lunes, 4 de mayo de 2020

Sin ser católico, quedó impresionado en Torreciudad: poco después enfermó, pero murió convertido


Sin ser católico, quedó impresionado en Torreciudad: poco después enfermó, pero murió convertido

Marco y Beatriz, durante su peregrinación a Torreciudad en 2018

Marco y Beatriz visitaron el santuario mariano de Torreciudad en España en marzo de 2018. Ella era una católica muy devota y él cristiano no católico y además no practicante. Aún así llevaban 32 años casados y 9 hijos. Desde el mismo día que le conoció empezó a rezar por su conversión, pero no fue hasta tres décadas después cuando este itinerario hacia el catolicismo comenzó sin saberlo en este encuentro con la Virgen. Poco después con un cáncer terminal completó este proceso muriendo como católico en septiembre de 2019, y según su esposa, gracias a la Virgen tras aquella peregrinación.

Cari Filii News recoge el testimonio de conversión de Marco: aunque él murió, hubo alegría en la familia por su acercamiento al Señor. 

“Visitamos el santuario de Torreciudad en marzo de 2018. Aparte de la belleza del entorno, a Marco le impactó fuertemente la historia y el sentido del santuario gracias a un amable guía que nos acompañó. A nuestra Madre de Torreciudad le pedí nuevamente por la conversión de Marco”, cuenta Beatriz en la web del santuario.

Igualmente, ella le pidió al guía que les acompañó en aquella visita que cada vez que estuviera delante de la Virgen pidiera por la conversión de su marido. Y así volvió este matrimonio a Chile.

La enfermedad y el inicio de su conversión

Unos meses después la familia sufrió un duro varapalo cuando en enero de 2019 diagnosticaron a Marco un cáncer muy agresivo con un pronóstico muy negativo. Sorprendentemente, relata Beatriz, “después de recibir la noticia, sus primeras palabras fueron de agradecimiento a Dios por la enfermedad, pues así tendría oportunidad de prepararse, y comenzó su proceso de conversión a la fe de la Iglesia Católica”.

Tal y como recuerda, su marido “empezó a ver la vida con una nueva perspectiva pues era consciente de que, en otras circunstancias, habría seguido viviendo de la misma manera. En parte, el temor de no estar preparado para morir le ayudó a avanzar más rápido, especialmente a valorar la relación con Dios: ‘me cambió la vida para bien’, nos dijo”.



En febrero de 2019 Marco fue operado en una clínica de Santiago de Chile, desde la cual se puede ver la cumbre del cerro san Cristóbal coronada por una imagen de la Virgen que domina la ciudad. Antes de entrar al quirófano pidieron a la Virgen por el éxito de la operación.

“Junto a algunos de mis hijos me quedé rezando el Rosario. El médico que lo iba a operar nos vio y con sus manos tomó las mías, diciéndome que me quedara tranquila. Esta primera operación de Marco fue exitosa. En plena recuperación, me pidió que le enseñara a rezar el Rosario. Así empezamos a hacerlo prácticamente todos los días, aunque inicialmente sólo por partes. La familia comenzó a encomendar también la curación a través de la intercesión de don Adolfo Rodríguez, sacerdote en proceso de canonización y que fue amigo de la familia”, relata Beatriz.

Su primera confesión 

Sin embargo, la quimioterapia no estaba funcionando. En este momento, Marco comenzó a tratar en más profundidad con el párroco y por primera vez en su vida se confesó e hizo la procesión de fe en la parroquia en la fiesta de Pentecostés.

“A principios de agosto de 2019, el obispo de la ciudad visitó a Marco en el hospital. Le administró el sacramento de la Confirmación y le impuso el Escapulario del Carmen. Desde ese día Marco cultivó la ilusión de morir un viernes, por la promesa de nuestra Madre de librar del purgatorio y llevar al Cielo, el sábado después de la muerte, a las almas que hubiesen vestido el Escapulario”, explica Beatriz.



En ese tiempo su marido experimentó la necesidad de tener la gracia de Dios para poder enfrentarse a una muerte cada vez más palpable y cercana. Por ello, comulgaba a diario gracias a unas monjas que le llevaban la comunión.

Ya de vuelta en su casa siempre que la salud se lo permitía acudía al Sagrario de la parroquia. Según su esposa, Marco recibió la noticia de que le quedaban pocas semanas de vida con una gran serenidad y paz, como algo natural de la vida humana. Sus últimos días los pasó en su casa, rodeado del cariño de la familia y amigos, despreocupado de sí mismo y atento a que los demás tuvieran un buen pasar. Falleció el viernes 27 de septiembre de 2019.

El favor de la Madre

“En mis 9 hijos quedó una huella imborrable de la humildad de Marco y de cómo se entregó a Dios en su enfermedad: enseñanza de fortaleza, alegría y de la gran oportunidad de ofrecer el dolor muy unido a la Cruz de Cristo. Cultivó fuertemente el temor de Dios”, afirma ahora su viuda.

Beatriz tiene claro que Marco, “a sus 61 años aprendió a vivir bajo la protección de la Virgen. Estamos seguros de que todo lo que la familia rezó por él condujo a lo mejor que podía lograr: decir que sí a Dios. Y así murió, dejándonos una gran esperanza y seguridad de su salvación, y marcándonos claramente el camino hacia el Cielo. Estoy convencida de que nuestra visita a Torreciudad fue decisiva en ese itinerario, y quiero dejar escrito mi testimonio sobre este grandísimo favor de nuestra Madre”.

