lunes, 22 de mayo de 2017

Santo Evangelio 22 de Mayo 2017




Día litúrgico: Lunes VI de Pascua

Texto del Evangelio (Jn 15,26—16,4): En aquel tiempo, Jesús habló así a sus discípulos: «Cuando venga el Paráclito, que yo os enviaré de junto al Padre, el Espíritu de la verdad, que procede del Padre, Él dará testimonio de mí. Pero también vosotros daréis testimonio, porque estáis conmigo desde el principio. Os he dicho esto para que no os escandalicéis. Os expulsarán de las sinagogas. E incluso llegará la hora en que todo el que os mate piense que da culto a Dios. Y esto lo harán porque no han conocido ni al Padre ni a mí. Os he dicho esto para que, cuando llegue la hora, os acordéis de que ya os lo había dicho».


«También vosotros daréis testimonio»
Rev. P. Higinio Rafael ROSOLEN IVE 
(Cobourg, Ontario, Canadá)


Hoy, en el evangelio Jesús anuncia y promete la venida del Espíritu Santo: «Cuando venga el Paráclito (…) que procede del Padre, Él dará testimonio de mí» (Jn 15,26). “Paráclito” literalmente significa “aquél que es llamado junto a uno”, y habitualmente es traducido como “Consolador”. De este modo, Jesús nos recuerda la bondad de Dios, pues siendo el Espíritu Santo el amor de Dios, Él infunde en nuestros corazones la paz, la serenidad en las adversidades y la alegría por las cosas de Dios. Él nos hace mirar hacia las cosas de arriba y unirnos a Dios.

Además Jesús dice a los Apóstoles: «También vosotros daréis testimonio» (Jn 15,27). Para dar testimonio es necesario:

1º Tener comunión e intimidad con Jesús. Ésta nace del trato cotidiano con Él: leer el Evangelio, escuchar sus palabras, conocer sus enseñanzas, frecuentar sus sacramentos, estar en comunión con su Iglesia, imitar su ejemplo, cumplir los mandamientos, verlo en los santos, reconocerlo en nuestros hermanos, tener su espíritu y amarlo. Se trata de tener una experiencia personal y viva de Jesús.

2º Nuestro testimonio es creíble si aparece en nuestras obras. Un testigo no es sólo una persona que sabe que algo es verdad, sino que también está dispuesta a decirlo y vivirlo. Lo que experimentamos y vivimos en nuestra alma debemos transmitirlo al exterior. Somos testigos de Jesús no sólo si conocemos sus enseñanzas, sino —y principalmente— cuando queremos y hacemos que otros lo conozcan y lo amen. Como dice el dicho: «Las palabras mueven, los ejemplos arrastran».

El Papa Francisco nos decía: «Agradezco el hermoso ejemplo que me dan tantos cristianos que ofrecen su vida y su tiempo con alegría. Ese testimonio me hace mucho bien y me sostiene en mi propio deseo de superar el egoísmo para entregarme más». Y añadía: «Quiero pediros especialmente un testimonio de comunión fraterna que se vuelva atractivo y resplandeciente». Eso es siempre una luz que atrae.


«Cuando venga el Paráclito, (...) el Espíritu de la verdad, (...) Él dará testimonio de mí»
Rev. D. Jordi POU i Sabater 
(Sant Jordi Desvalls, Girona, España)


Hoy, el Evangelio es casi tan actual como en los años finales del evangelista san Juan. Ser cristiano entonces no estaba de moda (más bien era bastante peligroso), como tampoco no lo está ahora. Si alguno quiere ser bien considerado por nuestra sociedad, mejor que no sea cristiano —porque en muchas cosas— tal como los primeros cristianos judíos, le «expulsarán de las sinagogas» (Jn 16,2).

Sabemos que ser cristiano es vivir a contracorriente: lo ha sido siempre. Incluso en épocas en que “todo el mundo” era cristiano: los que querían serlo de verdad no eran demasiado bien vistos por algunos. El cristiano es, si vive según Jesucristo, un testimonio de lo que Cristo tenía previsto para todos los hombres; es un testigo de que es posible imitar a Jesucristo y vivir con toda dignidad como hombre. Esto no gustará a muchos, como Jesús mismo no gustó a muchos y fue llevado a la muerte. Los motivos del rechazo serán variados, pero hemos de tener presente que en ocasiones nuestro testimonio será tomado como una acusación.

No se puede decir que san Juan, por sus escritos, fuera pesimista: nos hace una descripción victoriosa de la Iglesia y del triunfo de Cristo. Tampoco se puede decir que él no hubiese tenido que sufrir las mismas cosas que describe. No esconde la realidad de las cosas ni la substancia de la vida cristiana: la lucha.

Una lucha que es para todos, porque no hemos de vencer con nuestras fuerzas. El Espíritu Santo lucha con nosotros. Es Él quien nos da las fuerzas. Es Él, el Protector, quien nos libra de los peligros. Con Él al lado nada hemos de temer.

Juan confió plenamente en Jesús, le hizo entrega de su vida. Así no le costó después confiar en Aquel que fue enviado por Él: el Espíritu Santo.

domingo, 21 de mayo de 2017

Santo Evangelio 21 de Mayo 2017




Día litúrgico: Domingo VI (A) de Pascua

Texto del Evangelio (Jn 14,15-21): En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Si me amáis, guardaréis mis mandamientos; y yo pediré al Padre y os dará otro Paráclito, para que esté con vosotros para siempre, el Espíritu de la verdad, a quien el mundo no puede recibir, porque no le ve ni le conoce. Pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros. No os dejaré huérfanos: volveré a vosotros. Dentro de poco el mundo ya no me verá, pero vosotros sí me veréis, porque yo vivo y también vosotros viviréis. Aquel día comprenderéis que yo estoy en mi Padre y vosotros en mí y yo en vosotros. El que tiene mis mandamientos y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ame, será amado de mi Padre; y yo le amaré y me manifestaré a él».


«Yo le amaré y me manifestaré a él»
P. Julio César RAMOS González SDB 
(Mendoza, Argentina)



Hoy, Jesús —como lo hizo entonces con sus discípulos— se despide, pues vuelve al Padre para ser glorificado. Parece ser que esto entristece a los discípulos que, aún le miran con la sola mirada física, humana, que cree, acepta y se aferra a lo que únicamente ve y toca. Esta sensación de los seguidores, que también se da hoy en muchos cristianos, le hace asegurar al Señor que «nos os dejaré huérfanos» (Jn 14,18), pues Él pedirá al Padre que nos envíe «otro Paráclito» (Auxiliador, Intercesor: Jn 14,16), «el Espíritu de la verdad» (Jn 14,17); además, aunque el mundo no le vaya a “ver”, «vosotros sí me veréis, porque yo vivo y también vosotros viviréis» (Jn 14,19). Así, la confianza y la comprensión en estas palabras de Jesús suscitarán en el verdadero discípulo el amor, que se mostrará claramente en el “tener sus mandamientos” y “guardarlos” (cf. v. 21). Y más todavía: quien eso vive, será amado de igual forma por el Padre, y Él —el Hijo— a su discípulo fiel le amará y se le manifestará (cf. v. 21).

¡Cuántas palabras de aliento, confianza y promesa llegan a nosotros este Domingo! En medio de las preocupaciones cotidianas —donde nuestro corazón es abrumado por las sombras de la duda, de la desesperación y del cansancio por las cosas que parecen no tener solución o haber entrado en un camino sin salida— Jesús nos invita a sentirle siempre presente, a saber descubrir que está vivo y nos ama, y a la vez, al que da el paso firme de vivir sus mandamientos, le garantiza manifestársele en la plenitud de la vida nueva y resucitada. 

Hoy, se nos manifiesta vivo y presente, en las enseñanzas de las Escrituras que escuchamos, y en la Eucaristía que recibiremos. —Que tu respuesta sea la de una vida nueva que se entrega en la vivencia de sus mandamientos, en particular el del amor.

sábado, 20 de mayo de 2017

Santo Evangelio 20 de Mayo 2017



Día litúrgico: Sábado V de Pascua

Texto del Evangelio (Jn 15,18-21): En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Si el mundo os odia, sabed que a mí me ha odiado antes que a vosotros. Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero, como no sois del mundo, porque yo al elegiros os he sacado del mundo, por eso os odia el mundo. Acordaos de la palabra que os he dicho: El siervo no es más que su señor. Si a mí me han perseguido, también os perseguirán a vosotros; si han guardado mi Palabra, también la vuestra guardarán. Pero todo esto os lo harán por causa de mi nombre, porque no conocen al que me ha enviado».


