lunes, 27 de enero de 2020

Santo Evangelio 27 de Enero 2020



Día litúrgico: Lunes III del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Mc 3,22-30): En aquel tiempo, los escribas que habían bajado de Jerusalén decían: «Está poseído por Beelzebul» y «por el príncipe de los demonios expulsa los demonios». Entonces Jesús, llamándoles junto a sí, les decía en parábolas: «¿Cómo puede Satanás expulsar a Satanás? Si un reino está dividido contra sí mismo, ese reino no puede subsistir. Si una casa está dividida contra sí misma, esa casa no podrá subsistir. Y si Satanás se ha alzado contra sí mismo y está dividido, no puede subsistir, pues ha llegado su fin. Pero nadie puede entrar en la casa del fuerte y saquear su ajuar, si no ata primero al fuerte; entonces podrá saquear su casa. Yo os aseguro que se perdonará todo a los hijos de los hombres, los pecados y las blasfemias, por muchas que éstas sean. Pero el que blasfeme contra el Espíritu Santo, no tendrá perdón nunca, antes bien, será reo de pecado eterno». Es que decían: «Está poseído por un espíritu inmundo».


«El que blasfeme contra el Espíritu Santo, no tendrá perdón nunca»

Rev. D. Vicenç GUINOT i Gómez
(Sant Feliu de Llobregat, España)

Hoy, al leer el Evangelio del día, uno no sale de su asombro —“alucina”, como se dice en el lenguaje de la calle—. «Los escribas que habían bajado de Jerusalén» ven la compasión de Jesús por las gentes y su poder que obra en favor de los oprimidos, y —a pesar de todo— le dicen que «está poseído por Beelzebul» y «por el príncipe de los demonios expulsa los demonios» (Mc 3,22). Realmente uno queda sorprendido de hasta dónde pueden llegar la ceguera y la malicia humanas, en este caso de unos letrados. Tienen delante la Bondad en persona, Jesús, el humilde de corazón, el único Inocente y no se enteran. Se supone que ellos son los entendidos, los que conocen las cosas de Dios para ayudar al pueblo, y resulta que no sólo no lo reconocen sino que lo acusan de diabólico.

Con este panorama es como para darse media vuelta y decir: «¡Ahí os quedáis!». Pero el Señor sufre con paciencia ese juicio temerario sobre su persona. Como ha afirmado San Juan Pablo II, Él «es un testimonio insuperable de amor paciente y de humilde mansedumbre». Su condescendencia sin límites le lleva, incluso, a tratar de remover sus corazones argumentándoles con parábolas y consideraciones razonables. Aunque, al final, advierte con su autoridad divina que esa cerrazón de corazón, que es rebeldía ante el Espíritu Santo, quedará sin perdón (cf. Mc 3,29). Y no porque Dios no quiera perdonar, sino porque para ser perdonado, primero, uno ha de reconocer su pecado.

Como anunció el Maestro, es larga la lista de discípulos que también han sufrido la incomprensión cuando obraban con toda la buena intención. Pensemos, por ejemplo, en santa Teresa de Jesús cuando intentaba llevar a más perfección a sus hermanas.

No nos extrañe, por tanto, si en nuestro caminar aparecen esas contradicciones. Serán indicio de que vamos por buen camino. Recemos por esas personas y pidamos al Señor que nos dé aguante.

Despedido de su periódico por insistir en que solo hay dos sexos y defender el pin parental

Jon Caldara es un activista libertario y se niega a utilizar el lenguaje políticamente correcto.

Despedido de su periódico por insistir en que solo hay dos sexos y defender el pin parental

Jon Caldara es un activista libertario y se niega a utilizar el lenguaje políticamente correcto.

Jon Caldara es el actual presidente del Independence Institute, un think tank libertario fundado en 1985 en Colorado (Estados Unidos). Y era, hasta hace una semana y desde 2016, uno de los columnistas estrella del Denver Post.

Pero ha sido despedido a raíz de la crónica que escribió el 18 de enero denunciando la falta de transparencia de los demócratas en el ámbito educativo, en el que están sometidos a la agenda LGTB. Y Caldara defendía una propuesta republicana muy similar a la que en España se ha denominado"pin parental": la obligación del colegio de informar a los padres de los contenidos, materiales y personal de las actividades extracurriculares impartidas en horario lectivo, y de solicitar su autorización.

