martes, 7 de septiembre de 2021

Santo Evangelio 7 de Septiembre 2021

 


Texto del Evangelio (Lc 6,12-19):

 En aquellos días, Jesús se fue al monte a orar, y se pasó la noche en la oración de Dios. Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos, y eligió doce de entre ellos, a los que llamó también apóstoles. A Simón, a quien llamó Pedro, y a su hermano Andrés; a Santiago y Juan, a Felipe y Bartolomé, a Mateo y Tomás, a Santiago de Alfeo y Simón, llamado Zelotes; a Judas de Santiago, y a Judas Iscariote, que llegó a ser un traidor.

Bajando con ellos se detuvo en un paraje llano; había una gran multitud de discípulos suyos y gran muchedumbre del pueblo, de toda Judea, de Jerusalén y de la región costera de Tiro y Sidón, que habían venido para oírle y ser curados de sus enfermedades. Y los que eran molestados por espíritus inmundos quedaban curados. Toda la gente procuraba tocarle, porque salía de él una fuerza que sanaba a todos.



«Jesús se fue al monte a orar, y se pasó la noche en la oración de Dios»


Fray Lluc TORCAL Monje del Monasterio de Sta. Mª de Poblet

(Santa Maria de Poblet, Tarragona, España)

Hoy quisiera centrar nuestra reflexión en las primeras palabras de este Evangelio: «En aquellos días, Jesús se fue al monte a orar, y se pasó la noche en la oración de Dios» (Lc 6,12). Introducciones como ésta pueden pasar desapercibidas en nuestra lectura cotidiana del Evangelio, pero —de hecho— son de la máxima importancia. En concreto, hoy se nos dice claramente que la elección de los doce apóstoles —decisión central para la vida futura de la Iglesia— fue precedida por toda una noche de oración de Jesús, en soledad, ante Dios, su Padre.

¿Cómo era la oración del Señor? De lo que se desprende de su vida, debía ser una plegaria llena de confianza en el Padre, de total abandono a su voluntad —«no busco hacer mi propia voluntad, sino la voluntad del que me ha enviado» (Jn 5,30)—, de manifiesta unión a su obra de salvación. Sólo desde esta profunda, larga y constante oración, sostenida siempre por la acción del Espíritu Santo que, ya presente en el momento de su Encarnación, había descendido sobre Jesús en su Bautismo; sólo así, decíamos, el Señor podía obtener la fuerza y la luz necesarias para continuar su misión de obediencia al Padre para cumplir su obra vicaria de salvación de los hombres. La elección subsiguiente de los Apóstoles, que, como nos recuerda san Cirilo de Alejandría, «Cristo mismo afirma haberles dado la misma misión que recibió del Padre», nos muestra cómo la Iglesia naciente fue fruto de esta oración de Jesús al Padre en el Espíritu y que, por tanto, es obra de la misma Santísima Trinidad. «Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos, y eligió doce de entre ellos, a los que llamó también apóstoles» (Lc 6,13).

Ojalá que toda nuestra vida de cristianos —de discípulos de Cristo— esté siempre inmersa en la oración y continuada por ella.

La confesión del último sacerdote en Afganistán: «Nuestra salida ha sido un verdadero milagro»

 


La confesión del último sacerdote en Afganistán: «Nuestra salida ha sido un verdadero milagro»

El padre Scalese, junto a las religiosas que servían en Afganistán

La salida precipitada y caótica de las tropas de Estados Unidos de Afganistán ha provocado un caos político y social a nivel mundial que todavía hoy sigue coleando. Tras dos décadas de tutela occidental los talibán han vuelto a tomar el control del país, con las graves consecuencias que acarreará para las minorías y todo aquel que no siga el fundamentalismo islámico de los talibán.

En Afganistán la presencia católica era prácticamente inexistente. La única iglesia del país se encontraba en el interior de la embajada de Italia donde podían únicamente acudir ciudadanos extranjeros. Fuera de esos muros el proselitismo estaba prohibido y la presencia de algunas monjas se ceñían a la atención de las personas más necesitadas.

El Papa San Juan Pablo II estableció la misión “sui iuris” en Afganistán en mayo de 2002 y se la encomendó a los Clérigos Regulares de San Pablo, conocidos como los Barnabitas. El superior de la misión católica sui iuris desde 2014 en Afganistán es el padre Giovanni Scalese, que tuvo que salir precipitadamente del país y estuvo a punto de no poder hacerlo.

