martes, 4 de junio de 2019

Un profesor suyo criticó a la Iglesia y ella, alejada de Dios, quiso acercarse a una parroquia a ver

Alejada de la fe, Marion se acercó a una iglesia, después se animó a una peregrinación y allí se confesó

Marion, estudiante de Psicología, quería creer a su manera, sin dejar drogas, sexo y alcohol

Un profesor suyo criticó a la Iglesia y ella, alejada de Dios, quiso acercarse a una parroquia a ver

Alejada de la fe, Marion se acercó a una iglesia, después se animó a una peregrinación y allí se confesó

¿Y si una persona ajena a la Iglesia se molesta en acercarse con sus preguntas e inquietudes? ¿Y si lo que descubre le pone en un camino sorprendente?

Algo así le sucedió a una joven francesa, Marion, natural de Rennes, que ha contado su testimonio en la televisión católica francesa KTO, en el programa "Découvrir Dieu".

Ella creía en Dios "a su manera". Tenía 21 años, estaba acabando sus estudios de Psicología y estaba acostumbrada a hacer lo que quería. Tomaba drogas para divertirse, tenía relaciones sexuales y abusaba del alcohol.

Un día, uno de sus profesores de Psicología dedicó un buen rato a burlarse de la Iglesia y a criticarla, a mostrarla como algo absurdo. Marion, escuchando esas críticas, pensó que tenía que escuchar de verdad lo que se decía en una iglesia. Recordaba vagamente que en las misas de los domingos, más a menos a la mitad, el cura hablaba, decía cosas. Hizo lo que pocos hacen: molestarse en ir y ver.

El sermón que escuchó en esa parroquia no le impresionó especialmente, y de hecho se reafirmó en una idea: «Quizá yo soy creyente, pero eso no quiere decir que tenga que dejar de acostarme con cualquiera o de consumir drogas», pensó. Pero seguía con ganas de querer saber algo más.

Una peregrinación de jóvenes a Chartres... y cura guapo

Sus padres, viendo que ella había entrado en un templo, le comentaron de que al acabar el curso se ponía en marcha una peregrinación de jóvenes que irían caminando a Chartres, una tradición milenaria. A ella le pareció interesante: podía conocer gente, conocer más de la Iglesia y caminar.

El segundo día de caminata, en un descanso, vio que tenía cerca a un sacerdote. “Se veía joven, era bastante guapo, y me dije: «¡bien, este es para mí!». Comencé a mirarlo, luego hablamos y cuando hablé de mi vida me puse muy grosera y no muy educada. Pero él me respondió con mucha dulzura y amor". «Marion, lo que importa es que te des cuenta de que Dios te ama y que te ama por lo que eres», le dijo él.

"Después de tres horas, acabé confesándome. No me había confesado en la vida”, recuerda Marion. Al recibir la absolución, experimentó una gran paz, algo totalmente nuevo para ella. Dice que supo en ese instante que Dios la amaba “como un loco”. Y pensó que Dios seguro que tendría un plan “igual de loco” para su vida.

Desde ese instante todo cambió en su vida. “A partir de esta peregrinación dejé de tomar drogas duras y realmente me reposicioné sobre cómo era mi vida y a qué aspiraba en ese momento”.

Un año para profundizar con Dios... y un retiro liberador

Quería profundizar en su trato con Dios. Aconsejada por sus padres, se apuntó a un periodo de un año en una escuela de evangelización para jóvenes, CapMissio (www.capmissio.com), en Montpellier, al sur del país, fundada por el padre René-Luc, él mismo un converso (ReL contó su historia aquí).

Un vídeo sobre la escuela de evangelización de CapMissio en Montpellier, con escenas de la vida de oración y formación allí



En CapMissio había varios jóvenes, había formación, había fe... pero Marion estaba atascada. Durante los primeros tres meses notaba un bloqueo. "Fue muy duro y pensé que algo no iba bien", recuerda.

Necesitaba algo distinto, algo especial. "El primer día festivo que hubo, el día de Todos los Santos, decidí ir a un retiro en soledad, en silencio. Quería dar grandes pasos. Allí viví una oración de liberación que hizo estallar cosas locas. Hubo una renovación, una conversión increíble. Encontré a Jesús y cambió mi vida".