"Los demócratas no quieren transparencia educativa cuando se trata de convencer a tu hijo de que existen más de dos sexos, incluso contra tu voluntad", afirmaba Caldara. En efecto, el año anterior aprobaron una ley "orwelliana" que, "en la línea del estilo contrario a la libertad de expresión que ahora ha hecho suyo la izquierda, prohíbe toda discusión en la que se utilicen 'estereotipos de género' o cualquier expresión que la nueva oficina de vigilancia formada por activistas LGBT considere 'estigmatizante'". Y "por si no te habías dado cuenta", añade, "casi todo resulta estigmatizante para los perpetuamente ofendidos, dispuestos a saltar a la mínima".

"No es sorprendente que algunos padres quieran retirar a sus hijos de esas sesiones escolares de 'comprensión de la sexualidad humana'", algunas de las cuales generaron polémica el año pasado: desde los ositos transgénero aleccionando a los niños sobre cómo utilizar los pronombres adecuados, a Coro de la Comunidad Trans interpretando para los alumnos una canción sobre un cuervo transgénero.

Para facultar a los padres a conocer con anticipación y, en su caso, excluir a sus hijos de ese adoctrinamiento, los republicanos introdujeron una proposición de ley pidiendo "solo un poquito de transparencia para ayudar a los padres a tomar una decisión informada... La ley exige al colegio enviar un e-mail a los padres informándoles de cuándo tendrá lugar la sesión y facilitándoles el contenido y los materiales para que los examinen antes de tomar una decisión. Eso es todo. Simple transparencia para informar y empoderar a los padres".

Caldara denunciaba que ese proyecto de ley iba a ser fulminado por la mayoría demócrata, "lo que te hace preguntarte lo orgulloso que está el poder legislativo de sus nuevas órdenes progresistas, que tiene que ocultárselas a los padres manteniéndolas en la oscuridad".

Tras escibir esta crónica, Caldara fue despedido por considerarse su lenguaje "demasiado insensible". Y "sí, lo es", reconoce el periodista al explicarlo en su perfil de Facebook, porque él no utiliza "el lenguaje al que hoy obligan los medios, arrastrados por las políticas victimocéntricas y de identidad". Se niega a empezar la orwelliana neolengua "ordenada por los perpetuamente ofendidos".

Caldara hace una denuncia muy precisa: "Si los conservadores y los libertarios quieren tener voz en los medios sistémicos [mainstream], tiene que utilizar el lenguaje de sus oponentes ideológicos. Es decir, no pueden tener su propia voz".


Tabaco, armas y cerveza: autoparodia políticamente incorrecta de Jon Caldara.

Es este atentado a la libertad de expresión el que el Jon no está dispuesto a aceptar. Y eso que, como la mayoría de los libertarios, está a favor del matrimonio entre personas del mismo sexo y de los llamados "derechos" de las personas transgénero. Pero "obligarnos a utilizar pronombres inapropiados, forzarnos a enseñar a nuestros hijos que hay más de dos sexos, o a no llamar 'hombre vestido de mujer' a un hombre vestido de mujer, viola nuestra libertad de expresión".

Dicho de otra forma: "Tú no puedes elegir mis palabras". Sin embargo, la realidad es que "nuestras palabras las decide ahora la prensa, y las palabras que usan nuestros hijos les son impuestas en la escuela"

"Hubo un tiempo", lamenta, "en el que los progresistas en la prensa luchaban duro para proteger la libertad de expresión. Ahora luchan duro para ordenar a los demás cómo hay que hablar, por si alguien puede ofenderse o ver sus sentimientos heridos".

Y concluye: "Creo que la razón por lo que mucha gente desconfía de las noticias de los medios es por su carencia de diversidad intelectual... La asfixia de las voces conservadoras y libertarias ha hecho crecer el hastío hacia lo políticamente correcto hasta el punto de que alguien que habla tan vilmente como Donald Trump se convierta en presidente. Y es por lo que creo que será reelegido. Gracias, medios. Vuestra intolerancia le ha creado".