Publicado originariamente en Cari Filii News

Fuente: Religión en Libertad

domingo, 3 de mayo de 2020

Santo Evangelio 3 de mayo 2020



Día litúrgico: Domingo IV (A) de Pascua


Texto del Evangelio (Jn 10,1-10): En aquel tiempo, dijo Jesús: «En verdad, en verdad os digo: el que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que escala por otro lado, ése es un ladrón y un salteador; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas. A éste le abre el portero, y las ovejas escuchan su voz; y a sus ovejas las llama una por una y las saca fuera. Cuando ha sacado todas las suyas, va delante de ellas, y las ovejas le siguen, porque conocen su voz. Pero no seguirán a un extraño, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños».

Jesús les dijo esta parábola, pero ellos no comprendieron lo que les hablaba. Entonces Jesús les dijo de nuevo: «En verdad, en verdad os digo: yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido delante de mí son ladrones y salteadores; pero las ovejas no les escucharon. Yo soy la puerta; si uno entra por mí, estará a salvo; entrará y saldrá y encontrará pasto. El ladrón no viene más que a robar, matar y destruir. Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia».


«Yo soy la puerta de las ovejas»

P. Pere SUÑER i Puig SJ
(Barcelona, España)

Hoy, en el Evangelio, Jesús usa dos imágenes referidas a sí mismo: Él es el pastor. Y Él es la puerta. Jesús es el buen pastor que conoce a las ovejas. «Las llama una por una» (Jn 10,3). Para Jesús, cada uno de nosotros no es número; tiene con cada uno un contacto personal. El Evangelio no es solamente una doctrina: es la adhesión personal de Jesús con nosotros.

Y no sólo nos conoce personalmente. También personalmente nos ama. “Conocer”, en el Evangelio de san Juan, no significa simplemente un acto del entendimiento, sino un acto de adhesión a la persona conocida. Jesús, pues, nos lleva en su Corazón a cada uno. Nosotros también lo hemos de conocer así. Conocer a Jesús no implica solamente un acto de fe, sino también de caridad, de amor. «Examinaos si conocéis —nos dice san Gregorio Magno, comentando este texto— si le conocéis no por el hecho de creer, sino por el amor». Y el amor se demuestra con las obras.

Jesús es también la puerta. La única puerta. «Si uno entra por mí, estará a salvo» (Jn 10,9). Y poco más allá recalca: «Nadie va al Padre sino por mí» (Jn 14,6). Hoy, un ecumenismo mal entendido hace que algunos se piensen que Jesús es uno de tantos salvadores: Jesús, Buda, Confucio…, Mahoma, ¡qué más da! ¡No! Quien se salve se salvará por Jesucristo, aunque en esta vida no lo sepa. Quien lucha por hacer el bien, lo sepa o no, va por Jesús. Nosotros, por el don de la fe, sí que lo sabemos. Agradezcámoslo. Esforcémonos por atravesar esta puerta, que, si bien es estrecha, Él nos la abre de par en par. Y demos testimonio de que toda nuestra esperanza está puesta en Él.

Con el Covid, muchos curas han puesto un pie en Internet, en vídeos... no perdamos eso, mejoremos»

Emili Marlés da consejos para mejorar las misas online

Con el Covid, muchos curas han puesto un pie en Internet, en vídeos... no perdamos eso, mejoremos»

Emili Marlés da consejos para mejorar las misas online

La desescalada del confinamiento por Covid19 en la Iglesia no debería desmantelar todo lo bueno que ha construido en Internet, en sus redes sociales y en sus comunidades parroquiales. Aún quedan meses de culto restringido por razones de prudencia sanitaria y en España aún no vuelve a ser precepto acudir a misa en domingo.

En 6 semanas, muchos curas en todo el mundo se convirtieron, de forma autodidacta, en "predicadores online" y en pastores de redes... y no deberían dejar de serlo si han visto que tocan corazones y fortalecen a su rebaño. Hay misas online parroquiales con pocos medios y apenas 3 o 4 participantes presenciales que pueden tener más creatividad, calidez y belleza que la misa de algunas televisiones públicas, a menudo atascadas en la rutina y el "siempre lo hacemos así".

Emili Marlés, párroco de Sant Pere d'Octavià (el impresionante monasterio medieval de San Cugat del Vallés, Barcelona) y premio Religion En Libertad en su categoría Ciencia y Fe, es un oteador de tendencias en evangelización. Mira con alegría la explosión de creatividad online de sacerdotes y evangelizadores durante el confinamiento y pide: "No perdamos los que hemos avanzado en Internet, mejoremos".

Mejorar en luz, música, encuadre, difusión

Quien ha puesto un pie en las redes para emitir misas con su móvil, puede y quizá debe ahora dar el paso a emitirlas con buena luz, buena cámara, buen encuadre, atención al parroquiano, mejor música... la desescalada no debería ser un apagón digital en las parroquias, más bien al contrario.