«Todo esto os lo harán por causa de mi nombre, porque no conocen al que me ha enviado»
Rev. D. Ferran JARABO i Carbonell 
(Agullana, Girona, España)


Hoy, el Evangelio contrapone el mundo con los seguidores de Cristo. El mundo representa todo aquello de pecado que encontramos en nuestra vida. Una de las características del seguidor de Jesús es, pues, la lucha contra el mal y el pecado que se encuentra en el interior de cada hombre y en el mundo. Por esto, Jesús resucitado es luz, luz que ilumina las tinieblas del mundo. Karol Wojtyla nos exhortaba a «que esta luz nos haga fuertes y capaces de aceptar y amar la entera Verdad de Cristo, de amarla más cuanto más la contradice el mundo».

Ni el cristiano, ni la Iglesia pueden seguir las modas o los criterios del mundo. El criterio único, definitivo e ineludible es Cristo. No es Jesús quien se ha de adaptar al mundo en el que vivimos; somos nosotros quienes hemos de transformar nuestras vidas en Jesús. «Cristo es el mismo ayer, hoy y siempre». Esto nos ha de hacer pensar. Cuando nuestra sociedad secularizada pide ciertos cambios o licencias a los cristianos y a la Iglesia, simplemente nos está pidiendo que nos alejemos de Dios. El cristiano tiene que mantenerse fiel a Cristo y a su mensaje. Dice san Ireneo: «Dios no tiene necesidad de nada; pero el hombre tiene necesidad de estar en comunión con Dios. Y la gloria del hombre está en perseverar y mantenerse en el servicio de Dios».

Esta fidelidad puede traer muchas veces la persecución: «Si a mí me han perseguido, también os perseguirán a vosotros» (Jn 15,20). No hemos de tener miedo de la persecución; más bien hemos de temer no buscar con suficiente deseo cumplir la voluntad del Señor. ¡Seamos valientes y proclamemos sin miedo a Cristo resucitado, luz y alegría de los cristianos! ¡Dejemos que el Espíritu Santo nos transforme para ser capaces de comunicar esto al mundo!

¿Alguien se hace católico después de leerse la Biblia toda entera? Sí, este chico de 21 años


¿Alguien se hace católico después de leerse la Biblia toda entera? Sí, este chico de 21 años

Jesse Smith -en el centro, junto al párroco que lleva camisa blanca- y el grupo de jóvenes y otros parroquianos de Corpus Christi

¿Alguien se hace católico después de leerse la Biblia toda entera? Sí, este chico de 21 años

No es fácil leer la Biblia. Hay fragmentos más legibles, incluso apasionantes, en los Evangelios, o algunos pasajes de Génesis, historias del Rey David... pero leerla entera, de un tirón, y estudiándola, no es nada común. Y menos para un chico joven.

Pero esa fue la hazaña del joven australiano Jesse Smith, que se crió en una familia sin fe y a base de leer la Biblia, desde Génesis a Apocalipsis, hasta desgastar el libro, decidió que quería seguir a Cristo. Esta Vigilia Pascual de 2017 entró en la Iglesia, bautizándose y comulgando por primera vez en la Parroquia de Corpus Christi, en Nundah, un barrio de Brisbane (Australia). 


  Parroquia de Corpus Christi en Nundah, Brisbane

Una familia no religiosa
Jesse Smith nació en una familia numerosa anglosajona y nada religiosa en Australia. Es el mayor de 9 hermanos, y su nombre suena a rockero porque sus padres querían que llegara a ser una estrella de rock. A él le interesan otras cosas, como leer y el mundo de la pedagogía infantil. 

En la escuela primaria había clases de religión y allí aprendió de niño la historia del pastorcito David, hijo de Jesé, que sería luego el Rey David. Se acuerda porque Jesé es Jesse, en inglés, su nombre. También recuerda que se rezaba el Avemaría al empezar la clase.

Las cosas de la fe no le interesaban especialmente. Pero en el instituto, que era católico, se apuntó a un grupo juvenil y sus campamentos. Y en la clase sobre Religiones, se sintió llamado a investigar más y más sobre el judaísmo. Algo le atraía. 

Inmerso en el estudio del judaísmo... y la Biblia
"Estudié y leí tanto como pude sobre cultura y sabiduría judías antes de empezar la tarea de leer la Biblia".


La Biblia de esa época es la que aún tiene, ahora ya con el lomo destrozado de tanto uso. ¿Cuánto le costó leerla de inicio a final? "Me costó unos seis meses", explica. "De Génesis a Apocalipsis, incluyendo los Deuterocanónicos", detalla (es decir, los libros que omiten las Biblias protestantes). "No la he leído por encima, sino para considerarla, de verdad".

Hizo, pues, un camino, de descubrimiento de la fe de Israel y su desarrollo hasta el Evangelio de Cristo. Dice que el Evangelio de San Mateo le ayudó "porque hace de puente entre la comprensión judía y la cristiana". 

Pensó si debía ser judío, y rezó mucho sobre ello. Pero la oración (mucha, y con esfuerzo, dice) y "la figura de Jesús" le llevaban a servir a Dios como cristiano.


En los baptistas no le daban respuestas
"Entonces acudía  unas cuantas iglesias baptistas, distintas, pero nunca me parecía lo correcto. Yo hacía muchas preguntas y nunca podían responderme de verdad", explica Jesse.

Después buscó en Google los horarios de misa de su parroquia más cercana, la de Corpus Christi, en su barrio de Nundah. Y precisamente en el momento que fue a la parroquia había una misa joven, "y tuve la suerte de conocer a los jefes del grupo de jóvenes adultos". En ese grupo pudo hablar de su pasión, de su fe, sus preguntas, su deseo de crecer en el conocimiento de Cristo...

El grupo le acogió y escuchaba sus preguntas en sus sesiones semanales. El tema que planteaban en el grupo iba muy ligado a los sacramentos, y eso ayudaba a Jesse.

Decidió bautizarse. Entonces le asignaron un "sponsor" (un cristiano veterano, accesible para sus preguntas y dudas) y unos padrinos para su bautizo, que le acompañarían en su viaje de fe. Todos ellos estaban asombrados por su pasión...¡y su viaje bíblico más que infrecuente!

La importancia de un grupo de iguales
Jesse se bautizó en la Vigilia Pascual y está encantado de tener un grupo de iguales, gente de su edad, con pasión por la fe. "Estoy feliz y emocinado de que Dios me haya dado el regalo de sumarme a esta familia católica", declara en The Catholic Leader. Quiere continuar con los grupos de jóvenes y quizá ser acólito en la parroquia. 

Jesse, a sus 21 años, anima a los jóvenes a seguir buscando el sentido de la vida, especialmente con otros jóvenes de inquietudes similares. "Es importante tener amistad con otros cristianos porque, por ti solo, no puedes hacer tantas preguntas como podrías querer", plantea. Las preguntas son lo que le ha hecho crecer.

Fuente: Religión en Libertad

viernes, 19 de mayo de 2017

Santo Evangelio 19 de Mayo 2017



Día litúrgico: Viernes V de Pascua

Texto del Evangelio (Jn 15,12-17): En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Éste es el mandamiento mío: que os améis los unos a los otros como yo os he amado. Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. No os llamo ya siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo; a vosotros os he llamado amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer. No me habéis elegido vosotros a mí, sino que yo os he elegido a vosotros, y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y que vuestro fruto permanezca; de modo que todo lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo conceda. Lo que os mando es que os améis los unos a los otros».



«Éste es el mandamiento mío: que os améis los unos a los otros como yo os he amado»
Rev. D. Carles ELÍAS i Cao 
(Barcelona, España)


Hoy, el Señor nos invita al amor fraterno: «Que os améis los unos a los otros como yo os he amado» (Jn 15,12), es decir, como me habéis visto hacer a mí y como todavía me veréis hacer. Jesús te habla como a un amigo, pues te ha dicho que el Padre te llama, que quiere que seas apóstol, y que te destina a dar fruto, un fruto que se manifiesta en el amor. San Juan Crisóstomo afirma: «Si el amor estuviera esparcido por todas partes, nacería de él una infinidad de bienes».

Amar es dar la vida. Lo saben los esposos que, porque se aman, hacen una donación recíproca de su vida y asumen la responsabilidad de ser padres, aceptando también la abnegación y el sacrificio de su tiempo y de su ser a favor de aquellos que han de cuidar, proteger, educar y formar como personas. Lo saben los misioneros que dan su vida por el Evangelio, con un mismo espíritu cristiano de sacrificio y de abnegación. Y lo saben religiosos, sacerdotes y obispos, lo sabe todo discípulo de Jesús que se compromete con el Salvador.