En el programa de Radio María España “Perseguidos pero no olvidados” de Ayuda a la Iglesia Necesitada, el padre Scalese ha hablado sobre esta grave crisis en el país asiático y su salida del país.


Aeropuerto de Kabul tomado por afganos que querían abandonar el país

“Gracias a Dios estoy bien. Nuestra salida de Afganistán ha sido un verdadero milagro. El día después de partir fue cuando se produjo la explosión del atentado. Si no hubiéramos salido ese día quizá no hubiéramos podido irnos”, comentó el religioso italiano.

Explicando la situación de la Iglesia en Afganistán explicó que la comunidad católica es una “comunidad siu iuris” que está “compuesta exclusivamente por el personal de las embajadas de las instituciones humanitarias y casi todos han dejado Afganistán”.

Sobre los escasos católicos que hay en Afganistán y que no han podido abandonar el país, Scalese dijo que “en este momento la única ayuda que se puede dar es la oración. El pasado domingo el Santo Padre ha hecho una llamada a la oración y el ayuno por Afganistán. Yo mismo he podido experimentar personalmente que la oración unánime de la Iglesia es muy eficaz”.

En otra entrevista con la agencia italiana SIR, el religioso responsable de la misión pedía: “sigamos orando por Afganistán. No podemos abandonar este país y a su gente que sufre”.

De vuelta pero con sus niños

El propio padre Scalese junto a cinco misioneras de la Caridad y 14 niños huérfanos y jóvenes discapacitados a su cuidado lograron finalmente salir del país y aterrizaron en el aeropuerto romano de Fiumicino el 25 de agosto. Muchos de estos huérfanos están en sillas de rueda y tienen entre 6 y 20 años.

“Lo dije y lo hice. Nunca hubiera regresado a Italia sin estos niños. No podíamos dejarlos allí", sentenció el religioso barnabita.

“Nuestro centro ya no está abierto, está cerrado y estamos destrozadas”, explicaba a su llegada a Italia una de estas monjas. "Está hecho, no hay esperanza en Kabul".

El padre Scalese señalaba la dificultad de la presencia de la Iglesia en Afganistán aún sin la presencia talibán: “Desde sus inicios, la misión católica nunca ha bautizado a ningún afgano porque esto está estipulado en los acuerdos desde el principio. Nuestra presencia está exclusivamente al servicio de los católicos extranjeros no afganos. Las Misioneras de la Caridad trabajan con los afganos de una manera totalmente neutral... y no hacen proselitismo”.



El padre Scalese en su misión pastoral en el interior de la embajada de Italia

El trabajo de la misión se limita a actividades caritativas y humanitarias porque la fe islámica es reconocida como religión estatal en el país de 37 millones de personas “y la conversión a otras religiones es un crimen de apostasía”, explicó el padre Scalese.

Sobre estos últimos días, el religioso aseguraba que aunque se encontraba “preocupado” porque los talibán tomaran Kabul se sentía seguro en el interior de la embajada Italiana.  “Fuera de las puertas de nuestra embajada había talibanes que, si hubieran querido hacernos daño, podrían haberlo hecho. Pero no pasó absolutamente nada”, recordó. “Estaba más preocupado por las Misioneras de la Caridad, que se habían quedado en sus casas y por lo tanto estaban más expuestas y asustadas”.

Mientras intentaban lograr tomar el vuelo hacia Italia el padre Scalese asegura que “nunca” se sintieron “solos” y que tanto las autoridades eclesiásticas como las civiles estuvieron en contacto con él. También el Papa –confirmó- “estaba muy interesado en el asunto y le dio seguimiento”.

No fue fácil lograr salir de Afganistán. Lo intentaron varios días antes de finalmente lograrlo. En un momento dado el grupo se vio obligado a regresar del aeropuerto “porque la situación se estaba deteriorando”.

"Los talibanes, entre otras cosas habían emitido una advertencia de que cerrarían las carreteras hacia el aeropuerto a los afganos, permitiendo que solo los extranjeros pasaran", agregó el padre Scalese. “Nada más llegar, nos embarcaron en un vuelo militar que, tras una escala en Kuwait, llegó a Roma”.

Pese a que hora se encuentra en Italia tras su abrupta salida él sigue teniendo la misión en el centro de su corazón. “Si las condiciones fueran las adecuadas para regresar no tendría ningún problema en hacerlo”, confesó el religioso.

