jueves, 8 de septiembre de 2016

El cazamilagros católico, crítico y riguroso: Michael O´Neill investiga casos por todo el mundo

El cazamilagros católico, crítico y riguroso: Michael O´Neill investiga casos por todo el mundo

Michael O Neill es el editor de la web Miracle Hunter, autor de varios libros y un programa de radio y crítico con la religiosidad excesivamente milagrera

Próxima la fecha de su graduación de la Universidad de Stanford, Michael O’Neill recibió algunos consejos de la por entonces vicerrectora, Condoleezza Rice [que fue secretaria de Estado de EEUU entre 2005 y 2009; nota de ReL]. “Ella preguntó, ‘¿qué vas a hacer después de graduarte?’, y añadió, ‘hazte un experto en algún tema’”. Y O’Neill no tardó mucho en averiguar qué tema sería: sería un experto en milagros.

La Virgen de Guadalupe en su familia
O’Neill, ahora con 40 años, lleva mucho tiempo fascinado con los milagros. Durante su infancia, su abuela se alejó de la fe católica y su madre —devota de las advocaciones marianas— rezó por la intercesión de Nuestra Señora de Guadalupe para traerla de nuevo a la fe. “Mi madre hizo un trato con Dios y dijo: ‘Si traes de vuelta a mi madre, me haré maestra de escuela y enseñaré a todo estudiante que tenga la historia de Nuestra Señora de Guadalupe, el 12 de diciembre, y si me bendices con hijos, ellos también escucharán la historia, todos los años’”, cuenta O’Neill.

Así las cosas, su abuela volvió a la fe y su madre se hizo maestra de escuela y, efectivamente, enseñaba a sus estudiantes la historia de la Virgen de Guadalupe, por supuesto también a sus propios hijos. “En definitiva, fue Nuestra Señora de Guadalupe quien me puso en el camino de los milagros”, afirma O’Neill.

Ingeniería, arqueología... y la tilma milagrosa
Aunque O’Neill estudió ingeniería en Stanford, asistió a clases de arqueología y terminó dedicando una ingente cantidad de tiempo a una investigación sobre la tilma de Nuestra Señora de Guadalupe.

“Pensé en lo fascinante que es todo esto, no podía creer que estos milagros no sólo fueran aclamados a través de la historia, sino que además la Iglesia católica aprobaba algunos de ellos”, recuerda. “Me parecía alucinante que la Iglesia arriesgara su credibilidad apoyando algunas de estas declaraciones disparatadas, y que asomara el cuello para decir que algunas de ellas son dignas de fe”.
La web del cazamilagros
Así que en 1998, O’Neill puso en marcha su sitio web, Miracle Hunter -miraclehunter.com-, [‘cazamilagros’].

“Me percaté de que no había mucha información sobre este tema en la Red —al menos nada desde una perspectiva crítica—, todo eran puntos de vista excesivamente piadosos, así que pensé que yo podría aportar un análisis más académico”.

Desde entonces, han surgido libros, un programa de radio, artículos en periódicos y una página hermana llamada 365 Days with Mary [365 días con María], donde O’Neill ha reunido todas las devociones marianas aprobadas y las ha organizado según los días festivos.

O’Neill ha publicado dos libros en los dos últimos años y ha participado en el artículo de portada de la revista National Geographic de diciembre de 2015, How the Virgin Mary Became the World’s Most Powerful Woman [Cómo la Virgen María se convirtió en la mujer más poderosa del mundo].

También hay un programa de televisión nuevo, Miracles [Milagros] cuyo estreno está previsto para este otoño/invierno en la cadena EWTN, gran parte del cual será rodado en los mismos lugares de interés.


Una enferma se baña en las piscinas del santuario de Lourdes

El interés morboso y el deber de evangelizar
Pero O’Neill no siempre ha estado tan dispuesto a compartir con los demás su pasión por los milagros. “Hubo un tiempo que lo mantuve en silencio, porque el interés por los milagros a menudo despierta las mismas reacciones que el ir a la caza de ovnis o del bigfoot “, confiesa. Pero en última instancia, para él es una cuestión de evangelización.

“Los milagros pueden ayudar mucho a apuntalar la fe de las personas”, afirma. “No deberían ser el centro de nuestra fe. Hay personas —todos las conocemos— que se aferran a estas cosas. Soy el ‘cazamilagros’, así que suena extraño que lo diga yo, pero si los milagros suponen el total de tu fe, tienes un problema. Sin embargo, es un fantástico punto de entrada y un elemento emocionante para que muchas personas hagan de su fe algo activo y que vuelvan su rostro hacia Cristo; es lo que pasa cuando ven estos grandes momentos con los que Dios bendice el mundo". 

