lunes, 20 de febrero de 2017

Santo Evangelio 20 de febrero 2016


Día litúrgico: Lunes VII del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Mc 9,14-29): En aquel tiempo, Jesús bajó de la montaña y, al llegar donde los discípulos, vio a mucha gente que les rodeaba y a unos escribas que discutían con ellos. Toda la gente, al verle, quedó sorprendida y corrieron a saludarle. Él les preguntó: «¿De qué discutís con ellos?». Uno de entre la gente le respondió: «Maestro, te he traído a mi hijo que tiene un espíritu mudo y, dondequiera que se apodera de él, le derriba, le hace echar espumarajos, rechinar de dientes y lo deja rígido. He dicho a tus discípulos que lo expulsaran, pero no han podido». 

Él les responde: «¡Oh generación incrédula! ¿Hasta cuándo estaré con vosotros? ¿Hasta cuándo habré de soportaros? ¡Traédmelo!». Y se lo trajeron. Apenas el espíritu vio a Jesús, agitó violentamente al muchacho y, cayendo en tierra, se revolcaba echando espumarajos. Entonces Él preguntó a su padre: «¿Cuánto tiempo hace que le viene sucediendo esto?». Le dijo: «Desde niño. Y muchas veces le ha arrojado al fuego y al agua para acabar con él; pero, si algo puedes, ayúdanos, compadécete de nosotros». Jesús le dijo: «¡Qué es eso de si puedes! ¡Todo es posible para quien cree!». Al instante, gritó el padre del muchacho: «¡Creo, ayuda a mi poca fe!». 

Viendo Jesús que se agolpaba la gente, increpó al espíritu inmundo, diciéndole: «Espíritu sordo y mudo, yo te lo mando: sal de él y no entres más en él». Y el espíritu salió dando gritos y agitándole con violencia. El muchacho quedó como muerto, hasta el punto de que muchos decían que había muerto. Pero Jesús, tomándole de la mano, le levantó y él se puso en pie. Cuando Jesús entró en casa, le preguntaban en privado sus discípulos: «¿Por qué nosotros no pudimos expulsarle?». Les dijo: «Esta clase con nada puede ser arrojada sino con la oración».


«¡Creo, ayuda a mi poca fe!»
Rev. D. Antoni CAROL i Hostench 
(Sant Cugat del Vallès, Barcelona, España)


Hoy contemplamos —¡una vez más!— al Señor solicitado por la gente («corrieron a saludarle») y, a la vez, Él solícito de la gente, sensible a sus necesidades. En primer lugar, cuando sospecha que alguna cosa pasa, se interesa por el problema.

Interviene uno de los protagonistas, esto es, el padre de un chico que está poseído por un espíritu maligno: «Maestro, te he traído a mi hijo que tiene un espíritu mudo y, dondequiera que se apodera de él, le derriba, le hace echar espumarajos, rechinar de dientes y lo deja rígido» (Mc 9,17-18).

¡Es terrible el mal que puede llegar a hacer el Diablo!, una criatura sin caridad. —Señor, ¡hemos de rezar!: «Líbranos del mal». No se entiende cómo puede haber hoy día voces que dicen que no existe el Diablo, u otros que le rinden algún tipo de culto... ¡Es absurdo! Nosotros hemos de sacar una lección de todo ello: ¡no se puede jugar con fuego!

«He dicho a tus discípulos que lo expulsaran, pero no han podido» (Mc 9,18). Cuando escucha estas palabras, Jesús recibe un disgusto. Se disgusta, sobre todo, por la falta de fe... Y les falta fe porque han de rezar más: «Esta clase con nada puede ser arrojada sino con la oración» (Mc 9,29).

La oración es el diálogo “intimista” con Dios. Juan Pablo II ha afirmado que «la oración comporta siempre una especie de escondimiento con Cristo en Dios. Sólo en semejante “escondimiento” actúa el Espíritu Santo». En un ambiente íntimo de escondimiento se practica la asiduidad amistosa con Jesús, a partir de la cual se genera el incremento de confianza en Él, es decir, el aumento de la fe.