Sin embargo, explicó que esta decisión no depende ahora de él. “Si la Santa Sede cree que existen condiciones para retomar la misión, ¿por qué no?”, se preguntó.

Scalese lo tiene claro en este sentido: “no nos preocupamos por la política, sino por servir al pueblo afgano”.

Fuente: Religión en Libertad

lunes, 6 de septiembre de 2021

Santo Evangelio 6 de Septiembre 2021

 


Texto del Evangelio (Lc 6,6-11):

 Sucedió que entró Jesús otro sábado en la sinagoga y se puso a enseñar. Había allí un hombre que tenía la mano derecha seca. Estaban al acecho los escribas y fariseos por si curaba en sábado, para encontrar de qué acusarle. Pero Él, conociendo sus pensamientos, dijo al hombre que tenía la mano seca: «Levántate y ponte ahí en medio». Él, levantándose, se puso allí. Entonces Jesús les dijo: «Yo os pregunto si en sábado es lícito hacer el bien en vez de hacer el mal, salvar una vida en vez de destruirla». Y mirando a todos ellos, le dijo: «Extiende tu mano». Él lo hizo, y quedó restablecida su mano. Ellos se ofuscaron, y deliberaban entre sí qué harían a Jesús.




«Levántate y ponte ahí en medio (...). Extiende tu mano»


P. Julio César RAMOS González SDB

(Mendoza, Argentina)

Hoy, Jesús nos da ejemplo de libertad. Tantísimo hablamos de ella en nuestros días. Pero, a diferencia de lo que hoy se pregona y hasta se vive como “libertad”, la de Jesús, es una libertad totalmente asociada y adherida a la acción del Padre. Él mismo dirá: «Os aseguro que el Hijo del hombre no puede hacer nada por sí mismo sino solamente lo que ve hacer al Padre; lo que hace el Padre, lo hace el Hijo» (Jn 5,19). Y el Padre sólo obra, sólo actúa por amor.

El amor no se impone, pero hace actuar, moviliza devolviendo con amplitud la vida. Aquel mandato de Jesús: «Levántate y ponte ahí en medio» (Lc 6,8) tiene la fuerza recreadora del que ama, y por la palabra obra. Más aún, el otro: «Extiende tu mano» (Lc 6,10), que termina logrando el milagro, restablece definitivamente la fuerza y la vida a lo que estaba débil y muerto. “Salvar” es arrancar de la muerte, y es la misma palabra que se traduce por “sanar”. Jesús sanando salva lo que de muerto había en ese pobre hombre enfermo, y eso es un claro signo del amor de Dios Padre para con sus criaturas. Así, en la nueva creación en donde el Hijo no hace otra cosa más que lo que ve hacer al Padre, la nueva ley que imperará será la del amor que se pone por obra, y no la de un descanso que “inactiva”, incluso, para hacer el bien al hermano necesitado.

Entonces, libertad y amor conjugados son la clave para hoy. Libertad y amor conjugados a la manera de Jesús. Aquello de «ama y haz lo que quieras» de san Agustín tiene hoy vigencia plena, para aprender a configurarse totalmente con Cristo Salvador.

La ley texana del latido del corazón del feto aterroriza a la patronal abortista: está bien diseñada

 


La ley texana del latido del corazón del feto aterroriza a la patronal abortista: está bien diseñada

Activista con camiseta provida, el mapa de Texas y el lema Acabar con el Aborto 

La ley texana del latido de corazón del feto ha alborotado el debate sobre el aborto en EEUU, ha espantado a las patronales abortistas y ha suscitado reacciones furibundas de los políticos más poderosos de EEUU (es decir, del mundo), el presidente Joe Biden y la vicepresidenta Kamala Harris.

En 2019, una investigación de la British Heart Foundation (BHF) calculaba que a los seres humanos nos empieza a latir el corazón muy pronto, a los 16 días después de la fecundación, pero es tan pequeño que resulta difícil medirlo. A la sexta semana de embarazo, sin embargo, ya cualquier ecografía puede detectar el latido de nuestro corazón, infantil pero muy activo, visible y audible.  


La Senate Bill 8 de Texas, aprobada en mayo y firmada por el gobernador republicano Greg Abbott, prohíbe los abortos si se detecta el latido del corazón del feto y ha espantado a las empresas abortistas.