"Incluso sacerdotes con pocos recursos y técnica se han lanzado a hacer vídeos o a la atención por whatsapp y redes. Hay que construir sobre esta creatividad. Yo mismo me he dado cuenta de que mis misas diarias online en confinamiento ¡tienen mejor música que la misa diaria antes del confinamiento! Vamos a plantearnos qué podemos mantener y mejorar", exhorta Marlés.

"Hemos visto fieles de misa dominical, que no eran de misa diaria antes del confinamiento, pero han pasado a ser de misa diaria online", apunta Marlés. "Si una misa parroquial tiene 400 visionados en Youtube, y en casa hay tres o cuatro miembros de la familia detrás de cada visita... ¡es bastante gente!" Y si se multiplica por todas las parroquias del mundo que hacen esa oferta, es todo un fenómeno cultural.

Las audiencias en estas semanas son claras: la gente no entra un segundo a mirar, sino que se mantiene estable durante la transmisión. Tiene su público.

Misas por fallecidos... que puedes reenviar, conservar, revisitar

"Además, para personas alejadas de la Iglesia, Internet y los vídeos se han convertido en su ojo de cerradura para mirar a la liturgia y la misa. Falleció el pariente de un señor, no muy practicante, y ofrecimos la misa online por el fallecido. Dije a este hombre que lamentaba que fuera digital, no presencial. Y me dijo: 'no, si es mejor, se la he enviado por Internet a mis primos en Galicia, así ve toda la familia que rezan por el difunto, es como si pudieran participar desde allí'". Así, gente que quizá no se desplazaría para un funeral o celebración reciben una llamada: "mira esto, reza un poco".

Otro detalle: en la misa online que se ofrece mencionando a un fallecido, unos parientes dijeron que 'esta es una misa que perdura'. Efectivamente, queda ahí en YouTube, y se puede revisitar. ¡Los fieles siempre han hecho vídeos de bodas y confirmaciones, pero no de funerales! Es algo nuevo y apreciado.

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Misa con buena tecnología del siglo XXI en el marco de un hermoso monasterio medieval... pero a los parroquianos de cualquier templo les gusta seguir a sus párrocos y sus misas

Las misas online generan espiritualidad real

Marlés, por supuesto, defiende que la misa presencial y con comunión es lo mejor. Pero cree que la crisis del coronavirus ha demostrado (6 semanas lo han constatado) que las misas y oraciones online generan espiritualidad auténtica y que detrás de sus visionados no hay un mero espectador, sino un fiel que siente que conecta con la acción de Dios.

"La gente ha perseverado en las misas parroquiales online todo este tiempo porque en ellas encuentran a Cristo, notan su presencia. En la misa proclamamos la Palabra, y en esa Palabra también es real la presencia de Cristo. Y oramos unos por otros: eso también es presencia de Cristo. En los combox y cajetillas de Facebook o Youtube las personas dejan sus intenciones de oración. Es oración real, tiene fuerza espiritual, sería triste perderlo", señala Marlés a ReligionEnLibertad.

"Hemos aprendido que parroquia no es 'edificio', sino personas, que 'iglesia' significa convocar, también en las redes. Además, hemos constatado que aunque haya misas en radio y televisión, a muchos parroquianos lo que les gusta es 'su misa', la de su parroquia. Todo eso fortalece a la comunidad parroquial", añade Marlés.

Pasos para ir mejorando: ¡tutoriales!

Ahora, es el momento de mantener lo que funciona y mejorarlo, afirma. Para animar a muchos autodidactas lanza su vídeo 8 puntos para mejorar las misas online.

"Yo empecé con una retransmisión sencilla, con la webcam del ordenador, luego conseguí una cámara buena por Amazon, después aprendimos un programa de streaming de varios planos, etc... yo soy muy fan de los tutoriales, he aprendido mucho con ellos. Podemos hacer vídeos sobre cómo aprovechar más Zoom en la evangelización, como mejorar el streaming en directo, etc..."

Contactar y colaborar con la televisión local

Otra experiencia de Marlés es que vale la pena tener buenas relaciones con la televisión local (que en su caso, Sant Cugat TV, tiene una audiencia potencial de varios cientos de miles de personas). Estas televisiones siempre buscan contenidos que emitir, cosas visuales... y más durante el coronavirus, con tantos actos cancelados.

"Ellos estaban interesados en transmitir nuestra bendición de Ramos desde el campanario, y yo les ofrecí que retransmitieran nuestras misas, y era un 'tú ganas y yo gano', un win-win para todos". Así, la televisión de Sant Cugat anunciaba su cobertura de todos los actos religiosos de Semana Santa.

También es muy bueno que el párroco o su equipo contacte con una empresa de vídeo o de imagen del barrio -mejor si son buenos parroquianos- para que le asesore y le ayude. Siempre puede conseguir un precio "de amigo" si queda contento con la relación y puede recomendarlo a los otros feligreses.

Este es el momento en que sacerdotes, religiosos y laicos pueden aprender a mejorar sus vídeos y conexiones con sus parroquianos, y pensar en formas de aplicar lo aprendido en la pastoral que vendrá. "Es el momento de aprovechar lo aprendido y mejorar, no de volver a quedarnos con lo de siempre", exhorta Emili Marlés.