"Para las personas que han perdido su fe, los milagros son una fantástica forma de recuperar el camino, y para los jóvenes que adoran a los personajes y las historias sobrenaturales de sus películas y videojuegos… bueno, de esto tenemos en abundancia en la fe católica, así que es una buena forma también de interesarlos en la fe”.

La Iglesia no lo fomenta, más bien al contrario...
O’Neill añade que el mayor malentendido en relación a las apariciones y, más en general, a los milagros, es la presunción de que la Iglesia católica aprueba y da promoción a estas cosas para “atraer a la gente de vuelta a las iglesias o vender rosarios en el santuario local”. Pero en realidad, la Iglesia no tiene ningún interés en estas cosas.

“Es decir, claro que quiere evangelizar y tener todos los creyentes que sea posible, pero cuando la Iglesia investiga una aparición o un milagro, quiere cerrar el caso para que la gente vuelva a una práctica más ‘normal’ de la fe, centrada en Cristo y en sus palabras y obras según el Evangelio, dado a través de la Iglesia”, explica O’Neill.

“Así que cuando la gente busca alocadamente estas aseveraciones, cuando hacen cola para ver estatuas sangrantes, por supuesto que pueden servir como maravillosos recordatorios del amor de Dios por nosotros, pero también pueden ser distracciones. Cuando la Iglesia investiga algo, en realidad es para demostrar que no hay nada sobrenatural. Así que cuando hay un hecho que es declarado digno de fe, cuando se determina como sobrenatural, entonces es motivo de celebración porque lo que la Iglesia intentaba todo el tiempo era rebatirlo”.

O’Neill asegura que la forma en que la Iglesia trata los milagros es “absolutamente perfecta e indiscutible”. 

Señala que cuando la Iglesia declara fidedigno un hecho milagroso, los fieles no tienen por qué creer en ello. “Si nos ayuda en nuestra fe y tiene la aprobación de la Iglesia, entonces podemos incorporarlo a nuestra vida de fe. Pero si es algo que nos parece extraño o innecesario o que distrae, entonces no tenemos por qué prestarle ninguna atención”.


La ciencia y los milagros eucarísticos
O’Neill ha explorado e investigado muchos tipos de milagros y los analiza en su libro, Exploring the Miraculous [Explorando lo milagroso], pero personalmente, los milagros eucarísticos son los que le parecen más fascinantes, debido a que la ciencia puede validarlos.

“En algunos casos peculiares, se ha demostrado que una hostia consagrada contiene verdadera carne y verdadera sangre; por ejemplo, hubo un caso reciente en Polonia en el que se descubrió músculo estriado cardiaco en una hostia. A menudo, la Iglesia elige a científicos ateos para que examinen estos casos y dicen: ‘Sí, tenemos pan, pero aquí también hay carne de verdad y sangre de verdad’. Así que estos son mis tipos de casos favoritos, en los que la ciencia de hecho puede intervenir y demostrar que está sucediendo un milagro de verdad”.

¿Milagros en otras religiones?
Este ‘cazamilagros’ recibe correos electrónicos de todo el mundo que, a veces, desafían su punto de vista cristocéntrico de los milagros. “Tengo que admitir que hay reivindicaciones que llegan de otras culturas y otras religiones, pero mi objetivo principal es mostrar cómo los milagros pueden ayudar a los cristianos a fortalecer su fe”, manifiesta.

Aunque reside en el área de Chicago y trabaja sobre todo en Estados Unidos, O’Neill viaja por todo el mundo cuando puede para investigar reivindicaciones. (Recientemente ha estado en Filipinas examinando los detalles de una controvertida aparición mariana).

“Ahora tenemos muchas más historias de estatuas llorando, más de las que puedo recordar, y estoy encantado de ir a comprobar los casos cuando surgen, pero casi siempre es una fraude o hay una explicación natural. Es muy raro que alguno de estos casos sea realmente milagroso. Y a menudo, si espero un poco antes de salir escopetado a investigar, la Iglesia ya habrá llegado al fondo de la cuestión”.

Las apariciones marianas son una especialidad de O’Neill y cuando le preguntan sobre por qué cree que es precisamente la Virgen María la que suele aparecer, en vez de otros santos o el mismo Jesús, O’Neill responde que cree que la razón es que María, como madre, tiene un papel especial en la historia de la salvación. “Ella está ahí para ayudarnos en nuestros momentos de necesidad. Cuando caemos, está ahí para levantarnos. En tiempos de guerra, de hambruna, de plagas, María viene a nosotros como una madre”.