El resto del curso de ese año en CapMissio la fortaleció en la fe y en su relación con Cristo. "Dios es lo que me llena, y Él me dice: «No, yo te llenaré aún más, y aún más, y aún más, y aún más, y aún más, y aún más. Va a aumentar». Tengo 24 años y sé que aún hay más. Nunca se acaba”.

Marion cuenta su testimonio en 2019 en Decouvrir Dieu



Vídeo de 3 minutos de 2017 sobre CapMissio, en el que también habla Marion

Fuente: Religión en Libertad

lunes, 3 de junio de 2019

Santo Evangelio 3 de Junio de 2019



Santoral 3 de Junio: San Carlos Luanga y compañeros, mártires

Texto del Evangelio (Jn 16,29-33): 

En aquel tiempo, los discípulos dijeron a Jesús: «Ahora sí que hablas claro, y no dices ninguna parábola. Sabemos ahora que lo sabes todo y no necesitas que nadie te pregunte. Por esto creemos que has salido de Dios». Jesús les respondió: «¿Ahora creéis? Mirad que llega la hora (y ha llegado ya) en que os dispersaréis cada uno por vuestro lado y me dejaréis solo. Pero no estoy solo, porque el Padre está conmigo. Os he dicho estas cosas para que tengáis paz en mí. En el mundo tendréis tribulación. Pero ¡ánimo!: yo he vencido al mundo».


«¡Ánimo!: yo he vencido al mundo»

Rev. D. Jordi CASTELLET i Sala 
(Sant Hipòlit de Voltregà, Barcelona, España)

Hoy podemos tener la sensación de que el mundo de la fe en Cristo se debilita. Hay muchas noticias que van en contra de la fortaleza que querríamos recibir de la vida fundamentada íntegramente en el Evangelio. Los valores del consumismo, del capitalismo, de la sensualidad y del materialismo están en boga y en contra de todo lo que suponga ponerse en sintonía con las exigencias evangélicas. No obstante, este conjunto de valores y de maneras de entender la vida no dan ni la plenitud personal ni la paz, sino que sólo traen más malestar e inquietud interior. ¿No será por esto que, hoy, las personas van por la calle enfurruñadas, cerradas y preocupadas por un futuro que no ven nada claro, precisamente porque se lo han hipotecado al precio de un coche, de un piso o de unas vacaciones que, de hecho, no se pueden permitir?

Las palabras de Jesús nos invitan a la confianza: «¡Ánimo!: yo he vencido al mundo» (Jn 16,33), es decir, por su Pasión, Muerte y Resurrección ha alcanzado la vida eterna, aquella que no tiene obstáculos, aquella que no tiene límite porque ha vencido todos los límites y ha superado todas las dificultades. 

Los de Cristo vencemos las dificultades tal y como Él las ha vencido, a pesar de que en nuestra vida también hayamos de pasar por sucesivas muertes y resurrecciones, nunca deseadas pero sí asumidas por el mismo Misterio Pascual de Cristo. ¿Acaso no son “muertes” la pérdida de un amigo, la separación de la persona amada, el fracaso de un proyecto o las limitaciones que experimentamos a causa de nuestra fragilidad humana?

Pero «sobre todas estas cosas triunfamos por Aquel que nos amó» (Rom 8,37). Seamos testigos del amor de Dios, porque Él en nosotros «ha hecho (...) cosas grandes» (Lc 1,49) y nos ha dado su ayuda para superar toda dificultad, incluso la muerte, porque Cristo nos comunica su Espíritu Santo.

Para salvar África hay dos cosas, Dios y la escuela»: el padre Cibaka y su ejemplar Projet Ditunga

El padre Apollinaire Cibaka ha logrado con su tesón y esfuerzo, y gracias a la ayuda de benefactores de España llevar adelante una obra inmensa / Foto de Ayuda a la Iglesia Necesitada

Una obra financiada desde España y liderada por un infatigable sacerdote del Congo

«Para salvar África hay dos cosas, Dios y la escuela»: el padre Cibaka y su ejemplar Projet Ditunga

El padre Apollinaire Cibaka ha logrado con su tesón y esfuerzo, y gracias a la ayuda de benefactores de España llevar adelante una obra inmensa / Foto de Ayuda a la Iglesia Necesitada

Gracias a su incasable labor a través del Projet Ditunga, el sacerdote congoleño Apollinaire Cibaka ha conseguido en pocos años, y en pleno clima de persecución en el que salvó la vida por muy poco, escolarizar a 85.000 niños, crear 67 nuevas escuelas, crear un hospital, 11 centros de promoción de la mujer, enseñar un oficio a 7.000 mujeres, cuidar en estos momentos a 204 huérfanos en 4 orfanatos, proteger a más de 3.000 albinos y construir 4 parroquias que atienden a más de 200.000 personas.