8 puntos para mejorar tus misas online


Fuente: Religión en Libertad

sábado, 2 de mayo de 2020

Santo Evangelio 2 de mayo 2020



Día litúrgico: Sábado III de Pascua

Texto del Evangelio (Jn 6,60-69): En aquel tiempo, muchos de sus discípulos, al oírle, dijeron: «Es duro este lenguaje. ¿Quién puede escucharlo?». Pero sabiendo Jesús en su interior que sus discípulos murmuraban por esto, les dijo: «¿Esto os escandaliza? ¿Y cuando veáis al Hijo del hombre subir adonde estaba antes?. El espíritu es el que da vida; la carne no sirve para nada. Las palabras que os he dicho son espíritu y son vida. Pero hay entre vosotros algunos que no creen». Porque Jesús sabía desde el principio quiénes eran los que no creían y quién era el que lo iba a entregar. Y decía: «Por esto os he dicho que nadie puede venir a mí si no se lo concede el Padre».

Desde entonces muchos de sus discípulos se volvieron atrás y ya no andaban con Él. Jesús dijo entonces a los Doce: «¿También vosotros queréis marcharos?». Le respondió Simón Pedro: «Señor, ¿a quién vamos a ir? Tú tienes palabras de vida eterna, y nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo de Dios».

«Tú tienes palabras de vida eterna»

Rev. D. Jordi PASCUAL i Bancells
(Salt, Girona, España)

Hoy acabamos de leer en el Evangelio el discurso de Jesús sobre el Pan de Vida, que es Él mismo que se dará a nosotros como alimento para nuestras almas y para nuestra vida cristiana. Y, como suele pasar, hemos contemplado dos reacciones bien distintas, si no opuestas, por parte de quienes le escuchan.

Para algunos, su lenguaje es demasiado duro, incomprensible para su mentalidad cerrada a la Palabra salvadora del Señor, y san Juan dice —con una cierta tristeza— que «desde entonces muchos de sus discípulos se volvieron atrás y ya no andaban con Él» (Jn 6,66). Y el mismo evangelista nos da una pista para entender la actitud de estas personas: no creían, no estaban dispuestas a aceptar las enseñanzas de Jesús, frecuentemente incomprensibles para ellos.

Por otro lado, vemos la reacción de los Apóstoles, representada por san Pedro: «Señor, ¿a quién vamos a ir? Tú tienes palabras de vida eterna, y nosotros creemos» (Jn 6,68-69). No es que los doce sean más listos que los otros, ni tampoco más buenos, ni quizá más expertos en la Biblia; lo que sí son es más sencillos, más confiados, más abiertos al Espíritu, más dóciles. Les sorprendemos de cuando en cuando en las páginas de los evangelios equivocándose, no entendiendo a Jesús, discutiéndose sobre cuál de ellos es el más importante, incluso corrigiendo al Maestro cuando les anuncia su pasión; pero siempre los encontramos a su lado, fieles. Su secreto: le amaban de verdad.

San Agustín lo expresa así: «No dejan huella en el alma las buenas costumbres, sino los buenos amores (...). Esto es en verdad el amor: obedecer y creer a quien se ama». A la luz de este Evangelio nos podemos preguntar: ¿dónde tengo puesto mi amor?, ¿qué fe y qué obediencia tengo en el Señor y en lo que la Iglesia enseña?, ¿qué docilidad, sencillez y confianza vivo con las cosas de Dios?

Misas en España y otros sacramentos durante la «desescalada»: normas y pautas que se deberán seguir

Los obispos han hecho una serie de directrices a aplicar en las misas y otros sacramentos.

Misas en España y otros sacramentos durante la «desescalada»: normas y pautas que se deberán seguir

Los obispos han hecho una serie de directrices a aplicar en las misas y otros sacramentos.

Tras el anuncio del plan de desconfinamiento presentado por el Gobierno, en el que se incluían las iglesias y los cultos públicos en las fases 1 y 2 de la “desescalada”, la Conferencia Episcopal Española ha presentado las medidas de prevención para la celebración de las misas y otros sacramentos durante este proceso: incluye medidas para antes de ingresar en el templo, durante las celebraciones y a la hora de abandonar la iglesia. Igualmente, se prescriben medidas para el resto de sacramentos como el de la Confesión o las exequias por los fallecidos.

Las indicaciones comenzarán a aplicarse desde el lunes 11 de mayo, para que así, en las celebraciones del domingo 17, donde se prevé una mayor asistencia de fieles, haya una evaluación y una experiencia suficiente adquirida de los días anteriores. Además, se pide de manera general el uso de la mascarilla en el interior del templo.

Se recomienda aún la dispensa del precepto dominical

Los obispos españoles, a través de una nota de la Comisión Ejecutiva, explican su deseo de “recuperar progresivamente la normalidad de la vida eclesial”. En esta frase de transición –señalan- “mantenemos la propuesta de dispensar del precepto de participar en la misa dominical y sugerimos a personas de riesgo, mayores y enfermos, que consideren la posibilidad de quedarse en casa y sigan las celebraciones por los medios de comunicación”.

Por otro lado, los obispos piden a los sacerdotes, y a los colaboradores que serán necesarios en las iglesias para este periodo, que “hagan un esfuerzo por facilitar la celebración y la oración, cuidando las medidas organizativas e higiénicas. Las personas que acudan a la iglesia para las celebraciones o para oración personal deben hacerlo siguiendo las pautas y recomendaciones que unimos a esta nota, siempre a expensas de las normas de las autoridades sanitarias”.