Pero esta fe, que mueve montañas y expulsa espíritus malignos («¡Todo es posible para quien cree!») es, sobre todo, un don de Dios. Nuestra oración, en todo caso, nos pone en disposición para recibir el don. Pero este don hemos de suplicarlo: «¡Creo, ayuda a mi poca fe!» (Mc 9,24). ¡La respuesta de Cristo no se hará “rogar”!

Inglaterra es consagrada al Corazón de María frente a la Virgen de Fátima, a la que pide protección


En una bella ceremonia en la catedral de Westminster se coronó la imagen peregrina de Fátima

Inglaterra es consagrada al Corazón de María frente a la Virgen de Fátima, a la que pide protección

Miles de personas, encabezadas por el cardenal OConnor acudieron a la consagración de Inglaterra al Corazón de María

Inglaterra es consagrada al Corazón de María frente a la Virgen de Fátima, a la que pide protección

Miles de personas, muchas de ellas desde la calle, asistieron este sábado a una celebración histórica en la catedral londinense de Westminster. En ella, el cardenal Nichols presidió una bellísima ceremonia que contó con dos puntos principales, por un lado la coronación de la Virgen Peregrina de Fátima que recorre Inglaterra y por otro la consagración de este país y de Gales al Sagrado Corazón de María.

Junto a los miles de fieles, que recibieron a la Virgen cantando y moviendo pañoletas mientras entraba en procesión, el arzobispo de Westminster esperaba la imagen de Fátima junto a tres niños vestidos de pastorcitos que simbolizaban a Lucía, Jacinta y Francisco, que portaban la corona y las reliquias de los dos pastorcitos beatos.


Los niños que simbolizaban a los tres pastorcitos portaban reliquias de los beatos y la nueva corona forjada para la Virgen

La corona ha sido realizada por los mismos que forjaron la que la Virgen porta en la ciudad portuguesa los 13 de cada mes.

Una enorme manifestación mariana en el corazón de Inglaterra
Tal y como recuerda Cari Filii News, esta imagen de la Virgen fue bendecida por el Papa Pablo VI en el santuario mariano en mayo de 1967 y regalada a Inglaterra por el obispo de Fátima en 1968. Además, la talla también fue bendecida por san Juan Pablo II durante su visita a Gran Bretaña en 1982.

La corona fue presentada al cardenal Nichols por Jorge Leitao, cuyo abuelo realizó la corona original de Portugal, y que su empresa ofrecerá en esta cita a la Virgen. Por su parte, los fieles que lo desearon llevaron a la catedral objetos de oro y plata o joyas para ofrecer a María y que fueron entregados como donativos a Leitao como contraprestación. Así es se hizo con la corona original en Portugal en 1942.

Muchas personas, entre ellas familias enteras, acudieron a la imagen de la Virgen para encomendarse a ella. La emoción era la imagen dominante entre los presentes, que sabían que era un día histórico.


Inglaterra, la "dote de María"
Y es que también Inglaterra, país que históricamente era conocido como la "dote de María", pidió este sábado la protección de la Madre de Dios. Y lo quiso hacer delante de la Virgen de Fátima y aprovechando el año que se celebran el centenario de las apariciones.

De este modo, el cardenal de Westminster y el conjunto de la Iglesia inglesa y galesa rerenovaron la consagración al Sagrado Corazón de María que ya se realizó el 16 de julio de 1948 por el cardenal Griffin en el santuario de Walshingham, donde se encuentra la patrona de Inglaterra.



La protección tras la II Guerra Mundial
Aquel día, toda la jerarquía unida acudió a los pies de María y consagró el país a ella, a lo que siguió una peregrinación de “oración y penitencia” con la intención de reparar los males de la Segunda Guerra Mundial. En la peregrinación hacia el santuario llevaron catorce cruces provenientes de todos los puntos del país convirtiéndose en cada una de las estaciones del Via Crucis.

