domingo, 3 de marzo de 2013

La Salvación en Jesús


La Salvación en Jesús

A veces los poetas nos hablan de un mundo feliz y sueñan con una ciudad utópica, sin pobreza ni dolor. Eso mismo dicen los políticos. Pero basta leer los periódicos para ver cómo en medio del trigo brota la cizaña y cómo por todos los rincones del paisaje aparece desolador el mal. Es una epidemia mortal, que parece abatirse implacablemente sobre todos los hombres. El mal es un misterio que no podemos explicar plenamente y su causa se halla en el pecado. Pablo en su carta a los Romanos sugiere que el pecado debilita al hombre y lo inclina a faltar. Es el hombre libre quien peca, a pesar de que a veces comprende que obra mal.
Dios envió a su Hijo Unico para que fuéramos salvos por El. Pero... ¿de qué salva Jesús?: ¡de todo mal! La Salvación que El aporta cubre lo espiritual y lo corporal, lo trascendente y lo inmanente, lo individual y lo social. No como dos alternativas sino como aspectos de una totalidad.
ENSEÑANZA
Los israelitas sabían que Dios amaba a los hombres, pero no sospechaban cuán grande era ese amor. Lo conocieron cuando se reveló en Jesús, pues, como escribió el evangelista san Juan: "Tanto amó Dios al mundo que le dio a su Hijo Único, para que los hombres no perecieran, sino que fueran salvados por Él" (Jn. 3, 16; 1 Jn. 4, 9).
Jesús fue la manifestación más espléndida de la misericordia de Dios hacia la humanidad (Lc. 1, 78-80; Tit. 3, 16).
Hace 2000 años nació Jesús en Belén. Treinta años más tarde, impulsado por el Espíritu Santo, empezó a predicar la Palabra revelada. Enseñó que Dios es el Padre de todos los hombres y que quiere reunir a todos sus hijos en un solo pueblo, como a integrantes de la misma familia. Dio a conocer la salvación de todos los males, materiales o espirituales, y la necesidad que todos tenemos de convertirnos.
Jesús no se contentó con anunciar ese mensaje, sino que vivió de acuerdo con su doctrina: no hizo mal a nadie, pasó haciendo el bien, sanó a los enfermos y ayudó a los necesitados, perdonó a los pecadores y consoló a los tristes.
El amor de Jesús a su Padre y su misericordia por los humildes lo condujeron a enfrentamientos con las autoridades políticas y religiosas de su pueblo. Éstas lo hicieron prisionero y lo condenaron a morir en una cruz. Él aceptó libremente la muerte como testimonio del amor que tenía por los hombres, a quienes quería salvar, y por la verdad que había predicado.
Al morir, Jesús se solidarizó con toda la humanidad y así nos liberó de las ataduras del pecado. Al tercer día de haber muerto, Jesús resucitó y nos dio la posibilidad de recibir una vida nueva, en el perdón y en el amor.
Ser cristiano significa creer que Jesús es el Hijo de Dios hecho hombre, muerto y resucitado para salvarnos, es aceptar que Jesús vive para siempre y que es el Señor de cuanto existe. Ser cristiano es reconocer a Jesús como el único Salvador, el único Maestro y el único Pastor. es aceptarlo como el Señor de nuestra vida, es obedecer sus mandatos, es amarlo y entregarle nuestra vida.
LA REVELACION DE DIOS
Para profundizar el tema de "la Salvación en Jesucristo", sugerimos meditar los siguientes textos bíblicos:
Nacimiento/expectativa de un Mesías Salvador: Mt. 1, 21: "Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará su pueblo de sus pecados." Además: Lc.1, 47.69.71; Lc. 2, 11.30
Jesús es don de Dios para nuestra salvación: Jn. 3, 16-17: "Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no ha enviado a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él".
Salva de enfermedad y peligro: Lc. 5, 24: "Pues para que sepáis que el Hijo del hombre tiene en la tierra poder de perdonar pecados, - dijo al paralítico -: "A ti te digo, levántate, toma tu camilla y vete a tu casa." Además: Mt. 8, 25; 14, 30; Mc. 5, 28: Lc.7,48-50; Jn. 8, 11:
Se proclama salvador de lo perdido: Jn. 10, 9; 12, 47: "Yo soy la puerta; si uno entra por mí, estará a salvo; entrará y saldrá y encontrará pasto. " ... "Si alguno oye mis palabras y no las guarda, yo no le juzgo, porque no he venido para juzgar al mundo, sino para salvar al mundo.". Además: Luc. 19, 10; Y con su amor perdona nuestras fallas: Jn. 1, 29; Hech. 4, 12; 5, 31.
Muere en la cruz por amor: Rom.5,8: "mas la prueba de que Dios nos ama es que Cristo, siendo nosotros todavía pecadores, murió por nosotros". Además: Mt. 27, 24; Mc. 15, 31: Luc. 23, 35; Nos salva del pecado: Rom. 5, 9-10: "¡Con cuánta más razón, pues, justificados ahora por su sangre, seremos por él salvos de la cólera! Si cuando éramos enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, ¡con cuánta más razón, estando ya reconciliados, seremos salvos por su vida! Además: Rom.7, 14-25.
PARA PROFUNDIZAR
Hazte esas preguntas, que guíen tu reflexión: ¿Quién es Jesús para ti? ¿Qué piensa la gente acerca de Jesús? ¿Cómo has experimentado la salvación en tu vida? ¿Cómo se presenta el mal en el mundo? ¿Qué soluciones proponen los hombres? ¿Qué es el pecado? ¿Cómo afecta el pecado a la sociedad? ¿Cómo luchas tú contra el pecado?
APLICACIONES PRACTICAS
Ora al Señor Jesús y pídele que lo puedas conocer y amar
Lee los evangelios, al menos el de Marcos
Comparte con otra persona acerca de Jesús
Prepárate a celebrar los 2000 años del nacimiento de Cristo
Acepta a Jesús como tu único Salvador

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