Jesús te ha dicho un poco antes cuál es el requisito del amor, de dar fruto: «si el grano de trigo no cae en tierra y muere queda él solo; pero si muere da mucho fruto» (Jn 12,24). Jesús te invita a perder tu vida, a que se la entregues a Él sin miedo, a morir a ti mismo para poder amar a tu hermano con el amor de Cristo, con amor sobrenatural. Jesús te invita a llegar a un amor operante, bienhechor y concreto; así lo entendió el apóstol Santiago cuando dijo: «Si un hermano o una hermana están desnudos y carecen del sustento diario, y alguno de vosotros les dice: ‘Id en paz, calentaos y hartaos’, pero no les dais lo necesario para el cuerpo, ¿de qué sirve? Así también la fe, si no tiene obras, está realmente muerta» (2,15-17).

De luterano militar a capellán anglicano y hoy cura católico: «Vi que la unidad era esencial», dice


El padre Bernard Sixtus es hoy el responsable de los anglocatólicos de Gales

De luterano militar a capellán anglicano y hoy cura católico: «Vi que la unidad era esencial», dice

De luterano militar a capellán anglicano y hoy cura católico: «Vi que la unidad era esencial», dice

Bernard Sixtus en enero de 2014 con el arzobispo de Cardiff, al ser ordenado diácono

Bernard Sixtus, hacia el año 2012, llevaba cinco años como sacerdote anglicano en Gales, y antes lo fue en París. Había visto mundo (se educó en Alemania y fue militar), conocía el luteranismo, el anglicanismo, la fe en la Vieja Europa... y ahora veía a los anglicanos de Gales avanzando hacia la ordenación de sacerdotisas y eso le hacía pensar. 

Dos conceptos claves le llevaron al catolicismo. Por un lado, cuando veía al anglicanismo galés decidido a ordenar mujeres mientras aseguraban estar unidos "de alguna manera" a las Iglesias católicas y ortodoxas, se preguntaba "¿con qué autoridad deciden sobre eso... o sobre cualquier otro tema?". El otro concepto lo explica así: "pasé de considerar que la unidad era algo meramente deseable a entender que era esencial, una señal esencial de la Iglesia". 

En marzo de 2013, con algunos fieles más, ex-anglicanos de Gales, entró en la Iglesia Católica a través del ordinariato anglocatólico creado por Benedicto XVI para los fieles británicos de este origen. En julio de 2014 era ordenado sacerdote católico por el arzobispo George Stack, de Cardiff, que llevaba siete años sin ordenar ningún sacerdote (el último había sido el físico Gareth Leyshon, conocido por los lectores de ReL por su trabajo sobre los riesgos del reiki). 

Hoy Sixtus atiende una parroquia en la ciudad de Usk (cerca de donde fue asesinado San David Lewis, último mártir católico de Gales, en 1679) y supervisa la consolidación y crecimiento de los grupos anglocatólicos en Gales (hay tres por ahora, bastante pequeños). Siendo doctor en Pedagogía, también supervisa las clases de religión y los valores católicos en las escuelas de la diócesis de Cardiff (44 primarias, 10 secundarias y 3 especiales). 

Una infancia ecléctica
Bernard nació en Bremen (Alemania), de madre alemana y de padre inglés. En aquellos días, su familia era cristiana poco practicante. Acudían a la iglesia solo en Pascua y Navidad, a la luterana mientras estaban en Alemania y a la anglicana si visitaban Inglaterra. Su parroquia luterana tenía un pastor bastante anglófilo, "que se consideraba high church en su corazón", dice Bernard, es decir, que celebraba un culto muy litúrgico. "Había pocas diferencias en los servicios", recuerda. 

Bernard sintió despertar su fe a los 12 años, cuando acompañó a un amigo a una iglesia. "Fui repentinamente golpeado por el pensamiento: 'yo también quiero esto', y desde entonces me consideré religioso". 


  Policía Militar Alemana: en ella pasó 14 años Bernard Sixtus y los recuerda con alegría 

Catorce años como policía militar en Alemania
Cursó sus estudios escolares en Alemania. En el servicio militar estudió pedagogía en la Universidad de Hamburgo y luego sirvió como oficial de la Policía Militar Alemana durante catorce años, de 1987 a 2001. Se sacó el doctorado en Pedagogía estudiando la obra del filósofo cristiano Alasdair MacIntyre acerca de lo que puede tener de universal la educación. 

En los años 90, sirviendo en unas misiones de la OTAN, conoció más de cerca el anglicanismo. Y cuando dejó el ejército alemán en 2001 fue a Inglaterra a estudiar teología anglicana en la Universidad de Leeds.

"En la Policía Militar aprendí esfuerzo, disciplina, camaradería y, sobre todo, que eres capaz de mucho más de lo que piensas, que cuando crees que ya estás agotado aún te queda el 50% de tus fuerzas. A veces ilustro temas con historias de mi pasado militar", explica Sixtus en declaraciones a ReL. 

"En la OTAN yo acudía al culto de la capellanía anglicana, que no era muy distinto al luterano. La cuestión de ser ministro anglicano surgió bastante de repente de una experiencia de oración en el santuario de San Cuthberto, o lo que queda de él, en la catedral de Durham, cierto día", añade.


  La parroquia anglicana de París, Saint George 

Capellán anglicano en París
Ya ordenado como sacerdote anglicano, sirvió de 2003 a 2007 como capellán de Saint George, de los anglicanos de París, en Francia. "Nuestros parroquianos eran expatriados, algunos de los cuales llevaban viviendo y trabajando mucho tiempo en Francia y la capellanía era para ellos un hogar cultural además de espiritual. El clero católico de París nos trataba muy bien ecuménicamente, había cierto contacto. Como es obvio, en París la 'herencia eclesial' era católica, y me aportaba una experiencia de gran profundidad espiritual, especialmente lugares como Saint Gervais o el convento de las Hermanas de Belén cerca de la Plaza Victor Hugo". 

Ministro anglicano en Gales... con inquietudes
En 2007 llegó a Gales y empezó su tarea como vicario asociado en una parroquia anglicana en Abergavenny, una población de unos 10.000 habitantes (mencionada en novelas de Harry Potter y Sherlock Holmes, según Wikipedia).

La "Iglesia de Gales" es la iglesia anglicana de la zona: en Gales viven unos 3 millones de habitantes, pero solo unos 75.000 acuden con cierta asiduidad a las parroquias anglicanas, de formas litúrgicas no muy distintas a las católicas. Hay muchos cristianos que prefieren acudir a iglesias evangélicas de distintos tipos.

Bernard Sixtus, que había viajado mucho, que conocía Inglaterra, Francia, Alemania y ahora Gales, se planteaba la importancia de la unidad de la Iglesia. "Que todos sean uno", había enseñado Jesús. Él había fundado una sola Iglesia, no varias. ¿Cuán importante era trabajar por la unidad de los cristianos?

"Mi mayor cambio llegó cuando entendí que la unidad de la Iglesia no era solo 'deseable' sino que era esencial. Por supuesto, siempre estuve a favor de todo lo que acercase a los cristianos entre sí. Pero lo que añadía la doctrina católica era que la comunión real, plena, es una marca esencial de la Iglesia, y que la Iglesia de Cristo realmente 'subsiste' en la Iglesia Católica, como un tipo de 'centro' del trabajo unificador del Espíritu Santo", explica Sixtus a ReL. 

¿Quién da autoridad para decidir doctrinas?
También veía con inquietud que el anglicanismo parecía creerse autorizado para ordenar mujeres, pero ¿quién y cuándo le dio autoridad para eso? 

"Yo dudaba cada vez más de que el anglicanismo tuviese autoridad para cambiar unilateralmente la admisión a la Ordenación Sacerdotal, especialmente si decía compartir esa ordenación, las Sagradas Órdenes, con las otras iglesias históricas, como se afirmaba, es decir, con la católica y las ortodoxas. Vi que subyacía el problema de cómo la 'Iglesia de Gales' tomaba decisiones, definía las enseñanzas, etc... Pasaba el tiempo y la pregunta '¿con qué autoridad?' se me hacía más acuciante".  