Como reconoce este mismo sacerdote, Congo es uno de los países más ricos en recursos pero, sin embargo, está entre los cinco más pobres según los datos de Naciones Unidas. Por ello, aprovechando los amigos que hizo en España durante sus estudios en la Universidad de Navarra, este religioso ha impulsado todos estos proyectos sabiendo que mucha gente sostiene esta inmensa labor a través de su oración y sus donativos, que se canalizan a través de la Fundación Dilaya.

La media de edad no llega a los 50 años en el Congo

En una entrevista con Religión en Libertad, el padre Cibaka informa que a sus casi 51 años ya supera la esperanza de vida media que se da en su país, lo que muestra de manera muy gráfica las numerosas necesidades materiales que hay en el Congo. Aunque insiste en no olvidar que esta atención social nunca se puede separar de la evangelización, que no es otra cosa que la atención espiritual del alma, fundamental para el posterior desarrollo social.



De este modo, aunque encabeza numerosos proyectos sociales, este sacerdote, que también es formador del seminario diocesano, afirma que “la evangelización es prioritaria” afirmando con seguridad una frase demoledora: “Si queremos salvar y ayudar a África, hay dos cosas: Dios y la escuela”.

Dios, el gran motor del cambio

Por el lado espiritual ha logrado gracias a la ayuda de benefactores españoles construir cuatro parroquias que atienden a 200.000 personas. “Necesitamos hacer más iglesias y así les ayudaremos a vivir mejor. Si descubren a Dios en su vida pueden transformas sus conductas, su vida y la que les rodea”, afirma el padre Cibaka.

Este mismo sacerdote proviene de una familia católica pero que comenzó con sus padres. Sus abuelos practicaban la religión tradicional. “Mi abuelo paterno –señala- tenía 9 esposas. Yo tengo un tío sacerdote y en la ordenación mi abuelo no quiso ser católico porque no quería abandonar a sus nueve esposas, mis nueve abuelas. Pero sí fue bautizado en el quirófano y murió instantes después. Mi abuelo materno tampoco era católico y tenía dos esposas. Pero mis padres se convirtieron al catolicismo”.

Una vocación muy temprana

El propio Apollinaire afirma que recibió la fe de sus padres  -“me la han regalado en casa”- y confiesa que su vocación al sacerdocio la sintió prácticamente desde que nació. “Me cuenta mi madre que cuando tenía 3 años dormía la siesta me desperté gritando: ‘¡dejadme, que soy sacerdote!’. Desde entonces no he dejado de desearlo”, agrega.

apollinaire

Sin embargo, la vida sacerdotal no ha sido nada sencilla pues en muchos momentos se ha dado en un ambiente de persecución que él mismo ha sufrido en primera persona. Para entender el por qué de esta situación explica que la Iglesia tiene un papel muy importante en el ámbito social lo que le da una gran credibilidad entre la población, lo que no gusta a los dictadores que han gobernado el país.

El ataque al seminario

De hecho, recuerda como hace apenas dos años “no dudaron en cerrar iglesias, en lanzar bombas lacrimógenas dentro de las iglesias y de incluso matar a los feligreses. En nuestra diócesis hubo domingos en los que cerraron más de 50 misas y no hubo misas”.

Pero lo peor fue el ataque que sufrió el seminario en el que es formador. Un grupo de milicianos tenía pensado asaltar el edificio por la mañana pero los religiosos recibieron un aviso la noche anterior. “Celebramos la Eucaristía pronto y mandamos a los seminaristas fuera. Nos quedamos los formadores y las monjas de administración”, cuenta.

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El Ejército les protegió pero horas después sólo dejó una guardia de dos policías armados frente al seminario. “Poco después volvieron 300 milicianos y atacaron el seminario. No se llevaron nada, pero rompieron todo y lo quemaron”, cuenta este sacerdote, que debió huir a la selva entre una lluvia de balas. Nadie resulto herido, y lo que es más milagroso para él, ninguno de los 67 seminaristas abandonó.