O’Neill también especula que si Jesús se estuviera apareciendo  —y hay apariciones de Cristo aprobadas (por santa Faustina y santa Margarita María Alacoque, por ejemplo)—, “que se nos aparezca Dios mismo ante nosotros podría ser algo abrumador, mientras que si es Su madre y nuestra madre la que acude, para nosotros es reconfortante y nos resulta más fácil de aceptar”.

Los planes en progreso para O’Neill pasan por escribir un libro nuevo sobre milagros modernos y confía en estrenar pronto “Tours Cazamilagros”, en los que guiará a grupos de interesados por los mayores lugares de milagros aprobados por la Iglesia: el primero será un peregrinaje a Fátima en su inminente centenario el año que viene.

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miércoles, 7 de septiembre de 2016

Santo Evangelio 7 de septiembre 2016


Día litúrgico: Miércoles XXIII del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Lc 6,20-26): En aquel tiempo, Jesús alzando los ojos hacia sus discípulos, decía: «Bienaventurados los pobres, porque vuestro es el Reino de Dios. Bienaventurados los que tenéis hambre ahora, porque seréis saciados. Bienaventurados los que lloráis ahora, porque reiréis. Bienaventurados seréis cuando los hombres os odien, cuando os expulsen, os injurien y proscriban vuestro nombre como malo, por causa del Hijo del hombre. Alegraos ese día y saltad de gozo, que vuestra recompensa será grande en el cielo. Pues de ese modo trataban sus padres a los profetas. 

»Pero ¡ay de vosotros, los ricos!, porque habéis recibido vuestro consuelo. ¡Ay de vosotros, los que ahora estáis hartos!, porque tendréis hambre. ¡Ay de los que reís ahora!, porque tendréis aflicción y llanto. ¡Ay cuando todos los hombres hablen bien de vosotros!, pues de ese modo trataban sus padres a los falsos profetas».

«Bienaventurados los pobres. (...) ¡Ay de vosotros los ricos!»
Rev. D. Joaquim MESEGUER García 
(Sant Quirze del Vallès, Barcelona, España)


Hoy, Jesús señala dónde está la verdadera felicidad. En la versión de Lucas, las bienaventuranzas vienen acompañadas por unos lamentos que se duelen por aquellos que no aceptan el mensaje de salvación, sino que se encierran en una vida autosuficiente y egoísta. Con las bienaventuranzas y los lamentos, Jesús hace una aplicación de la doctrina de los dos caminos: el camino de la vida y el camino de la muerte. No hay una tercera posibilidad neutra: quién no va hacia la vida se encamina hacia la muerte; quién no sigue la luz, vive en las tinieblas.

«Bienaventurados los pobres, porque vuestro es el Reino de Dios» (Lc 6,20). Esta bienaventuranza es la base de todas las demás, pues quien es pobre será capaz de recibir el Reino de Dios como un don. Quien es pobre se dará cuenta de qué cosas ha de tener hambre y sed: no de bienes materiales, sino de la Palabra de Dios; no de poder, sino de justicia y amor. Quien es pobre podrá llorar ante el sufrimiento del mundo. Quien es pobre sabrá que toda su riqueza es Dios y que, por eso, será incomprendido y perseguido por el mundo.

«Pero ¡ay de vosotros, los ricos!, porque habéis recibido vuestro consuelo» (Lc 6,24). Esta lamentación es también el fundamento de todas las que siguen, pues quien es rico y autosuficiente, quien no sabe poner sus riquezas al servicio de los demás, se encierra en su egoísmo y obra él mismo su desgracia. Que Dios nos libre del afán de riquezas, de ir detrás de las promesas del mundo y de poner nuestro corazón en los bienes materiales; que Dios no permita que nos veamos satisfechos ante las alabanzas y adulaciones humanas, ya que eso significaría haber puesto el corazón en la gloria del mundo y no en la de Jesucristo. Nos será provechoso recordar lo que nos dice san Basilio: «Quien ama al prójimo como a sí mismo no acumula cosas innecesarias que puedan ser indispensables para otros».

© evangeli.net M&M Euroeditors | 

Sor Sally, superviviente de Yemen, emocionó a todos con un bello testimonio sobre la Providencia

detalló ante el Papa los detalles de Dios con su comunidad en los días previos a la masacre

Sor Sally, superviviente de Yemen, emocionó a todos con un bello testimonio sobre la Providencia

La intervención de Sor Sally tuvo lugar durante el jubileo de los voluntarios de este sábado en la Plaza de San Pedro.