  Bernard Sixtus, a la izquierda, recién ordenado como sacerdote católico en 2014, con su esposa e hijos 

El paso al catolicismo
Finalmente, en marzo de 2013, convencido de la importancia de estar unido a la Iglesia Católica, 'centro unificador' por obra del Espíritu Santo, entró en el ordinariato anglocatólico de Nuestra Señora de Walsingham (www.ordinariate.org.uk), la organización que con un prelado y normas propias reune a miles de ex-anglicanos que entran en la Iglesia Católica manteniendo aspectos de la liturgia y tradiciones anglicanas.

"La unidad es nuestra gran pasión, pero unidad en la verdad y en la comunión verdaderamente universal de la Iglesia, sin negar nuestras raíces. Precisamente es la idea de 'unidos pero no absorbidos' de las conversaciones ecuménicas de Malinas, hace muchos años", explica el padre Bernard.

Desde 2014 es sacerdote del ordinariato. La complejidad en esta unidad sigue, incluso en la familia del padre Bernard. "Mis padres se hicieron baptistas en los años 80, cuando descubrieron una fe real, viva, y aunque están contentos de que yo sea un 'fiel creyente' les cuesta admitir que yo sea sacerdote. Como laico quizá sería más fácil", explica. 

Como muchos antiguos pastores protestantes casados que hoy son sacerdotes católicos, Bernard Sixtus fue ordenado con un permiso especial. "Mi esposa siempre ha sido miembro de congregaciones protstantes independientes, nunca se hizo anglicana ni se ha hecho católica. Mis dos hijos, de 12 y 9 años, sí son católicos, y sirven en misa cada domingo", explica. 

Ordenar mujeres no da vocaciones
A los que dicen que ordenar mujeres es la solución para la escasez de clero, les dice que eso "no inmuniza contra una posible falta de vocaciones, porque faltan vocaciones también en otras denominaciones, como la anglicana". Él cree más bien que donde haya comunidades de fe viva de verdad habrá vocaciones: "comunidades con una identidad clara, sentido fuerte de misión y evangelización, que salgan al encuentro de los pobres con compasión... esas tienen vocaciones, creo". 


  Católicos del ordinariato de Nuestra Señora de Walsingham, en la parroquia galesa de Saints Basil & Gwladys, de Newport

¿Y para evangelizar a los jóvenes en las escuelas, o en las calles de Europa? "Tienen que ver en nosotros algo que les toque el corazón y la imaginación, que les haga querer más, querer pertenecer, una vida de fe vibrante, coherente, confiada, que encienda corazones y convenza mentes".  

Fuente: Religión en Libertad

jueves, 18 de mayo de 2017

Santo Evangelio 18 de Mayo 2017


Día litúrgico: Jueves V de Pascua

Texto del Evangelio (Jn 15,9-11): En aquel tiempo, Jesús habló así a sus discípulos: «Como el Padre me amó, yo también os he amado a vosotros; permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor, como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor. Os he dicho esto, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea colmado».


«Como el Padre me amó, yo también os he amado a vosotros»
Rev. D. Lluís RAVENTÓS i Artés 
(Tarragona, España)


Hoy escuchamos nuevamente la íntima confidencia que Jesús nos hizo el Jueves Santo: «Como el Padre me amó, yo también os he amado a vosotros» (Jn 15,9). El amor del Padre al Hijo es inmenso, tierno, entrañable. Lo leemos en el libro de los Proverbios, cuando afirma que, mucho antes de comenzar las obras, «yo estaba allí, como arquitecto, y era yo todos los días su delicia, jugando en su presencia en todo tiempo» (Prov 8,30). Así nos ama a nosotros y, anunciándolo proféticamente en el mismo libro, añade que «jugando por el orbe de su tierra, mis delicias están con los hijos de los hombres» (Prov 8,31).

El Padre ama al Hijo, y Jesús no deja de decírnoslo: «El que me ha enviado está conmigo: no me ha dejado solo, porque yo hago siempre lo que le agrada a Él» (Jn 8,29). El Padre lo ha proclamado bien alto en el Jordán, cuando escuchamos: «Tú eres mi Hijo amado, en ti me he complacido» (Mc 1,11) y, más tarde, en el Tabor: «Éste es mi Hijo amado, escuchadle» (Mc 9,7).

Jesús ha respondido, «Abbá», ¡papá! Ahora nos revela, «como el Padre me amó, yo también os he amado a vosotros». Y, ¿qué haremos nosotros? Pues mantenernos en su amor, observar sus mandamientos, amar la Voluntad del Padre. ¿No es éste el ejemplo que Él nos da?: «Yo hago siempre lo que le agrada a Él».

Pero nosotros, que somos débiles, inconstantes, cobardes y —por qué no decirlo— incluso, malos, ¿perderemos, pues, para siempre su amistad? ¡No, Él no permitirá que seamos tentados por encima de nuestras fuerzas! Pero si alguna vez nos apartásemos de sus mandamientos, pidámosle la gracia de volver corriendo como el hijo pródigo a la casa del Padre y de acudir al sacramento de la Penitencia para recibir el perdón de nuestros pecados. «Yo también os he amado —nos dice Jesús—. Os he dicho esto, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea colmado» (Jn 15,9.11).

En Medjugorje habrá «una solución que al final dejará contentos a todos», afirma el enviado del Papa


El arzobispo Henryk Hoser entregará su informe a Francisco el próximo mes de junio

En Medjugorje habrá «una solución que al final dejará contentos a todos», afirma el enviado del Papa

En Medjugorje habrá «una solución que al final dejará contentos a todos», afirma el enviado del Papa

Monseñor Hoser ha recabado en Medjugorje toda la información que necesitaba para llevar a cabo la misión que le encomendó el Papa

Medjugorje está de plena actualidad en estos momentos. El Papa nombró en febrero al arzobispo polaco Henryk Hoser como su enviado especial para que analizara la situación pastoral de este lugar mariano y éste ya ha concluido su misión allí. Pronto enviará su informe a Francisco.

Además, durante el vuelo de regreso de Fátima, el Santo Padre habló de Medjugorje y sobre el conocido informe que lideró el cardenal Ruini por encargo de Benedicto XVI sobre la autenticidad de las apariciones. Precisamente este martes se han publicado los detalles de este informe.

Mientras tanto, el arzobispo Hoser ha hecho un pormenorizado análisis en una entrevista en el portal croata Bitno, traducida por el Centro Medjugorje, sobre lo que se ha encontrado durante su estancia en este pequeño pueblo bosnio:

- Como ya Ud. ha señalado en varias ocasiones, su tarea principal era examinar las necesidades pastorales de los peregrinos y maneras de responder a ellos. Después de estos pocos días pasados en Medjugorje – ¿Cuáles son sus impresiones?
- La situación pastoral en Medjugorje me parece muy bien cimentada. Sin duda, es un desafío exigente, debido a que, a lo largo de los años a través de este lugar, ha pasado un número cada vez más grande de peregrinos cuyas necesidades pastorales requerían ser atendidas. La comunidad pastoral local lo ha hecho, en la medida de sus posibilidades.

»En este momento, todas las formas de pastoral están presentes en Medjugorje y creo que son positivas. En primer lugar, pienso en la liturgia que se celebra de acuerdo con todas las normas eclesiásticas. También, y otras, que nosotros llamamos devociones paralitúrgicas, como el Vía Crucis. Un factor importante es Adoración del Santísimo Sacramento, devoción que expresa la fe de los fieles en la presencia real de Jesucristo en la Eucaristía. La adoración es un elemento importante de la peregrinación a Medjugorje.

»Por otra parte, otro elemento importante de la situación pastoral local es la formación y transmisión de la Palabra de Dios. Hay muchas formas diferentes de esta formación espiritual, ya sea a través de la catequesis, ya sea a través de homilías que se anuncian aquí, ya sea a través de seminarios frecuentes y diversos que a veces son generales, a veces dirigidos a grupos de personas y profesiones específicas, como, por ejemplo, la profesión médica. Se organizan renovaciones espirituales, por ejemplo, en la Casa de la Paz, cada semana, se lleva a cabo una renovación espiritual. Por lo tanto, se responde a las necesidades pastorales y de diferentes maneras.

»El fenómeno más grande y más importante, me parece sea el sacramento de la confesión. La presencia actual de sacerdotes apenas es suficiente para satisfacer las necesidades de los fieles, como es el caso en otros santuarios en el mundo. Los testimonios de los confesores mismos y de los creyentes hablan de confesiones muy profundas, confesiones que comportan experiencias fuertes de conversión. Y me parece que esto es algo característico de Medjugorje.