Un proyecto que empezó para ayudar a una pequeña comunidad

En medio de todo esta situación de pobreza, analfabetismo y violencia es donde el padre Cibaka realiza su infatigable labor a través del Projet Ditunga, (Proyecto Mi Tierra Querida). La idea original era poder canalizar las ayudas que recibía de amigos españoles destinados a una pequeña comunidad.



Los campos actuación de este gran proyecto son:

- Alimentación

- Enseñanza

- Salud, higiene y nutrición.

- mujer

- niños abandonados y huérfanos.

Lo que empezó siendo la ayuda para una pequeña comunidad pequeña de 3.000 personas pronto tuvo que ampliarse mucho más para que no se generaran conflictos entre tribus y pueblos. Y ahora sirve a una comarca de 1,5 millones de personas.

Lo primero que hizo el padre Apollinaire Cibaka era dar de comer a la gente y ayudarles a que fueran autosuficientes. Se pasó de darles una comida al día a dos. Y la la vez se formó a los agricultores y se les ayudó con tractores y transportes, lo que ha disparado su productividad, y por tanto el bienestar de la zona. Con las ayudas llegadas de España se han creado granjas animales de todo tipo.

De 5.000 a 89.000 niños escolarizados

El segundo campo del Projet Ditunga es la enseñanza, que es el que debe impulsar a África hacia adelante. “Hemos reformado las escuelas y formado a los maestros. Hemos hecho 67 escuelas modernas y hemos pasado de 5.000 niños escolarizados a 89.000 este curso. Parece mucho si miras de dónde se viene, pero queda mucho por hacer”, insiste.

El tercero de los campos de actuación del padre Cibaka es la salud, higiene y nutrición. Este es un aspecto fundamental pues gran parte de las enfermedades que sufren tienen que ver con la falta de higiene. Una cosa tan sencilla como construir decenas de letrinas públicas puede salvar muchas vidas pues de este modo los desechos de los seres humanos no acaban el río, que a falta de agua corriente es de donde beben los habitantes de este lugar.

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Además, en pocos meses se inaugurará un hospital, que atenderá principalmente a mujeres, niños y albinos.

Una cadena de emergencia Congo-España

Sobre los niños, este religioso ofrece un dato demoledor: en el Congo los cinco primeros años de vida son los más peligrosos. “Están expuestos a la malaria y otras enfermedades y si no tienes medios te mueres. En este nuevo hospital, con un grupo de jóvenes de Madrid hemos creado una cadena de emergencia. Cuando un niño está enfermo se le atiende gratis y se paga desde España. Pueden ser cinco euros para tratar la malaria, pero aquí un niño muere porque sus padres no tienen cinco euros”.

Importante es también la protección que este sacerdote quiere brindar a los albinos, pues en la zona en la que vive hay muchos de ellos. “Intentamos su rehabilitación social pues tradicionalmente los mataban. Cuando nacía un albino pensaban que era un espíritu que se había equivocado de camino. Le llevaban al río, le hacían unos ritos y tiraban al niño al río. Gracias a la colonización se paró pero no acabó la discriminación a los albinos. Hay superstición y les pueden matar para hacer fetiches. Intentamos protegerles y mandarles a la escuela. Les llevamos al dermatólogo, en mi provincia no hay ninguno y vienen desde España, y una farmacéutica nos dona crema solar”.

La importancia de la educación

El cuarto de los campos de Projet Ditunga es la mujer, pues en el Congo “sigue siendo de segunda categoría”. Recuerda que la tasa de escolarización de la mujer es de tan sólo un 7%. “Todo lo que hagamos para promocionar a la mujer no vale de nada si no va a la escuela. Hemos hecho 11 centros de promoción que parten desde la alfabetización. Hemos recibido desde 2007 a más de 8.000 mujeres, aprenden a leer, escribir y labores.

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Por último, el padre Apollinaire gestiona cuatro orfanatos que albergan 204 niños, gracias a los cuales pueden tener educación y comida. A esta labor también se le une la atención social y pastoral de la cárcel, pues básicamente gracias a este proyecto los reclusos pueden comer. “En España una cárcel es un hotel de lujo donde sólo falta la libertad de movimiento. Allí es otra cosa, no hay letrina, no tienes ducha, no tienes comida ni atención médica. La gente muere en la cárcel frecuentemente”.

Cómo ayudar a este sacerdote

Para poder ayudar esta inmensa obra, el religioso afirma que se puede hacer de dos maneras. En un primer lugar rezando por ellos y en segundo a través de un donativo, que en España se coordina desde la Fundación Dilaya.

