lunes, 1 de noviembre de 2021

En esta época de fantasías oscuras, ¿cómo deben ser los dibujos animados para transmitir luz?



 En esta época de fantasías oscuras, ¿cómo deben ser los dibujos animados para transmitir luz?

La Virgen de Guadalupe y San Juan Diego en el cerro de Tepeyac

A la Virgen, como a cualquier mamá, le gusta que sus hijos le hagan regalos con amor... incluso una película

Entre Halloween y la Noche de Difuntos, las televisiones se llenan de programación de terror y temática siniestra. Se supone que es para adultos, pero los niños -que hoy ven de todo en pantallas casi sin supervisión- también son sometidos a un bombardeo de ocio siniestro.

En muchas películas presentan a personajes amorales o crueles como "héroes", y los cínicos y viciosos se muestran como triunfadores. Muchas películas de dibujos animados cuentan la historia de un niño que es desobediente y hace lo que le da la gana, -por ejemplo, escaparse de casa- y según esas películas hace bien porque los padres -nos dicen- suelen ser tontos, egoístas y cobardes.

En este contexto, ¿cómo crear películas luminosas para niños y mayores? Ese es el objetivo de la productora Tilma Films, con la película Tepeyac, que cuenta en dibujos animados las apariciones de la Virgen de Guadalupe en 1531.

Tepeyac es una película que busca aportar luz y fe en un contexto de ocio oscuro y desesperanzado; puede apoyarse aquí  con donativos en GoFundme (aquí)



San Juan Diego abre la tilma en la película Tepeyac

Los niños de hoy son distintos

Su guionista y promotor, Juan Ignacio Peña, español residente en México desde hace años, explica que hacer películas para los niños de 2021 es distinto a hacerlo en el 2000 o en 1980, porque los niños mismos son distintos.

"Los niños de hoy, como los de todas las épocas, tienen curiosidad, imaginación, ocurrencia y capacidad de asombro. Pero vivimos en una época supertecnológica y acelerada. Son niños que quieren y reciben todo de inmediato, con acceso al instante a infinitas películas en sus pantallas. Si les pides esperar, se frustran enseguida. Así que si hacemos una película para ellos ha de tener acción trepidante, como Los Increíbles o Moana [Vaiana en Europa]", señala Peña.

Algo que funciona bien con niños -y ha sido un clásico con Disney- son las canciones. "Mis hijas se pasan el día cantando, y en el coche enseguida piden sus canciones. Fíjate, las canciones de Frozen engancharon a todo el mundo", señala Peña. Por eso la película Tepeyac cuenta con media docena de canciones, algunas emocionantes, otras alegres y pegadizas, obra del conocido músico mexicano Alexander Acha.

Curiosamente, los autores de las canciones de Frozen, premiados con el Oscar, dijeron en una entrevista en 2014: "Puedes decir la palabra Dios en Disney, pero no puedes ponerla en la película".

Dios es tabú para Disney. Y alguien que no sea Disney tendrá que hablar de Dios con dibujos.

En Tepeyac también hay fuerzas del mal (del inframundo y en las violencias de los hombres) pero la luz de Dios y el amor maternal de la Virgen pueden vencerlas

Una mamá en el Cielo: gustará a niños y mayores

"Nuestra película tiene acción y humor y tiene música, pero tiene algo más que los niños aprecian: tiene amor, tiene maternidad, porque la Virgen juega ese papel de Madre. Los niños lo aceptarán bien y verán a la Virgen como su mamá del Cielo", asegura el cineasta.

Si en muchas películas actuales -y por desgracia en muchas familias- la figura del padre está ausente, en Tepeyac se aborda de una manera especial. San Juan Diego, el mexica al que se apareció la Virgen, no tenía padres, pero le cuidaba su tío, Juan Bernardino. La historia de Guadalupe explica que la Virgen se apareció también a Juan Bernardino y lo curó, y que él lo vio: fue el otro vidente de estas apariciones.

"En nuestra película Juan Bernardino cumple esa función de padre sabio, que lee en los corazones y en la naturaleza, a quien Juan Diego acude. Él muestra que con la edad viene la sabiduría", explica el guionista.

Juan Bernardino instruye a los niños en la película Tepeyac

Juan Bernardino, que conoce la sabiduría del pasado, está abierto a conocer más y aprender de la nueva sabiduría que trae la Virgen para todos, españoles y mexicas.



Coco: la Otra Vida, sin Dios... no era mexicana de verdad

Es inevitable preguntar a este cineasta por su visión de Coco, la película de 2017 de Disney de ambiente mexicano y sobrenatural. Cuenta que en el Día de Difuntos los fallecidos visitan a sus parientes vivos que les recuerdan. Pero la película relata que aquellos que sean olvidados desaparecerán completamente, para siempre.

"En Coco me produjo tristeza ver como hablaban de la Otra Vida y dejaban a Dios fuera de la ecuación. Esta película dice que si te olvidan los vivos, tu alma desaparece y no queda nada. ¿Por qué? ¿Qué les costaba decir, por ejemplo, que pasabas a un nivel superior con Dios? Ahí veías que la película no la hicieron mexicanos. Sí, buena producción, buena música... pero sin el salto a la trascendencia, sin hacer justicia a las creencias del pueblo mexicano", señala.

"Al menos tratan con cariño, eso sí, a Coco, la abuelita. Es que México es un matriarcado, aquí las mamás importan mucho, y por eso va a gustar nuestra historia, porque la Virgen es la mamá de todos", comenta Peña.

Y si alguien tiene dudas, él tiene cifras a mano: "hay 129 millones de mexicanos, y 9 de cada 10 son guadalupanos a muerte", asegura convencido.

¿Qué podemos ver con nuestros hijos?

Mientras tanto, en México, en EEUU, en España y en muchos otros países, los padres cristianos se encuentran con un problema: ¿qué podemos ver con nuestros hijos que recoja nuestra fe y a la vez sea emocionante y entretenido?

"Si te fijas, casi no hay series que sean blancas, o limpias... Empiezan a funcionar plataformas de streaming limpio, como Pureflix, pero aún les falta mucha inversión. Y hay productoras que tratan de lanzar productos buenos. Los católicos debemos apoyar estos contenidos para que los disfruten nuestras familias", señala.

Tilma Films lleva 5 años trabajando en Tepeyac, ha invertido ya más de 3 millones de dólares, tiene listas las canciones y el animatic -que es el esquema animado con todas las escenas y guion- y ahora tiene que dibujarlo con la mejor animación posible, para que la película se vea en todo el mundo por su excelente calidad.

Dibujantes y técnicos de animación profesionales trabajan en la película Tepeyac (en la pantalla, la guarida verde de 'los malos')



Niños y mayores de Europa, América y de todos los continentes son el público al que quieren contar la historia de la Virgen de Guadalupe.

Acabada la fase de preproducción, afrontar la fase de producción es muy caro, y solicitan donativos en GoFundme (aquí) , y recabar el apoyo de todas las personas que quieran dar a conocer la Virgen y su mensaje con una película luminosa y aportar belleza en un mundo que parece seducido por la fealdad y las historias siniestras.

Fuente: Religión en Libertad

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