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Cada diócesis concretará cada una de las medidas propuestas acorde a su naturaleza y al grado de afectación que el coronavirus haya tenido en ellas. Y porque el coronavirus sigue propagándose, la Conferencia Episcopal aconseja “máxima prudencia” en su aplicación.

En la nota de los obispos se especifican igualmente las tres fases de aplicación de las medidas que han adoptado. Desde el culto sin fieles, como se está produciendo en numerosas diócesis en este momento, hasta la vida pastoral ordinaria que esperan pueda darse en los próximos meses. Estas son las que proponen:

-Fase 0: Mantener la situación actual. Culto sin pueblo. Atención religiosa personalizada poniendo atención especial a los que han perdido a seres queridos. Preparamos en cada diócesis y parroquias las fases siguientes.

-Fase 1: Se permite la asistencia grupal, pero no masiva, a los templos sin superar el tercio del aforo, con eucaristías dominicales y diarias. Dando preferencia al acompañamiento de las familias en su duelo.

-Fase 2: Restablecimiento de los servicios ordinarios y grupales de la acción pastoral con los criterios organizativos y sanitarios –mitad del aforo, higiene, distancia– y medidas que se refieren a continuación.

- Fase 3: Vida pastoral ordinaria que tenga en cuenta las medidas necesarias hasta que haya una solución médica a la enfermedad.

Recomendaciones generales

La Comisión Ejecutiva afirma que al seguir actuando el virus durante esta “desescalada” han decidido prorrogar la dispensa del precepto dominical a quien no pueda acudir al templo, pudiendo ver la misa a través de los medios. “Se invita las personas mayores, enfermas o en situación de riesgo a que valoren  la conveniencia de no salir de sus domicilios”, recuerdan en la nota.

Siguiendo las instrucciones dadas por las autoridades, insisten en que el aforo máximo de los templos deberá ser un tercio en la primera fase y de la mitad en la segunda, respetando siempre las medidas de seguridad. Otras disposiciones generales en este tiempo son las siguientes:

- En las Eucaristías dominicales, allí donde sea necesario y posible, procurar aumentar el número de celebraciones cuando haya mayor afluencia de fieles, a fin de descongestionar los templos.

- Se recomienda que los fieles hagan uso de mascarilla con carácter general

- Las pilas de agua bendita continuarán vacías.

- Las puertas de las iglesias se mantendrán abiertas a la entrada y salida de las celebraciones para no tener que tocar manillas o pomos.


misa

Medidas a tomar a la entrada de la celebración

Los obispos piden que antes de las celebraciones se debe “organizar, con personas responsables, la apertura y cierre las puertas de entrada al templo, la distribución los fieles en el templo, el acceso a la hora de comulgar y  la salida de la iglesia al finalizar, respetando la distancia de seguridad”.

Igualmente, se deberá ofrecer gel hidroalcohólico o algún desinfectante similar, a la entrada y salida de la iglesia.

misa

Medidas a tener en cuenta durante la liturgia

Durante las celebraciones de las misas han decretado estas series de medidas de precaución:

- Evitar los coros en la parroquia: se recomienda mantener un solo cantor o algunas voces individuales y algún instrumento. No habrá hoja de cantos ni se distribuirán pliegos con las lecturas ni cualquier otro objeto o papel.

- El cestillo de la colecta no se pasará durante el ofertorio, sino que el servicio de orden lo ofrecerá a la salida de la misa, siguiendo los criterios de seguridad señalados.

- El cáliz, la patena y los copones estarán cubiertos con  la “palia” durante la plegaria eucarística.

- El sacerdote celebrante desinfectará sus manos al empezar el canon de la misa, y los demás ministros de la comunión antes de distribuirla.

- El saludo de la paz, que es facultativo, se podrá sustituir por un gesto evitando el contacto directo.

- El diálogo individual de la comunión (“El Cuerpo de Cristo”. “Amén”), se pronunciará de forma colectiva después de la respuesta “Señor no soy digno…”, distribuyéndose la Eucaristía en silencio.

- En el caso de que el sacerdote fuera mayor, se establecerán ministros extraordinarios de la Eucaristía para distribuir la comunión.

Medidas a tomar a la salida de las misas

Al concluir las celebraciones, los obispos también recomiendan una serie de pautas para proteger a los fieles y evitar la posible propagación del virus:

-Establecer la salida ordenada de la iglesia evitando agrupaciones de personas en la puerta.

-Desinfección continua del templo, bancos, objetos litúrgicos, etc.

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Indicaciones para la celebración de otros sacramentos

- Confesión: “Además de las medidas generales, se ha de escoger un espacio amplio, mantener la distancia social asegurando la confidencialidad. Tanto el fiel como el confesor deberán llevar mascarilla. Al acabar, se aconseja reiterar la higiene de manos y la limpieza de las superficies”.

- Bautismo: Se recomienda un rito breve. “En la administración del agua bautismal, hágase desde un recipiente al que no retorne el agua utilizada, evitando cualquier tipo de contacto entre los bautizandos. En las unciones se puede utilizar un algodón o bastoncillo de un solo uso, incinerándose al terminar la celebración”.