Si aquella consagración se produjo en la festividad de la Virgen del Carmen, la renovación se produjo en el centenario de la Virgen de Fátima. Y si ahora Inglaterra y el mundo no salen de una guerra horrible sí que se enfrenta a un periodo de gran estabilidad como no había vivido en décadas y con un ataque a la familia y a la vida sin precedentes.


La profecía de Sor Lucía
Precisamente, la tercera vidente, sor Lucía, envió una carta al cardenal Caffarra, nombrado por San Juan Pablo II fundador y presidente del Pontificio Instituto Juan Pablo II para Estudios sobre el Matrimonio y la Familia, en la que avisaba que la lucha final contra el mal sería precisamente por el matrimonio y la familia.

Así lo recordaba el cardenal: “Recibí una larga carta con su firma, la cual ahora se encuentra en los archivos del Instituto. En ella encontramos escrito: ‘La batalla final entre el Señor y el reino de Satanás será acerca del Matrimonio y de la Familia. No teman, añadió, porque cualquiera que actúe a favor de la santidad del Matrimonio y de la Familia siempre será combatido y enfrentado en todas las formas, porque ésta es el punto decisivo. Después concluyó: sin embargo, Nuestra Señora ya ha aplastado su cabeza’”.

Fuente: Religión en Libertad

domingo, 19 de febrero de 2017

Santo Evangelio 19 de febrero 2017


Día litúrgico: Domingo VII (A) del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Mt 5, 38-48): En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Habéis oído que se dijo: ‘Ojo por ojo y diente por diente’. Pues yo os digo: no resistáis al mal; antes bien, al que te abofetee en la mejilla derecha ofrécele también la otra: al que quiera pleitear contigo para quitarte la túnica déjale también el manto; y al que te obligue a andar una milla vete con él dos. A quien te pida da, y al que desee que le prestes algo no le vuelvas la espalda.



»Habéis oído que se dijo: ‘Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo’. Pues yo os digo: Amad a vuestros enemigos y rogad por los que os persigan, para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y llover sobre justos e injustos. Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa vais a tener? ¿No hacen eso mismo también los publicanos? Y si no saludáis más que a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de particular? ¿No hacen eso mismo también los gentiles? Vosotros, pues, sed perfectos como es perfecto vuestro Padre celestial».


«Sed perfectos como es perfecto vuestro Padre celestial»
Rev. P. José PLAZA Monárdez 
(Calama, Chile)


Hoy, la Palabra de Dios, nos enseña que la fuente original y la medida de la santidad están en Dios: «Sed perfectos como es perfecto vuestro Padre celestial» (Mt 5,48). Él nos inspira, y hacia Él caminamos. El sendero se recorre bajo la nueva ley, la del Amor. El amor es el seguro conductor de nuestros ideales, expresados tan certeramente en este quinto capítulo del Evangelio de san Mateo. 

La antigua ley del Talión del libro del Éxodo (cf. Ex 21,23-35) —que quiso ser una ley que evitara las venganzas despiadadas y restringir al “ojo por ojo”, el desagravio bélico— es definitivamente superada por la Ley del amor. En estos versículos se entrega toda una Carta Magna de la moral creyente: el amor a Dios y al prójimo. 

El Papa Benedicto XVI nos dice: «Solo el servicio al prójimo abre mis ojos a lo que Dios hace por mí y a lo mucho que me ama». Jesús nos presenta la ley de una justicia sobreabundante, pues el mal no se vence haciendo más daño, sino expulsándolo de la vida, cortando así su eficacia contra nosotros. 

Para vencer —nos dice Jesús— se ha de tener un gran dominio interior y la suficiente claridad de saber por cuál ley nos regimos: la del amor incondicional, gratuito y magnánimo. El amor lo llevó a la Cruz, pues el odio se vence con amor. Éste es el camino de la victoria, sin violencia, con humildad y amor gozoso, pues Dios es el Amor hecho acción. Y si nuestros actos proceden de este mismo amor que no defrauda, el Padre nos reconocerá como sus hijos. Éste es el camino perfecto, el del amor sobreabundante que nos pone en la corriente del Reino, cuya más fiel expresión es la sublime manifestación del desbordante amor que Dios ha derramado en nuestros corazones por el don del Espíritu Santo (cf. Rom 5,5).