- ¿Esperaba usted una situación tal en términos de cuidado pastoral?
- Yo no tenía expectativas ni ideas preconcebidas. He venido a este lugar para verificar lo que está sucediendo aquí, sin algún tipo de preconceptos. Y lo que veo es que este lugar es uno de los lugares más importantes del culto de María en el mundo, con dos millones y medio de peregrinos al año, de ochenta países diferentes. Los peregrinos vienen de todas partes del mundo y el carácter internacional también es importante para Medjugorje.


- Está Ud. aquí por primera vez. ¿Cuál es su impresión general?
- La ciudad está dominada por una espiritualidad especial. Lo que está sucediendo en Medjugorje no se limita a la recepción de peregrinos que permanecen aquí durante varios días, sino que además, alrededor del lugar, se ha desarrollado una verdadera red de actividades espirituales, especialmente caritativas, que acaecen constantemente. Debo decir que la participación de las personas que trabajan en estas organizaciones deja una gran y buena impresión. Así como los resultados obtenidos.

»Sin embargo, el énfasis está siempre en la espiritualidad. La oración está aquí siempre en primer plano. Por ejemplo, la comunidad “Aldea de la Madre”, dirigida por los franciscanos, se fundamenta en la ayuda a las personas de todas las edades y con problemas diversos. Allí se ayuda a muchos – de niños que están en edad preescolar – a personas mayores que tienen una variedad de problemas existenciales y llegaron a un tipo de terapia que se basa en el antiguo principio benedictino – “Ora et labora”. Y da excelentes resultados. He estado allí hoy precisamente.

- ¡También está el Cenáculo…!
- Sí, una comunidad que se conoce en otros países y que logra excelentes resultados en la lucha contra la adicción. Aquí estos jóvenes ayudan a otros – especialmente a los peregrinos de edad avanzada a subir el Križevac o la Colina de las Apariciones. No se olvide que Medjugorje no recibió su nombre sin razón. Los caminos de los peregrinos son empinados y en montañas, y estos jóvenes del Cenáculo llevan a menudo a las personas con discapacidad a los lugares de oración.

Por consiguiente, quiero decir que, alrededor de Medjugorje, hay comunidades y hogares que proporcionan cuidado y asistencia espiritual a los necesitados y de una variedad de maneras.

- Eso significa que en este lugar se han dado frutos espirituales.
- Sí, y son enormes. Como se refleja en las actividades que he mencionado y las devociones que se han desarrollado aquí.

- Muchos señalan que con su llegada, el Vaticano es la primera vez que envía oficialmente a un prelado de alto rango a Medjugorje. Ud. ha visitado el Monte de las Apariciones… Mucha gente ve esto como un signo del “reconocimiento” de lo que está pasando aquí.
- Aquí hay que separar dos aspectos acerca de Medjugorje. Una es la que se refiere a la pastoral y con lo que estoy directamente conectado. El segundo aspecto se refiere a la autenticidad o inautenticidad de las apariciones. Este aspecto no es la razón de mi estancia aquí y su investigación. Las apariciones son tarea de una Comisión separado que fue presidida por el cardenal Camillo Ruini cuyos resultados aún no han sido revelados.

»Por lo tanto, tenemos que separar estos dos aspectos, aunque ellos conviven. Estoy aquí por los aspectos pastorales de Medjugorje, cuya importancia la Iglesia reconoce y acepta, lo que demuestra mi venida aquí. Estoy aquí para investigar la situación pastoral y ofrecer posibles soluciones para que sea más eficaz.

- Algunos mencionan su homilía en la iglesia de Santiago Apóstol en que Ud. menciona a María como “Reina de la Paz”
- Como ya he dicho, no me puedo pronunciar sobre ese tema. Lo que puedo hacer es recordar que en la tradición de oración de la Iglesia, la veneración de la Madre de Dios – la Reina de la Paz – es muy difundida. Lo que he explicado en mi homilía, es que la fidelidad a Jesús, a su Madre y a la Iglesia debe ser la base espiritual de todos los que vienen aquí, y que María puede ser venerada en cualquier lugar. He destacado, por lo tanto, la universalidad del culto mariano. Ella es la Reina de los cielos y la tierra, y por lo tanto, la podemos venerar en cualquier lugar, no solo en Medjugorje o en un lugar en el que las apariciones han sido reconocidas.

»La Iglesia nunca ha pedido a los fieles que deben creer en las revelaciones privadas. No están obligados. Y esto debido a que la Revelación de Jesucristo terminó con la muerte del último de los Apóstoles; y la Iglesia desarrolla su Tradición y Magisterio precisamente sobre la base de esta Revelación. Todas las revelaciones privadas son auténticas solo en la medida en que las enseñanzas y la espiritualidad están de acuerdo con la Revelación de Jesucristo.

- ¿Se reunió con los videntes?
- Sí. Estaba previsto como parte de mi misión. No me reuní con todos, ya que no todos están presentes aquí en Medjugorje.


- ¿Cómo fue la reunión?
- Acerca de eso, hablaré en mi informe solamente. Pero puedo decir que la reunión se desarrolló en un ambiente tranquilo y fue muy útil. Por supuesto, mi investigación no ha ido en la dirección de establecer la autenticidad de las apariciones. Mi objetivo fue examinar de alguna manera la vivencia y presencia de ellos aquí en Medjugorje. Me dio la impresión de que ellos son muy retraídos, muy discretos. No se exponen ni se imponen. Dejaron una impresión positiva en mí. Hay que recordar que las primeras investigaciones de los psicólogos y psiquiatras, demostraron que en el comportamiento de esas personas no había desviaciones, y que eran personas normales y sanas.

- Antes de venir aquí, usted ha dicho que Medjugorje es “un lugar más cristológico que mariano”. Su permanencia aquí, ¿lo ha convencido de eso ulteriormente?
- Sí. Yo aquí solo he repetido lo que San Luis María de Montfort dijo: por María a Jesús. Aquí se desarrolla la espiritualidad cristocéntrica. El lugar de la Bienaventurada Virgen María se define por su papel en la historia de la salvación. Ella estuvo siempre junto a Jesucristo. Estuvo bajo la cruz, lo llevó en sus entrañas, lo dio a luz. Era toda solo para Él. Por eso, esta espiritualidad cristocéntrica es fortalecida a través de la figura de María.

- Pero ¿cómo es en comparación con otros lugares de culto de María?
- He estado en santuarios marianos – como Lourdes, Fátima y Kibeho, santuario en África. Aquí en Medjugorje, el fenómeno de que la confesión sigue siendo el más fuerte. Lo menciono porque creo que este sacramento es un elemento esencial de la cristología. El Sacramento de la Reconciliación es un sacramento de la misericordia de Dios, por consiguiente, relacionado con la devoción a la Divina Misericordia, con Jesús Misericordioso, o sea, con Santa María Faustina Kowalska y su misión y espiritualidad. Deseo solo recordar que Santa María Faustina tuvo la oportunidad de hablar casi todos los días con Jesús durante años. Por lo tanto, otra similitud con la situación aquí en Medjugorje. Yo recomendaría leer su “Diario”.

»Asimismo, se necesitaron muchos años a fin de que se llegara a un reconocimiento del culto de la Divina Misericordia. Tal vez hubiera durado mucho más tiempo, si no hubiera intervenido con determinación San Juan Pablo II. Es un culto que anteriormente había sido prohibido, que durante años permaneció escondido, y que, a pesar de eso, pudo sobrevivir y hoy en día es reconocido y muy difundido.

- ¿Usted ve la similitud con Medjugorje?
- Veo algunas analogías de las cuales debemos ser conscientes, con el fin de descubrir lo que está sucediendo en un contexto más amplio. Creo que la comisión del cardenal Ruini también tiene en cuenta ese contexto más amplio. Pero también es importante el contexto de Medjugorje mismo. Se encuentra ubicado en una parte de Europa que es multiétnica, en que se produce una superposición de católicos y ortodoxos. No solo eso, aquí también el cristianismo está en contacto con el Islam. Un lugar donde siempre ha existido una “efervescencia” y donde hay una gran cantidad de intolerancia que se manifestó en la reciente guerra. Y entonces, en un lugar como este, aparece el mensaje de paz. ¿No es acaso en Sarajevo donde comenzó la Primera Guerra Mundial que cobró millones de vidas? Creo que este lugar es significativo, si hablamos del culto al Dios de los cristianos y su presencia en la historia.

