninguna otra religión tiene una iniciativa semejante. Es Dios que baja hasta el corazón del hombre para establecer ahí una relación misteriosa de amor. Y desde ahí se construye la Iglesia y se toma parte en el dinamismo apostólico y eclesial de la Eucaristía. 

Estamos tocando la entraña misma del misterio, como Tomás, que palpaba las heridas de Cristo resucitado. Los cristianos tendremos que revisar nuestra fidelidad al hecho eucarístico, tal como Cristo lo ha revelado y la Iglesia nos lo propone. Y tenemos que volver a vivir la “ternura” hacia la Eucaristía: genuflexiones pausadas y bien hechas, incremento del número de comuniones espirituales... Y, a partir de la Eucaristía, los hombres nos aparecerán sagrados, tal como son. Y les serviremos con una renovada ternura.