Obligó a su hijo a firmar un contrato para tener un móvil y sus 18 puntos dieron la vuelta al mundo


Pese a las dificultades, la madre afirma que el contrato cumplió su función

Obligó a su hijo a firmar un contrato para tener un móvil y sus 18 puntos dieron la vuelta al mundo

Tras un año, el hijo se había convertido en un usuario responsable del Iphone aunque no sin dificultades

Obligó a su hijo a firmar un contrato para tener un móvil y sus 18 puntos dieron la vuelta al mundo

La edad en la que los menores tienen teléfonos móviles con acceso a internet y a las redes sociales es cada vez más baja. Con doce años son ya mayoría los niños que tienen uno de ellos. Sin embargo, existen dos riesgos cada vez más evidentes. Por un lado, los nefastos efectos que genera su adicción, tal y como alerta el neuropsicólogo Nacho Calderón. Y por otro lado, los problemas de seguridad que conllevan estas tecnologías, como reconoce el juez de menores Emilio Calayatud.

Por ello, la implicación de los padres es fundamental para controlar el acceso a los móviles y para evitar la dependencia hacia ellos. Es lo que hizo una madre estadunidense con cinco hijos. Janell Burley Hofmann es escritora y promociona un movimiento que pretende educar en el uspon responsable de la tecnología. En uno de sus artículos que se hizo mundialmente viral contó cómo su hijo adolescente lleva casi un año suplicándole tener un IPhone. 

Tras meses de lucha, al final le compró este dispositivo aunque hizo firmar a su hijo un contrato con 18 puntos que debía cumplir para poder mantenerlo. Y sería estricta en hacérselo cumplir. Estos son las 18 reglas, que según Janell también le servirán para la vida:

1. Es mi teléfono. Yo lo compré. Yo lo pagué. Yo te lo presto. ¿A qué soy genial?

2. Yo siempre sabré la contraseña.

3. Si suena, cógelo. Di "hola". Sé educado. Coge siempre, siempre, la llamada de mamá y papá.

4. Entregará el teléfono a mamá o a papá a las 7:30 de la mañana cada día de colegio y a las 9:00 de la tarde durante el fin de semana. Estará apagado toda la noche y se volverá a encender a las 7:30 de la mañana. Si no llamarías al teléfono fijo de alguien, porque pueden responder sus padres, tampoco llames o envíes mensajes al móvil. Respeta a las otras familias como nos gusta que nos respeten a nosotros.

5. No te llevarás el iPhone al colegio. Conversa y habla con la gente y con tus amigos en persona. Los días de media jornada, las excursiones y las actividades extraescolares requerirán consideraciones especiales.

6. Si el iPhone se cae, se golpea o se estropea, tú eres el responsable. Por tanto, asumirás los costes de la sustitución o de la reparación. Para ello ahorra dinero de tu cumpleaños o realiza otros trabajos: corta el césped, haz de canguro... Si el iPhone se rompe, tendrás que estar preparado.


El contrato de Janell a su hijo, ambos en la imagen, ha dado la vuelta al mundo y es ahora utilizado por miles de padres

7. No uses el iPhone para mentir, hacer tonterías o engañar a otro ser humano. No te involucres en conversaciones que sean dañinas para los demás. Sé un buen amigo.

8. No envíes mensajes, correos electrónicos o digas nada a través del iPhone que no dirías en persona.

9. No envíes mensajes, correos electrónicos o digas a alguien algo que no le dirías en voz alta y en presencia de sus padres. Autocensúrate.

10. Nada de pornografía. Busca en la web información que compartirías abiertamente conmigo. Si tienes alguna duda sobre algo, pregunta a una persona. Preferiblemente, a tu padre o a mí.

11. Apágalo o siléncialo cuando te encuentres en lugares públicos. Especialmente en restaurantes, en el cine o mientras hablas con otro ser humano. No eres una persona maleducada, no dejes que el iPhone cambie eso.