- Confirmación: En este sacramento se recomienda que “en la crismación se puede utilizar un algodón o bastoncillo, como se ha indicado en el caso del bautismo. Obsérvese la higiene de manos entre cada contacto cuando haya varios confirmandos”.

- Matrimonio: “Los anillos, arras, etc., deberán ser manipulados exclusivamente por los contrayentes. Manténganse la debida prudencia en la firma de los contrayentes y los testigos, así como en la entrega de la documentación correspondiente”.

- Unción de enfermos: Igualmente se pide un rito breve. “En la administración de los óleos puede utilizarse un algodón o bastoncillo como se ha indicado anteriormente. Los sacerdotes muy mayores o enfermos no deberían administrar este sacramento a personas que están infectadas por coronavirus. En todo caso, obsérvense las indicaciones de protección indicadas por las autoridades sanitarias correspondientes”.

- Exequias de difuntos: “Los funerales y las exequias seguirán los mismos criterios de la misa dominical. Aunque sea difícil en esos momentos de dolor, insistir en evitar los gestos de afecto que implican contacto personal y la importancia de mantener distancia de seguridad”.

- Visitas a la Iglesia para la oración o adoración del Santísimo: Para este punto se pide seguir las pautas generales ofrecidas evitando la concentración y señalando los lugares para la oración y la adoración.

Uso de las dependencias parroquiales para reuniones

Los obispos explican que en la segunda fase las reuniones en dependencias parroquiales seguirán las pautas utilizadas para las reuniones culturales previstas por el Ministerio de Sanidad, que consiste en un máximo de 1/3 de aforo en lugares cuyo aforo habitual es de 50 personas, respetando la distancia de seguridad y la utilización de mascarillas.

En la tercera fase el aforo pasa a ser de 1/2 en lugares de un aforo habitual de 50 personas y de 1/3 en lugares de un aforo habitual de 80 personas en las mismas condiciones de distancia y utilización de mascarillas.

Puede consultar aquí el documento completo de la Conferencia Episcopal

Fuente -Religión en Libertad

viernes, 1 de mayo de 2020

Santo Evangelio 1 de mayo 2020



Día litúrgico: Viernes III de Pascua



Texto del Evangelio (Jn 6,52-59): En aquel tiempo, los judíos se pusieron a discutir entre sí y decían: «¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?». Jesús les dijo: «En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre, y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo le resucitaré el último día. Porque mi carne es verdadera comida y mi sangre verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí, y yo en él. Lo mismo que el Padre, que vive, me ha enviado y yo vivo por el Padre, también el que me coma vivirá por mí. Este es el pan bajado del cielo; no como el que comieron vuestros padres, y murieron; el que coma este pan vivirá para siempre». Esto lo dijo enseñando en la sinagoga, en Cafarnaúm.


«En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre, y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros»

Rev. D. Àngel CALDAS i Bosch
(Salt, Girona, España)

Hoy, Jesús hace tres afirmaciones capitales, como son: que se ha de comer la carne del Hijo del hombre y beber su sangre; que si no se comulga no se puede tener vida; y que esta vida es la vida eterna y es la condición para la resurrección (cf. Jn 6,53.58). No hay nada en el Evangelio tan claro, tan rotundo y tan definitivo como estas afirmaciones de Jesús.

No siempre los católicos estamos a la altura de lo que merece la Eucaristía: a veces se pretende “vivir” sin las condiciones de vida señaladas por Jesús y, sin embargo, como ha escrito San Juan Pablo II, «la Eucaristía es un don demasiado grande para admitir ambigüedades y reducciones».

“Comer para vivir”: comer la carne del Hijo del hombre para vivir como el Hijo del hombre. Este comer se llama “comunión”. Es un “comer”, y decimos “comer” para que quede clara la necesidad de la asimilación, de la identificación con Jesús. Se comulga para mantener la unión: para pensar como Él, para hablar como Él, para amar como Él. A los cristianos nos hacía falta la encíclica eucarística de Juan Pablo II, La Iglesia vive de la Eucaristía. Es una encíclica apasionada: es “fuego” porque la Eucaristía es ardiente.

«Vivamente he deseado comer esta Pascua con vosotros antes de padecer» (Lc 22,15), decía Jesús al atardecer del Jueves Santo. Hemos de recuperar el fervor eucarístico. Ninguna otra religión tiene una iniciativa semejante. Es Dios que baja hasta el corazón del hombre para establecer ahí una relación misteriosa de amor. Y desde ahí se construye la Iglesia y se toma parte en el dinamismo apostólico y eclesial de la Eucaristía.

Estamos tocando la entraña misma del misterio, como Tomás, que palpaba las heridas de Cristo resucitado. Los cristianos tendremos que revisar nuestra fidelidad al hecho eucarístico, tal como Cristo lo ha revelado y la Iglesia nos lo propone. Y tenemos que volver a vivir la “ternura” hacia la Eucaristía: genuflexiones pausadas y bien hechas, incremento del número de comuniones espirituales... Y, a partir de la Eucaristía, los hombres nos aparecerán sagrados, tal como son. Y les serviremos con una renovada ternura.