Fuente: Religión en Libertad

domingo, 26 de enero de 2020

Santo Evangelio 26 de Enero 2020



Día litúrgico: Domingo III (A) del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Mt 4,12-23): Cuando oyó que Juan había sido entregado, se retiró a Galilea. Y dejando Nazaret, vino a residir en Cafarnaúm junto al mar, en el término de Zabulón y Neftalí; para que se cumpliera el oráculo del profeta Isaías: «¡Tierra de Zabulón, tierra de Neftalí, camino del mar, allende el Jordán, Galilea de los gentiles! El pueblo que habitaba en tinieblas ha visto una gran luz; a los que habitaban en paraje de sombras de muerte una luz les ha amanecido». Desde entonces comenzó Jesús a predicar y decir: «Convertíos, porque el Reino de los Cielos ha llegado».

Caminando por la ribera del mar de Galilea vio a dos hermanos, Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés, echando la red en el mar, pues eran pescadores, y les dice: «Venid conmigo, y os haré pescadores de hombres». Y ellos al instante, dejando las redes, le siguieron. Caminando adelante, vio a otros dos hermanos, Santiago el de Zebedeo y su hermano Juan, que estaban en la barca con su padre Zebedeo arreglando sus redes; y los llamó. Y ellos al instante, dejando la barca y a su padre, le siguieron. Recorría Jesús toda Galilea, enseñando en sus sinagogas, proclamando la Buena Nueva del Reino y curando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.


«Recorría Jesús toda Galilea»

Rev. D. Josep RIBOT i Margarit
(Tarragona, España)

Hoy, Jesús nos da una lección de “santa prudencia”, perfectamente compatible con la audacia y la valentía. En efecto, Él —que no teme proclamar la verdad— decide retirarse, al conocer que —tal como ya habían hecho con Juan Bautista— sus enemigos quieren matarlo a Él: «Sal y vete de aquí, porque Herodes quiere matarte» (Lc 13,31). —Si a quien pasó haciendo el bien, sus detractores intentaron dañarle, no te extrañe que también tú sufras persecuciones, como nos anunció el Señor.

«Cuando oyó que Juan había sido entregado, se retiró a Galilea» (Mt 4,12). Sería imprudente desafiar los peligros sin un motivo proporcionado. Solamente en la oración discernimos cuándo el silencio o inactividad —dejar pasar el tiempo— son síntomas de sabiduría, o de cobardía y falta de fortaleza. La paciencia, ciencia de la paz, ayuda a decidir con serenidad en los momentos difíciles, si no perdemos la visión sobrenatural.

«Recorría Jesús toda Galilea, enseñando en sus sinagogas, proclamando la Buena Nueva del Reino y curando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo» (Mt 4,23). Ni las amenazas, ni el miedo al qué dirán o las posibles críticas pueden retraernos de hacer el bien. Quienes estamos llamados a ser sal y luz, operadores del bien y de la verdad, no podemos ceder ante el chantaje de la amenaza, que tantas veces no pasará de ser un peligro hipotético o meramente verbal.

Decididos, audaces, sin buscar excusas para postergar la acción apostólica para “después”. Dicen que «el “después” es el adverbio de los vencidos». Por eso, san Josemaría recomendaba «una receta eficaz para tu espíritu apostólico: planes concretos, no de sábado a sábado, sino de hoy a mañana (...)».

Cumplir la voluntad de Dios, ser justos en cualquier ambiente, y seguir el dictamen de la conciencia bien formada exige una fortaleza que hemos de pedir para todos, porque el peligro de la cobardía es grande. Pidamos a nuestra Madre del Cielo que nos ayude a cumplir siempre y en todo la voluntad de Dios, imitando su fortaleza al pie de la Cruz.

Don Tiso: uno de los 130 sacerdotes mártires de los comunistas italianos en dos años de postguerra

Don Tiso, junto con un grupo de niñas de Primera Comunión.

Don Tiso: uno de los 130 sacerdotes mártires de los comunistas italianos en dos años de postguerra

Don Tiso, junto con un grupo de niñas de Primera Comunión.