12. No envíes ni recibas imágenes íntimas tuyas ni de otras personas. No te rías. Algún día estarás tentado de hacerlo, a pesar de tu gran inteligencia. Es arriesgado y puede arruinar tu vida de adolescente, joven y adulto. Es siempre una mala idea. El ciberespacio es más poderoso que tú. Y es difícil hacer que algo de esa magnitud desaparezca, incluyendo una mala reputación.

13. No hagas millones de fotos o vídeos. No hay necesidad de documentar todo. Vive tus experiencias. Quedarán almacenas en tu memoria para toda la eternidad.

14. A veces conviene dejar el iPhone en casa. Siéntete seguro de esa decisión. No es un ser vivo ni una ninguna extensión de tu cuerpo. Aprende a vivir sin él. Tienes que vencer el miedo a perderte algo que está ocurriendo y a estar siempre conectado.

15. Bájate música que sea nueva o clásica o diferente de la que millones de chicos como tú escuchan, que es siempre lo mismo. Tu generación tiene un acceso a la música mayor que cualquier otra de la historia. Aprovécha ese don. Expande tus horizontes.

16.De vez en cuando puedes jugar a juegos de palabras, puzzles y rompecabezas.

17. Mantén tus ojos abiertos. Observa el mundo que te rodea. Mira por la ventana. Escucha a los pájaros. Date un paseo. Habla con un desconocido. Pregúntate sin es necesario buscar en Google.

18. Meterás la pata. Te quitaré el teléfono. Nos sentaremos y hablaremos sobre ello. Volveremos a empezar. Tú y yo siempre estamos aprendiendo. Somos un equipo. Estamos juntos en esto.

Un año después de regalar el teléfono a su hijo, Janell escribió otro artículo explicando cómo había ido todo. Explicó que el contrato había funcionado aunque había sido difícil y que evidentemente tuvo que retirarle el teléfono en alguna ocasión y volver a empezar. Pero ella está contenta porque su primogénito se ha convertido en un usuario resposable.


sábado, 18 de febrero de 2017

Santo Evangelio 18 de febrero de 2017


Día litúrgico: Sábado VI del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Mc 9,2-13): En aquel tiempo, Jesús toma consigo a Pedro, Santiago y Juan, y los lleva, a ellos solos, aparte, a un monte alto. Y se transfiguró delante de ellos, y sus vestidos se volvieron resplandecientes, muy blancos, tanto que ningún batanero en la tierra sería capaz de blanquearlos de ese modo. Se les aparecieron Elías y Moisés, y conversaban con Jesús. 

Toma la palabra Pedro y dice a Jesús: «Rabbí, bueno es estarnos aquí. Vamos a hacer tres tiendas, una para Ti, otra para Moisés y otra para Elías»; pues no sabía qué responder ya que estaban atemorizados. Entonces se formó una nube que les cubrió con su sombra, y vino una voz desde la nube: «Este es mi Hijo amado, escuchadle». Y de pronto, mirando en derredor, ya no vieron a nadie más que a Jesús solo con ellos. 

Y cuando bajaban del monte les ordenó que a nadie contasen lo que habían visto, hasta que el Hijo del hombre resucitara de entre los muertos. Ellos observaron esta recomendación, discutiendo entre sí qué era eso de "resucitar de entre los muertos". 

Y le preguntaban: «¿Por qué dicen los escribas que Elías debe venir primero?». Él les contestó: «Elías vendrá primero y restablecerá todo; mas, ¿cómo está escrito del Hijo del hombre que sufrirá mucho y que será despreciado? Pues bien, yo os digo: Elías ha venido ya y han hecho con él cuanto han querido, según estaba escrito de él».


«Les ordenó que a nadie contasen lo que habían visto»
Rev. D. Xavier ROMERO i Galdeano 
(Cervera, Lleida, España)



Hoy, el Evangelio de la transfiguración nos presenta un enigma descifrado. El texto evangélico de san Marcos está plagado de secretos mesiánicos, de momentos puntuales en los cuales Jesús prohíbe que se dé a conocer lo que ha hecho. Hoy nos encontramos ante un “botón de muestra”. Así, Jesús «les ordenó que a nadie contasen lo que habían visto, hasta que el Hijo del hombre resucitara de entre los muertos» (Mc 9,9).