- ¿Podemos, en un sentido teológico, separar el potencial de evangelización que en Medjugorje existe, como usted ha dicho, de las apariciones que, como se afirma, ocurren en él?
- La cuestión de las apariciones no ha llegado a su final. Todavía continúan las investigaciones de la Iglesia y ella pronto va a dar su opinión. Al mismo tiempo, es imposible detener este gran movimiento que sigue su curso, esta gran rueda que sigue rodando y que hace que se desarrolle un sano y eclesiástico culto mariano que tiene su lugar y, por así decirlo, sus derechos.

- Algunos comentan que esta decisión sobre Medjugorje se ha prolongado mucho.
- Mencionamos una situación similar con el culto de la Misericordia de Dios. Cuando existen dudas sobre algo, se necesita tiempo para resolverlas. En lo referido a estas apariciones, se pueden advertir ciertas controversias. La Iglesia debe examinar estas controversias y dar un veredicto. Sobre la base de lo que las partes interesadas hablan – es decir, no solo aquellos que llamamos videntes, sino también el obispo local. Estas son cosas complejas, y la Iglesia a ese tipo de cosas siempre se ha acercado con precaución.



- Hay una gran cantidad de comentarios en que se afirma que el Papa Francisco, al hablar de María, como alguien “que no envía cartas todos los días”, en realidad, ha criticado Medjugorje. ¿Qué opina Ud. sobre esto? 
- No quiero hacer comentarios sobre eso, porque no estoy seguro de lo que fue el mensaje del Papa y lo que exactamente quiso comunicar con esa declaración. Lo que sí sé es que no mencionó directamente Medjugorje. Si se trata de los videntes de Medjugorje, sabemos que ellos transcriben los mensajes que reciben en esas apariciones y cuya autenticidad no ha sido confirmada. En esos mensajes no aparecen nuevos elementos, sino que solo confirman y nos hacen recordar los cimientos de nuestra fe. Eso es como en las oraciones – las repetimos de nuevo y así confirmamos lo que creemos y recordamos eso. Cuando rezamos el rosario, nos acordamos de los misterios de la salvación, ¿acaso no es así? Como un pequeño catecismo. Como cuando repetimos el Credo en cada Misa dominical. Creo que estos mensajes se pueden describir así – como un recordatorio y confirmación en la fe. Estamos viviendo en tiempos en que claramente es necesario. Especialmente cuando se trata de la paz en el mundo. El Santo Padre ha hablado de la Tercera Guerra Mundial, que ya está acaeciendo. Este es un tema de actualidad al que hay que volver.

- El obispo de Mostar, Ratko Peric, ha publicado recientemente una declaración muy dura acerca de Medjugorje. En estos días Ud. se ha reunido con él. ¿Cómo fue la reunión?
- No puedo comentar sus puntos de vista, que son bien conocidos, incluso por ustedes los periodistas. Pero, repito – la Iglesia debe abordar con precaución estos fenómenos. Eso significa que hay que examinar todos los argumentos a favor y en contra. No he hablado mucho con él, y antes de mi partida, hablaré con él de nuevo. Cada uno tiene derecho a su opinión. Y conocemos la opinión del obispo de Medjugorje.

- ¿Se siente, como enviado del Papa, en esta situación un poco como entre “el martillo y el yunque”? ¿Por un lado el Obispo, por el otro, los creyentes y los franciscanos?
- Mi estancia aquí no es tan “peligrosa”. Donde hay personas, siempre hay ciertas discrepancias. No nos agobiemos con eso ni le prestemos mucha atención. La iglesia tiene ya 2000 años de experiencia que incluye la ocurrencia de fenómenos similares a este de Medjugorje, y sin duda podrá encontrar una solución que, al final, dejará contentos a todos

Fuente: Religión en Libertad

miércoles, 17 de mayo de 2017

Santo Evangelio 27 de Mayo 2017




Día litúrgico: Miércoles V de Pascua

Texto del Evangelio (Jn 15,1-8): En aquel tiempo, Jesús habló así a sus discípulos: «Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el viñador. Todo sarmiento que en mí no da fruto, lo corta, y todo el que da fruto, lo limpia, para que dé más fruto. Vosotros estáis ya limpios gracias a la Palabra que os he anunciado. Permaneced en mí, como yo en vosotros. Lo mismo que el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid; así tampoco vosotros si no permanecéis en mí. Yo soy la vid; vosotros los sarmientos. El que permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto; porque separados de mí no podéis hacer nada. Si alguno no permanece en mí, es arrojado fuera, como el sarmiento, y se seca; luego los recogen, los echan al fuego y arden. Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que queráis y lo conseguiréis. La gloria de mi Padre está en que deis mucho fruto, y seáis mis discípulos».


«Permaneced en mí, como yo en vosotros»
Rev. D. Antoni CAROL i Hostench 
(Sant Cugat del Vallès, Barcelona, España)


Hoy contemplamos de nuevo a Jesús rodeado por los Apóstoles, en un clima de especial intimidad. Él les confía lo que podríamos considerar como las últimas recomendaciones: aquello que se dice en el último momento, justo en la despedida, y que tiene una fuerza especial, como si de un postrer testamento se tratara.

Nos los imaginamos en el cenáculo. Allí, Jesús les ha lavado los pies, les ha vuelto a anunciar que se tiene que marchar, les ha transmitido el mandamiento del amor fraterno y los ha consolado con el don de la Eucaristía y la promesa del Espíritu Santo (cf. Jn 14). Metidos ya en el capítulo decimoquinto de este Evangelio, encontramos ahora la exhortación a la unidad en la caridad.

El Señor no esconde a los discípulos los peligros y dificultades que deberán afrontar en el futuro: «Si me han perseguido a mí, también a vosotros os perseguirán» (Jn 15,20). Pero ellos no se han de acobardar ni agobiarse ante el odio del mundo: Jesús renueva la promesa del envío del Defensor, les garantiza la asistencia en todo aquello que ellos le pidan y, en fin, el Señor ruega al Padre por ellos —por todos nosotros— durante su oración sacerdotal (cf. Jn 17).

Nuestro peligro no viene de fuera: la peor amenaza puede surgir de nosotros mismos al faltar al amor fraterno entre los miembros del Cuerpo Místico de Cristo y al faltar a la unidad con la Cabeza de este Cuerpo. La recomendación es clara: «Yo soy la vid; vosotros los sarmientos. El que permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto; porque separados de mí no podéis hacer nada» (Jn 15,5).

Las primeras generaciones de cristianos conservaron una conciencia muy viva de la necesidad de permanecer unidos por la caridad. He aquí el testimonio de un Padre de la Iglesia, san Ignacio de Antioquía: «Corred todos a una como a un solo templo de Dios, como a un solo altar, a un solo Jesucristo que procede de un solo Padre». He aquí también la indicación de Santa María, Madre de los cristianos: «Haced lo que Él os diga» (Jn 2,5).

Mel Gibson aceptó dos buenos consejos para la escena que sigue a la muerte de Cristo en «La Pasión»


Una revelación del padre Dwight Longenecker

Mel Gibson aceptó dos buenos consejos para la escena que sigue a la muerte de Cristo en «La Pasión»

Una gota de lluvia cae desde el cielo sobre el Gólgota, primero de los signos que en la película acompañan a la muerte de Cristo.

Mel Gibson aceptó dos buenos consejos para la escena que sigue a la muerte de Cristo en «La Pasión»

En La Pasión de Mel Gibson todos los detalles están cuidados con esmero y tienen un significado. Hay dos en la escena que sigue a la muerte de Jesucristo cuyo origen y sentido ha dado a conocer recientemente su protagonista: el sacerdote Dwight Longenecker.

Longenecker, nacido en Pennsylvania, se educó en un hogar evangélico, pero tras licenciarse en Filología Inglesa en Estados Unidos decidió estudiar Teología en Oxford. Luego se ordenó como pastor anglicano. Casado y con hijos, en 1995 su familia y él se convirtieron al catolicismo. Continuó trabajando en Inglaterra, colaborando en diversas publicaciones católicas.


En 2006 regresó a Estados Unidos y fue ordenado sacerdote a pesar de su matrimonio, en virtud de las disposiciones especiales para anglicanos que han recibido sus órdenes (los pastores anglicanos no son sacerdotes sino laicos, una vez declarada definitivamente la invalidez de sus órdenes por León XIII en la carta Apostolicae Curae de 1896). Actualmente Longenecker tiene su destino pastoral en la parroquia de Nuestra Señora del Rosario de Greenville (Carolina del Sur).