Wojtyla, la investigación»: hablan los testigos de lo que hizo... y lo que sigue haciendo hoy

Juan Pablo II, desde el Cielo, sigue actuando en la vida de mucha gente... con sus enseñanzas, y con su intercesión celestial

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Juan Pablo II, desde el Cielo, sigue actuando en la vida de mucha gente... con sus enseñanzas, y con su intercesión celestial

Los jóvenes que hoy tienen 20 o 21 años tenían 5 o 6 cuando murió Juan Pablo II. No iban ni a catequesis de Primera Comunión, su Papa de la infancia fue Benedicto XVI. Los de 30 años aún lo recuerdan como el Papa de su infancia y "Papa de los jóvenes", pero para los veinteañeros es historia antigua.

Esto nos puede asombrar a los que somos algo más mayores: hay ya una generación de católicos adultos, que libremente van a misa, a cursillos prematrimoniales, a grupos de apostolado provida o social, y que oyen hablar de Juan Pablo II como quien oye citar a León XIII, una voz de "otra época", época del comunismo, la guerra fría, incluso la Caída del Muro, todo eso tan antiguo. Todo lo de antes del smartphone es antiguo.

Y sin embargo, hablar de Juan Pablo II no es hablar de historia: él sigue actuando en multitud de personas, a menudo a través de sus enseñanzas y palabras, pero también a través de su intercesión desde el cielo.

Wojtyla, el nuevo documental lanzado por el equipo de José María Zavala, puede presentar su figura a través de la voz de numerosos testimonios que lo conocieron de cerca, en Polonia, Roma y España, no tanto para el recuerdo agradecido de quienes lo trataron, como para esa nueva generación que necesita que se lo presenten en su relevancia, cercanía y poder intercesor. El documental, de una hora y cuarto, de ritmo ágil y apoyado por la música, adecuada y envolvente de Javier de la Cruz, trata de recoger la vida grande de un hombre grande.

El atentado y la cruz

La película se inicia con el atentado de Alí Agca. Su biógrafo, Slawomir Oder, comenta que la ambulancia que lo llevó la había bendecido él el día anterior. El cardenal Dziwisz, que estaba con él durante el tiroteo, recuerda que mientras sangraba "rezaba, ofrecía su dolor por el mundo. Yo le administré la unción de los enfermos". La camiseta que llevaba ese día, ensangrentada -perdió 3 cuartas partes de su sangre, dice Dziwisz- fue rescatada de un cubo de basura del hospital por una enfermera. Hoy es una reliquia que impresiona.

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El cardenal Dziwisz, con el equipo del documental: fue muchos años ayudante personal de Juan Pablo II y le dio la extrema unción al Papa que había perdido tres cuartas partes de su sangre en el atentado

El primer tema que se presenta es el más complicado: la cruz. Él ofrecía su sufrimiento por el mundo, pero muchos ofrecían su dolor por el Papa, incluyendo a Madre Esperanza, la mística italiana, o al mismo padre del director, también en quirófano ese día.

Esa cruz la empezó a vivir el pequeño Karol de niño, cuando perdió a su madre, después a su hermano, y a su padre cuando ya tenía 20 años. Su madre lo había entregado a la Virgen del Calvario, un signo de su intimidad con la cruz. "Juan Pablo II enseñó que el sufrimiento tiene sentido y al final de sus días, ya enfermo y debilitado, nunca se quejó", constata Dziwisz.

Juan Pablo II, hombre de oración

El segundo rasgo que se nos presenta es la intensidad de su oración. Es algo difícil de capturar en imágenes y el documental se apoya en los testigos. La periodista Valentina Alazraki recuerda que lo vio rezar en su capilla varias veces y quedó impresionada. Quien era su asistente, el cardenal Dziwisz, señala que en su oración personal el Papa "incluso cantaba, y hablaba con Jesús". Muchas veces se le vio rezando estirado en el suelo, brazos en cruz. Ya lo había hecho de joven, en la Segunda Guerra Mundial.

Hombre de amistad y amigo del humor

La película recoge a continuación escenas en las que el Papa se ríe con payasos, y testimonios de quienes le recuerdan bromear. "Para saber mi salud leo lo que ustedes publican", les decía a los periodistas. Nos explican que le gustaban las canciones populares polacas, que cantaba gustoso con las masas.

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Karol Wojtyla, de excursión con sus discípulos y estudiantes en Polonia: mantuvo sus amistades vivas incluso cuando pasó a Roma como Pontífice

Y aparecen algunos amigos y discípulos suyos. Una de ellas, que fue de excursión con él y otros jóvenes en kayak en 1978, justo antes de ser designado pontífice, detalla que siempre mantuvo el contacto con sus amigos y los jóvenes a los que había formado con acampadas y escaladas en la Polonia comunista. En el campo había más libertad y los espías comunistas no podían seguirles tan de cerca.

Intentos de asesinato y décadas siendo espiado

El documental también enumera los intentos de asesinato previos al de Alí Agca, que fueron al menos 3: un intento de bomba en México, un cura trastornado con arma blanca en Fátima, un intento con bombas en Karachi... los servicios secretos británicos incluso aseguraron que alguien intentó matarle con un paraguas envenenado.