¿En qué consiste este secreto mesiánico? Se trata de levantar un poco el velo de aquello que se esconde debajo, pero que sólo será desvelado totalmente al final de los días de Jesús, a la luz de su Misterio Pascual. Hoy lo vemos claro en este Evangelio: la transfiguración es un momento, una catadura de gloria para descifrar a los discípulos el sentido de aquel momento íntimo.

Jesús había anunciado a sus discípulos la inminencia de su pasión, pero al verles tan turbados por tan trágico fin, les explica con hechos y palabras cómo será el final de sus días: unas jornadas de pasión, de muerte, pero que concluirán con la resurrección. He aquí el enigma descifrado. Santo Tomás de Aquino dice: «Con el fin de que una persona camine rectamente por un camino es necesario que conozca antes, de alguna manera, el lugar al cual se dirige».

También nuestra vida de cristianos tiene un fin desvelado por Nuestro Señor Jesucristo: gozar eternamente de Dios. Pero esta meta no estará exenta de momentos de sacrificio y de cruz. Con todo, hemos de recordar el mensaje vivo del Evangelio de hoy: en este callejón aparentemente sin salida, que es frecuentemente la vida, por nuestra fidelidad a Dios, viviendo inmersos en el espíritu de las Bienaventuranzas, se agrietará el final trágico, gozando de Dios eternamente.

Investigaban sobre el terrible síndrome del cautiverio y sorprendidos vieron que todos querían vivir


Esta enfermedad deja inmovilizado totalmente y sin hablar aunque la conciencia es total

Investigaban sobre el terrible síndrome del cautiverio y sorprendidos vieron que todos querían vivir

El síndrome del cautiverio provoca la inmovilidad total del cuerpo pese a que se mantiene intacto su nivel de conciencia y sus funciones cerebral

Investigaban sobre el terrible síndrome del cautiverio y sorprendidos vieron que todos querían vivir

El caso de Jean-Dominique Bauby es probablemente el más conocido del llamado síndrome del enclaustramiento o del cautiverio, en el que la persona afectada presenta un cuadro completo de tetraplejia que lleva unida la pérdida de la capacidad de hablar. En el mejor de los casos el enfermo puede mover ligeramente los ojos pese a que mantiene intacto su nivel de conciencia y el resto de sus funciones cerebrales superiores.

Este francés era un exitoso periodista, redactor jefe de la revista Elle, hasta que el 8 de diciembre de 1995 mientras conducía sufrió un accidente cardiovascular. Despertó 20 días después pudiendo únicamente abrir y cerrar el párpado de su ojo izquierdo. Sin embargo, lejos de dejarse llevar por la desesperación logró incluso escribir un libro que tituló La escafandra y la mariposa que luego fue llevado al cine consiguiendo cuatro candidaturas para los Oscar. De esta manera se ponía cara a una terrible enfermedad.

Las ganas de vivir que permiten volar como una mariposa
Pero Bauby optó por el optimismo y sabiendo que aunque era "preso" de su cuerpo su imaginación podía volar libre como una mariposa. Y de este modo llegó a escribir, gracias a un código lingüístico basado en el parpadeo de su ojo, cosas como esta:

“En lo que a mí respecta, tuve derecho a veinte días de coma y varias semanas de niebla antes de darme cuenta verdaderamente de la extensión de los daños. No emergí por completo a la superficie hasta finales de enero (…). La escafandra se vuelve menos opresiva, y la mente puede vagar como una mariposa. Hay tanto que hacer… Se puede emprender el vuelo por el espacio o el tiempo, partir hacia Tierra de Fuego o la corte del Rey Midas”.


En la película "La escafandra y la mariposa" críticos destacaron el optimismo y las ganas de vivir que muestra el protagonista

Cuando la enfermedad es utilizada para justificar la eutanasia
Tradicionalmente, la eutanasia se ha justificando utilizando enfermedades o síndromes como el que vivió este francés arguyendo que el sufrimiento es tan atroz que es mejor morir a vivir así. 