En la pugna por hacerse con el poder en los primeros meses tras la Segunda Guerra Mundial, los comunistas italianos asesinaron a 130 sacerdotes. Un plan sistemático de eliminación de adversarios, similar a los aplicados en la Unión Soviética en 1917 o en España en 1936, que no incluyó solo a eclesiásticos, pero en el que estuvo muy presente el odium fidei [odio a la fe] característico del martirio. Solo él explica la muerte cruel, por ejemplo, de un seminarista de 14 años, Rolando Rivi, el llamado "mártir de la sotana", beatificado por Francisco en 2013. Solo en las últimas décadas, a raíz de la denuncia en 1990 del comunista Otello Montanari, esa historia criminal está saliendo a la luz, incluso con alguna película que la izquierda intentó boicotear, como La sangre de los vencidos (2008) o El secreto de Italia (2015).

Recientemente ha sido recordada la historia de uno de esos sacerdotes, Don Tiso Galletti. Fue asesinado delante de su hermano, sepultado en el fango y olvidado en un municipio de Imola. La Justicia reconoció que si no hubiera sido sacerdote, los partisanos nunca le habrían asesinado. Un mártir que hay que proclamar, como reclama Andrea Zambrano en Il Timone:

Don Tiso, un mártir redescubierto

Una "estampita" fechada 1975 conmemora a tres sacerdotes asesinados, con la guerra ya acabada, en los campos cerca de Conselice, en la diócesis de Imola. El texto dice: "Pastores desaparecidos trágicamente". Alguien, muchos años después, añadió a mano, corrigiendo el texto y concretando: "Asesinados". Fue el destino común de muchos pastores asesinados por los partisanos rojos en el Triángulo de la muerte entre 1944 y 1946, destino que ha atravesado la historia de la Guerra civil italiana. También la Iglesia tuvo que lidiar con esta cortina de humo y dulcificar, a menudo, el recuerdo de estos mártires definiéndolos "muertos en circunstancias trágicas"; la realidad, en cambio, es que no sólo las memorias, sino también las sentencias de los tribunales de los años 50 afirmaron la naturaleza asesina de estas muertes.

Un mártir olvidado

Don Tiso Galletti es uno de esos sacerdotes, y su naturaleza de mártir ha sido sacada del olvido y del silencio gracias a la enorme obra de reconciliación deseada por el obispo de Imola, Tommaso Ghirelli [2002-2019], que ha apoyado la recuperación de esas historias antiguas para que puedan resplandecer por lo que son: historias de martirio. Tras la primera fase de olvido, común a todos los sacerdotes asesinado por los gapistas [Gruppi di Azione Patriottica] comunistas, grupos incontrolados y orquestados por un Partido Comunista Italiano (PCI) que ya no era clandestino, se pasó, en los años 80 y 90, a la recuperación de un tímida memoria que permitiera, por lo menos, llamar a las cosas con su nombre: asesinados. Ahora, con la muerte de los últimos testigos de esa terrible época, se puede iniciar la tercera fase, la del reconocimiento del odium fidei, para que se pueda reconocer el martirio por odio a la fe de estos sacerdotes, que por el momento sólo se ha concedido, en Italia, al beato Rolando Rivi, mientras que en España y en México a innumerables sacerdotes asesinados en la Guerra Civil.


En Imola se ha publicado un texto precioso, Don Tiso Galletti, vita e morte di un parroco di Spazzate Sassatelli in Diocesi di Imola, escrito por Andrea Ferri, subdirector del Archivo diocesano y director del semanario diocesano. Ferri nos descubre a un auténtico mártir de la fe gracias a la reconstrucción que hace de toda su vida, pero también gracias a la publicación de los documentos procesales, la naturaleza criminal de su muerte y el largo recorrido de reconocimiento de su martirio por parte de la comunidad civil de la zona.

