Leni y Dirce, catequistas conversos en zonas violentas y pobres de Brasil: «Dios me cambió con amor»
Ayuda a la Iglesia Necesitada difunde su testimonio porque necesitan con urgencia medios de desplazamiento.
Dirce y Leni, un matrimonio de catequistas en Brasil que llevan por el río en canoa la fe y su propia historia de conversión.
Uno de los proyectos que apoya Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN) es el que llevan a cabo Dirce y Leni en apartadas zonas de Brasil: dos catequistas que transformaron su propia historia de conversión en una historia de evangelización de los ambientes que a ellos les habían llevado por mal camino.
El 60% de la población brasileña se declara católica, pero la práctica está decayendo. Sin embargo, en las zonas rurales e indígenas, regiones víctimas de la pobreza y la violencia, los catequistas son "los pies y la voz de la Iglesia", explica ACN.
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Dirce y Leni son un matrimonio muy consciente de los errores cometidos en el pasado, que confiesan con pesar aunque agradecidos a la misericordia de Dios: “Él sabe que veníamos de una vida equivocada, una vida fea, pero aun así nos llamó”, explican.
Leni era esclavo de la bebida y se dedicaba también a la venta de alcohol a otras personas como él. Ambos se entregaban a todo tipo de actividades ilícitas, y entre las cosas de las que hoy se arrepienten figura que dejaban solos en casa a sus hijos pequeños, en circunstancias que envolvían un peligro para ellos.
"Uno de ellos se quitó la vida", evoca Leni con dolor: "Fue una tristeza profunda. Entonces decidí buscar a Dios, cambiar mi vida, ser ejemplo para mi familia. Hice la primera comunión, la confirmación, y después el matrimonio”.
Una vez casado con Dirce, decidieron hacerse catequistas y a ellos dedican su vida actualmente: "Dios me llamó y me cambió con amor”, cuenta.
Ahora se consagran a llevar a Dios a una comunidad que conocen bien porque participaron de su consumo de drogas y de las peleas y rupturas familiares que provocaba su consumo. El abandono de los hijos como hacían ellos, o el abandono de las mujeres por sus maridos, son moneda corriente en ese ámbito. Dios desaparece de su horizonte vital. Leni y Dirce lo llevan como un rayo de esperanza, con su propio testimonio como bandera.
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Actualmente, una de sus principales necesidades es una canoa motorizada y gasolina para alimentarla durante una temporada, porque el único acceso a muchos de los poblados a los que asisten es por el río.
Dirce Andrés y Leni son un matrimonio que se sumergió en el mal y ahora vuelve a hacerlo para llevar la fe a esos ambientes.
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También sueñan con disponer de un lugar digno donde formar a niños y jóvenes: “Una escuela de catequesis para los hijos de familias jóvenes", donde puedan aprender la fe y encontrar un entorno distinto al que están acostumbrados. Un entorno como el que Leni y Dirce conocieron, del que escaparon por gracia de Dios, y del que quieren rescatar a sus amigos y vecinos.
Es posible ayudarles a través de Ayuda a la Iglesia Necesitada, en su campaña Sé apóstol ayudando a los catequistas más necesitados.
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Fuente:Religión en libertad
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