miércoles, 10 de noviembre de 2021

Los dos hermanos Hoffman eran protestantes, juntos se hicieron católicos... y después curas, los dos



 Los dos hermanos Hoffman eran protestantes, juntos se hicieron católicos... y después curas, los dos

Los hermanos Henry y Edward Hoffmann crecieron en una familia protestante y hoy son ambos sacerdotes católicos.

Los hermanos Edward y Henry Hoffmann crecieron en una familia protestante de Cincinnati (Estados Unidos). Tras profundizar en el estudio de la historia y del cristianismo, ambos se sintieron llamados al catolicismo. Pero lo que no se esperaban es que, años más tarde, descubrirían juntos su vocación al sacerdocio gracias al ejército y la liturgia tradicional.

La belleza y la historia del catolicismo

Henry siempre llevó la iniciativa y, como contó al Catholic Telegraph, su conversión a la fe católica comenzó en la universidad.

“Como diría san John Henry Newman, profundizar en el estudio de la historia supone dejar de ser protestante”, explicó Henry.

“No creo que uno pueda estudiar de forma honesta la historia del cristianismo y no acabar convencido de la fe católica”, afirmó el mayor de los Hoffmann, que no fue una excepción a la sentencia de Newman.

Sin embargo, la evidencia intelectual no fue la única clave. “La belleza de la Iglesia es lo que más me atrajo". Incluso, añade,“quería ser católico mucho antes de que mi intelecto aceptara la verdad doctrinal”.

La conversión era su única opción

Edward, por su parte, siguió la estela de su hermano Henry, su “gran mentor”. “Además, la Providencia puso en mi vida algunos autores que me llevaron a la Iglesia Católica”, especialmente C.S Lewis e Ignacio de Antioquía , padre de la Iglesia en el siglo I.

Para él, “un lector atento puede discernir [en los escritos de san Ignacio] todos los elementos esenciales de la doctrina y la disciplina católica del siglo I”.

Por ello, y debido a los orígenes protestantes de Edward, el santo fue especialmente relevante como “testimonio del origen apostólico de la fe católica”.

“Cuando me convencí de que la Iglesia católica era la que fundó nuestro Señor, no me quedó ninguna otra opción que la conversión”, explicó.

"Si alguna vez soy católico, me gustaría ser sacerdote"

Como protestante, Henry siempre pensó que si alguna vez se hacía católico, querría ser sacerdote y pronto comenzó a plantearse su vocación.

“En un principio me atrajo la vida religiosa, pero tras visitar varias comunidades, sentí el llamado a servir como sacerdote diocesano”.

Entonces descubrió el Oratorio de Cincinnati, una comunidad sacerdotal nacida en 2008 dedicada a la reconstrucción de la cultura cristiana mediante la liturgia tradicional de la Iglesia.

Henry se unió a la comunidad en 20016, donde concluyó su formación sacerdotal hasta ser ordenado en 2021. “Los sacerdotes del Oratorio son como sacerdotes diocesanos que viven y rezan unidos por el vínculo de la vida comunitaria bajo la dirección del rector”, explica.


Ordenación de Henry Hoffmann

Henry, el segundo desde la derecha, fue ordenado en el Oratorio de Cincinnati, una comunidad tradicional de la Iglesia. 

Una vocación movida por el ejército y la liturgia tradicional

Lejos del mundo religioso, el pequeño de los dos hermanos, Edward, siempre se había sentido atraído por el ámbito militar, y cursaba su formación en el Cuerpo de Entrenamiento de Oficiales de Reserva del Ejército (ROTC) gracias al programa de acceso que le permitía su universidad en Cincinnati.

Miembros de la unidad ROTC de Cincinnati.



Miembros de la unidad ROTC de Cincinnati, a la que pertenecía -no aparece en la imagen- Edward Hoffmann.

Edward cuenta que solo pasaron algunas semanas desde su conversión hasta que se sintió “abrumado por el deseo de servir al Señor. Estaba en una misa tradicional con Henry cuando finalmente supe que Dios me llamaba a ser sacerdote”.

El joven converso encontró en aquel episodio la ocasión perfecta para enlazar sus dos grandes vocaciones, la sacerdotal y la castrense, y concluyó su formación como sacerdote diocesano para poder ser capellán militar.

Esta primavera, Henry y Edward fueron ordenados en una misma ceremonia. “El padre Edward fue el diácono en mi ordenación, fue el quien pronunció mi nombre convocándome al altar. Fue un momento muy especial, tan solo superado cuando yo impuse mis manos sobre él y supimos que compartíamos como hermanos el regalo más precioso que Dios puede dar a los hombres”, concluye Henry.


Edward y Henry Hoffman.

Edward y Henry Hoffman, ya sacerdotes, pudieron vivir juntos el día de su ordenacion

Fuente; Religión en Libertad

No hay comentarios:

Publicar un comentario