Sin embargo, aunque en los medios de comunicación generalmente sólo aparezcan aquellas personas que piden 'libertad' para morir son muchos otros los que aceptan su enfermedad, los que se sienten agradecidos con sus familias por cuidarles e incluso los que se sienten satisfechos con su vida pese a tener síndromes tan terribles como el del cautiverio.

Una investigación que mostró una realidad que no era el objeto de estudio
Sobre estos últimos, llama la atención los resultados obtenidos por un grupo de investigadores suizos cuyo objetivo con su trabajo era conseguir que los afectados por esta rara enfermedad puedan comunicarse. Pero se encontraron con unos datos muy interesantes mientras realizaban dicho estudio que van más allá de la ciencia.

El síndrome de cautiverio total
Su investigación, publicada en la publicación científica PLoS Biology, se titulaba Comunicación basada en la interfez cerebro-ordenador en el Locked-in total, es decir, en personas con el síndrome de cautiverio total.

Y es que el caso de Bauby por muy terrible que pueda parecer no es de los más graves pues él tenía el síndrome “clásico” por el que conserva cierto movimiento en un ojo. Pero existe el síndrome “total” en el que el paciente está completamente inmóvil y tampoco puede mover sus ojos.

El estudio científico se centraba precisamente en estas personas que no tienen posibilidad alguna de comunicación y que viven completamente 'encerradas' en un cuerpo inmóvil. Para ello, probaron una interfaz que puede descifrar los pensamientos de los pacientes de este síndrome en sus casos más extremos. Este sistema no invasivo detecta sus respuestas mediante la medición de cambios en los niveles de oxígeno en sangre en el cerebro.

Con esta interfaz, los pacientes podrán comunicarse con otras personas sacándolas del total aislamiento

El hito de que los pacientes pudieran responder
Los cuatro pacientes analizados con el síndrome total de cautiverio lograron responder varias preguntas con un sí o un no. Y no fue cuestión de azar puesto que la misma pregunta fue realizada en varias ocasiones en distintas semanas.

Estas respuestas pueden suponer un gran avance para estas personas pues superan las teorías anteriores que afirmaban que serían incapaces de comunicarse aun con una interfaz. Por ello, en Mercatornet consideran que la posibilidad de comunicarse lograría cambiar para siempre el síndrome de enclaustramiento total.

Pero una de las grandes sorpresas de los investigadores, de la que dejan constancia en el estudio, y que arroja datos muy interesantes en el ámbito social es la respuesta a una de las preguntas del estudio.

La pregunta que sorprendió a los investigadores
“¿Eres feliz?”, era una de las preguntas que realizaron a los cuatro pacientes. Sí, fue su respuesta. Y cuando les repitieron esta misma pregunta todos volvieron a responder afirmativamente mostrando que estaban satisfechos con su vida.

El autor principal del informe, Niels Birbaumer, del Instituto de Psicología Médica y de Comportamiento de Neurobiología de la Universidad de Tubinga (Alemania) afirmaba en el estudio:

"Al principio nos sorprendieron las respuestas positivas cuando preguntamos a los cuatro pacientes de locked-in total (síndrome de enclaustramiento total) sobre su calidad de vida, los cuatro habían aceptado la ventilación artificial para sostener su vida cuando la respiración era imposible, por lo que en cierto sentido ya habían elegido vivir. Lo que observamos era que mientras recibieran atención satisfactoria en el hogar, consideraban aceptable su calidad de vida".

El caso de Tony Nicklinson
Estos interesantes datos que se desprenden del estudio pueden ayudar a contrarrestar la propaganda proeutanasia, que utilizó el caso de Tony Nicklinson, paciente con este síndrome, aunque no en su variante más grave que pedía morir y que encontró el altavoz de numerosos medios.