Este sábado se celebró en la Plaza de San Pedro la audiencia del Papa a los voluntarios y operarios de la misericordia. Uno de los momentos más impactantes fue el testimonio de la Madre Superiora del Hogar de Ancianos de las Misioneras de la Caridad en Yemen, Sor Sally, brindó su testimonio sobre cómo actúa la Providencia en la Congregación fundada por la Beata Madre Teresa de Calcuta, la cual se dedica a suplir las necesidades materiales y espirituales de los más necesitados.

El espíritu de la congregación de Madre Teresa
“Desde el principio de la fundación de las Misioneras de la Caridad, nuestra fundadora, la Madre Teresa de Calcuta se encontró con Jesús. Y a partir de Él, ella recibió su vocación a nuestra forma de amar y poner nuestra confianza en Dios. Ella vivió en total dependencia de Dios en sus propias necesidades y en las de los pobres bajo su cuidado”, dijo Sor Sally en la víspera de la canonización de la Madre Teresa.

Proveniente de Kerala (India), Sor Sally se convirtió en Misionera de la Caridad y luego fue enviada al Medio Oriente para servir a los más necesitados. Vivió en el monasterio de la orden en Adén, República de Yemen, hasta marzo de este año luego de salvar su vida durante el ataque en el que fueron masacradas cuatro religiosas de su comunidad.

Sor Sally, superviviente de Yemen, emocionó a todos con un bello testimonio sobre la Providencia
Sor Sally detalló los días previos al martirio de sus cuatro compañeras.

“La Madre dijo que Él estará con nosotros, y cuando Él esté allí, no nos hará falta nada. Al igual que San Pablo, podemos proclamar: Yo sé en quién he puesto mi confianza. Nosotras rezamos todos los días, adoramos todos los designios de su Divina Providencia, volcándonos enteramente a su voluntad”, detalló a los participantes del Jubileo de los voluntarios y operarios de la misericordia.

Durante su testimonio la religiosa dio algunos ejemplos de la acción de Dios en la vida de la comunidad fundada por la Madre Teresa.

Así fueron los días de la masacre
He aquí el resto de su testimonio, recogido por Aciprensa:

“El 25 de marzo de 2015, en Yemen, había disparos y bombardeos por todas partes. Teníamos 64 inquilinos, 14 ayudantes, 5 hermanas y no había comida. Nos encontramos en una situación de total impotencia.

»El 30 de marzo, a las 7:30 pm, no había electricidad. Estaba muy oscuro y llamaron a la puerta. Todas corrimos hacia la puerta con miedo y ansiedad, pero fue anunciada una buena noticia: nos trajeron frutas y verduras. Dios trabaja con nosotros en nuestra vida diaria. Nosotros creímos y experimentamos su gracia. Al igual que la viuda de Sarepta.

»Al día siguiente, a las 5:30 AM, hubo un golpe en la puerta. La providencia de Dios estaba trabajando de nuevo. Un hombre trajo pan fresco que era suficiente para todo el mundo. Durante 10 días nunca dejó de llevar el pan, y en el décimo día trajo la harina y el trigo. Después de la Santa Comunión, oramos: 'Haznos dignos, Señor, para servir a nuestros semejantes. Dales, a través de nuestras manos un pan de cada día y a través de nuestro amor comprensivo darles paz y alegría'.

»En medio de esta situación peligrosa, nuestra querida Superior general, Sor Prema, nos llamó de Calcuta y habló con nosotros en forma individual. Nos dio la opción de permanecer o abandonar el lugar. Todos nosotros tuvimos una respuesta: "Elegimos permanecer, vivir o morir con nuestros pobres". Es el fruto de nuestra oración diaria.

»Nos quedamos sin el suministro de medicamentos para nuestros inquilinos. La hermana superior llamó a la puerta del tabernáculo, y le dijo a Jesús: ‘Tú eres el dueño de esta casa, haz algo’. Por la tarde, un hombre trajo los mismos medicamentos que nuestro pobres necesitaban.


»El momento crítico llegó cuando nos quedaba sólo un tanque de agua. Nuestros vecinos y otras personas llegaron con sus botellas vacías, pidiendo agua potable. Con el calor y el peligro de cada día, ¿quién puede negar agua potable a una persona sedienta o familiar? Dimos hasta la última gota. Nos recordó las palabras de nuestra querida madre: ‘La sed no es solo de agua, sino también para entender el amor, la justicia y la paz’.

»Una vez más la Providencia de Dios: un camión cargado con botellas de agua llegó a nuestro complejo. Fuimos llenados de agua hasta el borde, agradeciendo a Dios. Jesús dijo, ‘Tuve sed y me disteis de beber agua. Ven, bendito de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros’.