Esta es la forma de colaborar con ellos:

Fundación Dilaya

Número de cuenta: ES92 0081 5243 4000 0196 1106

www.fundaciondilaya.org

Fuente; Religión en  Libertad

domingo, 2 de junio de 2019

Ssanto Evangelio 2 de junio 2019


Día litúrgico: Ascensión del Señor (C)

Texto del Evangelio (Lc 24,46-53): 

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Así está escrito que Cristo padeciera y resucitara de entre los muertos al tercer día y se predicara en su nombre la conversión para perdón de los pecados a todas las naciones, empezando desde Jerusalén. Vosotros seréis testigos de estas cosas. Mirad, voy a enviar sobre vosotros la Promesa de mi Padre. Por vuestra parte permaneced en la ciudad hasta que seáis revestidos de poder desde lo alto». 

Los sacó hasta cerca de Betania y, alzando sus manos, los bendijo. Y sucedió que, mientras los bendecía, se separó de ellos y fue llevado al cielo. Ellos, después de postrarse ante Él, se volvieron a Jerusalén con gran gozo, y estaban siempre en el Templo bendiciendo a Dios.


«Mientras los bendecía, se separó de ellos y fue llevado al cielo»

P. Abad Dom Josep ALEGRE Abad de Santa Mª de Poblet 
(Tarragona, España)

Hoy, Ascensión del Señor, recordamos nuevamente la “misión que” nos sigue confiada: «Vosotros seréis testigos de estas cosas» (Lc 24,48). La Palabra de Dios sigue siendo actualidad viva hoy: «Recibiréis la fuerza del Espíritu Santo (...) y seréis mis testigos» (Hch 1,8) hasta los confines del mundo. La Palabra de Dios es exigencia de urgente actualidad: «Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación» (Mc 16,15).

En esta Solemnidad resuena con fuerza esa invitación de nuestro Maestro, que —revestido de nuestra humanidad— terminada su misión en este mundo, nos deja para sentarse a la diestra del Padre y enviarnos la fuerza de lo alto, el Espíritu Santo. 

Pero yo no puedo sino preguntarme: —El Señor, ¿actúa a través de mí? ¿Cuáles son los signos que acompañan a mi testimonio? Algo me recuerda los versos del poeta: «No puedes esperar hasta que Dios llegue a ti y te diga: ‘Yo soy’. Un dios que declara su poder carece de sentido. Tienes que saber que Dios sopla a través de ti desde el comienzo, y si tu pecho arde y nada denota, entonces está Dios obrando en él».

Y éste debe ser nuestro signo: el fuego que arde dentro, el fuego que —como en el profeta Jeremías— no se puede contener: la Palabra viva de Dios. Y uno necesita decir: «¡Pueblos todos, batid palmas, aclamad a Dios con gritos de alegría! Sube Dios entre aclamaciones, ¡salmodiad para nuestro Dios, salmodiad!» (Sal 47,2.6-7).

Su reinado se esta gestando en el corazón de los pueblos, en tu corazón, como una semilla que está ya a punto para la vida. —Canta, danza, para tu Señor. Y, si no sabes cómo hacerlo, pon la Palabra en tus labios hasta hacerla bajar al corazón: —Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, dame espíritu de sabiduría y revelación para conocerte. Ilumina los ojos de mi corazón para comprender la esperanza a la que me llamas, la riqueza de gloria que me tienes preparada y la grandeza de tu poder que has desplegado con la resurrección de Cristo.

Caterine Ibargüen, oro olímpico y mejor atleta del mundo: «Antes de saltar me encomiendo a Dios»

La colombiana Caterine Ibargüen ha sido elegida mejor atleta del mundo en 2018

Esta colombiana tuvo una infancia muy pobre, pero confiada en Dios

Caterine Ibargüen, oro olímpico y mejor atleta del mundo: «Antes de saltar me encomiendo a Dios»

La colombiana Caterine Ibargüen ha sido elegida mejor atleta del mundo en 2018


Caterine Ibargüen ha sido elegida la mejor atleta femenina de 2018, según la IAAF (Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo). A sus 35 años esta colombiana es la actual campeona olímpica de triple salto (oro que consiguió en Río 2016) y plata en los Londres 2012. Además ha sido campeona del mundo en otras dos ocasiones a la vez que ha conseguido hasta seis triunfos en la Liga de Diamante.