Asesinado delante de la casa parroquial

Don Tiso fue asesinado delante de la casa parroquial de Spazzate Sassateli, municipio de Imola, el 9 de mayo de 1945. La guerra había concluido unas semanas antes, pero el clima que se respiraba en la región de Romaña era atroz. El PCI, que había salido de la clandestinidad, organizó los Grupos de Vigilancia Democrática con el fin de llevar a cabo venganzas privadas y arreglos de cuentas ante la inminente revolución bolchevique. Lo hizo utilizando las estructuras y el equipamiento que habían quedado en desuso tras la guerra partisana: armas no entregadas y gapistas que seguían adelante con su guerra personal. Esa noche fueron asesinadas otras tres personas. Una motocicleta de la muerte daba vueltas sin que nadie la molestase; se detenía ante la persona elegida, sacaba un listado mecanografiado con el nombre y la dirección de la víctima y la mataban a balazos. Don Tiso fue asesinado delante de su hermano y su cuñada. Y el modo de matarle fue igual al utilizado un año más tarde con don Umberto Pessina, en Correggio, último mártir de una estela infinita de sacerdotes asesinados.


Sólo unos pocos familiares lloraron su muerte. El cuerpo permaneció en su casa, oculto, y durante el funeral pareció que hubiera sonado el toque de queda en el pueblo: nadie se presentó a las exequias.

Ferri, en el libro, relata la omertà y las tergiversaciones que siguieron a este delito, las investigaciones insuficientes de los carabinieri, el muro de calumnias según el cual -otro hecho constante que se repetirá con otros consagrados- los sacerdotes eran, en realidad, espías fascistas.

Las calumnias y el honor

Al cabo de pocos años, la memoria de don Tiso estaba totalmente enfangada y su recuerdo era nulo. Fue entonces cuando su tía, que lo había criado tras la muerte de sus padres, tomó la decisión de dirigirse a la jefatura de la policía porque estaba harta de las voces sobre su sobrino.

Se iniciaron las investigaciones; algo, en realidad, nada difícil puesto que se sabía quienes habían sido los asesinos, muchachos de la zona, gapistas protegidos por el PCI. Luego, un juicio rápido, confirmado en los Tribunales de Apelación y Casación respectivamente, con la condena de los tres asesinos. Y, junto con la condena, la amnistía de Togliatti: los asesinos no pasaron ni un sólo día en la cárcel, y se trasladaron a otro lugar para cambiar de aires. A mediados de los años 50, concluido el proceso, los reflectores se apagaron definitivamente sobre Don Tiso.


En primer término, Palmiro Togliatti, ciudadano soviético desde 1930, secretario general del Partido Comunista Italiano durante dos periodos y hasta su muerte (1926-1934 y 1938-1964). Fue ministro de Justicia entre 1945 y 1946 en el gobierno del democristiano Alcide De Gasperi (en la foto, en segundo plano).

Su recuerdo se convierte en una cosa casi exclusivamente privada y, como hemos visto por la estampita impresa en ocasión del treinta aniversario de su muerte, la verdad es minimizada. Hasta que, a mediados de los años 2000, con el proyecto de Memoria condivisa [Memoria compartida], el obispo fomenta la recuperación de estas historias. Ferri buscó las actas procesales, y los encontró justamente en el único sitio en el que no pensaba que estarían: "Casi por una némesis histórica", explica a Il Timone, "encontré en el Instituto Histórico Parri  el fondo que el abogado defensor de esos partisanos había dejado como legado. Y, entre la gran mole de documentos, estaban también las actas procesales de ese delito. Tengo que decir que me los entregaron sin ninguna dificultad".

"Asesinado porque era sacerdote"

¿Qué dice la sentencia que condenó a los asesinos?

El 2 de noviembre de 1954, el Tribunal penal de Rávena condenó a dieciséis años de cárcel a Astorre Felicetti y Efrem Testa, culpables de homicidio voluntario. Entre las motivaciones, el juez reconoció que "don Tiso era un apóstol de paz...; si no hubiera sido sacerdote, ciertamente no habría sido eliminado... Estamos hablando de homicidios que se llevaron a cabo por razones políticas, de venganza y sectarias".


Don Tiso, con los niños de Primera Comunión.

Es la fórmula con la que la justicia italiana de la época despejaba el campo de las justificaciones que daban siempre los comunistas, a saber: que los delitos habían sido cometidos por causa antifascista. Pero es también la demostración de que las razones del asesinato de don Tiso residen en el odium fidei.

Traducción de Elena Faccia Serrano.