Pero, ¿dónde se hallaba en algún momento de 2003? En Londres, según contó él mismo hace algunas semanas en su blog en Patheos. En aquella época Mel Gibson había concluido una parte del rodaje de la película y ya preveía los obstáculos que iba a presentar su distribución. Por eso se encontraba recorriendo diversas ciudades clave de todo el mundo para conseguir mecenas católicos que financiasen la exhibición del film.

Animadversión contra la película
Hoy, cuando se ha revelado como una de las películas más rentables de la historia del cine, y tras haber sido vista por cientos de millones de personas y catalogada como la mejor nunca realizada sobre la Pasión y Muerte de Jesucristo, y siendo una de las más queridas de todos los tiempos para el público católico, puede sorprender que Gibson encontrase esos obstáculos. Pero en aquel momento y con lo que se sabía de La Pasión, ya estaba padeciendo una fuerte campaña en contra, viéndose acusado de antisemita por señalar, conforme al relato evangélico, la responsabilidad del sanedrín en la Crucifixión del Señor.



Y la antipatía era también de algunos poderosos sectores católicos, sobre todo en Francia. El 20 de febrero de 2004 el cardenal Jean-Marie Lustiger tomaba distancias con la película. El 9 de abril de ese mismo año, en pleno lanzamiento de la película, el padre Philippe Vallin, entonces secretario de la comisión doctrinal de la conferencia episcopal francesa, publicaba una nota con una sorprendente desautorización teológica: a Vallin le desagradaba la neta plasmación en la película del carácter expiatorio de los sufrimientos de Cristo por los pecados de los hombres. Todo ello, a pesar de que Juan Pablo II la había respaldado implícitamente, atribuyéndosele el comentario "Es como fue" tras verla en un pase privado.

Así pues, la preocupación de Gibson de que su obra no pudiese comercializarse de forma normal y hubiese que recurrir a otros canales tenía todo el sentido. 

Una fecunda cena en el Soho
El padre Longenecker, que entonces realizaba críticas de cine para algunas publicaciones católicas, fue uno de los invitados a esos encuentros con Mel. Fue una noche en un pequeño cine del Soho, en Londres, y acudió al pase junto con su amigo Steve Ryan. Además, se rumoreaba que el cineasta estaría en esa proyección de prueba.

Así fue. Al concluir la función, Gibson salió a preguntar a los presentes su opinión.

Dwight Longenecker hizo dos preguntas, según su propio relato:

-Me ha gustado la forma en la que ha incluido algunas famosas obras de arte en el apartado de fotografía. ¿Fue algo intencionado?

-Sí -respondió Mel-. Me alegra de que se haya dado cuenta. Quería que la película se situase en la tradición de la gran iconografía de la Iglesia. Tal vez no lo conseguí, pero lo hemos intentado.

-Me habría gustado ver alguna referencia... quizás al famoso Crucifijo de Salvador Dalí (en el cual se ve a Cristo desde arriba). ¿Sabía usted que se inspiró en un dibujo de San Juan de la Cruz?


Mel asintió. Y enseguida Steve, el amigo que acompañaba a Dwight, formuló su propuesta:

-Me habría gustado haber visto algún signo del dolor del Padre ante la muerte de su Hijo.

Tras el encuentro con críticos y patrocinadores, varios de los presentes se fueron a cenar con Mel. 

Un año después, Longenecker recibió una llamada de su amigo Steve.

-¿Has visto ya la película de Mel?

-Todavía no -respondió Dwight.

-Tienes que verla -animó Ryan-: ¡nuestras escenas están en ella!

-¿Qué?

-¿Te acuerdas que tú dijiste que te gustaría ver la crucifixión desde arriba, y yo un signo del dolor de Dios Padre?

-Sí.

-¡Mel puso las escenas en la película!



Al morir Cristo, la cámara se eleva para una visión cenital, y desde el cielo cae sobre el Gólgota la primera gota de lluvia de la tempestad que sacudió los cielos, pero que al principio podemos interpretar sin exageración como una lágrima de Dios.

"Ninguna de las dos escenas estaba en el bruto de la película que vimos aquella noche en Londres", concluye Longenecker.

martes, 16 de mayo de 2017

Santo Evangelio 16 de Mayo 2017




Día litúrgico: Martes V de Pascua

Texto del Evangelio (Jn 14,27-31a): En aquel tiempo, Jesús habló así a sus discípulos: «Os dejo la paz, mi paz os doy; no os la doy como la da el mundo. No se turbe vuestro corazón ni se acobarde. Habéis oído que os he dicho: ‘Me voy y volveré a vosotros’. Si me amarais, os alegraríais de que me fuera al Padre, porque el Padre es más grande que yo. Y os lo digo ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda creáis. Ya no hablaré muchas cosas con vosotros, porque llega el Príncipe de este mundo. En mí no tiene ningún poder; pero ha de saber el mundo que amo al Padre y que obro según el Padre me ha ordenado».


«Mi paz os doy; no os la doy como la da el mundo»
Rev. D. Enric CASES i Martín 
(Barcelona, España)



Hoy, Jesús nos habla indirectamente de la cruz: nos dejará la paz, pero al precio de su dolorosa salida de este mundo. Hoy leemos sus palabras dichas antes del sacrificio de la Cruz y que fueron escritas después de su Resurrección. En la Cruz, con su muerte venció a la muerte y al miedo. No nos da la paz «como la da el mundo» (cf. Jn 14,27), sino que lo hace pasando por el dolor y la humillación: así demostró su amor misericordioso al ser humano.

En la vida de los hombres es inevitable el sufrimiento, a partir del día en que el pecado entró en el mundo. Unas veces es dolor físico; otras, moral; en otras ocasiones se trata de un dolor espiritual..., y a todos nos llega la muerte. Pero Dios, en su infinito amor, nos ha dado el remedio para tener paz en medio del dolor: Él ha aceptado “marcharse” de este mundo con una “salida” sufriente y envuelta de serenidad.

¿Por qué lo hizo así? Porque, de este modo, el dolor humano —unido al de Cristo— se convierte en un sacrificio que salva del pecado. «En la Cruz de Cristo (...), el mismo sufrimiento humano ha quedado redimido» (Juan Pablo II). Jesucristo sufre con serenidad porque complace al Padre celestial con un acto de costosa obediencia, mediante el cual se ofrece voluntariamente por nuestra salvación.

Un autor desconocido del siglo II pone en boca de Cristo las siguientes palabras: «Mira los salivazos de mi rostro, que recibí por ti, para restituirte el primitivo aliento de vida que inspiré en tu rostro. Mira las bofetadas de mis mejillas, que soporté para reformar a imagen mía tu aspecto deteriorado. Mira los azotes de mi espalda, que recibí para quitarte de la espalda el peso de tus pecados. Mira mis manos, fuertemente sujetas con clavos en el árbol de la cruz, por ti, que en otro tiempo extendiste funestamente una de tus manos hacia el árbol prohibido».

Se enfadó con Dios tras la separación de sus padres y se refugió en la fiesta: hoy es seminarista


Francisco Javier será ordenado diácono por el cardenal Osoro en Madrid

Se enfadó con Dios tras la separación de sus padres y se refugió en la fiesta: hoy es seminarista

El 10 de junio, Francisco Javier será ordenado diácono en la catedral de la Almudena de Madrid

Se enfadó con Dios tras la separación de sus padres y se refugió en la fiesta: hoy es seminarista


Francisco Javier Peño Iglesias es uno de los más de 1.200 seminaristas que hay en España. Ahora se prepara para ser ordenado diácono en Madrid pero hasta llegar al seminario de Madrid Dios tuvo una particular historia de lucha con Dios que comenzó de niño con la separación de sus padres y con su juventud alejado de Dios. Alfa y Omega recoge el testimonio que este seminarista ofreció en la sede de Obras Misionales Pontificias: 

El camino de Javier comenzó cuando tenía 11 años, que fue cuando sus padres le contaron que "estaban juntos pero que no se querían". Sus padres se lo habían ocultado hasta entonces "para protegerme". La relación duró siete años más hasta que Javier cumplió 18 años, que fue cuando "mis padres se separan y se me viene el mundo encima".

Peño "veía mucho sufrimiento inocente en mí y le dije a Dios: 'ahí te quedas y como eres Dios ya volverás a mí'". Se refugió entonces en la carrera, "de periodismo en el Centro Universitario Villanueva"; en las chicas, se echó "una novia mormona que estudiaba conmigo"; y en la fiesta.