Sin embargo, esta atleta que también compite en salto de longitud no lo ha tenido nada fácil en su vida. Proviene de una familia muy pobre en la que apenas podían comer lo básico. Criada por su abuela desde muy niña debido a que su padre debió huir ante las amenazas de las guerrillas, Caterine confiesa que su éxito está basado en el esfuerzo y en una fe inquebrantable a Dios que le ha hecho afrontar cada acontecimiento de su vida confiada en esta relación filial.

"Le dedico este premio a Dios"

Esta antioqueña de 1,81 metros de altura y 70 kilos de peso es la segunda latinoamericana que logra ser reconocida como atleta del año, tras la cubana Ana Fidelia Quirós en 1989.

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El príncipe Alberto de Mónaco, entregando a Caterine el reconocimiento como la mejor atleta del mundo en 2018

Esta mujer no oculta su profunda fe ni el éxito la ha llevado a que la oculte. De hecho, durante el galardón que la reconocía como la mejor del año y que le entregó el príncipe de Monaco, Alberto II, habló poco, pero no se olvidó de lo más importante: “No puedo con mis piernas, me están temblando. Le dedico este premio a Dios, a Ubaldo Duany (su entrenador) y a mi grupo de trabajo. Estoy supremamente feliz y no puedo hablar más”.

Una infancia feliz pero con muchas dificultades

Caterine, conocida también como la “Pantera negra” nació en un hogar pobre, pero a pesar de ello asegura que “mi infancia estuvo llena de alegrías”. Siendo muy niña ayudaba a su madre en una finca bananera en la que trabajaba. Su gran preocupación entonces era el hecho de ser la más alta del colegio San Francisco de Asís.

Quizás uno de los momentos más duros de su infancia se produjo cuando su padre tuvo que huir en 1993 debido a las amenazas de los grupos guerrilleros. “La niña siempre pensó que su papá la había abandonado, y reprochaba, le dolía. Pero yo le decía que era un asunto de vida o muerte”, afirma su abuela Ayola, que fue la persona que acabó criando a la mejor atleta colombiana de la historia.

"Una pobreza feliz"

Por ello, la abuela recuerda que “nunca tuvo un regalo de niño de Dios de mi parte, pero jamás pasó hambre. En esa época era una cosa o la otra: ¿para qué una muda de ropa si nos quedábamos sin dinero para comprar comida?”.

Sobre esos años, Caterine afirma, sin embargo, que tuvo “una pobreza feliz”.

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Sus inicios en el atletismo tampoco fueron fáciles. Parecía destinada a tener que perseverar y sacrificarse hasta el extremo para cumplir sus sueños. Esta fe también fue fundamental en aquel momento, sobre todo cuando estuvo a punto de dejar el atletismo a los 24 años tras no clasificarse para los Juegos Olímpicos de Pekín de 2008. En los siguientes, Caterine acabaría ganando la medalla de plata.

Dios siempre está presente al iniciar cada salto

Ahora a pesar de los triunfos que atesora no se ha olvidado de Dios. En una entrevista para el diario colombiano La Opinión mostraba de una manera muy gráfica el papel de la fe a la hora de competir: “Siempre que estoy parada en la línea para buscar mi salto, primero me encomiendo a Dios y luego pienso en mi familia, mi madre y mi abuela, para recibir las fuerzas necesarias y cumplir con mi objetivo”.

Y entonces cuando está a punto de realizar un salto importante o a las puertas de uno de los grandes éxitos que le han venido recuerda una frase de su madre Francisca: “Los tiempos de Dios son perfectos”.



"¡Dios ayúdame!"

En otra entrevista radiofónica Caterine Ibargüen compartía sus experiencias espirituales con el entrevistador: “Hablo con Dios. Por ejemplo, le digo: ‘¡Dios, no me vayas a dejar aquí metida! ¡Dios, ayúdame que tú me metiste en este cuento!’”.

Su relación con Dios no sólo se ha dado en los buenos momentos, sino que sobre todo se ha forjado en situaciones frustración o dificultad. Recordando cuando no pudo ganar en los Juegos de Londres explica: “Dios pone todo cuando tú eres capaz de asumirlo. ¿Por qué no gané en los Juegos Olímpicos? De pronto porque no era mi momento. De pronto Dios dirá: ‘Caterine no está apta para asumir este papel’”.