Los 11 abortorios de la patronal Planned Parenthood en este estado han dejado de aceptar visitas para abortos de más de seis semanas, según una noticia del martes de NBC News, y las 4 clínicas abortistas de la patronal Whole Woman's Health han anunciado que cumplirán la ley y no realizarán abortos "si se detecta actividad cardíaca".

El lobby abortista Centre for Reproductive Rights intentó una maniobra para que el Tribunal Supremo de EEUU bloqueara la ley, pero este 1 de septiembre el Supremo decidió (por 5 votos contra 4) que los solicitantes no justificaban debidamente su petición, sin entrar a valorar el fondo de la ley.

La juez del Supremo Sonia Sotomayor, militantemente pro-aborto, sí difundió una nota acusando a sus compañeros de "esconder la cabeza bajo tierra" ante lo que considera "una ley flagrantemente inconstitucional diseñada para impedir a las mujeres ejercer sus derechos constitucionales y evadir el escrutinio judicial". Pero si es inconstitucional o no lo tendrá que dictaminar en otra ocasión, que parece hoy por hoy lejana.


40 abortistas se manifiestan contra la Ley de Latido del Feto de Texas el 1 de septiembre

Los lobbies abortistas lograron reunir 40 manifestantes contra la Ley de Latido del Feto ante el capitolio de Texas al entrar en vigor el 1 de septiembre... lo justo para la prensa

Lo cierto es que la ley es peculiar, original y, como ya se ha comprobado, tiene aterrada a la patronal abortista y no va a poder ser bloqueada, como ha sucedido en otros estados con otras leyes similares, por jueces locales militantes pro-aborto a raíz de cualquier caso,

¿Qué la hace tan especial? Varias cosas:

- obliga antes del aborto a realizar una ecografía en busca del latido del feto

- si se realiza un aborto a un feto cuyo corazón ya late, cualquier ciudadano puede denunciar a los implicados (médicos, asistentes, etc...) por la vía civil (no a la embarazada)

- la denuncia la puede presentar cualquier persona, no hace falta ni que sea de Texas... y la asociación provida Texas Right to Life ya se postula para recoger denuncias contra quienes hagan abortos sin prueba de latido o sabiendo que el corazón ya late

- si la demanda tiene éxito y se condena a los culpables, los demandantes pueden ser recompensados con un mínimo de 10.000 dólares (más costes judiciales, etc...), por lo que sale a cuenta demandar, especialmente a través de una asociación especializada

- no es fácil frenar esta ley porque no se puede recurrir contra demandas que aún no se han producido y que podría plantear cualquier estadounidense

- sienta un precedente con una de las fronteras abortistas de la sentencia de Roe vs. Wade, la polémica sentencia del Supremo que en 1973 obligó a todos los Estados de EEUU a aceptar todos los abortos "antes de que los fetos sean viables" (que en ese momento establecía entre las 23 y 24 semanas, pero con la tecnología actual prosperan bebés que nacen con 21 semanas y 340 gramos, como el pequeño Richard Hutchinson).

Se considera que la ley puede afectar a hasta el 85% de la demanda de abortos en Texas... pero si baja tanto que no es rentable, las clínicas tendrán que cerrar. También pueden ofrecer viajes para abortar en otros Estados, pero aún así muchas mujeres tendrán más tiempo para pensarlo mejor y para buscar otras ayudas y alternativas.

Texas tiene 29 millones de habitantes y unos 55.000 abortos provocados al año (un 6,4% del total de EEUU, según datos de 2017 del Guttmacher Institute, ligado a la patronal abortista). 

Se enfada el hombre más poderoso del mundo

Un reportaje de CNN señala que el presidente Joe Biden, que desde que alcanzó el poder intentaba no mencionar la palabra "aborto" y sólo usaba eufemismos como "derechos de las mujeres", ha tenido que demostrar su fidelidad a la patronal abortista y feminista que financió su campaña con muchos millones de dólares, y este miércoles lanzaba un comunicado declarando que la ley del latido del feto de Texas es una “violación flagrante del derecho constitucional”, y que el sistema de denuncias ciudadanas es “inaceptable”. También la vicepresidenta Kamala Harris y la portavoz Nancy Pelosi (que, como Biden, dice ser católica pero es militantemente abortista) se han desgañitado en las redes contra esta ley.