Fuente: Religión en Libertad

sábado, 25 de enero de 2020

Santo Evangelio 25 de Enero 2020



Día litúrgico: 25 de Enero: La Conversión de san Pablo, apóstol

Texto del Evangelio (Mc 16,15-18): En aquel tiempo, Jesús se apareció a los once y les dijo: «Id por todo el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creación. El que crea y sea bautizado, se salvará; el que no crea, se condenará. Éstas son las señales que acompañarán a los que crean: en mi nombre expulsarán demonios, hablarán en lenguas nuevas, agarrarán serpientes en sus manos y aunque beban veneno no les hará daño; impondrán las manos sobre los enfermos y se pondrán bien».


«Id por todo el mundo y proclamad la Buena Nueva»

Rev. D. Josep GASSÓ i Lécera
(Ripollet, Barcelona, España)

Hoy, la Iglesia celebra la fiesta de la Conversión de san Pablo, apóstol. El breve fragmento del Evangelio según san Marcos recoge una parte del discurso acerca de la misión que confiere el Señor resucitado. Con la exhortación a predicar por todo el mundo va unida la tesis de que la fe y el bautismo son requisitos necesarios para la salvación: «El que crea y sea bautizado, se salvará; el que no crea, se condenará» (Mc 16,16). Además, Cristo garantiza que a los predicadores se les dará la facultad de hacer prodigios o milagros que habrán de apoyar y confirmar su predicación misionera (cf. Mc 16,17-18). La misión es grande —«Id por todo el mundo»—, pero no faltará el acompañamiento del Señor: «Yo estaré con vosotros todos los días hasta el fin del mundo» (Mt 28,20).

La oración colecta de hoy, propia de la fiesta, nos dice: «Oh Dios, que con la predicación del Apóstol san Pablo llevaste a todos lo pueblos al conocimiento de la verdad, concédenos, al celebrar hoy su conversión, que, siguiendo su ejemplo, caminemos hacia Ti como testigos de tu verdad». Una verdad que Dios nos ha concedido conocer y que tantas y tantas almas desearían poseer: tenemos la responsabilidad de transmitir hasta donde podamos este maravilloso patrimonio.

La Conversión de san Pablo es un gran acontecimiento: él pasa de perseguidor a convertido, es decir, a servidor y defensor de la causa de Cristo. Muchas veces, quizá, también nosotros mismos hacemos de “perseguidores”: como san Pablo, tenemos que convertirnos de “perseguidores” a servidores y defensores de Jesucristo.

Con Santa María, reconozcamos que el Altísimo también se ha fijado en nosotros y nos ha escogido para participar de la misión sacerdotal y redentora de su Hijo divino: Regina apostolorum, Reina de los apóstoles, ¡ruega por nosotros!; haznos valientes para dar testimonio de nuestra fe cristiana en el mundo que nos toca vivir.

La aportación de España y México a la Iglesia: Roma reconoce «virtudes heroicas» de tres fundadores

De izquierda a derecha: Joachim Masmitjá i Puig, José Antonio Plancarte y Labastida, José Pío Gurruchaga Castuariense

aportación de España y México a la Iglesia: Roma reconoce «virtudes heroicas» de tres fundadores

De izquierda a derecha: Joachim Masmitjá i Puig, José Antonio Plancarte y Labastida, José Pío Gurruchaga Castuariense

La Santa Sede ha promulgado este viernes el Decreto de la Congregación para las Causas de los Santos entre los que hay varios mártires españoles tanto en España como en América, sacerdotes y religiosas que realizaron una importante labor y también destaca la presencia de varios fundadores de congregaciones e instituciones religiosas.

Precisamente, estos fundadores son dos españoles y un mexicano, todos ellos sacerdotes del siglo XIX y XX que crearon instituciones femeninas que todavía hoy siguen vivas y que están repartidas por numerosos países.

El primero de ellos es el sacerdote Joachim Masmitjá i Puig (1808-1886), que natural de Olot fue canónigo de la catedral de Gerona y fundador de la Congregación de las Misioneras del Corazón de María.