Ahora, convencida de que haciendo todo lo que puede y confiada en Dios se prepara para los JJOO de Tokio de 2020, a los que llegará con 36 años, y donde espera poner el broche final a su exitosa carrera deportiva.

Fuente: Religion en Libertad

sábado, 1 de junio de 2019

Santo Evangelio 1 de Junio 2019


Día litúrgico: Sábado VI de Pascua

Santoral 1 de Junio: San Justino, mártir

Texto del Evangelio (Jn 16, 23-28): En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «En verdad, en verdad os digo: lo que pidáis al Padre os lo dará en mi nombre. Hasta ahora nada le habéis pedido en mi nombre. Pedid y recibiréis, para que vuestro gozo sea colmado. Os he dicho todo esto en parábolas. Se acerca la hora en que ya no os hablaré en parábolas, sino que con toda claridad os hablaré acerca del Padre. Aquel día pediréis en mi nombre y no os digo que yo rogaré al Padre por vosotros, pues el Padre mismo os quiere, porque me queréis a mí y creéis que salí de Dios. Salí del Padre y he venido al mundo. Ahora dejo otra vez el mundo y voy al Padre».


«Salí del Padre (...) y voy al Padre»

Rev. D. Xavier ROMERO i Galdeano 
(Cervera, Lleida, España)

Hoy, en vigilias de la fiesta de la Ascensión del Señor, el Evangelio nos deja unas palabras de despedida entrañables. Jesús nos hace participar de su misterio más preciado; Dios Padre es su origen y es, a la vez, su destino: «Salí del Padre y he venido al mundo. Ahora dejo otra vez el mundo y voy al Padre» (Jn 16,28).

No debiera dejar de resonar en nosotros esta gran verdad de la segunda Persona de la Santísima Trinidad: realmente, Jesús es el Hijo de Dios; el Padre divino es su origen y, al mismo tiempo, su destino.

Para aquellos que creen saberlo todo de Dios, pero dudan de la filiación divina de Jesús, el Evangelio de hoy tiene una cosa importante a recordar: “Aquel” a quien los judíos denominan Dios es el que nos ha enviado a Jesús; es, por tanto, el Padre de los creyentes. Con esto se nos dice claramente que sólo puede conocerse a Dios de verdad si se acepta que este Dios es el Padre de Jesús.

Y esta filiación divina de Jesús nos recuerda otro aspecto fundamental para nuestra vida: los bautizados somos hijos de Dios en Cristo por el Espíritu Santo. Esto esconde un misterio bellísimo para nosotros: esta paternidad divina adoptiva de Dios hacia cada hombre se distingue de la adopción humana en que tiene un fundamento real en cada uno de nosotros, ya que supone un nuevo nacimiento. Por tanto, quien ha quedado introducido en la gran Familia divina ya no es un extraño.

Por esto, en el día de la Ascensión se nos recordará en la Oración Colecta de la Misa que todos los hijos hemos seguido los pasos del Hijo: «Concédenos, Dios todopoderoso, exultar de gozo y darte gracias en esta liturgia de alabanza, porque la Ascensión de Jesucristo, tu Hijo, es ya nuestra victoria, y donde nos ha precedido Él, que es nuestra cabeza, esperamos llegar también nosotros como miembros de su cuerpo». En fin, ningún cristiano debiera “descolgarse”, pues todo esto es más importante que participar en cualquier carrera o maratón, ya que la meta es el cielo, ¡Dios mismo!

Un famoso actor confiesa que su mayor error fue abortar a su hijo: «No dejo de pedir perdón a Dios»

Andrea Roncato, más allá del aborto del bebé del que habla, no ha tenido más hijos

Andrea Roncato es decididamente provida y ha escrito un poema a su hijo no nacido

Un famoso actor confiesa que su mayor error fue abortar a su hijo: «No dejo de pedir perdón a Dios»

Andrea Roncato, más allá del aborto del bebé del que habla, no ha tenido más hijos

Andrea Roncato es un veterano actor y humorista italiano que cosechó un gran éxito en los años 80 y posteriormente de nuevo ya en el siglo XXI. A sus 71 años es un hombre que ha pasado a un segundo plano en la prensa del corazón, pues durante años alimentó muchas de sus páginas por su fama de mujeriego y por sus excesos, sobre todo con la cocaína.