Joe Biden en Twitter sobre ley de latido fetal de Texas


Pero no está claro que puedan hacer mucho para entorpecerla.  ¿Qué puede hacer Biden? 

La CNN detalla: "En sus dos declaraciones sobre la ley texana, Biden ha prometido encontrar la forma de proteger el derecho de la mujer a elegir un aborto. Pero las formas de hacerlo no están claras y la Casa Blanca responde con vaguedades sobre las acciones específicas posibles. La secretaria de prensa Jen Paski, preguntada por reporteros sobre qué opciones tenía Biden, dijo que podía presionar al Congreso para que Roe vs. Wade fuera ley".

Hay que recordar que los norteamericanos nunca fueron convocados a urnas decidir si querían aborto en todo el país, ni cómo lo querían, ni tampoco lo votaron sus representantes. El aborto "a petición" lo implantó una sentencia de los jueces del Supremo, Roe vs. Wade, en base a datos más que dudosos, interpretaciones debatibles y a ciencia mal entendida de hace 50 años. Roe se llamaba en realidad Norma McCorvey y años después dijo que había sido manipulada por las abogadas abortistas, se hizo provida y luego católica (lea aquí su verdadera historia).

Antes de esa sentencia, cada estado podía decidir sus propias leyes de aborto, y si se derogara o reformulara Roe vs. Wade se volvería a esa situación.

Si Biden quiere que el aborto sea un derecho por ley federal para todo EEUU necesitaría convencer a muchos congresistas que no lo van a aceptar: los demócratas tienen una mayoría muy endeble, y aún quedan algunos que no son abortistas. Además, dividiría aún más al país de costa a costa, en un debate nacional, cuando, en realidad, a la industria del aborto tradicionalmente prefiere no llamar demasiado la atención: cuanto más se habla de él, más visible e inquietante resulta.

Pero el gran cambio vendría en verano con el caso Dobbs de Misisipi

Mientras tanto, aunque la ley de Texas molesta mucho a las patronales del aborto, lo que les asusta más es otra ley: la de Misisipi de 2019 (que explicamos con detalle aquí).  Probablemente en verano será examinada por el Tribunal Supremo, que, en teoría, presenta una mayoría de 5 a 4 con simpatías provida.

Se trata del caso Dobbs vs. la Jackson's Women Health Organization. La ley de Misisipi prohíbe la mayoría de los abortos pasadas 15 semanas desde la concepción del nuevo ser humano (permite sólo abortar por "emergencias médicas" y "anormalidad fetal severa").

Si los jueces del Supremo aceptaran la ley de Misisipi, muchos otros estados podrían implantar leyes restrictivas y el aborto casi libre implantado por Roe vs. Wade (y otros aspectos abortistas implantados por el caso Planned Parenthood contra Casey, de 1992) se hundiría en muchas partes del país.

Estados muy abortistas como California, Illinois y Nueva York seguirían en este oscuro negocio, pero la mayor parte del país podría restringirlo hasta estrangular la línea de beneficios que requiere.  

Perspectivas de futuro para el Supremo y la causa provida

Biden está muy incómodo con la actual composición del Tribunal Supremo. Sus 9 jueces lo son de por vida, y hasta que mueren o se retiran no se pueden sustituir por otros más de su agrado. Por eso creó una comisión para estudiar la posibilidad de reestructurar el Supremo, quizá dictaminando que pase a tener 12 o 15 jueces: los nuevos le serían más favorables. Pero es mucho más fácil decirlo que hacerlo, el Congreso tendría mucho que decir y la comisión que estudia el tema se toma su tiempo con parsimonia.

En un análisis de Russell Moore en Christianity Today, se señala que incluso si el caso Dobbs desmontara la extraña anomalía legal que ha sido durante 50 años la norma Roe vs. Wade y su aborto ilimitado por todo el país, aún quedaría mucho que hacer en la lucha provida, por ejemplo frente al reparto de pastillas abortivas a domicilio, y frente a la tolerancia ante el aborto de bebés enfermos.

Habría que convencer a todos, dice, "de una visión en que la vida humana se define no por el poder o la utilidad, sino por la dignidad intrínseca. Eso requeriría de nosotros, los provida, ser coherentes con esa visión, estar dispuestos a romper con nuestras tribus y partidos cuando ellos consideren que hay humanos prescindibles o invisibles". 