»Con el corazón lleno con un amor más grande y entusiasmo, rogamos a Dios para seguir usando nuestra pequeñez para hacer presente a la Iglesia en el mundo de hoy, a través de la misión confiada a nosotros por nuestra Madre Teresa, incluso en medio de un entorno peligroso.

»Con la ayuda del Corazón Inmaculado de María, causa de nuestra alegría, continuamos la búsqueda de los más pobres entre los pobres para llevarles el tierno afecto de Dios a través de nuestras humildes palabras de amor, pequeñas obras de paz, brindadas a costa de nuestras vidas”.

martes, 6 de septiembre de 2016

Santo Evangelio 6 de Septiembre 2016


Día litúrgico: Martes XXIII del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Lc 6,12-19): En aquellos días, Jesús se fue al monte a orar, y se pasó la noche en la oración de Dios. Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos, y eligió doce de entre ellos, a los que llamó también apóstoles. A Simón, a quien llamó Pedro, y a su hermano Andrés; a Santiago y Juan, a Felipe y Bartolomé, a Mateo y Tomás, a Santiago de Alfeo y Simón, llamado Zelotes; a Judas de Santiago, y a Judas Iscariote, que llegó a ser un traidor. 

Bajando con ellos se detuvo en un paraje llano; había una gran multitud de discípulos suyos y gran muchedumbre del pueblo, de toda Judea, de Jerusalén y de la región costera de Tiro y Sidón, que habían venido para oírle y ser curados de sus enfermedades. Y los que eran molestados por espíritus inmundos quedaban curados. Toda la gente procuraba tocarle, porque salía de él una fuerza que sanaba a todos.


«Jesús se fue al monte a orar, y se pasó la noche en la oración de Dios»
Fray Lluc TORCAL Monje del Monasterio de Sta. Mª de Poblet 
(Santa Maria de Poblet, Tarragona, España)


Hoy quisiera centrar nuestra reflexión en las primeras palabras de este Evangelio: «En aquellos días, Jesús se fue al monte a orar, y se pasó la noche en la oración de Dios» (Lc 6,12). Introducciones como ésta pueden pasar desapercibidas en nuestra lectura cotidiana del Evangelio, pero —de hecho— son de la máxima importancia. En concreto, hoy se nos dice claramente que la elección de los doce apóstoles —decisión central para la vida futura de la Iglesia— fue precedida por toda una noche de oración de Jesús, en soledad, ante Dios, su Padre.

¿Cómo era la oración del Señor? De lo que se desprende de su vida, debía ser una plegaria llena de confianza en el Padre, de total abandono a su voluntad —«no busco hacer mi propia voluntad, sino la voluntad del que me ha enviado» (Jn 5,30)—, de manifiesta unión a su obra de salvación. Sólo desde esta profunda, larga y constante oración, sostenida siempre por la acción del Espíritu Santo que, ya presente en el momento de su Encarnación, había descendido sobre Jesús en su Bautismo; sólo así, decíamos, el Señor podía obtener la fuerza y la luz necesarias para continuar su misión de obediencia al Padre para cumplir su obra vicaria de salvación de los hombres. La elección subsiguiente de los Apóstoles, que, como nos recuerda san Cirilo de Alejandría, «Cristo mismo afirma haberles dado la misma misión que recibió del Padre», nos muestra cómo la Iglesia naciente fue fruto de esta oración de Jesús al Padre en el Espíritu y que, por tanto, es obra de la misma Santísima Trinidad. «Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos, y eligió doce de entre ellos, a los que llamó también apóstoles» (Lc 6,13). 

Ojalá que toda nuestra vida de cristianos —de discípulos de Cristo— esté siempre inmersa en la oración y continuada por ella.
© evangeli.net M&M Euroeditors | 

Huyó de casa, los ancianos de la tribu querían casarla: la vocación de la única monja samburu


Una tribu de mayoría pagana donde los ancianos lo controlan todo

Huyó de casa, los ancianos de la tribu querían casarla: la vocación de la única monja samburu

Lydiah en sus votos definitivos... presentados como una boda con Cristo, al estilo samburu

Huyó de casa, los ancianos de la tribu querían casarla: la vocación de la única monja samburu
Dios puede llamar a la vida religiosa en culturas y circunstancias muy adversas, como muestra la historia de la hermana Lydiah Nyawira, la primera y por ahora única monja de etnia samburu. Quien piense que las chicas europeas tienen problemas para escuchar a Dios llamándolas a la vida religiosa puede ampliar su visión con esta historia.

Los samburu: mandan los ancianos
Los samburu o lokop viven en la zona central norte de Kenia, son unos 160.000,  pastores seminómadas, relacionados con sus vecinos los masai, más famosos.