En vida del fundador esta congregación nacida en Cataluña se fue extendiendo por el resto de España y se estableció en Estados Unidos en 1871. Tras su muerte abrieron casas en Cuba (1911), México (1917) y Chile (1954). Ahora también están en Francia. En estos momentos, la congregación cuenta con unas 140 religiosas en 28 casas repartidas por estos países. El carisma que exprimió el padre Joachim se centraba en la educación cristiana de la juventud y la asistencia social a través de sus colegios y por medio de la catequesis.



Esta congregación también tiene mártires de la guerra civil, como estas tres jóvenes religiosas, beatificadas en 2007

Recibió la ordenación sacerdotal en 1834, y siendo una persona con una cabeza brillante rechazó varias cátedras e incluso renunció al obispado de Gerona. En 1844 le confiaron la parroquia de San Esteban de Olot, que ya había regentado en 1840. Allí trató con un gran santo, Antonio María Claret, en el verano de 1848, durante la misión que éste dirigió. En 1849 fue nombrado cura párroco de la Catedral de Gerona y cuatro años después, previa oposición, obtuvo la canonjía de penitenciario de dicha catedral.

El 1 de julio de 1848 fundó en Olot la Congregación de las Hermanas del Santísimo Sacramento y del Inmaculado Corazón de María, hoy día denominadas Misioneras del Corazón de María, que tenían como fin la catequesis y la educación cristiana. Sus constituciones fueron aprobadas por el obispo de Gerona en 1852; por la Santa Sede como instituto de derecho pontificio el 14 de diciembre de 1901 y Pío X aprobó sus constituciones el 21 de enero de 1907.

Una importante obra en México

Otro de los fundadores a los que han reconocido sus virtudes heroicas ha sido al sacerdote mexicano José Antonio Plancarte y Labastida, que creó el Instituto de las Hermanas de María Inmaculada de Guadalupe, que a día de hoy está conformado por más de 600 religiosas en México y distintos países de Iberoamérica.

El padre Plancarte (1840-1898) ha tenido un papel muy importante en el catolicismo mexicano pues fue el estableció en el país la Adoración Perpetua al Santísimo Sacramento, lo que hoy es la Adoración Nocturna Mexicana.

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Pero además gracias a su papel como abad de la Colegiata de la Basílica del Tepeyac se pudo cumplir uno de los grandes sueños de los católicos de los católicos mexicanos: la coronación pontificia de Nuestra Señora de Guadalupe.

Sacerdote de gran talla intelectual, primero estudió en Inglaterra como seglar y ya para sacerdote fue enviado a Roma, residiendo en la Academia Eclesiástica y siendo ordenado allí sacerdote regresando a México en 1865.

Pero su gran obra fue la fundación en Jacona (Michoacán) de la Congregación de las Hijas de María Inmaculada de Guadalupe, siendo esta una de las primeras congregaciones nacidas en México.

El 2 de febrero de 1878 hicieron su primera profesión religiosa 7 jóvenes bajo el mandato evangélico de “id y enseñad a todas las gentes”. El carisma –afirman estas religiosas- “es seguir a Cristo Jesús a ejemplo de María Inmaculada de Guadalupe, que nos ayuda con su presencia evangelizadora a ser apóstoles”.

Una obra para ayudar a parroquias y sacerdotes

El tercero de los fundadores a los que se la han reconocido las virtudes heroicas es al sacerdote vasco José Pío Gurruchaga Casturiense, que nació en Tolosa el 5 de mayo de 1881 y murió en Bilbao el 22 de mayo de 1967.

Este sacerdote diocesano fue el fundador de la congregación de la Ayuda Parroquial de Cristo Sacerdote. Este carisma se dedica como su nombre indica en la atención a las actividades pastorales parroquiales tanto en el campo de la educación, catequesis, formación y ayuda a los sacerdotes. Actualmente, la sede central se encuentra en Palencia y hay unas 100 religiosas distribuidas en casas en España, Italia, Argentina y México.

Tal y como refleja la semblanza que realiza la Real Academia de Historia, este sacerdote hacía una labor tan favorable a favor de las misiones que, el 27 de junio de 1922, la Congregación de Propaganda Fide le nombra primer director nacional de la Obra de San Pedro Apóstol para el Clero Indígena.