Fuente: Religión en Libertad 

domingo, 5 de septiembre de 2021

Santo Evangelio 5 de Septiembre 2021

 


Texto del Evangelio (Mc 7,31-37):

 En aquel tiempo, Jesús se marchó de la región de Tiro y vino de nuevo, por Sidón, al mar de Galilea, atravesando la Decápolis. Le presentan un sordo que, además, hablaba con dificultad, y le ruegan que imponga la mano sobre él. Él, apartándole de la gente, a solas, le metió sus dedos en los oídos y con su saliva le tocó la lengua. Y, levantando los ojos al cielo, dio un gemido, y le dijo: «Effatá», que quiere decir: “¡Ábrete!”. Se abrieron sus oídos y, al instante, se soltó la atadura de su lengua y hablaba correctamente. Jesús les mandó que a nadie se lo contaran. Pero cuanto más se lo prohibía, tanto más ellos lo publicaban. Y se maravillaban sobremanera y decían: «Todo lo ha hecho bien; hace oír a los sordos y hablar a los mudos».



«Le presentan un sordo que, además, hablaba con dificultad, y le ruegan que imponga la mano sobre él»


Pbro. Fernando MIGUENS Dedyn

(Buenos Aires, Argentina)

Hoy, la liturgia nos lleva a la contemplación de la curación de un hombre «sordo que, además, hablaba con dificultad» (Mc 7,32). Como en muchas otras ocasiones (el ciego de Betsaida, el ciego de Jerusalén, etc.), el Señor acompaña el milagro con una serie de gestos externos. Los Padres de la Iglesia ven resaltada en este hecho la participación mediadora de la Humanidad de Cristo en sus milagros. Una mediación que se realiza en una doble dirección: por un lado, el “abajamiento” y la cercanía del Verbo encarnado hacia nosotros (el toque de sus dedos, la profundidad de su mirada, su voz dulce y próxima); por otro lado, el intento de despertar en el hombre la confianza, la fe y la conversión del corazón.

En efecto, las curaciones de los enfermos que Jesús realiza van mucho más allá que el mero paliar el dolor o devolver la salud. Se dirigen a conseguir en los que Él ama la ruptura con la ceguera, la sordera o la inmovilidad anquilosada del espíritu. Y, en último término, una verdadera comunión de fe y de amor.

Al mismo tiempo vemos cómo la reacción agradecida de los receptores del don divino es la de proclamar la misericordia de Dios: «Cuanto más se lo prohibía, tanto más ellos lo publicaban» (Mc 7,36). Dan testimonio del don divino, experimentan con hondura su misericordia y se llenan de una profunda y genuina gratitud.

También para todos nosotros es de una importancia decisiva el sabernos y sentirnos amados por Dios, la certeza de ser objeto de su misericordia infinita. Éste es el gran motor de la generosidad y el amor que Él nos pide. Muchos son los caminos por los que este descubrimiento ha de realizarse en nosotros. A veces será la experiencia intensa y repentina del milagro y, más frecuentemente, el paulatino descubrimiento de que toda nuestra vida es un milagro de amor. En todo caso, es preciso que se den las condiciones de la conciencia de nuestra indigencia, una verdadera humildad y la capacidad de escuchar reflexivamente la voz de Dios.

En una vieja novela, Lucía, protestante, conoció a las «esposas de Cristo»: hoy lo es como dominica



 En una vieja novela, Lucía, protestante, conoció a las «esposas de Cristo»: hoy lo es como dominica

Sor Lucía Marie Dominica de Nashville.

La conversión de Sor Lucía Marie, protestante, de la mano de una antigua novela, le llevó directamente a una de las comunidades de religiosas más florecientes de Estados Unidos: las dominicas de Nashville.

Las dominicas de Nashville son un grupo de religiosas dominicas de la congregación de Santa Cecilia, en Tennessee. Actualmente son más de 300 las hermanas de esta congregación, conocida por la abundancia y juventud de sus vocaciones y sus cantos. Ya acumulan dos álbumes y decenas de himnos.

Sin embargo, no fue ni la música ni la alegría de las hermanas lo que motivó el ingreso de Sor Lucía Marie en el convento de Nashville en 2003. Cuenta en el portal de las dominicas que cuando era protestante, su vida no tenía un rumbo claro su trabajo no le satisfacía.

Un día, casi de casualidad, conoció su fin en la vida: sufrir por Cristo.