Los que le vigilaron desde que era un simple sacerdote profesor fueron los servicios secretos de la Polonia comunista. Hay 100 carpetas en sus archivos en Polonia que hablan de él. Siendo profesor, los agentes del régimen anotaban, preocupados, que congeniaba con los jóvenes y les daba "ideas religiosas". Más tarde, como obispo, veían que era un "gran organizador". Los archivos muestran que querían saber quién le preparaba la ropa, qué costumbres tenía, todo... Se le pusieron micros en sus estancias, se le fotografió miles de veces. Durante 20 años los agentes intentaron -sin éxito- atribuirle un romance con una viuda pobre a la que ayudaba.

Juan Pablo II contra el demonio

El cardenal Dziwisz señala que fue testigo personal de cómo Juan Pablo II participó en dos exorcismos. Uno, explica, fue con una madre de familia joven, de 26 años, que incluso sin verlo, sólo al acercarse él por el edificio, ya reaccionó con violencia. La periodista Alazraki cuenta con declaraciones del ya difunto exorcista Gabriel Amorth que le vio atender a una (probable) posesa justo después de una de sus audiencias de los miércoles.

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Javier Luzón, en su tarea como exorcista, ha recurrido a la intercesión de Juan Pablo II y nota sus efectos

Javier Luzón, que durante años ha sido exorcista de la diócesis de Madrid, lleva en su estola una reliquia de Juan Pablo II y da testimonio de que cuando se menciona su intercesión en exorcismos "la persona afectada se retuerce especialmente".

Juan Pablo II, Papa de la Familia

El documental no entra en las encíclicas que promulgó el Papa, su estrategia diplomática o las entidades que alabó y apoyó. Es todo él testimonial. Shawn Carney, impulsor de 40 Días por la Vida, explica que se hizo provida, de adolescente, cuando vio a Juan Pablo II hablar con firmeza al presidente Clinton y decirle que el nivel de un país se mide por su trato a los más vulnerables, incluyendo los niños por nacer.

José Calderero, periodista de Alfa y Omega, explica que su bebé, según los médicos, debía nacer con gravísimas deformidades en órganos internos, y los médicos les ofrecieron abortar. Él y su esposa, aferrados a una estampa con reliquias del Papa, ya canonizado, "imponiendo las manos en la tripa", rezaron por el bebé, que nació con sólo un problema de riñón y hoy es un niño sano y feliz,

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El periodista José Calderero, su esposa y el bebé que
los médicos proponían abortar... ellos rezaron pidiendo
la intercesión de Juan Pablo II

Milagros y sanaciones

El milagro que permitió canonizar a Juan Pablo II en 2014 fue la curación de Floribeth Mora, de Costa Rica, que sufría un aneurisma cerebral. El postulador, Slawomir Oder, explica que ella se quedó dormida viendo un reportaje sobre su beatificación. Se desveló y escuhcó una voz con la famosa frase del Papa: "No tengas miedo". Empezó a hacer vida normal asombrando a los médicos, que la estudiaron y constataron una "restitución íntegra" en el cerebro de esta madre y abuela. "Es como si le creciera una pierna a un amputado", compara Oder.

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El director, J.M.Zavala, con el padre Oder, que como postulador de la causa de canonización de Juan Pablo II ha leído infinidad de testimonios de gracias, milagros y curaciones atribuidas a él

Ante las cámaras habla Loreto Camacho, explicando la gracia que ella recibió en 2007. Con los pulmones encharcados, debía operarla con riesgo de muerte. "Vi un túnel con luz al fondo, yo rezaba a Juan Pablo II y decía 'es que no me tengo que morir'; y los médicos, ya en quirófano, dijeron: eh, esta niña está bien, no hay que operarla".

El Padre Doñoro, misionero español en el Amazonas que cuida a muchos niños en su Hogar Nazaret, recuerda que unos mafiosos le rodearon en Puerto Maldonado y le estaban dando una paliza con intención de matarlo. "Yo oré a Juan Pablo II y no sé qué pasó que me dejaron vivo y salieron corriendo". Doñoro siempre lleva una pequeña reliquia del Papa en su casulla.

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El padre Doñoro, misionero, atrajo la atención de las mafias del Amazonas... Juan Pablo II le ayudó

La mirada del Papa

Varios testimonios demuestran que su mirada era muy especial, y cada persona que se encontraba con ella sentía que le miraba a él. Hay gente que se convertía al visitarlo en audiencias. Tenía una presencia especial, una cercanía humana pero a la vez, para muchos, traslucía la mirada de Dios.

El documental durante casi una hora y cuarto deja hablar a los numerosos testigos. Sólo al final le deja hablar a él, a su protagonista, el Papa, en uno de sus discursos en español de sus primeros viajes a España, llenos de fuerza, con una oratoria potente, con énfasis y silencios de declamación intensa.

"Sí a Dios, sí a Jesucristo, sí a la Iglesia, sí a la fe y el compromiso que encierra, sí al respeto de la libertad y dignidad y derechos de la persona; sí a la esperanza", truena su voz.

Y para finalizar, ante la imagen del Cristo de la Divina Misericordia, su leit-motiv, en su voz, en español, rotundo: "No tengáis miedo de mirarlo a Él, mirad al Señor y observaréis el rostro de Dios".

El espectador del documental Wojtyla, por distanciado que sea, no podrá sino admitir, ante tantos testigos transformados, que fue un hombre que tenía, como mínimo, algo especial.

Wojtyla, la investigación, se estrena online el 8 de mayo; puede verse AQUÍ

Fuente: Religión en Libertad