Toda esta actividad la llevó a la fundación de esta congregación religiosa para ayuda del sacerdote en el apostolado de la parroquia. La constante referencia a la necesidad de esta ayuda la recogieron tres militantes de la Acción Católica femenina, que secundaron incondicionalmente la idea de esta vocación y asimilan mejor el espíritu sacerdotal llevando a la práctica las iniciativas propuestas.

Se agolparon las dificultades e incomprensiones, pero ellas, superaron los escollos y fueron configurando la realidad de la vida religiosa que en el futuro profesarán. El apostolado agrupó ya a siete jóvenes y el día 6 de febrero de 1927 se inaugura el primer oratorio en Irún, quedó reservado Nuestro Señor Jesucristo en el Sagrario, y empezaron la vida en comunidad de este instituto religioso que inicialmente recibió el nombre de Pía Unión de Hijas de la Unión Apostólica.

El consejo del fundador de “mirar siempre a Cristo como Sacerdote” impulsó a cada miembro de estas comunidades de hacer ofrenda de “todo su ser” por la santificación de los sacerdotes y el “quehacer” está vinculado a colaborar, tanto en lo material como en lo moral, en las actividades de la parroquia. El 14 de marzo de 1978 se les reconoció como congregación religiosa de Auxiliares Parroquiales de Cristo Sacerdote, de Derecho Pontificio.

Fuente Religión en Libertad

viernes, 24 de enero de 2020

Santo Evangelio 24 de Enero 2020



Día litúrgico: Viernes II del tiempo ordinario


Texto del Evangelio (Mc 3,13-19): En aquel tiempo, Jesús subió al monte y llamó a los que Él quiso; y vinieron donde Él. Instituyó Doce, para que estuvieran con Él, y para enviarlos a predicar con poder de expulsar los demonios. Instituyó a los Doce y puso a Simón el nombre de Pedro; a Santiago el de Zebedeo y a Juan, el hermano de Santiago, a quienes puso por nombre Boanerges, es decir, hijos del trueno; a Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago el de Alfeo, Tadeo, Simón el Cananeo y Judas Iscariote, el mismo que le entregó.


«Jesús subió al monte y llamó a los que Él quiso»

Rev. D. Antoni CAROL i Hostench
(Sant Cugat del Vallès, Barcelona, España)

Hoy, el Evangelio condensa la teología de la vocación cristiana: el Señor elige a los que quiere para estar con Él y enviarlos a ser apóstoles (cf. Mc 3,13-14). En primer lugar, los elige: antes de la creación del mundo, nos ha destinado a ser santos (cf. Ef 1,4). Nos ama en Cristo, y en Él nos modela dándonos las cualidades para ser hijos suyos. Sólo en vistas a la vocación se entienden nuestras cualidades; la vocación es el “papel” que nos ha dado en la redención. Es en el descubrimiento del íntimo “por qué” de mi existencia cuando me siento plenamente “yo”, cuando vivo mi vocación.

¿Y para qué nos ha llamado? Para estar con Él. Esta llamada implica correspondencia: «Un día —no quiero generalizar, abre tu corazón al Señor y cuéntale tu historia—, quizá un amigo, un cristiano corriente igual a ti, te descubrió un panorama profundo y nuevo, siendo al mismo tiempo viejo como el Evangelio. Te sugirió la posibilidad de empeñarte seriamente en seguir a Cristo, en ser apóstol de apóstoles. Tal vez perdiste entonces la tranquilidad y no la recuperaste, convertida en paz, hasta que libremente, porque te dio la gana —que es la razón más sobrenatural—, respondiste que sí a Dios. Y vino la alegría, recia, constante, que sólo desaparece cuando te apartas de El» (San Josemaría).

Es don, pero también tarea: santidad mediante la oración y los sacramentos, y, además, la lucha personal. «Todos los fieles de cualquier estado y condición de vida están llamados a la plenitud de la vida cristiana y a la perfección de la caridad, santidad que, aún en la sociedad terrena, promueve un modo más humano de vivir» (Concilio Vaticano II).

Así, podemos sentir la misión apostólica: llevar a Cristo a los demás; tenerlo y llevarlo. Hoy podemos considerar más atentamente la llamada, y afinar en algún detalle de nuestra respuesta de amor.