En la película clásica de 1953 Mogambo, de John Ford, los samburu eran el pueblo de fondo que acompañaban los amoríos y aventuras de Clark Gable, Grace Kelly y Ava Gardener.

La inmensa mayoría de los samburu siguen siendo paganos, y creen en una única divinidad, Nkai, por lo general protector. Sin embargo,esta nación es una estricta gerontocracia: el poder de los ancianos es casi total, los hombres de menos de 30 años son considerados prácticamente adolescentes y los ancianos conciertan los matrimonios.

Cuando alguien desobedece a los ancianos, o peor aún, si los ofende, ellos invocan sobre el blasfemo la maldición de Nkai… y la divinidad, tarde o temprano, le castigará con dureza.

Lydiah nació en 1982 en el pueblo de Lodokejek, en el país samburu. “Mi padre era y aún es catequista, y se me introdujo en la fe católica muy joven, bautizada como Roselyne Juliete Lenguris”, explica en la sección femenina del digital keniata Standardmedia.co.ke.

“La vida de mi familia era como la de cualquier otra familia samburu: mi padre aún seguía las tradiciones de nuestro pueblo, y tenía dos esposas y once hijos”, avisa la hermana Lydiah.

Casarla a los 14 años
En 1996, cuando ella tenía 14 años, los ancianos llegaron y, sin necesidad de consultar nada con su padre, plantearon a la chica la pregunta ritual: “¿Nos dejas buscarte esposo o lo buscarás por ti misma?” La pregunta es una mera formalidad: se entiende que la chica debe acceder.

Una joven novia samburu, adolescente...

Ella no tenía ninguna gana de casarse, pero no se atrevía a decirlo y airar a los ancianos.  Intentó ganar tiempo: dijo que podían buscarle esposo, pero que antes quería terminar sus estudios básicos.

Ellos se mostraron de acuerdo. Pero al año siguiente volvieron ya con un pretendiente y con el pago de una dote. Preguntaron a la chica si estaba lista para casarse… y ella ya se atrevió a decirles que no quería hacerlo.
“Mi padre entonces me planteó un acuerdo: él pagaría mis estudios secundarios si aprobaba los exámenes, pero si suspendía, me dijo, no tendría más opción que consentir en casarme”.

Los ancianos se impacientan
La joven se comprometió a estudiar en serio, y efectivamente fue aprobando sus estudios secundarios. Pero a medida que pasaba el tiempo “los ancianos empezaron a ponerse violentos. Me amenazaron a mí y a mi familia y exigían que me casara ya porque las negociaciones matrimoniales ya se habían completado”.

Reunión de ancianos samburu... en su cultura tienen todo el poder, y nadie puede censurarles incluso si llevan una vida poco ejemplar

La muchacha hizo lo que han hecho muchas otras chicas a lo largo de la Historia para evitar un matrimonio forzado: huir de casa y buscar la protección de la Iglesia. El padre Adolfo Ferrer, misionero italiano, la acogió en la parroquia católica y la protegió.

El ejemplo de las misioneras
El sacerdote pagó sus estudios en una escuela secundaria peculiar. “Era de la Iglesia Presbiteriana pero tenía monjas italianas como parte del personal”, dice ella.

“Realmente yo deseaba ser como estas hermanas, pero en esa época pensaba que no era posible para una africana hacerse monja”. Cuando terminó sus estudios secundarios, determinada a no casarme, habló con el padre Ferrero.

Él le propuso dejar pasar un tiempo y trabajar como oficinista. Encontró un puesto en la administración provincial y allí conoció, por primera vez, a una monja africana. ”La seguí de inmediato y le pregunté sobre su vida. Ese día fui al padre Ferrero y le dije que había encontrado mi vocación y que me iba a la misión católica de Mathari, en el condado Nyeri, hogar de las Hermanas de María Inmaculada”.

La "boda con Cristo"... y la familia
Tomó los primeros votos en 2003, estudió magisterio con el apoyo de las hermanas y trabajó en varias escuelas. En abril de 2016, después de 13 años como religiosa, pronunció sus votos definitivos, “para dedicar mi vida a Cristo como su esposa, una vida de devoción, oración y celibato”.


 La hermana Lydiah Nyawira en su toma de votos definitivos,
celebrados como una boda

Ese día fue para ella “de gozo sin mesura, porque era como mi día de boda y mi familia y comunidad acudieron. Finalmente me reconcilié con mi familia tras años de distanciamiento y fueron capaces de aceptar mi decisión de unirme a las Hermanas de María Inmaculada."