El caso de Tony Nicklinson fue muy mediático y utilizado por los grupos proeutanasia

Otros estudios muestran las ganas de vivir de estos pacientes
Sin embargo, no es la primera vez que un estudio científico revela que los pacientes con síndrome de enclaustramiento no quieren la eutanasia. En 2003, el Journal of Head Trauma Rehabilitation publicó un informe sobre el seguimiento realizado a pacientes con este síndrome y su satisfacción con la vida. Y aquí las respuestas eran también bastante sorprendentes.

Siete de los pacientes estaban muy satisfechos con su vida y no habían considerado nunca la eutanasia, seis habían pensado en algún momento en la eutanasia aunque finalmente rechazaron esta idea y sólo uno quería morir.

La voluntad de vivir es "fuerte"
Los autores de dicho estudio lanzaban un claro mensaje al alcanzar estos resultados: “los médicos pueden no apreciar que la calidad de vida a menudo se equipara con la interacción social, más que física, y que la voluntad de vivir es fuerte”.

Y además, añadían que “ponemos en tela de juicio la suposición entre algunos proveedores de atención de la salud y los responsables políticos de que la discapacidad severa es intolerable”, justificando que en ocasiones algunos profesionales de la salud “influyen en la familia y los amigos (de formas que no son apropiadas para la situación”.

viernes, 17 de febrero de 2017

Santo Evangelio 17 de febrero 2017


Día litúrgico: Viernes VI del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Mc 8,34-9,1): En aquel tiempo, Jesús llamando a la gente a la vez que a sus discípulos, les dijo: «Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame. Porque quien quiera salvar su vida, la perderá; pero quien pierda su vida por mí y por el Evangelio, la salvará. Pues, ¿de qué le sirve al hombre ganar el mundo entero si arruina su vida? Pues, ¿qué puede dar el hombre a cambio de su vida? Porque quien se avergüence de mí y de mis palabras en esta generación adúltera y pecadora, también el Hijo del hombre se avergonzará de él cuando venga en la gloria de su Padre con los santos ángeles». Les decía también: «Yo os aseguro que entre los aquí presentes hay algunos que no gustarán la muerte hasta que vean venir con poder el Reino de Dios».


«Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame»
+ Rev. D. Joaquim FONT i Gassol 
(Igualada, Barcelona, España)


Hoy el Evangelio nos habla de dos temas complementarios: nuestra cruz de cada día y su fruto, es decir, la Vida en mayúscula, sobrenatural y eterna.

Nos ponemos de pie para escuchar el Santo Evangelio, como signo de querer seguir sus enseñanzas. Jesús nos dice que nos neguemos a nosotros mismos, expresión clara de no seguir "el gusto de los caprichos" —como menciona el salmo— o de apartar «las riquezas engañosas», como dice san Pablo. Tomar la propia cruz es aceptar las pequeñas mortificaciones que cada día encontramos por el camino. 

Nos puede ayudar a ello la frase que Jesús dijo en el sermón sacerdotal en el Cenáculo: «Yo soy la vid verdadera y mi Padre es el labrador. Todo sarmiento que en mí no da fruto, lo corta; y todo el que da fruto, lo poda para que dé más fruto» (Jn 15,1-2). ¡Un labrador ilusionado mimando el racimo para que alcance mucho grado! ¡Sí, queremos seguir al Señor! Sí, somos conscientes de que el Padre nos puede ayudar para dar fruto abundante en nuestra vida terrenal y después gozar en la vida eterna.

San Ignacio guiaba a san Francisco Javier con las palabras del texto de hoy: «¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero si arruina su vida?» (Mc 8,36). Así llegó a ser el patrón de las Misiones. Con la misma tónica, leemos el último canon del Código de Derecho Canónico (n. 1752): «(...) teniendo en cuenta la salvación de las almas, que ha de ser siempre la ley suprema de la Iglesia». San Agustín tiene la famosa lección: «Animam salvasti tuam predestinasti», que el adagio popular ha traducido así: «Quien la salvación de un alma procura, ya tiene la suya segura». La invitación es evidente.

María, la Madre de la Divina Gracia, nos da la mano para avanzar en este camino.