De la fiesta al entrenamiento
Un año después, en el verano de segundo de carrera, dos hechos propiciaron que el hoy seminarista "empezara a salir de mi rabia". Un amigo le invitó a entrar en el equipo de fútbol del Rayo Vallecano, como entrenador de las categorías inferiores, e hizo el Camino de Santiago. Al entrar en el equipo su vida se fue ordenando. "Ya no podía llegar de fiesta a las 7 u 8 de la mañana porque a esa hora tenía que ir a entrenar con los chavales". La peregrinación a Santiago también le marcó de algún modo, y desde entonces hace la ruta jacobea todos los años.

Tras la separación de sus padres, Francisco Javier soñaba con hacerse periodista deportivo. Lo cumplió tras una visita a la universidad del director de marca.com, con el que hizo buenas migas y quien le propuso entrar a trabajar en el periódico. "Le dije que sí. Era mi sueño y lo cumplí", explicó en la sede de Obras Misionales Pontificias. Pero a pesar de haber alcanzado lo que quería "notaba que mi corazón estaba hecho para algo más. Tenía todo, podía entrevistar a mis ídolos y aún así veía que este no era mi camino".



Mi hermana "estaba loca"
De nuevo, y otra vez en verano, su mundo se desmorona cuando "un día de agosto mi hermana me dice que se hacía religiosa" e ingresaría en el convento 15 días después. "Pensé que estaba loca. Me fui a mi cuarto a llorar y no sabía por qué".

El día en que su hermana se hizo religiosa, "en mitad de la Misa, el Señor me tocó la tecla y estuve hora y media llorando sin parar". Javier se dio cuenta de "que esto era lo que quería, que me sentía feliz y noté que Dios había venido a por mí", como había predicho él mismo el día que decidió alejarse de Dios.

"Me sentí en casa"
El ingreso en el seminario no fue inmediato. Se dio cuenta de que Dios le pedía hacerse sacerdote en uno de sus múltiples caminos de Santiago, y aún así se resistió a entrar todavía un tiempo. "En un viaje a Asturias pisé el seminario y me sentí más en casa de lo que me había sentido en mi vida".

El seminario pasó a ser su casa. Es también el lugar donde ahora se prepara para ser sacerdote, una vocación que Francisco Javier define como "una historia de amor que plenifica mi coración y que me hace feliz". Javier será ordenado diácono por el cardenal arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, el próximo sábado 10 de junio en la catedral de la Almudena.

Fuente: Religión en libertad

lunes, 15 de mayo de 2017

Santo Evangelio 15 de Mayo 2017


Día litúrgico: Lunes V de Pascua

Texto del Evangelio (Jn 14,21-26): En aquel tiempo, Jesús habló así a sus discípulos: «El que tiene mis mandamientos y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ame, será amado de mi Padre; y yo le amaré y me manifestaré a él». Le dice Judas, no el Iscariote: «Señor, ¿qué pasa para que te vayas a manifestar a nosotros y no al mundo?». Jesús le respondió: «Si alguno me ama, guardará mi Palabra, y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada en él. El que no me ama no guarda mis palabras. Y la palabra que escucháis no es mía, sino del Padre que me ha enviado. Os he dicho estas cosas estando entre vosotros. Pero el Paráclito, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi nombre, os lo enseñará todo y os recordará todo lo que yo os he dicho».


«El Paráclito, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi nombre, os lo enseñará todo y os recordará todo lo que yo os he dicho»
Rev. D. Norbert ESTARRIOL i Seseras 
(Lleida, España)


Hoy, Jesús nos muestra su inmenso deseo de que participemos de su plenitud. Incorporados a Él, estamos en la fuente de vida divina que es la Santísima Trinidad. «Dios está contigo. En tu alma en gracia habita la Trinidad Beatísima. —Por eso, tú, a pesar de tus miserias, puedes y debes estar en continua conversación con el Señor» (San Josemaría).

Jesús asegura que estará presente en nosotros por la inhabitación divina en el alma en gracia. Así, los cristianos ya no somos huérfanos. Ya que nos ama tanto, a pesar de que no nos necesita, no quiere prescindir de nosotros. 

«El que tiene mis mandamientos y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ame, será amado de mi Padre; y yo le amaré y me manifestaré a él» (Jn 14,21). Este pensamiento nos ayuda a tener presencia de Dios. Entonces, no tienen lugar otros deseos o pensamientos que, por lo menos, a veces, nos hacen perder el tiempo y nos impiden cumplir la voluntad divina. He aquí una recomendación de san Gregorio Magno: «Que no nos seduzca el halago de la prosperidad, porque es un caminante necio aquel que ve, durante su camino, prados deliciosos y se olvida de allá donde quería ir».

La presencia de Dios en el corazón nos ayudará a descubrir y realizar en este mundo los planes que la Providencia nos haya asignado. El Espíritu del Señor suscitará en nuestro corazón iniciativas para situarlas en la cúspide de todas las actividades humanas y hacer presente, así, a Cristo en lo alto de la tierra. Si tenemos esta intimidad con Jesús llegaremos a ser buenos hijos de Dios y nos sentiremos amigos suyos en todo lugar y momento: en la calle, en medio del trabajo cotidiano, en la vida familiar.

Toda la luz y el fuego de la vida divina se volcarán sobre cada uno de los fieles que estén dispuestos a recibir el don de la inhabitación. La Madre de Dios intercederá —como madre nuestra que es— para que penetremos en este trato con la Santísima Trinidad.

Emotiva carta a los novios de la tragedia del ascensor: «Volvéis al manto sagrado de la Virgen»



Belén y José murieron al caerse por un ascensor

Emotiva carta a los novios de la tragedia del ascensor: «Volvéis al manto sagrado de la Virgen»

José y Belén, los novios fallecidos en la tragedia del ascensor

Emotiva carta a los novios de la tragedia del ascensor: «Volvéis al manto sagrado de la Virgen»

La trágica muerte de Belén y José, que perdieron la vida el pasado martes al caerse por un ascensor de la calle Hermanos Becquer, ha conmocionado al Colegio de Nuestra Señora del Recuerdo, en Madrid (España), donde ambos jóvenes estudiaban.
Un fatal accidente
Eran novios desde hacía dos años y la pareja estaba celebrando el final de los exámenes con su grupo de amigos. Apenas tenían 17 años y muchos sueños por cumplir.

Una emotiva carta para dar consuelo
Carlos Maria Pinedo Texidor, un antiguo alumno del colegio, ha publicado una carta para ofrecer consuelo y recordar "que hay consuelo, hay algo más y a Belén y José les ha tocado antes".

"Recordadles como lo que fueron, y como lo que son: Dos hijos de la Virgen del Recuerdo que vuelven a su manto sagrado"

Carta íntegra de Carlos Maria Pinedo Texidor
Esta es la carta íntegra de Carlos Maria Pinedo Texidor, que sostiene y da esperanza y que ya se ha hecho viral entre los jóvenes del colegio de los jesuitas:

«La música tiene y tendrá algo mágico, sabe cómo nos sentimos, nos entiende y nos ayuda. Lamentablemente hay días donde no quieres que la tenga.

»Hoy martes 9 de mayo, es uno de esos días, todos recordaremos este día.

»Decía un profesor muy querido, que ser hijo del Recuerdo tiene algo inexplicable, que no se puede explicar. Solo vivir.

»Lo hemos vivido, una Misa improvisada, abarrotada de amigos, familiares, profesores, personal escolar, antiguos y actuales alumnos. Todos por Belén y José.

»El ambiente era desgarrador, una muerte de por sí es dolorosa, pero la muerte de dos personas cercanas, y más aun de dos jóvenes es algo inimaginable.

»Jamás podré entender el dolor que han sentido hoy sus compañeros de curso, sus familiares y sus profesores. Pero, hay algo que llevamos grabado a fuego en nosotros, “Dulcísima Virgen del Recuerdo, bendice a los que vamos a partir”.

»Pues bien, hoy, Madre Querida, has bendecido a dos de tus hijos. Han partido dejando mucho por hacer, pero más aún hecho. Son 18 años de buenas experiencias, 18 años de amistades, Querida Madre, 18 años queriéndote.

»Calamaro decía que “supongo que habrá una ciudad entera y me sirve de consuelo, si me esperas allá”. Y hoy tiene razón.

»Querida promoción 2017, familiares, profesores, personal escolar, antiguos y actuales alumnos. Sabed que hay consuelo, hay algo más y a Belén y José les ha tocado antes. Recordadles como lo que fueron, y como lo que son: Dos hijos de la Virgen del Recuerdo que vuelven a su manto sagrado.

»Rezamos por vosotros. Descansad en paz».

Por Carlos Maria Pinedo Texidor