"También ayudó el hecho de que en 2008 mi padre me defendió ante los ancianos… diciendo que él pagaría todas las multas y regalos pendientes por no haberme casado con el pretendiente que ellos ofrecían”.


Chicas jóvenes samburu... la hermana Lydiah anima a las mujeres a escuchar a Dios sin dejar que las fuerzas culturales las aparten de Él

“Hoy soy la primera y única monja católica samburu, pero pido a Dios que más mujeres samburu sean valientes y den el gran paso de cumplir su propósito y destino. Digo a cada chica que enfrenta presiones culturales: Dios te ha creado para un propósito, y sólo tú puedes hacer el trabajo para el que Dios te llama”.
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lunes, 5 de septiembre de 2016

Santo Evangelio 5 de Septiembre 2016


Día litúrgico: Lunes XXIII del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Lc 6,6-11): Sucedió que entró Jesús otro sábado en la sinagoga y se puso a enseñar. Había allí un hombre que tenía la mano derecha seca. Estaban al acecho los escribas y fariseos por si curaba en sábado, para encontrar de qué acusarle. Pero Él, conociendo sus pensamientos, dijo al hombre que tenía la mano seca: «Levántate y ponte ahí en medio». Él, levantándose, se puso allí. Entonces Jesús les dijo: «Yo os pregunto si en sábado es lícito hacer el bien en vez de hacer el mal, salvar una vida en vez de destruirla». Y mirando a todos ellos, le dijo: «Extiende tu mano». Él lo hizo, y quedó restablecida su mano. Ellos se ofuscaron, y deliberaban entre sí qué harían a Jesús.

«Levántate y ponte ahí en medio (...). Extiende tu mano»
P. Julio César RAMOS González SDB 
(Mendoza, Argentina)


Hoy, Jesús nos da ejemplo de libertad. Tantísimo hablamos de ella en nuestros días. Pero, a diferencia de lo que hoy se pregona y hasta se vive como “libertad”, la de Jesús, es una libertad totalmente asociada y adherida a la acción del Padre. Él mismo dirá: «Os aseguro que el Hijo del hombre no puede hacer nada por sí mismo sino solamente lo que ve hacer al Padre; lo que hace el Padre, lo hace el Hijo» (Jn 5,19). Y el Padre sólo obra, sólo actúa por amor.

El amor no se impone, pero hace actuar, moviliza devolviendo con amplitud la vida. Aquel mandato de Jesús: «Levántate y ponte ahí en medio» (Lc 6,8) tiene la fuerza recreadora del que ama, y por la palabra obra. Más aún, el otro: «Extiende tu mano» (Lc 6,10), que termina logrando el milagro, restablece definitivamente la fuerza y la vida a lo que estaba débil y muerto. “Salvar” es arrancar de la muerte, y es la misma palabra que se traduce por “sanar”. Jesús sanando salva lo que de muerto había en ese pobre hombre enfermo, y eso es un claro signo del amor de Dios Padre para con sus criaturas. Así, en la nueva creación en donde el Hijo no hace otra cosa más que lo que ve hacer al Padre, la nueva ley que imperará será la del amor que se pone por obra, y no la de un descanso que “inactiva”, incluso, para hacer el bien al hermano necesitado.

Entonces, libertad y amor conjugados son la clave para hoy. Libertad y amor conjugados a la manera de Jesús. Aquello de «ama y haz lo que quieras» de san Agustín tiene hoy vigencia plena, para aprender a configurarse totalmente con Cristo Salvador.

© evangeli.net M&M Euroeditors 

Sor Sally, superviviente de Yemen, emocionó a todos con un bello testimonio sobre la Providencia


Detalló ante el Papa los detalles de Dios con su comunidad en los días previos a la masacre

Sor Sally, superviviente de Yemen, emocionó a todos con un bello testimonio sobre la Providencia

La intervención de Sor Sally tuvo lugar durante el jubileo de los voluntarios de este sábado en la Plaza de San Pedro.
Sor Sally, superviviente de Yemen, emocionó a todos con un bello testimonio sobre la Providencia

Este sábado se celebró en la Plaza de San Pedro la audiencia del Papa a los voluntarios y operarios de la misericordia. Uno de los momentos más impactantes fue el testimonio de la Madre Superiora del Hogar de Ancianos de las Misioneras de la Caridad en Yemen, Sor Sally, brindó su testimonio sobre cómo actúa la Providencia en la Congregación fundada por la Beata Madre Teresa de Calcuta, la cual se dedica a suplir las necesidades materiales y espirituales de los más necesitados.