Una antigua novela desveló su vocación antes de convertirse

“Comencé a explorar la idea de mi vocación incluso antes de convertirme en católica”, cuenta Sor Lucía. Cuando todavía era protestante, por alguna razón, compró y leyó una antigua novela sobre una monja enfermera durante su primer curso en la universidad en Annapolis.

“Era la primera vez que veía a una monja ser llamada `esposa de Cristo´, y aquella idea me consumió. En aquel libro, el protagonista enfrentaba muchas dificultades por su amor de Dios y su deseo de santidad”.

Para Lucía, que alguien enfrentase el dolor y la dificultad de esa forma le hizo ver la importancia de la santidad, y desde entonces, comenzó a investigar y profundizar en las vidas de los santos y de otras religiosas.

Mirando a la Hostia, supo que era Jesús

“Nunca había escuchado algo así, y la idea me cautivó”, contó a Rome Reports. “Pensé: `¿Qué querrá decir eso de ser la esposa de Cristo? No sé por qué pero me llamó mucho la atención. Creo que lo que realmente quería era amar así a Cristo. Quería que su dolor fuera el mío”.

Sor Lucía comenzó a visitar una capilla de Adoración Perpetua cerca de su casa. Un día, al entrar, vio la Hostia en la custodia y se arrodilló sin saber por qué lo hacía, imitando a todos los demás fieles.

La joven se sentó y miró el interior de la custodia. “Pensé que quizá podría ser una reliquia de un hábito de un santo, hasta que me di cuenta de que lo que estaba mirando era a la Hostia”. Repentinamente, un pensamiento atravesó su cabeza. `Los católicos creen que es Jesús. Es Jesús´. Ese fue el momento de mi conversión”.

Indecisa, no le gustaba su trabajo y pensaba en casarse

Desde entonces, aquella capilla pasó a ser uno de sus destinos habituales y le gustaba rezar ante un crucifijo colgado en la pared. “Un día de Semana Santa, había una mujer llorando y besando las heridas de Nuestro Señor en el crucifijo. ¡Una verdadera María Magdalena delante de mí!”, pensó admirada.

En aquel tiempo, Lucia trabajaba a disgusto como profesora de niños y pensaba que tarde o temprano podría casarse y formar una familia. Tras meses de indecisión y sufrimiento en torno a su futuro, la escena de la mujer ante la cruz motivó que continuase pensando en el significado de ser una esposa de Cristo. “El tiempo me confirmó que esto era lo que deseaba realmente en mi vida”, explica.

“Dios siempre está con nosotros, especialmente en los momentos de sufrimiento. Él está muy presente. A veces creo que en esos momentos lo podemos conocer más, por lo que los considero un verdadero regalo aunque no lo parezcan” explicó en referencia a su tiempo de incertidumbre y angustia.

Puedes escuchar y descargar toda la música de las dominicas de Nashville en su página web. 

Admiraba a Santa Catalina

A partir de entonces, a Lucía le invadió un profundo deseo “de sufrir junto a Cristo, de entristecerme en sus sufrimientos y complacerme en sus alegrías”. Poco después cayó en sus manos una publicación de Edith Stein con la que se sintió profundamente identificada. “Decía que una vez que una persona escuchaba la llamada de Dios, nada más podía satisfacerle”.

Lucia fue recibida en la Iglesia en Pascua. “Durante ese año profundice seriamente en la vida religiosa. Tuve un excelente director espiritual dominico que me animó a fortalecer mi vida de oración”.



"Al asalto del cielo", de Louis de Wohl, la historia de Santa Catalina que enamoró a Sor Lucia Marie. 

La joven compró San Martín de Porres de Giuliana Cavellini y Al Asalto del Cielo, de Louis de Wohl, sobre la vida de Santa Catalina de Siena. Quedó admirada por la santa. “Empecé a rezar más, hacía una hora santa cada día, y sentía que Dios quería que estuviera en la orden de Santa Catalina”, explica.

Ser esposa de Cristo, fuente de su felicidad

“Cuanto más rezaba, más sentía que Dios me estaba llamando al sur”, comenta. “Hice un retiro en la Casa Madre de Santa Cecilia en Nashville, Tennessee, y confirmé mi vocación y atracción por la vida espiritual. Volví un mes después, convencida de que ese era mi hogar, y me aceptaron el Domingo de Ramos”, en 2003.