Este artista cosechó su fama en el dúo que creó con Gigi Sammarchi y ya más recientemente al protagonizar la serie Carabinieri. Y es además una persona muy diferente. Dejó todo tipo de adicción, se estabilizó y recobró la fe. De hecho, en 2007 fue nombrado caballero de la Orden de Malta.

Su confesión sobre el aborto

Pero recientemente, Roncato ha vuelto a la actualidad por una revelación que hizo en un programa de televisión al confirmar que siendo muy joven animó a abortar a la chica a la que había dejado embarazada.

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En el programa Verissimo mostró el gran remordimiento por haber matado a su hijo y se confesó como un reconocido provida. Preguntado sobre cuál consideraba que había sido el mayor error de su vida dijo rápidamente: “Echo de menos a un niño, este fue el verdadero error de mi vida. Cuando era muy joven tuve la oportunidad de ser padre, de tener un hijo, pero hice que abortara, y ahora me he vuelto extremadamente antiaborto. Incluso he escrito un libro para este niño que nunca nació, titulado T’avrei voluto (Te hubiera querido)”.

En este mismo programa de televisión, Andrea Roncato reconocía que “los niños son la única riqueza verdadera que un hombre puede dar al mundo. Puedes tener buenas películas, poesías hermosas, dinero, todo lo que quieras, pero creo que tener un niño es lo más hermoso que un hombre puede hacer”.

"Nunca dejaré de pedir perdón a Dios"

En otra entrevista en Cristiani Today, el actor italiano vuelve sobre este asunto insistiendo en su gran error y en el hecho de que los niños “siempre tienen que ser respetados”. “Precisamente, por esta razón nunca dejaré de pedir perdón a Dios y espero que en su infinita misericordia me perdone”, afirma.

Sobre el poema afirma que “es un mensaje para todos aquellos que piensan en abortar. Muchas personas me han llamado dándome las gracias, diciéndome que iban a abortar y que después de leerlo ya no lo harán. Este error que cometí puede ayudar alguien a no volver a cometerlo”.

Sobre la fe, asegura que la que recibió de niño ha sido lo único a lo que se pudo agarrar en los momentos de gran desesperación y sufrimiento que experimentó durante sus muchos años en los que llevó una vida totalmente inestable.

El poema dedicado a su hijo no nacido

“Soy el hijo de un sacristán y me siento muy honrado por esto. Era el sacristán de Santa María Magdalena en Bolonia. Era un hombre que amaba lo que hacía y que amaba a su iglesia. Cuando el sacerdote se iba en verano de vacaciones el único que quedaba era mi padre, que cuidaba de la iglesia, de los manteles, del altar… Creo que este amor le ha dado el paraíso. Tengo que decir que gracias a las enseñanzas de mi padre, porque muchas veces he cometido errores y he tomado el camino equivocado, paré y pude dar marcha atrás. Por eso siempre le estaré agradecido y orgulloso de ser su hijo”, afirmaba orgulloso.
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Este es el poema que Roncato dedica a su hijo abortado y que traduce al español Aleteia:

Me hubiera gustado que fueras pequeño, para poder abrazarte.

Me hubiera gustado que fueras grande, para poder apoyarme en ti.

Me hubiera gustado que estuvieras mirando por la ventana en invierno, viendo cómo la nieve empezaba a caer.

Me hubiera gustado que estuvieras metido bajo las sábanas durante una tormenta, en silencio para que pudieras escuchar el sonido de la lluvia.

Me hubiera gustado que fueras amable con los perros, para que pudieras acariciarlos.

Y cariñoso con los ancianos, para que así puedas amarlos.

Me hubiera gustado que fueras guapo, para poder presumir de ti,

Con ojos grandes, como los de tu madre.

Me hubiera gustado cantarte, hacerte dormir y continuar el sueño que te despertó.

Me hubiera gustado que fueras tímido, así podría verte sonrojarte,

Y terco, para que pudiera discutir contigo.

Me hubiera gustado que estuvieras a mi lado, para que los dos pudiéramos caminar en silencio,

tratando de entender lo que el otro pensaba dentro y no podía decir.

Me hubiera gustado enseñarte todas las cosas que no sé cómo hacer.

Me hubiera gustado que te fueras algún día, para poder tener el placer de verte volver a casa.

Me hubiera gustado que experimentaras tu primer amor.

Me hubiera gustado que estuvieras cerca de mí el día que tenga que dejar este mundo.

Desearía haberte deseado, esa vez cuando no te quería …

Fuente: Religión en Libertad