El espíritu de la congregación de Madre Teresa
“Desde el principio de la fundación de las Misioneras de la Caridad, nuestra fundadora, la Madre Teresa de Calcuta se encontró con Jesús. Y a partir de Él, ella recibió su vocación a nuestra forma de amar y poner nuestra confianza en Dios. Ella vivió en total dependencia de Dios en sus propias necesidades y en las de los pobres bajo su cuidado”, dijo Sor Sally en la víspera de la canonización de la Madre Teresa.

Proveniente de Kerala (India), Sor Sally se convirtió en Misionera de la Caridad y luego fue enviada al Medio Oriente para servir a los más necesitados. Vivió en el monasterio de la orden en Adén, República de Yemen, hasta marzo de este año luego de salvar su vida durante el ataque en el que fueron masacradas cuatro religiosas de su comunidad.


Sor Sally detalló los días previos al martirio de sus cuatro compañeras.

“La Madre dijo que Él estará con nosotros, y cuando Él esté allí, no nos hará falta nada. Al igual que San Pablo, podemos proclamar: Yo sé en quién he puesto mi confianza. Nosotras rezamos todos los días, adoramos todos los designios de su Divina Providencia, volcándonos enteramente a su voluntad”, detalló a los participantes del Jubileo de los voluntarios y operarios de la misericordia.

Durante su testimonio la religiosa dio algunos ejemplos de la acción de Dios en la vida de la comunidad fundada por la Madre Teresa.

Así fueron los días de la masacre
He aquí el resto de su testimonio, recogido por Aciprensa:

“El 25 de marzo de 2015, en Yemen, había disparos y bombardeos por todas partes. Teníamos 64 inquilinos, 14 ayudantes, 5 hermanas y no había comida. Nos encontramos en una situación de total impotencia.

»El 30 de marzo, a las 7:30 pm, no había electricidad. Estaba muy oscuro y llamaron a la puerta. Todas corrimos hacia la puerta con miedo y ansiedad, pero fue anunciada una buena noticia: nos trajeron frutas y verduras. Dios trabaja con nosotros en nuestra vida diaria. Nosotros creímos y experimentamos su gracia. Al igual que la viuda de Sarepta.

»Al día siguiente, a las 5:30 AM, hubo un golpe en la puerta. La providencia de Dios estaba trabajando de nuevo. Un hombre trajo pan fresco que era suficiente para todo el mundo. Durante 10 días nunca dejó de llevar el pan, y en el décimo día trajo la harina y el trigo. Después de la Santa Comunión, oramos: 'Haznos dignos, Señor, para servir a nuestros semejantes. Dales, a través de nuestras manos un pan de cada día y a través de nuestro amor comprensivo darles paz y alegría'.

»En medio de esta situación peligrosa, nuestra querida Superior general, Sor Prema, nos llamó de Calcuta y habló con nosotros en forma individual. Nos dio la opción de permanecer o abandonar el lugar. Todos nosotros tuvimos una respuesta: "Elegimos permanecer, vivir o morir con nuestros pobres". Es el fruto de nuestra oración diaria.

»Nos quedamos sin el suministro de medicamentos para nuestros inquilinos. La hermana superior llamó a la puerta del tabernáculo, y le dijo a Jesús: ‘Tú eres el dueño de esta casa, haz algo’. Por la tarde, un hombre trajo los mismos medicamentos que nuestro pobres necesitaban.



»El momento crítico llegó cuando nos quedaba sólo un tanque de agua. Nuestros vecinos y otras personas llegaron con sus botellas vacías, pidiendo agua potable. Con el calor y el peligro de cada día, ¿quién puede negar agua potable a una persona sedienta o familiar? Dimos hasta la última gota. Nos recordó las palabras de nuestra querida madre: ‘La sed no es solo de agua, sino también para entender el amor, la justicia y la paz’.

»Una vez más la Providencia de Dios: un camión cargado con botellas de agua llegó a nuestro complejo. Fuimos llenados de agua hasta el borde, agradeciendo a Dios. Jesús dijo, ‘Tuve sed y me disteis de beber agua. Ven, bendito de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros’.

»Con el corazón lleno con un amor más grande y entusiasmo, rogamos a Dios para seguir usando nuestra pequeñez para hacer presente a la Iglesia en el mundo de hoy, a través de la misión confiada a nosotros por nuestra Madre Teresa, incluso en medio de un entorno peligroso.

»Con la ayuda del Corazón Inmaculado de María, causa de nuestra alegría, continuamos la búsqueda de los más pobres entre los pobres para llevarles el tierno afecto de Dios a través de nuestras humildes palabras de amor, pequeñas obras de paz, brindadas a costa de nuestras vidas”.