Trece años después, Sor Lucía Marie afirma que la vida como “esposa de Cristo” “no solo es distinta a lo que esperaba, sino que ha superado todas sus expectativas. Me he dado cuenta de lo importante que es la vida en comunidad, y cada día aprendo del ejemplo de las otras hermanas a ser cada vez más como Nuestra Señora, a ver y a servir a Cristo”.

“La razón por la que soy tan feliz”, explica, “no es porque viva en un entorno tan agradable, por tener acceso a una bonita capilla o incluso porque me cautive la alegría del resto de hermanas. Es porque aprendo cada día a amar más y a ver el mundo con los ojos del cielo. Crecer en virtud y acercarme a Nuestro Señor es mi verdadera alegría”.

Ahora, como dominica, tiene el mismo trabajo que antes, dar clase, pero ahora le apasiona: Para ella, los niños son personas que Dios ha puesto a su cargo para ayudarles. 

Trece años después de su ingreso, Sor Lucía Marie es la esposa de Cristo que durante tanto tiempo quiso ser. “Cuando ofreces tu vida a Dios te sientes libre porque ya no piensas en ti misma. Cuando te olvidas de tus asuntos egoístas, Dios puede ayudarte a convertirte en la persona que has sido llamada a ser”, concluye.


Testimonio de Sor Lucia Marie, monja dominica en Nashville. 

Fuente: Religión en Libertad

sábado, 4 de septiembre de 2021

Santo Evangelio 4 de Septiembre 2021

 


Texto del Evangelio (Lc 6,1-5):

 Sucedió que Jesús cruzaba en sábado por unos sembrados; sus discípulos arrancaban y comían espigas desgranándolas con las manos. Algunos de los fariseos dijeron: «¿Por qué hacéis lo que no es lícito en sábado?». Y Jesús les respondió: «¿Ni siquiera habéis leído lo que hizo David, cuando sintió hambre él y los que le acompañaban, cómo entró en la Casa de Dios, y tomando los panes de la presencia, que no es lícito comer sino sólo a los sacerdotes, comió él y dio a los que le acompañaban?». Y les dijo: «El Hijo del hombre es señor del sábado».



«El Hijo del hombre es señor del sábado»


Fr. Austin Chukwuemeka IHEKWEME

(Ikenanzizi, Nigeria)

Hoy, ante la acusación de los fariseos, Jesús explica el sentido correcto del descanso sabático, invocando un ejemplo del Antiguo Testamento (cf. Dt 23,26): «¿Ni siquiera habéis leído lo que hizo David, (...), y tomando los panes de la presencia, que no es lícito comer sino sólo a los sacerdotes, comió él y dio a los que le acompañaban?» (Lc 6,3-4).

La conducta de David anticipó la doctrina que Cristo enseña en este pasaje. Ya en el Antiguo Testamento, Dios había establecido un orden en los preceptos de la Ley, de modo que los de menor rango ceden ante los principales.

A la luz de esto, se explica que un precepto ceremonial (como el que comentamos) cediese ante un precepto de ley natural. Igualmente, el precepto del sábado no está por encima de las necesidades elementales de subsistencia.

En este pasaje, Cristo enseña cuál era el sentido de la institución divina del sábado: Dios lo había instituido en bien del hombre, para que pudiera descansar y dedicarse con paz y alegría al culto divino. La interpretación de los fariseos había convertido este día en ocasión de angustia y preocupación a causa de la multitud de prescripciones y prohibiciones.

El sábado había sido hecho no sólo para que el hombre descansara, sino también para que diera gloria a Dios: éste es el auténtico sentido de la expresión «el sábado fue hecho para el hombre» (Mc 2,27).

Además, al declararse “señor del sábado” (cf. Lc 6,5), manifiesta abiertamente que Él es el mismo Dios que dio el precepto al pueblo de Israel, afirmando así su divinidad y su poder universal. Por esta razón, puede establecer otras leyes, igual que Yahvé en el Antiguo Testamento. Jesús bien puede llamarse “señor del sábado”, porque es Dios.

Pidámosle ayuda a la Virgen para creer y entender que el sábado pertenece a Dios y es un modo —adaptado a la naturaleza humana— de rendir gloria y honor al Todopoderoso. Como ha escrito San Juan Pablo II, «el descanso es una cosa “sagrada”» y ocasión para «tomar conciencia de que todo es obra de Dios».